El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, es una vitamina hidrosoluble esencial para el crecimiento, mantenimiento celular y la formación de células sanguíneas en perros. En particular, es crucial durante la gestación para asegurar la salud tanto de la madre como de los cachorros.
🤰🏻💊 ÁCIDO FÓLICO en el embarazo ¿ES IMPORTANTE tomarlo?
Es importante tener en cuenta que el ácido fólico se almacena en el hígado, y sus niveles pueden descender rápidamente si la dieta es deficiente, ya que es destruido diariamente por el catabolismo celular. En perros con enfermedad renal crónica o insuficiencia pancreática exocrina, los niveles de ácido fólico también pueden disminuir de forma peligrosa. Por lo tanto, es fundamental asegurar una ingesta adecuada de esta vitamina a través de la dieta.
Sin embargo, es importante evitar una suplementación inadecuada, ya que esto puede llevar a una menor absorción de otras vitaminas como la B12.
Importancia del Ácido Fólico en la Gestación Canina
El ácido fólico es una vitamina esencial que no puede faltar durante el embarazo de tu perra. Desempeña un papel importante en la formación de células, la síntesis de ADN, la prevención de la anemia y el desarrollo del sistema nervioso central de los fetos. Por lo tanto, es crucial para prevenir defectos de nacimiento en los cachorros.
Además, para una perra preñada, las deficiencias o el suministro inadecuado de vitaminas o minerales pueden provocar anemia, complicaciones en el parto o incluso la muerte. Para el embrión y el feto, pueden provocar reabsorción embrionaria, aborto, retraso del crecimiento intrauterino, pero también malformaciones.
Beneficios del Ácido Fólico y Otras Vitaminas Esenciales
Si te preguntas cuáles son las mejores vitaminas para tu perra embarazada, debes saber que la mejor opción es adquirir un suplemento que contenga todas las esenciales, además de otras vitaminas, minerales y componentes importantes, todos ellos juntos en un solo producto. Sin embargo, también puedes ofrecérselas por separado.
Las vitaminas A, C, D, E y B son muy importantes durante este período gestacional y puedes ofrecérselas como suplemento. Existen productos comerciales como el multivitamínico de Makondo Pets, que contiene todas estas vitaminas, además de calcio, cloruro, cobre, hierro, fósforo, potasio, magnesio, manganeso, sodio, zinc y aminoácidos como la lisina, metionina, treonina, ácido fólico y componentes naturales como la cisteína.
Este complejo vitamínico ayuda a llevar un embarazo saludable, aportando los siguientes beneficios:
- Ayuda a llevar un embarazo sano y un desarrollo fuerte de los cachorros.
- Vitamina A: ayuda a que los órganos de los fetos, especialmente los ojos, el sistema nervioso e inmunológico, se desarrollen de forma adecuada.
- Vitamina C: gracias a su función antioxidante, ayuda a neutralizar los radicales libres en el cuerpo, protege las células de los daños y puede ser beneficiosa durante el embarazo, ya que el estrés oxidativo puede aumentar. Cumple un papel importante en el soporte inmunológico, ayudando a tu perra a combatir infecciones durante la gestación. Además, ayuda en la formación de colágeno, fundamental para la formación y mantenimiento de los tejidos conectivos, la piel y el cartílago tanto de la madre como de los cachorros, y contribuye a una correcta absorción del hierro.
- Vitamina D: es esencial para la formación y desarrollo óseo, ya que ayuda en la absorción de fósforo y calcio y previene la hipocalcemia. Además, contribuye al correcto desarrollo neuromuscular.
- Vitamina E: previene enfermedades neurológicas, contribuye a una buena formación del sistema nervioso de los cachorros, mantiene la salud de la piel y el pelaje y puede prevenir complicaciones durante el embarazo.
- Vitaminas del complejo B: son clave para aportar energía, mejorar el metabolismo, favorecer el desarrollo cerebral de los cachorros, y participar en la formación de ADN y ARN, así como del tubo neural. Fortalecen el sistema inmune, participan en la formación de glóbulos rojos y cumplen una función digestiva, ayudando a absorber los nutrientes.
- Minerales: son esenciales para un embarazo óptimo, el desarrollo óseo y dental, la producción de hemoglobina y la correcta formación del sistema nervioso, cardiovascular y la regulación del metabolismo.
Suplementación con Calcio y Fósforo
Tu perra necesitará un pequeño aporte adicional de calcio y fósforo, pero ten cuidado, ya que la suplementación con estos minerales a veces está contraindicada, pues podría producir el efecto contrario al deseado. Por ello, es preferible ofrecerle alimentos ricos en calcio en lugar de utilizar suplementos durante este período.
Ácidos Grasos Omega 3 y 6
Los ácidos grasos omega 3 y 6 favorecen el desarrollo del sistema nervioso, cerebral y ocular de los cachorros. Además, pueden ser muy beneficiosos para relajar y reducir la agitación en tu perra, ya que contribuyen a mejorar su estado emocional. Son antioxidantes y tienen un ligero efecto anticoagulante y antiinflamatorio. Por todo ello, son de las mejores vitaminas para perras embarazadas, pero también para otras etapas de su vida, como la vejez.
Las principales fuentes de omega 3 y 6 son pescados como el salmón y el atún, así como el cártamo, el maíz, la oliva y la carne de pavo. También existen aceites de pescado comerciales que puedes añadir a la comida de tu perra para asegurar un aporte adecuado de omega 3, como este: Aceite de salmón 100 % de MAIKAI.
Además, puedes adquirir el suplementos que incluyen otros ingredientes beneficiosos, como Omega Treats Skin&Coat de Pawfect, que contiene omega 3, 6 y 9, además de biotina y vitaminas C y E. Este suplemento contribuye al mantenimiento de un pelaje brillante y también apoya al sistema inmunológico, ayudando a prevenir problemas de cadera y articulaciones, mejorar la función cardíaca y aumentar el nivel de energía general. Como ves, es un nutriente importante a suplementar durante la gestación para garantizar un correcto desarrollo de los fetos.
¿Qué debe comer una perra embarazada?
Si te preguntas qué debe comer una perra embarazada, la respuesta está en ofrecerle una dieta adaptada a sus nuevas necesidades. La comida para cachorros es más rica en nutrientes fundamentales y proporciona más energía que la comida formulada para adultos. Además, es más fácil de digerir. Es importante tener todo esto en cuenta a la hora de alimentar a perras gestantes.
Alimentar a tu perra con una fórmula para cachorros desde las semanas 3-4 de gestación la ayudará a mantenerse fuerte, y a pasar los nutrientes a sus cachorros a través de la leche materna.
Debes ir introduciendo la nueva comida en su dieta progresivamente, para dar tiempo a que su sistema digestivo se adapte. Empieza por introducir la comida para cachorros en su fórmula habitual, un poco cada vez, durante aproximadamente una semana, hasta haber sustituido completamente una comida por otra.
Ten en cuenta el tamaño y las preferencias de tu perra al elegir la comida para cachorros que le vas a dar.
Por porción, el pienso para perras embarazadas (comida seca) contiene mayor número de calorías que la comida húmeda. Por tanto, si la dieta de tu perra consiste únicamente en comida húmeda, tendrás que darle de comer más veces (o en raciones más grandes) para asegurarte de que obtenga la energía adicional que necesita, sobre todo si se trata de una raza de tamaño grande. También puedes probar a mezclar su comida húmeda con un poco de comida seca para darle lo mejor de ambas.
Asegúrate de que tenga siempre fácil acceso a abundante agua potable limpia y fresca para mantenerse hidratada, sobre todo si vas a utilizar una fórmula de comida seca durante su gestación.
¿Qué cantidad de comida debo darle?
En la alimentación de perras gestantes, mantén el tamaño habitual de su ración durante las primeras semanas de la gestación. Durante estas primeras fases, tu perra puede alejarse de la comida o padecer pequeñas náuseas o vómitos, similares a las "náuseas del embarazo" humano. Aunque pueda parecer preocupante, no lo es: se trata de un proceso totalmente normal. No obstante, si te preocupa su pérdida de apetito o si sigue teniendo molestias, acude al veterinario.
Empieza a aumentar su ingesta de alimentos, poco a poco, a partir de la quinta semana de gestación. Aumenta un poco el tamaño de su ración cada semana, de modo que para la novena semana el tamaño de la ración sea aproximadamente un tercio mayor que el normal. Para entonces, el peso de la mamá habrá aumentado alrededor de un 25%, o incluso más si está esperando una camada grande.
Mide y controla las raciones para evitar que coma demasiado y desarrolle obesidad, ya que esto causaría problemas durante la gestación y el parto. Si te preocupa el peso de tu mascota durante la gestación, acude a tu veterinario.
Lo mejor es alimentar a tu perra gestante con raciones pequeñas y frecuentes en las últimas fases de la gestación, ya que una barriguita llena de cachorros no tendrá mucho espacio para la comida.
Alimentación durante la lactancia
Alimentar a su camada recién nacida es un trabajo duro para la mamá, ya que sus cachorros necesitan un montón de leche materna nutritiva para crecer fuertes y sanos. De hecho, ¿sabías que las perras producen más leche para sus cachorros que las mujeres para nuestros bebés?
Para ayudarla a conseguir la energía adicional que necesita para amamantar a su hambrienta camada, sigue alimentándola con la fórmula para cachorros que empezó a comer durante la gestación. Su mayor contenido calórico y los nutrientes añadidos le aportarán resistencia y le ayudarán a producir leche de alta calidad para sus perritos.
Durante las semanas 1-3 de lactancia, aumenta sus comidas diarias de dos a tres. En la cuarta semana (cuando su producción de leche alcance su fase máxima), sube a cuatro comidas diarias. El tamaño de la ración de cada una de estas comidas debe aumentar del siguiente modo durante la lactancia:
- Primera semana: 150% de su ración habitual
- Segunda semana: 200% de su ración habitual
- Tercera semana: 300% de su ración habitual
La cantidad y frecuencia de comidas de tu perra durante la lactancia dependerá de su raza y del tamaño de su camada. Si está amamantando una camada de más de cuatro perritos, necesitará tanta energía que quizá lo mejor sea permitirle un acceso constante a la comida.
Las nuevas mamás amamantarán a su camada durante aproximadamente 6-8 semanas, pero los cachorros pueden empezar a probar la comida sólida a partir de las 3-4 semanas de edad. Varias marcas de Purina ofrecen dietas apropiadas para las necesidades de tu mascota durante la gestación y la lactancia.
Consideraciones Finales
Antes de considerar la suplementación de tu perra embarazada con cualquier vitamina, se recomienda consultar con el veterinario sobre las dosis adecuadas y el producto más adecuado según el estado y las necesidades de tu peluda. Una sobredosificación o la administración de una vitamina inadecuada podría representar riesgos graves durante la gestación de tu perra.
