Natalia Jiménez: Biografía de una Estrella de la Música Española y su Boda de Ensueño

Natalia Jiménez, la exvocalista de 'La Quinta Estación', atesora el 29 de noviembre como uno de los días más felices de su vida. La cantante y su mánager, Arnold Hemkes, han puesto el broche de oro a su relación pasando por el altar y convirtiéndose en marido y mujer. Fue el pasado viernes cuando la feliz pareja celebró su romántico enlace en la hacienda La Santa Cruz, en Guadalajara, México.

"Qué emoción poder compartir con vosotros este momento tan especial en nuestras vidas. ¡Nos casamos! Guadalajara, Jalisco, México de testigo y rodeados de amor, familia y amigos. Espero que disfrutéis esta etapa tan importante de nuestra historia juntos", escribía la exvocalista de 'La Quinta Estación' en su perfil de las redes sociales.

"El pasado 29 de noviembre fue sin duda, uno de los días más especiales de nuestras vidas. Arnold y yo comenzamos un nuevo capítulo de nuestra historia rodeados de amor y de personas increíbles que viajaron desde distintas partes del mundo para acompañarnos en este momento tan importante. No puedo esperar a que vean todos los detalles de este día tan mágico", anunciaba también la cantante.

Fue el pasado 29 de noviembre cuando la pareja cumplió el sueño de unir sus vidas para escribir un nuevo capítulo de la historia en común que iniciaron hace algunos años, como resumió el feliz novio: “Fue una relación que surgió de cero. Primero nos conocimos en lo profesional, luego surgió una amistad muy linda durante varios años y después este sentimiento irrefrenable, que creció como una bola de nieve sin parar”.

Una Boda de Ensueño en Guadalajara

Tal como lo tenían previsto, los novios celebraron su unión por la vía civil y religiosa en la hacienda La Santa Cruz, en Guadalajara. “Quisimos hacer todo lo más apegado a las tradiciones. Vamos a tener en el mismo lugar la boda civil oficiada por nuestra amiga Vero Delgadillo y después la ceremonia religiosa en una capilla”, contó entusiasmado Arnold a ¡HOLA! AMÉRICAS solo unas horas antes del enlace.

El hermano de la hermosa novia, Patricio Jiménez, y el Sr. Alfredo Hemkes, padre del novio, fueron los testigos de la ceremonia civil. Alrededor de las tres de la tarde, con la emoción a flor de piel, la pareja pronunció el primero de los “Sí, quiero”. A puerta cerrada en la casa que pertenece al casco principal de la hacienda, la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, ofició el matrimonio civil. Un momento por demás esperado para la flamante pareja.

Conjugando la arquitectura y la naturaleza del lugar, Eder Hernández, wedding planner del evento, logró crear escenarios ideales para cada momento; pero, llamó especialmente la atención la atmósfera de ensueño en la capilla donde Natalia y Arnold celebraron su boda religiosa. La fachada intervenida con follaje y flores con un efecto degradado, cientos de alcatraces y calas en tono blanco e ivory dieron el toque perfecto al romántico intercambio de votos.

Acompañado por su abuela, Angelina González, el novio vestido con un frac diseñado a la medida, entró a la capilla donde aguardó pacientemente la llegada de su futura esposa. Natalia, fiel a la tradición, no dejó que su prometido viera su vestido hasta el gran día. “Arnold no me ha visto, pero mi hija sí y se quedó boquiabierta. Su expresión fue: “¡Wow, mamá!”, nos reveló la artista española.

Como salida de un auténtico cuento de hadas, la cantante apareció en la entrada de la capilla y del brazo de su hermano, Ángel Calvo, para caminar hacia el altar bajo el sutil sonido del cuarteto de cuerdas que musicalizó la misa oficiada por el Padre Rodrigo Núñez Jiménez.

Por fin, quedó revelado el secreto mejor guardado por la novia, quien lució el segundo de los cuatro vestidos que Benito Santos creó especialmente para ella. Un diseño con escote barco y capas de tul bordadas que conjugó con un velo tipo mantilla con el ribete bordado con calas y alcatraces. “El vestido que llevo para la ceremonia religiosa es una pasada de bonito. Un diseño mexicano con inspiración en la época del cine de oro y las joyas son de Renata Larios, también de Guadalajara”, explicó la intérprete de Creo en mí.

Como parte del cortejo nupcial, Ferchie Franco y Javier Barrera fungieron como padrinos de velación; Kelly Shields y Ángel Calvo, hermano de la novia, fueron los encargados de los anillos, las arras estuvieron en manos de Selene Parra y José Marco Kidwell, mientras que el famoso diseñador mexicano selló simbólicamente la unión de la pareja con el tradicional lazo.

En el acto religioso, Alessandra, hija de la novia en su papel de paje principal, llevó el ramo que posteriormente Natalia ofrendó a la Virgen. Sin embargo, la emoción de la niña fue evidente, pues, a decir de su mamá, vivió ilusionada todos los preparativos, en especial lo referente al vestido que lució como la otra gran protagonista de la jornada. “Yo te puedo decir que en la boda va a haber dos princesas; mamá e hija”, dijo Arnold, evidenciando la excelente relación que mantiene con la pequeña y que confirmó la artista. “Él adora a mi hija, y se llevan increíblemente bien. Los veo compartir y eso es súper, súper lindo”.

La Promesa de Amor

Acostumbrada a cantarle al amor, los votos que Natalia pronunció no podían ser la excepción y, como parte de este discurso dedicado a su esposo, la cantante habló de su historia en común, del camino recorrido -desde que se conocieron hasta su romántico compromiso- y de los planes a futuro, sin dejar por fuera el profundo agradecimiento a la vida por hacerlos coincidir. “Con él puedo ser yo misma con mis errores, me siento libre todo el tiempo, puedo mostrarme tal y como soy y sé que me va a querer de todas maneras. Lo que más me gusta es sentir que tengo un compañero de vida con el que puedo hacer lo que quiera y compartir lo que sea, bueno y malo”.

Por su parte, aunque con el mismo sentir, Arnold usó otras palabras para expresar los motivos que lo llevaron a querer unir sus vidas: “Cuando conoces a Natalia, te das cuenta del hermoso ser humano que es. Es muy bonita por fuera, pero por dentro tiene una belleza que no todo el mundo conoce y cuando la descubrí, me cautivó. A mis 47 años, sé que hay todo tipo de personas en esta vida, pero seres humanos hermosos hay muy pocos y el privilegio de poder estar con uno no es cualquier cosa”.

"Mandamos a hacer los anillos con un diseño personalizado y un pequeño detalle en esmeralda, que para ambos tiene un significado muy especial desde el inicio de nuestra relación. Queríamos que fuera un producto 100% hecho en México, así que lo solicitamos a Renata Larios, quien trabajó con su equipo en Guadalajara, Jalisco, para lograr ese diseño exclusivo de oro de 18K", nos explica Natalia.

Después de robar algunos suspiros y una que otra lágrima de emoción durante la ceremonia, familiares y amigos de la pareja provenientes de distintas latitudes pudieron disfrutar de un festejo difícil de olvidar.

A las seis de la tarde y con el atardecer como telón de fondo, Natalia presumió el tercero de sus looks, con un aire más cómodo, pero sin restar elegancia, lució un vestido elaborado en raso mikado (también de Benito Santos) con el que atravesó el patio central del casco. Como otro guiño a nuestro país, la cantante se acercó al 'pajarito de la suerte', una antigua tradición que tiene su origen en Jalisco, en la que un ave es entrenada para seleccionar con su pico un papelito en el que viene inscrita la suerte de las personas.

Durante este tiempo, los invitados pudieron degustar algunos bocadillos como el tiradito de atún y el sashimi de pulpo, antes de ocupar sus lugares en la explanada, donde se llevó a cabo la recepción.

“La Cocina de Guille” fue la responsable de consentir los paladares de los invitados con una cena a tres tiempos a base de proteínas de res y salmón, con los que crearon platillos inspirados en la alta cocina mexicana.

A través de vibrantes colores, entre los que destacaron el rosa mexicano, el violeta, el ámbar y el amarillo provenientes de las rosas inglesas, anturios, orquídeas, tulipanes y lirios; así como los elementos de barro y el diseño de talavera en color amarillo presente tanto en los platos base como en la pista principal, los novios reiteraron su amor por México. Un sentimiento que han querido compartir con Patricio y Ángel hermanos de Natalia, quienes viajaron desde España y Estados Unidos para esta ocasión. “Queríamos que fuera una boda jovial, colorida, linda, relajada y muy mexicana. Que nuestros invitados vinieran a celebrar con nosotros, a pasársela superbién y que se vayan con un gran recuerdo de Guadalajara, de México y nuestro” dijo la novia.

La Música como Punto de Unión

Con la música como parte esencial de su vida y a sabiendas de que esta fue la razón que hizo coincidir sus caminos, Natalia y Arnold eligieron al Mariachi Internacional CHG, de Gamaliel Contreras, como cómplice de su velada.

Uno de los momentos cúspides fue cuando los novios aparecieron en la pista para su primer baile de casados. Al ritmo de Llevarte al cielo, una canción que Natalia escribió para su esposo y forma parte de su disco Antología 20 años, los recién casados intercambiaron románticas miradas, cómplices gestos y algunas palabras. Probablemente, muy parecidas a las que Arnold quiso inmortalizar en estas páginas para su esposa: “Gracias por llegar a mi vida y hacer algo espectacular de ella. Eres la mejor compañera que jamás pude haber imaginado. Me hace muy feliz saber que serás tú quien esté a mi lado”.

Con un espectáculo de fuegos artificiales, se imprimió un hermoso recuerdo más entre los invitados. Así, al ritmo de la música de DJ Sato, siguió el curso de la celebración que marcó el inició de nuevas primeras veces para los artistas, que ya están listos para disfrutar de su luna de miel en España.

Tabla Resumen de la Boda

Detalle Descripción
Fecha de la Boda 29 de noviembre
Lugar Hacienda La Santa Cruz, Guadalajara, Jalisco, México
Vestidos de la Novia 4 vestidos diseñados por Benito Santos
Wedding Planner Eder Hernández
Música Mariachi Internacional CHG, DJ Sato

Vida Personal y Trayectoria Musical

Las nupcias de Natalia con Arnold llegan 15 años después de la boda fallida de la artista con Antonio Alcol. La intérprete de Creo en mí canceló el enlace con el que fuera su mánager y con quien había mantenido tres años de noviazgo un día antes de la celebración, que estaba prevista en Madrid el día 13 de marzo de 2009.

"La boda se canceló por motivos personales y ya está. Pero estoy divinamente. Soltera y estupenda. Pensé que me iba a costar, que iba a estar peor, pero estoy muy bien", explicó entonces la cantante.

También confesó a la revista El Mañana: "Creo que el matrimonio, aunque hubiera sido algo muy bueno y maravilloso, me hubiera distraído mucho.

Natalia guarda una estrecha relación con México desde hace muchos años, por lo que no dudó en rendir un homenaje a las raíces de su esposo a través de su ajuar. “Es un agradecimiento a este país que me ha dado tanto todos estos años. Venir aquí a cantar la música que más me gusta, haberme sentido adoptada y conocer el amor de mi vida”.

LA BODA DE NATALIA JIMENEZ & Arnold Hemkes, el hombre que conquistó su corazón

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