¿Dónde Nació Luis Bárcenas? Orígenes y Trayectoria del Extesorero del PP

Luis Francisco Bárcenas Gutiérrez, figura clave en el escándalo de la "Caja B" del PP, nació en Huelva, en pleno agosto de 1956. Los "papeles de Bárcenas" son documentos que registraron la financiación ilegal y los casos de corrupción desde 1982.

Ubicación de Huelva, lugar de nacimiento de Luis Bárcenas.

El primer renglón de la biografía oficial de Luis Bárcenas se escribió el 22 de agosto de 1956 en Calañas, Huelva: un pueblo de 5.000 habitantes, enclavado en la comarca minera del Andévalo, en las estribaciones de Sierra Morena, a unos 60 kilómetros de la capital. «Dicen que nació aquí, pero nadie lo conoce. Ni a él ni a su familia», aseguran varios vecinos del lugar.

Infancia y Formación

Luis Bárcenas era hijo del director de una sucursal del Banco Central en Badajoz. Se crió entre billetes, balances y asientos contables como otros se crían entre libros, entre uniformes o entre escayola. Se marchó a Madrid a estudiar Ciencias Empresariales en la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE), donde conoció a su gran amigo Luis Fraga Egusquiaguirre, un bilbaíno dos años más joven que él y sobrino del expresidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga.

Escudo de ICADE, donde estudió Luis Bárcenas.

Juntos empezaron a compartir una afición muy importante a lo largo de la vida de Bárcenas: el alpinismo. Con Fraga compartió desde entonces clases, aventuras políticas, lecturas (ambos disfrutaban con Joseph Conrad y Jack London) y, sobre todo, montaña. Mucha montaña. Los dos amigos buscaban la adrenalina en la montaña hasta llegar a participar en la expedición ‘Vía española’ que llegó hasta la cumbre del Everest en 1987.

Inicios en la Política

Gracias a esa buena amistad con Fraga, a los 26 años se incorporó en Alianza Popular, coincidiendo con las elecciones generales de 1982. En poco tiempo fue nombrado gerente de los populares, apoyado por el aquel entonces tesorero Ángel Sanchís. Andando el tiempo, este Sanchís fue nombrado tesorero de Alianza Popular. Y correspondió a aquella vieja amabilidad colocando a Luisito, que tenía 25 años, en el partido. Después de afiliarlo, no faltaba más. Bárcenas entró en el territorio de vuelo de los números, de la administración, de las cuentas, y nunca hizo otra cosa.

Logo de Alianza Popular, partido en el que Bárcenas inició su carrera política.

En 2004 Bárcenas se convirtió en senador por Cantabria. Aunque sea andaluz de nacimiento y no mantenga ningún vínculo personal con la región -por la que no aparecía salvo en campaña-, Bárcenas ocupaba su escaño en la Cámara Alta gracias a su amistad con Francisco Álvarez Cascos.

Ascenso y Caída

Si trabajas mucho y sabes cosas de los demás que estos no quieren que se sepan, acabas volviéndote necesario. Volando a veces muy alto y a veces a ras del suelo, llegó un momento en que Bárcenas era no ya necesario sino indispensable en las finanzas de aquel partido dirigido a zapatazos y trompicones por Manuel Fraga. Cuando Rajoy le nombró por fin tesorero del partido (en 2008), Bárcenas ni se inmutó. Hacía muchos años que cumplía esa función, porque Lapuerta, que ya era millonario y no necesitaba robar, se aburría y le dejaba hacer.

Al cabo de tres meses de destaparse la ‘trama Gürtel’, el 1 de abril de 2009 el juez Garzón imputó al aquel entonces tesorero del PP acusado de haber recibido 1.353.000 euros de la red ‘Gürtel’. Pese a las acusaciones de delito fiscal y cohecho por parte del Supremo, el Partido Popular salió en defensa de Bárcenas hasta que, el 28 de julio, Rajoy lo sacrificó antes de que el juez lo sentara en el banquillo. En ese momento, Luis Bárcenas quedaba suspendido de militancia y destituido definitivamente como tesorero del PP.

El último escándalo que ha salpicado a Bárcenas se hizo público el pasado 16 de enero, cuando la Audiencia descubrió que el extresorero del Partido Popular llegó a tener 22 millones de euros en un banco suizo. Según la documentación enviada por Suiza al juez instructor Pablo Ruz, el dinero lo traspasó a otras cuentas en 2009 una vez imputado en el ‘caso Gürtel’.

El 31 de enero, el diario El País publicó ‘Los papeles secretos de Bárcenas’, un conjunto de manuscritos escritos por el propio Bárcenas donde se mostraban pagos a las cúpulas del Partido Popular desde 1990 hasta 2008. En los últimos años, Luis Bárcenas ha acumulado un patrimonio inmobiliario valorado en, como mínimo, 3,3 millones de euros.

El Tribunal Supremo acaba de confirmar los 29 años y un mes de prisión para Luis Bárcenas. Eso por lo juzgado hasta ahora, pero el total de los casos engarzados entre sí como cerezas es una torre de Babel que tardará años en comprenderse y desmontarse entera. En cualquier caso, a Bárcenas le espera muy probablemente un dolor para él vivísimo: la entrada en prisión de Rosalía, su mujer, a quien hasta ahora había logrado mantener a salvo.

De esos 12 años, Bárcenas ya ha cumplido seis años y dos meses, primero y desde mayo de 2018 en la cárcel madrileña de Soto del Real (había estado 19 meses en prisión preventiva), para ser trasladado este pasado 27 de diciembre de 2022 al Centro de Inserción Social Victoria Kent. El extesorero del PP se acoge ahora a un régimen de “semilibertad” tras la reciente decisión del Ministerio del Interior de aplicarle el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Estos beneficios se traducen en un horario de salidas que le permiten a Bárcenas estar fuera del centro de inserción la mayor parte del tiempo: desde las 7.30 de la mañana hasta las 23.00 de la noche de lunes a jueves, pasando todos los fines de semana y festivos en su domicilio. Este mayo de 2023 la situación penitenciaria del extesorero volverá a ser revisada, pudiendo recibir el tercer grado, que no cambiaría sustancialmente su día a día, pero que sería clave para poder solicitar de forma adelantada la libertad condicional en septiembre de 2024.

Bárcenas ya se pasea por las calles, siendo pieza clave en el gran escándalo de la “Caja B” del PP. Le tienen más miedo que a un nublado. Dejó la tesorería del PP. Dejó el partido del que había sido fontanero casi toda su vida. Una mañana, los ordenadores de su despacho (aquel despacho que no existía, como llegó a decir el PP) aparecieron destripados y sus discos duros desmigados a martillazo limpio. El pánico general llegó a extremos de club de la comedia en frases como aquella de María Dolores de Cospedal, la del “finiquito simulado y diferido en partes”, que tanto dio que reír.

Caso Bárcenas: Momentos claves

Amistades y Negocios

Luis Bárcenas y Agustín de Diego se conocieron en sus años de juventud, en la década de los 70, cuando ambos estudiaron Empresariales en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Su amistad siguió 20, 30 años y contando, y De Diego siempre estuvo ahí para él. El nombre de Agustín de Diego, que regenta varios negocios de venta de muebles, ha saltado esta semana con Bárcenas sentado en el banquillo por las obras en la sede popular de la calle Génova.

Varias fuentes han confirmado que la amistad de Luis Bárcenas y Agustín de Diego ha sido inquebrantable a lo largo del paso de los años. De Diego está soltero y es como si hubiera visto en los Bárcenas a una familia a la que proteger. Ese afán de ayudar a los Bárcenas llevó, en 2017, a que Agustín de Diego le pidiera a Enrique López contactar con alguien del PP.

Pasión por el Alpinismo

Siempre con extremeños como compañeros de cordada, Bárcenas fue perfeccionado su estilo en Gredos, Pirineos, Alpes o los Andes. En 1987, Fraga y Bárcenas organizaron, con el apoyo de las Cajas de Ahorro Confederadas, una expedición que trataba de abrir una nueva vía en el Everest. Finalmente, formaron un valioso grupo de alpinistas con el que subieron al coloso, sin oxígeno, por la vertiente norte. Nació así la vía española de acceso a la cumbre.

El Everest, una de las cumbres escaladas por Bárcenas.

Después del Everest, siguió añadiendo muescas a su piolet: escaló solo el Mont Blanc (4.810 metros) y ascendió el Elbrus, la cima del Cáucaso (5.642 metros), del que bajó esquiando. Su pasión por el alpinismo contrasta con su imagen pública. Devoto de los trajes de corte clásico, su silueta de dandi trasnochado, siempre impoluto, sin una arruga, con el pelo empapado en gomina, generaba suspicacias incluso entre sus compañeros de juventud, que lo veían como la quintaesencia del pijo madrileño.

Publicaciones populares: