Hipotiroidismo Subclínico en el Embarazo: Tratamiento y Consideraciones

El hipotiroidismo es una condición en la que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas, lo que puede afectar múltiples funciones del organismo, incluido el sistema reproductivo. Muchas mujeres se preguntan si es posible conseguir un embarazo con hipotiroidismo o si esta condición dificultará de alguna manera la gestación. La respuesta es que sí es posible concebir con hipotiroidismo, siempre y cuando la enfermedad esté bajo control.

La tiroides juega un papel crucial en el metabolismo y en la regulación de diversas funciones del cuerpo, incluidas las que afectan el ciclo menstrual y la ovulación. Cuando los niveles de estas hormonas son bajos, como sucede en el hipotiroidismo, pueden aparecer alteraciones en el ciclo menstrual, lo que puede interferir con la ovulación regular. Sin ovulación, las posibilidades de embarazo se reducen.

Sí, es posible. La clave está en controlar adecuadamente el hipotiroidismo con un tratamiento médico adecuado y un monitoreo constante de los niveles hormonales. Los niveles de hormonas tiroideas deben estar dentro de rangos óptimos para promover un ciclo menstrual regular y una ovulación saludable. Es importante monitorear especialmente la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la T4 libre y, en algunos casos, la T3. La TSH es producida por la glándula pituitaria y regula la producción de hormonas tiroideas. Los valores óptimos de TSH para mujeres que intentan concebir deben estar entre 0.5 y 2.5 mUI/L. Es importante destacar que los valores recomendados para mujeres que buscan embarazo son más estrictos que los valores normales para la población general, que pueden llegar hasta 4.5 mUI/L.

El tratamiento estándar para el hipotiroidismo es la administración de levotiroxina, una versión sintética de la T4. El endocrinólogo ajustará la dosis según los niveles de TSH, asegurando que se mantengan dentro del rango adecuado.

Hipotiroidismo Subclínico y Embarazo

El hipotiroidismo subclínico es una forma leve de hipotiroidismo en la que los niveles de TSH están elevados, pero las hormonas T3 y T4 permanecen dentro de los rangos normales. El control adecuado del hipotiroidismo es esencial durante el embarazo. Las hormonas tiroideas son cruciales para el desarrollo cerebral del bebé, especialmente en el primer trimestre, por lo que un control adecuado es vital para evitar problemas de desarrollo neurológico.


Infografía sobre el Hipotiroidismo

Si tienes hipotiroidismo y estás luchando por concebir, es recomendable acudir a un especialista en fertilidad. Un especialista también puede trabajar contigo para asegurarse de que tu tiroides esté controlada adecuadamente, ajustar los tratamientos según tu progreso y ayudarte a manejar cualquier complicación relacionada con la fertilidad o el embarazo. Además, te ofrecerá orientación y apoyo emocional, algo fundamental durante el proceso de búsqueda del embarazo.

El hipotiroidismo, aunque puede afectar la fertilidad, no impide que las mujeres logren quedar embarazadas si se controla adecuadamente. Lo más importante es un manejo médico adecuado de la condición y mantener los niveles hormonales dentro de los rangos recomendados. Si tienes dudas o dificultades para concebir, recuerda que siempre puedes consultar a un especialista en fertilidad para recibir orientación personalizada.

Manejo Postparto del Hipotiroidismo Subclínico Diagnosticado Durante la Gestación

Entendiendo que se trata de una mujer en la cual se ha diagnosticado un hipotiroidismo subclínico (HSC) durante la gestación (previamente no presentaba alteración de la función tiroidea), la decisión de mantener o suspender el tratamiento con levotiroxina después del parto dependerá de factores como la dosis de levotiroxina que ha sido necesaria durante el embarazo, los niveles de hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) que presentó o la presencia o no de anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (APT).

En dichos documentos no hay un criterio uniforme y extraemos que se consideraría suspender el tratamiento en:

  • mujeres que iniciaron levotiroxina durante el embarazo, especialmente aquellas con dosis ≤ 50 microg/día.
  • mujeres tratadas con levotiroxina durante el embarazo y que comenzaron el tratamiento por presentar una TSH entre 2,5 y 4,0 mU/L.
  • mujeres con anticuerpos ATP positivos pero una TSH inicial inferior a 4 mUI/L.
  • mujeres con una TSH superior a 4 mUI/L pero anticuerpos ATP negativos.

Se indica que los mayores requerimientos de dosis de levotiroxina durante la gestación son debidos al embarazo en sí y, por lo tanto, después del parto, la dosis materna de levotiroxina debería reducirse a los niveles previos al embarazo, y evaluar los niveles de TSH sérica 6 semanas después.

Como recomendaciones al respecto expone que:

  • Después del parto, la levotiroxina debería reducirse a la dosis preconcepcional del paciente. Se deberían realizar pruebas adicionales de la función tiroidea aproximadamente 6 semanas después del parto.
  • En algunas mujeres en quienes se inicia la levotiroxina durante el embarazo pueden no requerirla después del parto. Dichas mujeres son candidatas a suspender la levotiroxina al finalizar el embarazo, especialmente cuando la dosis es ≤ 50 microg/día. La decisión de suspender la levotiroxina debería ser consensuada por el paciente y el profesional sanitario. Si se suspende la levotiroxina, se debería evaluar la TSH sérica en aproximadamente 6 semanas.

Las mujeres diagnosticadas con HSC durante el embarazo con TSH < 5 mU/L y anticuerpos APT negativos podrían suspender la levotiroxina después del parto y controlar la función tiroidea 6 semanas después del parto. Se apoya esta recomendación en los resultados de un estudio observacional en el cual de 523 mujeres sin enfermedad tiroidea conocida se identificaron 65 (12,4%) casos de HSC durante el embarazo (definido como TSH > 3 mU/L). De estas mujeres, el 75,4% tenía una función tiroidea normal durante el periodo de seguimiento de 5 años tras el parto; solo 16 (24,6%) tenían TSH alta persistente (TSH > 4,5 mU/L después del embarazo) lo que para los autores sugería que la mayoría de los casos de HSC en el embarazo son transitorios y se recuperan después del embarazo.

En este estudio, las mujeres con anticuerpos APT positivos y TSH > 5 mU/L en el embarazo tenían más probabilidades de tener una TSH persistentemente elevada. Los autores concluían que, dado que la mayoría de los casos de HSC en el embarazo son transitorios, el tratamiento con levotiroxina en estas mujeres puede no estar justificado una vez finalizado el embarazo; además este resultado apoya la necesidad de reevaluar el estado tiroideo de estas mujeres después del embarazo.

Las mujeres diagnosticadas con HSC durante el embarazo en las que se mantienen el tratamiento deberían ser reevaluadas 6 meses y 1 año después del parto para confirmar el requerimiento continuo de levotiroxina.

Debido a que los criterios para tratar a las mujeres embarazadas difieren de los criterios para tratar a las mujeres no embarazadas, no siempre es necesario continuar con la levotiroxina después del parto.

En mujeres con HSC la necesidad de continuar el tratamiento con levotiroxina necesita ser reevaluada en el período posparto. Propone el documento que si la mujer tenía anticuerpos ATP positivos pero la TSH inicial era inferior a 4 mUI/L, se suspenda la tiroxina y se vuelva a comprobar la función tiroidea a las 6 semanas; en cambio, si la TSH era mayor de 4 mUI/L, se continuaría con levotiroxina.

Tratamiento del Hipotiroidismo Subclínico en el Embarazo: Criterios Actuales

Para iniciar el tratamiento del hipotiroidismo subclínico en el embarazo habría que tener en cuenta las cifras de TSH y la presencia de anti-TPO, sin que exista un total consenso en los diferentes documentos seleccionados.

  • TSH por encima del rango específico para el embarazo y anti-TPO positivos: tratar con levotiroxina.
  • TSH > 10 mU/L y anti-TPO negativos: tratar con levotiroxina.
  • TSH entre 2,5 mU/L y el límite superior para el embarazo con anti-TPO positivos: considerar levotiroxina.
  • TSH entre el límite superior específico en el embarazo y 10mU/L con anti-TPO negativos: considerar levotiroxina.
  • TSH normal (o menor de 4 mU/L si los valores de referencia del embarazo no están disponibles) con anti-TPO negativos: no dar levotiroxina.

Comprobamos que, aunque esta guía no marca ninguna cifra de TSH ni la presencia de anti-TPO para el inicio del tratamiento, indica que las pacientes recién diagnosticadas de hipotiroidismo subclínico deberían recibir tratamiento con levotiroxina para normalizar los valores de TSH en suero materno dentro del rango de referencia de embarazo específico del trimestre.

Los autores proponen un algoritmo de tratamiento basado en las directrices de las GPC del “American Thyroid Association” y la “Endocrine Society":

  • TSH con cifras entre 2,5 mU/L y el límite inferior de normalidad específico del trimestre serían pacientes eutiroideas y no precisarían tratamiento.
  • No tratar si anti-TPO negativos; habría que seguir monitorizando a las mujeres de alto riesgo.
  • En caso de anti-TPO positivos algunos expertos proponen tratamiento con levotiroxina (50 μg/día); en caso de que se decida no iniciar tratamiento se medirá la TSH cada 4 semanas durante el primer trimestre y luego una vez en el segundo y tercer trimestres iniciando levotiroxina cuando la TSH aumente por encima de 4 mU/L.
  • Si la T4 libre está elevada se inicia tratamiento a dosis plenas (1,6 μg/Kg/día); si la T4 libre no está elevada (hipotiroidismo subclínico) se iniciaría levotiroxina a dosis intermedias (1 μg/día).


Infografía sobre el Hipotiroidismo y el embarazo

En la mujer embarazada se recomienda el tratamiento con levotiroxina del hipotiroidismo subclínico cuando la TSH es mayor del rango de referencia específico para el embarazo y los anti-TPO son positivos.

Cuando se ha detectado el hipotiroidismo subclínico durante el embarazo recomienda iniciar tratamiento con levotiroxina si anti-TPO positivos; en caso de anti-TPO negativos sugieren iniciar tratamiento ante TSH >4 μUI/ml; también plantean iniciar tratamiento si TSH > P97,5 independientemente de los niveles de anti-TPO.

En cuanto a las dosis de inicio recomiendan:

  • TSH > P97,5 y < 5 μU/ml (o en su defecto 2,5-5): 25-50 μg
  • TSH 5-8 μU/ml: 50-75 μg
  • TSH > 8 μU/ml: 75-100 μg

Como alternativa sugieren iniciar a dosis media de 1,2 μg/kg. Y considerar un inicio progresivo en caso de que el tratamiento se vaya a iniciar a dosis altas (≥ 100 μg/día).

Una de las cuestiones que inquietan a cualquier mujer que afronta un embarazo o decide iniciar el camino hacia la maternidad es que sus analíticas ofrezcan unos resultados equilibrados, especialmente en aquellos ítems que pueden afectar al desarrollo del feto o a la fertilidad de la mujer. Uno de esos valores que pueden condicionar el embarazo o la posibilidad del mismo es el asociado a la glándula tiroides.

TIROIDES Y EMBARAZO, IMPORTANCIA, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -

El tiroides fetal no produce hormona tiroidea antes de la semana 10-13 de gestación. Por esta razón, la hormona materna es crucial en el primer trimestre de embarazo. La controversia acerca de su tratamiento aparece en los casos del denominado hipotiroidismo subclínico.

Diagnosticamos a una mujer de hipotiroidismo subclínico (HSC) cuando nos encontramos una hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) por encima de 4.5-5mUI/L con niveles normales de la hormona T4. Pero a la hora de aplicar un tratamiento, la definición varía según el contexto temporal del embarazo: si una mujer se encuentra en su primer trimestre de gestación, consideraríamos HSC con niveles de TSH > 2.5mUI/L; en el segundo trimestre con TSH > 3 y en el tercero con TSH > 3.5. Es precisamente en este punto donde los protocolos para realizar un tratamiento no están claramente definidos debido a la falta de estudios clínicos que lo evidencien.

El hipotiroidismo es una enfermedad que se ocasiona cuando la glándula de la tiroides (situada en la base de la garganta, cerca de la tráquea) produce menos hormonas tiroideas de las necesarias. La hipófisis, una glándula del cerebro, controla la tiroides liberando TSH (Hormona estimulante de la tiroides). Si los niveles de T4 y T3 bajan, la hipófisis genera más TSH para estimular la tiroides. Cuando faltan hormonas tiroideas, el cuerpo funciona más lento. La instauración es habitualmente lenta y progresiva.

Causas del Hipotiroidismo

  • Tiroiditis de Hashimoto: La causa más frecuente de hipotiroidismo es la tiroiditis de Hashimoto que da lugar a una destrucción progresiva de la tiroides como consecuencia de fenómenos de autoinmunidad. Es como si el organismo no reconociera la tiroides como propia. Es más frecuente en mujeres a partir de los 40 años, aunque también puede darse en varones.
  • La cirugía del tiroides por nódulos, hipertiroidismo o por carcinoma de tiroides puede ser, igualmente, causa de hipotiroidismo.
  • Es menos frecuente el hipotiroidismo causado por defectos enzimáticos, con frecuencia de carácter hereditario, que comprometen la síntesis de hormonas tiroideas. Los defectos enzimáticos pueden cursar con aumento del tamaño de la glándula (bocio).
  • La toma de medicamentos antitiroideos como carbimazol, metimazol o propiltiouracilo, de fármacos muy ricos en yodo (como el antiarrítmico amiodarona, jarabes antitusígenos y expectorantes) pueden paralizar la síntesis de hormonas tiroideas y/o generar anticuerpos antitiroideos provocando hipotiroidismo.
  • Son más raros los hipotiroidismos secundarios, producidos por falta de secreción de TSH por la hipófisis.
  • El exceso y el defecto en la ingestión de yodo puede producir hipotiroidismo.

El hipotiroidismo es más frecuente en mujeres, afectando al 2% de las adultas frente al 0,1%-0,2% de los hombres. El postparto es otro periodo crítico para su aparición debido a los cambios hormonales.

Diagnóstico y Tratamiento

El análisis de TSH (hormona estimulante de la tiroides) es el método más sensible para diagnosticar el hipotiroidismo. En casos establecidos, es común observar TSH elevada, T4 disminuida y T3 en rangos normales. Cuando el origen es autoinmune, también se evalúa la posible afectación de otras glándulas como las suprarrenales o paratiroides.

El tratamiento del hipotiroidismo consiste en la reposición de la producción de la glándula tiroides. Salvo contadas excepciones, el hipotiroidismo primario establecido es una condición crónica, lo que obliga a tomar tratamiento de por vida.

Durante el embarazo es necesario aumentar la dosis de levotiroxina, ya que las necesidades pueden aumentar hasta en un 50% desde la 5ª semana de gestación. Es necesario un seguimiento adecuado del hipotiroidismo durante el embarazo ya que la hormona tiroidea de la madre es fundamental para el desarrollo cerebral del feto.

El hipotiroidismo puede afectar la ovulación y la fertilidad, pero bien controlado sí es posible concebir. Se recomienda optimizar TSH antes de buscar embarazo; muchas guías apuntan a TSH <2.5 mUI/L en mujeres ya tratadas con LT4.

En preconcepción/infertilidad, el manejo del hipotiroidismo subclínico se individualiza: el umbral de TSH y la positividad de TPO guían si tratar o vigilar. Espera ajustes al alza de LT4 y controles cada 4-6 semanas. Tras el parto, muchas mujeres reducen la dosis pregestacional y controlan TSH en 6-12 semanas. Vigila síntomas de tiroiditis posparto (puede cursar con una fase hiper y otra hipo, transitoria o no).

Si ya tomas LT4 y confirmas embarazo, se recomienda aumentar 25-30% la dosis desde el test positivo. La LT4 mantiene tus niveles adecuados y favorece el neurodesarrollo fetal.

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