Hormona del Crecimiento en Niños de 11 Años: Información Detallada

La hormona del crecimiento (HC), también conocida como somatotropina, es esencial para el desarrollo y crecimiento en niños y adolescentes. Esta hormona, producida por la glándula pituitaria, regula diversos procesos clave en el organismo, incluyendo el crecimiento óseo y muscular, el metabolismo y la composición corporal.

A continuación, exploraremos en detalle qué es la hormona del crecimiento, los síntomas asociados con su deficiencia y las opciones de tratamiento disponibles.

¿Qué es la Hormona del Crecimiento?

La hormona del crecimiento es una sustancia producida por la glándula pituitaria, una pequeña glándula ubicada en el cerebro. Su función principal es estimular el crecimiento y el desarrollo en niños y adolescentes. Además, tiene un papel importante en la regulación del metabolismo y la composición corporal.

Es la que estimula y regula la producción, en el hígado, de otra hormona implicada en los procesos de crecimiento y que se conoce como factor de crecimiento insulinoide tipo I (IGF-1).

Los profesionales médicos habitualmente realizan seguimiento de la estatura de los niños y niñas en sus consultas de rutina. Cuando se observa un crecimiento notablemente más lento en comparación con sus pares de la misma edad, se diagnostica como retraso del crecimiento.

Diagnóstico del Déficit de la Hormona del Crecimiento

La falta de la hormona se descubre frecuentemente durante la infancia. Más adelante la ganancia de peso también se ve afectada, así como el desarrollo de los huesos y dientes.

Aunque todos podemos pesar y medir a nuestros hijos/as, lo más adecuado es que este seguimiento lo haga su pediatra o médico de familia de forma periódica. En casa es fácil confundirse y preocuparse demasiado.

Si la velocidad de crecimiento está por debajo del percentil 10, de forma mantenida en el tiempo, puede haber déficit de esa hormona.

El diagnóstico del déficit de GH resulta muy complejo. La velocidad de crecimiento disminuida por debajo del percentil 10 de forma mantenida en el tiempo es un dato muy sugestivo. En este caso, se realizarán test de estímulo o pruebas funcionales para determinar la secreción activa de GH y valorar su pico máximo. Si esta por debajo de su valor normal, nos hará sospechar su defecto.

Proceso de Diagnóstico:

  1. Medición y Evaluación del Crecimiento: El médico comprobará el peso y la altura, dibujando su curva de crecimiento en un gráfico.
  2. Descarte de Otras Posibilidades: Aunque se sospeche de un problema en el crecimiento, no se suelen hacer las pruebas del déficit de la hormona del crecimiento directamente, sino que antes se suelen descartar otras posibilidades.
  3. Prueba de Estimulación de la Hormona del Crecimiento: Una vez descartadas otras enfermedades y desórdenes, se procede con la prueba de estimulación de la hormona del crecimiento mediante la administración de un medicamento.
  4. Medición de Niveles Hormonales: Medición de niveles de la hormona del crecimiento y de la proteína de fijación (IGF-1 e IFGBP-3).
  5. Estudios de Imagen: Radiografía o resonancia magnética de la cabeza (sin y con contraste).

Si con los datos anteriores, el médico sospecha que existe una deficiencia de la hormona del crecimiento, es recomendable la consulta con un especialista en endocrinología infantil, que medirá el nivel de IGF-1 en sangre y realizará las pruebas que considere oportunas para descartar ciertas enfermedades.

El estudio de la secreción de la hormona del crecimiento se llevará a cabo mediante pruebas de estimulación hormonal.

Todos podemos medir y pesar a nuestros hijos. Sin embargo, lo ideal es que sea el pediatra o el médico de familia quienes lleven a cabo periódicamente una sencilla exploración del crecimiento de los niños, ya que las mediciones tomadas en casa pueden no ser muy fiables y la interpretación de las llamadas “curvas de crecimiento” (tablas que incluyen los datos de estatura y peso de una población en función de la edad) puede ser dificultosa.

El médico tendrá muy presente la talla de los padres, así como otros datos durante la pubertad de ambos progenitores. El especialista pesará y medirá al niño y dibujará en una tabla la evolución de ambas mediciones. Durante la exploración física del niño valorará su grado de desarrollo puberal (caracteres sexuales secundarios, que en las niñas comienzan a los 11 años y en los niños hacia los 13) y dentario.

Si lo considera necesario, el médico pedirá una radiografía de la mano y muñeca izquierdas. La imagen le permitirá conocer la “edad ósea” del niño, o sea el nivel de desarrollo de sus huesos.

Tabla 1. Estudios complementarios en el niño con talla baja.

Causas de la Deficiencia de la Hormona del Crecimiento

La deficiencia de la hormona del crecimiento tiene lugar por una producción disminuida o ausente de la hormona del crecimiento por parte de la glándula pituitaria. Son diversas la enfermedades que pueden dar lugar a un déficit.

En los casos en que la deficiencia de la hormona es consecuencia de una alteración en la hipófisis pueden presentarse otras deficiencias hormonales asociadas, lo que da lugar a otras enfermedades.

Si bien con una inteligencia normal y proporciones corporales normales, el aspecto puede ser de un/a niño/a más joven para su edad. Sobrepeso para su estatura. En los/as niños/as más mayores, la pubertad puede llegar tarde o no producirse en absoluto. Estatura baja. Obesidad y sus complicaciones.

Hormona de crecimiento

Tratamiento del Déficit de Hormona del Crecimiento

El tratamiento del defecto de GH es la hormona de crecimiento recombinada, medicación aprobada en determinadas indicaciones y que presenta un perfil de seguridad y eficacia elevados. Eso sí, siempre ha de ser prescrita por un profesional experto y con la dosificación adecuada.

El propósito de la terapia es conseguir un nivel físico apropiado de la hormona del crecimiento para corregir todas las anomalías que ocasiona. Todas las opciones que hay en el mercado como hormona del crecimiento son biosintéticas e idénticas en estructura a la hormona del crecimiento natural de la persona (aunque no en todos los países).

Si el déficit de la hormona es real, y se deja sin tratar, el crecimiento del niño se verá seriamente comprometido. El potencial de crecimiento se reducirá tanto más cuanto mayor sea el grado de deficiencia.

Muchos niños crecen 10 centímetros o más el primer año y 7-8 cm o más en los siguientes dos años. El tratamiento, que debe estar prescrito por unidades hospitalarias especializadas, se realiza a base de inyecciones de la hormona faltante sintética.

Las inyecciones deben ser diarias hasta que finalice el crecimiento del niño, calculando con precisión la cantidad de hormona que debe inyectarse en cada momento.

Comenzar la terapia con hormona del crecimiento antes del primer cumpleaños tiene beneficios significativos sobre el inicio del tratamiento a una edad más avanzada en niños con síndrome de Prader-Willi (PWS), encontró un análisis.

Los niños tratados temprano crecieron más, con una altura similar a la de los niños sanos de la misma edad y sexo, y tenían perfiles de lípidos (grasas) y metabolismo de la glucosa más favorables .

La terapia con hormona del crecimiento (GH) se recomienda actualmente para los pacientes con SPW para mejorar la estatura, el metabolismo y la masa muscular, al tiempo que reduce el aumento de peso.

Estudios anteriores indicaron que la terapia con GH podría mejorar la función cognitiva, la composición corporal y la calidad de vida relacionada con la salud.

En el pasado, la terapia con GH se iniciaba en la primera infancia alrededor de los 2 años, generalmente antes del inicio de la obesidad. Sin embargo, hallazgos recientes indican beneficios adicionales cuando el tratamiento se inicia a los 2 a 6 meses de edad. Como tal, se recomienda comenzar el tratamiento con GH lo antes posible.

Normalmente, la terapia con la hormona del crecimiento se sigue hasta que finaliza la etapa de crecimiento, es decir, cuando el niño ha alcanzado los 16 años o más, o de 14 años las niñas.

Consideraciones Adicionales

  • Tratamiento en Síndrome de Turner: El retraso de crecimiento asociado al síndrome de Turner se puede beneficiar del tratamiento con rGH. Se estima que estas niñas podrían presentar una ganancia de unos 7-10 cm al recibir el tratamiento en comparación con las que no lo reciben.
  • Tratamiento en Síndrome de Prader-Willi: El síndrome de Prader-Willi es una de las indicaciones aceptadas para el tratamiento con rGH. Los objetivos del tratamiento difieren en parte de los de las otras indicaciones, ya que en este caso los beneficios de la hormona de crecimiento no residen tan solo en el crecimiento longitudinal, sino también en ayudar a mejorar la composición corporal en cuanto a la grasa y la densidad mineral ósea.
  • Tratamiento en Niños PEG: La mayoría de estos niños presentan un crecimiento recuperador, también denominado catch-up, en los primeros dos años de vida, alcanzando el percentil 3 a esa edad, y pudiendo llegar a alcanzar una talla adulta normal, aunque generalmente 1 DE inferior a lo que les correspondería.

Hoy en día, la disponibilidad de la hormona del crecimiento sintética es muy amplia por lo que no sólo se puede aplicar a los niños con problemas en su crecimiento, sino también a los adultos con este déficit, ya que se ha demostrado su beneficio.

Publicaciones populares: