Cuando nos convertimos en padres o madres primerizos, una de las preguntas más frecuentes es: ¿cómo vestir a tu bebé según la temperatura? El miedo a tapar demasiado o demasiado poco al bebé es un verdadero quebradero de cabeza durante el primer año. Vestir a tu bebé para dormir según la temperatura puede parecer una tarea sencilla, pero es una ciencia que combina comodidad y seguridad. La ropa que lleve tu hijo dependerá sobre todo de la estación del año y de la temperatura de la estancia.
Los recién nacidos no son capaces de regular su temperatura, por lo que es importante vestirlos adecuadamente incluso durante el sueño para evitar que pasen demasiado calor o demasiado frío. Para ayudar al recién nacido a dormir mejor, es importante que el ambiente en el que descansa esté correctamente ventilado y tenga una luz tenue o regulable. La cuna debe colocarse lejos de fuentes de calor, como radiadores o estufas.
Un ambiente adecuado y la ropa correcta aseguran un sueño reparador para tu bebé.
¿Cuál es la Temperatura Ideal para la Habitación del Bebé?
Antes de decidir cómo vestir a tu bebé por la noche, es importante comprobar la temperatura de la habitación. Según el Instituto para la Prevención de Accidentes Domésticos (IPAD), se recomienda una temperatura entre 16° y 20°. No dudes en hacerte con un termómetro para comprobar la temperatura de la habitación de tu bebé antes de la hora de dormir.
Consejos Previos para Vestir a tu Bebé Según la Temperatura
Los recién nacidos tienen su sistema de regulación corporal muy inmaduro y no son capaces de mantener la temperatura por ellos mismos debido a que tienen poca grasa y realizan poco movimiento. Es por ello que debemos prestar especial atención a la hora de vestir al bebé si se trata de un recién nacido. Según la Asociación Americana de Pediatría, lo ideal es que vistas a tu bebé con una capa de ropa más de la que lleva un adulto. Y para comprobar que la temperatura del bebé es la correcta, debemos tocarle la nuca, el pecho y la parte superior de la espalda. No es recomendable guiarnos por la temperatura de las manos o de los pies del bebé ya que es común que los tengan fríos aunque su temperatura corporal sea la adecuada.
Hay algunos aspectos que podemos tener en cuenta a la hora de cómo vestir a tu bebé para que este momento sea más fácil:
- Escoge tejidos naturales: Los tejidos recomendados para las prendas de vestir del bebé son los naturales: preferentemente 100% algodón, lino, bambula, etc. Al ser tejidos naturales nos aseguramos que son totalmente respetuosos con la piel, hecho que es muy importante especialmente en los bebés que tienen la piel muy delicada.
- Usa ropa fácil para el proceso de cambio: Elige ropa para el bebé que te facilite el proceso del cambio a la hora de vestirlo: bodies cruzados que se abrochan en la parte delantera, peleles con los botones delanteros y enterizos que lleven broches a presión en las piernas para solo desabrochar esa parte en el momento del cambio de pañal.
- Elige ropa cómoda: Es importante que el bebé tenga libertad de movimiento, sobre todo cuando los bebés comienzan a moverse más, a gatear y durante los primeros pasos. La ropa debe facilitarle el movimiento, no apretarle, pero tampoco debe ser excesivamente amplia como para que le entorpezca. Además debes tener en cuenta elegir prendas de ropa que no tengan elementos que puedan resultar peligrosos para el bebé.
- Disfruta del momento: Haz del momento de cambiar la ropa y vestirse una ocasión divertida. Incorpora música, cántale al bebé, incluye juegos, hazle masajes y háblale. Se tratará de un momento muy especial de conexión entre tú y el bebé.
NUNCA dejes solo al bebé en el cambiador ni aunque sea para girarte un segundo. Por su seguridad, siempre hay que sujetarlo para evitar que pueda girar y caerse, no le quites la vista de encima. Para ello lo mejor es que:
- Prepares la ropa con la que vayas a vestir al bebé con antelación. De esta forma el proceso de cambio de ropa es mucho más rápido y evitaremos tener que desplazarnos a coger algo que se nos haya olvidado o que no tengamos al alcance de la mano.
- Coloca varias capas de ropa al bebé tanto en invierno como en entretiempo. Esto te permitirá ir quitando o añadiendo capas de ropa para asegurarte de que no tiene demasiado calor o demasiado frío.
En el momento en que el bebé comienza a caminar, lo más recomendable es que lo haga descalzo pero si el suelo de casa es demasiado frío o las condiciones ambientales no lo permiten, ponerle unos calcetines antideslizantes será de gran ayuda.
¿Cómo Vestir a tu Bebé Según la Temperatura?
Llega la hora de dormir y surge la fatídica pregunta: ¿cómo vestir a tu bebé para dormir? ¡Aquí encontrarás todas las respuestas a tus preguntas!
¿Cómo Vestir a tu Bebé por la Noche Entre 16 y 18 Grados?
Si la temperatura de la habitación está entre 16 y 18 grados, te recomendamos que vistas a tu bebé con un body de manga larga, un pijama de terciopelo (o de rizo) y un saco de dormir TOG 2 para que duerma calentito.
¿Cómo Vestir a tu Bebé por la Noche Entre 18 y 20 Grados?
Para una temperatura de 18 a 20 grados, un pijama de algodón de una pieza es ideal. Puedes complementarlo con un saco de dormir ligero sin mangas. Esto mantendrá a tu bebé cómodo sin riesgo de sobrecalentamiento.
¿Cómo Vestir a tu Bebé por la Noche Entre 20 y 22 Grados?
Cuando llega la primavera, la temperatura interior tiende a subir, sobre todo en los días soleados. Si optas por un body de manga corta, ponle un pijama de algodón, que será algo más ligero.
Ejemplos de ropa para diferentes rangos de temperatura.
¿Cómo Vestir a tu Bebé por la Noche Entre 22 y 24 Grados?
Cuando empieza a hacer calor, el sueño del bebé puede verse afectado. Para limitar las dificultades para conciliar el sueño, opta por un atuendo más ligero: un body de manga corta y un TOG 1 son suficientes.
¿Cómo Vestir a tu Bebé por la Noche Entre 24 y 27 Grados?
Para que tu bebé duerma plácidamente incluso cuando hace calor, puedes ponerle un saco de dormir TOG 1 y un pañal o dejarlo solo con un body de manga corta.
Vestir al Bebé Según la Estación del Año
La época del año en la que estemos, influye en cómo vestir a un bebé según la temperatura que haga en cada estación del año. También debemos tener en cuenta en lugar en el que vivimos, no es lo mismo un invierno o verano en el sur de España que en el norte de España.
En Invierno
El invierno es la época en la que debemos prestar especial atención a que el bebé vaya perfectamente abrigado y no pase frío. Lo más recomendable es vestirlo por capas e ir quitando o añadiendo ropa en función de si tiene demasiado calor o frío.
Para dormir. En invierno es recomendable añadir una capa de ropa más. Con un pijama más grueso y un saco de dormir que evite que se destape por la noche estará más que confortable.
A la hora de salir a la calle podemos optar por un body afelpado de manga larga, un pelele largo, camiseta de manga larga y jersey o abrigo. Puedes utilizar también un mono de invierno, gorro, bufanda y guantes. Los pies deben estar bien abrigados y protegidos, puedes ponerle unos calcetines de lana debajo del pelele y así evitas que los pierda.
Si el bebé aún va en carrito, debes asegurarte de llevar siempre un buen saco y una manta personalizada para cubrirlo, preferiblemente con la trasera de borreguito.
En Verano
A la hora de dormir, lo mejor es elegir prendas de vestir de algodón o de lino que son ligeras y transpirables y pijamas livianos que no le aporten calor. Si hay días especialmente calurosos, puedes valorar vestirlo únicamente con el body para mantenerlo fresquito.
Para salir a la calle puedes optar por dos piezas (camiseta y pantalón) o por un vestido fresquito. Si aún no anda, déjale los pies al aire libre, sin calcetines ni ningún tipo de zapato. Si el bebé ya anda, con una sandalia fresquita será más que suficiente.
Para las noches en las que refresque o si vas a lugares con el aire acondicionado fuerte, deberás llevar una muselina o una manta finita para protegerle de los cambios bruscos de temperatura.
Y ante todo, recuerda proteger al bebé de los rayos UV. Ponle siempre crema solar y complementa su look con una gorra con protección solar.
Periodo de Entretiempo
En primavera la temperatura puede oscilar entre los 20 - 25 ºC. Lo ideal es vestirlos por capas e ir quitando o poniendo ropa según veamos que la temperatura cambia.
A modo de ejemplo, un outfit para primavera podría ser: body de manga corta, camiseta de manga larga, pantalones largos o leggings y calcetines. Deberíamos llevar también una chaqueta o jersey finito y nunca olvidarnos de la manta infantil.
En otoño la temperatura suele variar entre 9 y 18 ºC. Son temperaturas más bajas y debemos por lo tanto abrigar un poquito más al bebé. Podemos proponer como look un body de manga larga afelpado, camiseta de mangar larga, jersey, pantalón largo de felpa y calcetines gruesos. Deberemos llevar siempre la manta infantil con borreguito en el carro por si es necesaria para abrigar más al bebé.
Prendas Esenciales Según la Temperatura
Aquí tienes una guía rápida de cómo vestir a tu bebé según la temperatura:
- Noches cálidas: Body de algodón de manga corta o solo un pañal.
- Noches templadas: Pijama de algodón de una pieza, complementado con un saco de dormir ligero sin mangas.
- Noches frías: Pijama de una pieza más grueso o un saco de dormir con mangas.
¿Cómo Debe Ser un Saco de Dormir para Bebés?
Un saco de dormir de buena calidad garantiza un sueño agradable y seguro para el bebé. Por una parte, evita los sobrecalentamientos, ya que la transpirabilidad del material hace que el calor no se acumule. Por otra parte, el bebé no pasa frío porque dentro del saco no puede destaparse por mucho que se mueva. Además, un saco de dormir para bebé no llega a tapar ni la boca ni la nariz del pequeño.
Cómo vestir a un bebé para dormir: pautas para encontrar el saco de dormir adecuado
Contar con el saco de dormir adecuado hará que tu bebé se sienta cómodo y seguro al dormir por la noche. A la hora de elegir el saco para tu hijo, puedes seguir los siguientes consejos:
- Hay sacos de dormir de distintos materiales, como algodón o forro polar. Son preferibles los tejidos naturales y transpirables, lavables a 40 °C y aptos para secadora.
- Un saco de dormir para el verano debe ser ligero, sin forro y de manga corta (o sin mangas).
- Un saco de dormir para el invierno debe estar forrado en función de la temperatura y debería tener mangas largas para cuando haga más frío.
- La seguridad del cierre suele ser un factor relevante. Las cremalleras que se cierran en la parte superior deben llevar un protector bajo la barbilla para evitar el riesgo de lesiones.
Lo más importante a la hora de elegir un saco de dormir es su ajuste. El saco debe quedar bien ajustado alrededor de los hombros, el cuello y los brazos para que la cabeza del bebé no pueda escurrirse. Lo ideal es que el saco de dormir se cierre por los lados o por delante con una cremallera larga y se abroche sobre los hombros. Esto también facilita el cambio de pañales por la noche. Además, el saco debe ser lo suficientemente largo para que el bebé pueda estirarse completamente. Como regla general: longitud del saco de dormir = longitud del cuerpo (sin la cabeza) + entre 10 y 15 cm. El saco de dormir tampoco debe ser demasiado largo, porque entonces el bebé podría deslizarse hacia dentro o tener frío en los pies.
Los sacos de dormir suelen estar disponibles en tamaños de entre 50 y 120 cm. Algunos modelos para niños un poco más grandes también pueden ajustarse en longitud para que crezcan con tu hijo.
Si buscas un saco de dormir para tu bebé, puedes utilizar como guía nuestra tabla de tallas:
| Talla | Talla corporal (en cm) |
|---|---|
| 50 | 50 |
| 60 | 60 |
| 70 | 70 |
| 80 | 80 |
| 90 | 90 |
| 100 | 100 |
| 110 | 110 |
| 120 | 120 |
Valor TOG de los Sacos de Dormir
El valor TOG, diseñado para proteger al bebé del sobrecalentamiento mientras duerme, indica cómo de cálido es un saco de dormir.
- 1.0 TOG: Valor de los sacos de dormir que cuentan con un forro ligero, no tienen mangas y son adecuados para temperaturas ambiente de entre 18 y 24 °C. En combinación con un body ligero de manga corta o un pijama fino, tu bebé estará convenientemente tapado para las noches calurosas.
- 2.5 TOG: Son polivalentes y están hechos para su uso durante todo el año (temperaturas ambiente recomendadas de entre 15 y 21 °C). Están acolchados y no tienen mangas. En los períodos de entretiempo, puedes combinar este saco de dormir con un pijama largo, por ejemplo.
- 3.5 TOG: En invierno y a temperaturas ambiente inferiores a 18 °C, deberías optar por estos sacos de dormir. Están forrados y los puedes encontrar tanto sin mangas como con manga larga, según la temperatura. En los días fríos, tu bebé estará calentito por la noche con este saco de dormir, un body de manga larga y un pijama largo.
Aspectos Importantes al Elegir el Saco de Dormir Adecuado
- Ajuste del cuello y de las mangas
- Valor TOG
- Tejidos naturales y transpirables
- Protección de la cremallera bajo la barbilla
- Longitud adecuada: con aprox. 15 cm de margen bajo los pies
Ventajas de un Saco de Dormir para Bebés
- Mejor temperatura para dormir.
- Sueño seguro.
- Evita que el niño se destape.
¿Cómo Puedo Comprobar la Temperatura de mi Bebé?
Para asegurarte de que tu bebé no pasa frío ni calor, debes comprobar su temperatura de vez en cuando. Lo mejor para ello es tocarle la nuca, la cual debe estar caliente, pero no sudorosa. La temperatura de la frente también puede ser un indicativo en algunos casos. Las manos y los pies, en cambio, no son buenos indicadores de la temperatura corporal, ya que las extremidades de los bebés tienden a estar frías sin que eso signifique que el pequeño pasa frío.
Toca la nuca o el pecho del bebé para verificar su temperatura.
Peligros de Sobrecalentamiento e Hipotermia
Tanto de día como de noche, si el bebé está demasiado abrigado, existe el riesgo de que se sobrecaliente. Mientras que los adultos reaccionamos sudando, este mecanismo de refrigeración no funciona tan bien aún en los bebés. Además, los bebés tienen una capa de grasa que aísla muy bien.
El calor excesivo resulta insoportable para un bebé. Si está despierto, reaccionará llorando, pero si está durmiendo, la situación puede volverse peligrosa. El sobrecalentamiento se considera un riesgo importante para la seguridad de los recién nacidos y los bebés menores de un año.
Por otra parte, los bebés también tienen riesgo de sufrir hipotermia si, por ejemplo, duermen en una habitación demasiado fría. Durante el sueño profundo, su metabolismo no reacciona inmediatamente a los cambios de temperatura, un mecanismo que no vuelve a activarse hasta poco antes de despertar.
Si los bebés van siempre demasiado abrigados, pueden enfermar con la misma facilidad que los que van vestidos con ropa demasiado fina. Así pues, llevar la ropa adecuada tanto durante el día como por la noche es muy importante para los recién nacidos.
Consejos Adicionales
- Es recomendable empezar la rutina de sueño con un baño relajante para el bebé.
- Utiliza un pañal absorbente que mantenga al recién nacido seco durante la noche. Asegúrate de cambiarlo antes de dormir y verificarlo durante la noche si es necesario.
- Es recomendable verificar regularmente la temperatura de la habitación mientras el bebé duerme, especialmente en condiciones climáticas extremas.
- Si dispones de un vigilabebés con cámara, puedes comprobar si se mueve más de lo habitual o está incómodo.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo saber si mi bebé tiene frío o calor?
La mejor forma de conocer la temperatura del bebé es tocándole la nuca, el pecho o la parte alta de la espalda. Nunca debemos medir su temperatura guiándonos por si tiene las manos o los pies fríos ya que esto es algo habitual en los bebés y no es indicativo de que tengan frío o calor.
Si el bebé suda, tiene la piel caliente o aparece acalorado es posible que esté demasiado abrigado. Abrigarlo en exceso además de sensación de disconfort, puede provocarle sarpullidos.
Si al tocar al bebé notas que su piel está fría, añade más capas de ropa.
Es recomendable que comprobemos con cierta frecuencia la temperatura del bebé por si es necesario que vayamos ajustando las capas de ropa.
¿Cómo tapar a mi bebé por la noche según la temperatura?
Como ya hemos comentado anteriormente, lo ideal es basarnos en la temperatura exterior para adecuar a esta el tipo de ropa y la cantidad de abrigo que necesita.
En verano lo más adecuado es optar por prendas ligeras, de algodón o lino y de manga corta. Si la temperatura es elevada puedes considerar vestirlo únicamente con el body para que esté cómodo.
En invierno lo vestiremos con ropa de más abrigo. Body de manga larga, pijama o pelele enterizo y un saco de dormir.
