Luis Aragonés, una de las figuras más grandes e importantes que han pasado por el Club Atlético de Madrid, no solo ha dejado huella en la historia rojiblanca, sino que también ha influido en todo el fútbol español. Madrileño de nacimiento en los convulsos años 30, Luis Aragonés llegó a ser jugador y entrenador de la Selección Española de Fútbol, lo que significó que España ganase la Eurocopa de 2008 con él en el puesto de seleccionador nacional.
Luis Aragonés Suárez nació en Hortaleza (Madrid) el 28 de julio de 1938.
Luis Aragonés - la Filosofía de El Sabio | Minidocumental Futbol
El Ayuntamiento de Madrid ha inaugurado un busto con la efigie de Luis Aragonés en el distrito de Hortaleza, donde nació y se crió el legendario futbolista del Atlético de Madrid y luego entrenador de numerosos clubes, alcanzando su mayor reconocimiento como seleccionador nacional. Coincidiendo con el noveno aniversario del fallecimiento de Luis Aragonés, el ayuntamiento ha organizado un homenaje al que han asistido los familiares del Sabio de Hortaleza; numerosos exjugadores del Atlético de Madrid y de otros clubes, como Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid; el actual presidente del Atlético, Enrique Cerezo; o el exalcalde José María Álvarez del Manzano.
Decenas de vecinos y aficionados del Atlético de Madrid se han congregado en la plaza de Chabuca Granda, donde se ha colocado el busto, para presenciar el acto, que ha contado con el Petón como maestro de ceremonias. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha destacado que, aunque son los hinchas colchoneros los que sienten "más suyo" a Aragonés, "Luis es de todos", pues con su trayectoria "traspasó las fronteras de las aficiones". Ha destacado además la necesidad de recordar "en mayúsculas" a aquellos "que fueron grandes en esta ciudad" y que "nos hicieron mejores a todos".
Y ha aplaudido la labor del concejal presidente del distrito de Hortaleza, Alberto Serrano, promotor de la iniciativa y que ha demostrado, a ojos de Almeida, que "se puede estar en política y estar muy cercano a la gente". También ha tomado el estrado el hijo mayor de Luis Aragonés, que comparte su nombre, quien ha agradecido este homenaje al Ayuntamiento y la asistencia de los aficionados, algunos de los cuales se han animado a corear el nombre de Aragonés.
Los primeros años de su vida estuvieron marcados por las terribles consecuencias de la Guerra Civil Española, así como todo el país. En medio de tanta penuria, se enamoró del fútbol en un colegio jesuita de Chamartín. De ahí en adelante, este deporte sería el hilo conductor de su existencia.
Comenzó su carrera futbolística en el Colegio de los Jesuitas de Chamartín, donde destacó por su agilidad y destreza. Los entrenadores del colegio vieron en él un potencial excepcional. A medida que pasaban los años, Luis continuó desarrollándose como jugador. En el colegio, formó un equipo que competía contra otros centros educativos de la ciudad. Su capacidad para marcar goles lo convirtió en el delantero estrella.
Llamó la atención del Getafe, y sus buenas actuaciones al sur de la capital le valieron el fichaje por el club más grande del momento. Por desgracia, nunca cuajó con los blancos. El destino le estaba hablando: su futuro no era merengue, sino colchonero.
Trayectoria como Jugador
Fue fichado por primera vez en 1953, con tan solo 15 años, para jugar en el Getafe, equipo en el que estuvo hasta el año 1958, momento en el que fue cedido, a juicio de los ojeadores del Real Madrid, a algunos equipos de segunda como el Hércules, Recreativo de Huelva o el Plus Ultra, el antecedente del Real Madrid Castilla. Aun cuando estaba en calidad de jugador cedido, debutó en Primera División con el Oviedo en 1960, convirtiéndose en uno de los mejores del equipo.
Luis Aragonés con la camiseta del Atlético de Madrid.
Aunque se formó en varios equipos madrileños, entre ellos el Real Madrid, Luis Aragonés pasó los mejores años de su carrera en el Atlético de Madrid, donde ganó tres Ligas y dos Copas y, por añadidura, disputó la final de la Copa de Europa de 1974, que el conjunto rojiblanco perdió en el partido de desempate contra el Bayern de Múnich.
Tras encadenar varias cesiones y firmar un buen papel con el Real Betis, regresó a Madrid en 1964 para ser la referencia del Atlético. Ya se había destacado como un excelso centrocampista, capaz de organizar a los suyos y de hacer daño a los rivales con su tremendo golpeo de balón, por lo que no tardó en encandilar a su nueva afición. Su estatus de leyenda lo creó dos años más tarde, cuando anotó el primer gol del Estadio Vicente Calderón (por aquel entonces era el Estadio del Manzanares).
Y pudo ser aún mayor su legado si la fortuna le hubiese acompañado en su último partido. En 1974, Luis Aragonés lideró al Atlético de Madrid que alcanzó la final de Copa de Europa ante el Bayern de Múnich. Un gol suyo de falta directa adelantó a los madrileños. Dicen las malas lenguas que su chut fue tan perfecto que, cuando este sorteó la barrera, comenzó a celebrar el gol.
No era para menos, pues estaban muy cerca de reinar en el viejo continente por primera vez. Pese a ello, el destino volvió a cambiar de parecer. Los de Baviera empataron en los minutos finales para forzar el encuentro de desempate. Se celebró dos días después, y el Atlético perdió 4-0.
Luis Aragonés disputó su última temporada como jugador en 1974/75, con nada menos que 265 partidos en primera división y 123 goles a sus espaldas.
Trayectoria como Entrenador
Al año siguiente, Aragonés debutó en el banquillo del club de su vida, ganando la Copa Intercontinental contra el Independiente argentino. Iniciaría después un largo periplo por los banquillos españoles que le llevaría a recalar en Betis, Barcelona, Espanyol, Sevilla, Valencia, Oviedo y Mallorca. Volvería en varias etapas al Atlético de Madrid, la última en el año 2001, cuando los colchoneros estaban en Segunda División, logrando el ascenso de la mano del técnico madrileño.
Pero su carrera futbolística no terminaba ahí, se hizo con el control del equipo colchonero y fue su entrenador hasta la temporada 1977/78. Durante el primer año como técnico responsable del club Atlético de Madrid se hizo con la victoria de la Copa Intercontinental, seguidamente, en el año 1976, los atléticos ganaron la Copa del Rey y la Liga en 1977.
Después de abandonar el cargo, volvió a entrenar a los rojiblancos, pero los malos resultados hicieron que no terminase la Liga en el club y estuvo un año sin entrenar a nadie. En el año 1988 entrenó al Barcelona, pero al apoyar a los jugadores en el famoso “motín del Hesperia”, se tuvo que ir y comenzó ese mismo año a entrenar a Espanyol.
Sin embargo, como un veleta, Luis Aragonés una vez más volvió a su siempre querido Atlético de Madrid en 1991, haciéndole de nuevo campeón de la Copa del Rey en 1992. Un año después se marchó al Sevilla, donde estuvo durante dos temporadas hasta que en 1995 comenzó una nueva andadura con el Valencia, al que dio el segundo puesto de la Liga en su primera temporada.
Como no podía ser de otra manera, volvió al equipo en el que debutó por primera vez, al Oviedo, en 1997, y un año más tarde al Mallorca, a quienes consiguió que acabaran terceros de la Liga.
Estaba tan listo para el puesto que en su primer año logró algo imposible: ganó la Copa Intercontinental sin ser campeón de Europa. La disputaron ellos porque el Bayern de Múnich no quiso disputarla por las tiranteces políticas entre Alemania y Argentina, por lo que los rojiblancos recogieron el guante para llevarse el título. Así como sucedió cuando era jugador, su carrera en el banquillo del Calderón no se quedó en ese único triunfo. Conquistó una liga, tres Copas del Rey y una Supercopa. Solo Simeone ha conseguido superar el número de partidos de Luis Aragonés al frente del Atlético de Madrid.
Pese a ello, su carrera va más allá del rojiblanco. Dirigió al Barcelona en la década de los 80, y acumuló más experiencia y buenos resultados en el área técnica del Betis, Sevilla y Mallorca. El conjunto bermellón fue el último club español en contar con sus servicios antes de convertirse en seleccionador español en 2004.
Luis Aragonés como Seleccionador Nacional
Pero Aragonés alcanzaría la inmortalidad como seleccionador nacional, asumiendo el mando del combinado español en 2004 y dirigiendo un ciclo de cuatro años que culminó con la conquista de la Eurocopa de 2008, punto de partida de la etapa más exitoso en la historia del fútbol español.
Luis Aragonés llegó a la cima en el año 2004 cuando debutó como seleccionador nacional de fútbol. En la fase final de la Eurocopa 2008, tras haber superado los cuartos de final y eliminar a Rusia en semifinales, llegó la gran final contra Alemania, a quienes ganaron. Gracias al estupendo juego del equipo en la selección Xavi Hernández fue elegido Mejor Jugador; Iker Casillas fue el portero menos goleado; y David Villa fue el máximo goleador.
En ese momento era difícil imaginar todo lo que suponía su llegada al banquillo de la Roja. Pese a las críticas por sus convocatorias, inició la época más gloriosa del fútbol español. El tiki-taka, aunque forme parte de la idiosincrasia culé, nace con Luis Aragonés en la Roja y tiene su colofón en la Eurocopa de 2008.
Celebración de la Eurocopa 2008, un hito en la historia del fútbol español.
Últimos Años y Legado
Tras dejar la selección, dirigió un año al Fenerbähce turco antes de retirarse definitivamente. Tras la Selección, se marchó al Fenerbahçe, pero dimitió a inicios de 2009. Había cumplido 70 años, lo que significaba que había estado siete décadas al servicio del deporte que amaba.
Tras este gran éxito se fue al extranjero, para entrenar al Fenerbache turco durante una temporada. El gran Luis Aragonés falleció en 2014, a los 76 años de edad, a causa de un "cáncer y la leucemia el que se lo ha llevado. Era un hombre de una inteligencia natural, con un sentido común terrible que sabía buscar las cosas y dar en la tecla que otros no conocían", declaró el doctor Pedro Guillén, quien también añadió que "Tenía una leucemia. Ha tenido recaídas y ha ingresado en los últimos dos meses varias veces debilitándose. Esa complicación se lo ha llevado tranquilo. Ha sufrido poco porque no ha sido muy largo, pero ha sufrido.
Pese a que había rumores sobre una posible vuelta al banquillo, anunció su retirada en 2013. Dijo que si le volvían a llamar para entrenar, se lo pensaría. Ahí volvió a entrar el dichoso destino, aquel que le llevó a vestir de rojiblanco y le arrebató la Copa de Europa. Esta última vez también fue cruel, pues le detectaron una leucemia. Luchó contra la enfermedad dos meses. No pudo vencer.
Casi una década después de su adiós, el ‘Sabio de Hortaleza’ sigue estando presente. Lejos del tremendo impacto que tuvo en la Selección española, el Metropolitano le recuerda cada fin de semana. Los aficionados corean aún su nombre y asocian a su leyenda cada triunfo que consiguen. Por ello, ver como Simeone (en el banquillo) y Griezmann (en el verde) superan sus números es la mejor forma de cerrar el círculo.
Luis Aragonés afronta la Eurocopa quizá como su última oportunidad para triunfar en el fútbol continental tras una prolífica carrera de futbolista y entrenador, faceta donde ha destacado por su carácter vehemente pero que también la valido el reconocimiento general. No en vano, es conocido como el Sabio de Hortaleza, por la barriada madrileña donde nació en 1938. Luis debutó al frente de la selección española el 18 de agosto del 2004, en el amistoso España - Venezuela (3-2) disputado en Gran Canaria. Luego consiguió clasificar a España para el Mundial de Alemania pero, pese a hacer una primera fase ilusionante, fue eliminada en octavos de final ante Francia, fiel a su maldición de no pasar de cuartos.
Reconocimientos Póstumos
"Era el fútbol hecho persona, un genio del balompié, un motivador nato", señaló la alcaldesa Ana Botella durante el homenaje al ex entrenador del Atlético de Madrid, Luis Aragonés. Acompañada de su viuda, Pepa Fernández y de sus cuatro hijos -María José, Rocío, Yolanda y Luis-la alcaldesa descubrió un monolito con la figura de un balón de fútbol en granito que recordará la memoria del conocido como ‘el sabio de Hortaleza'. Con él la Selección Española ganó la Eurocopa de 2008, y con él el Atlético de Madrid fue campeón del mundo de clubes. A este reconocimiento asistieron el concejal del distrito, Ángel Donosteve; el presidente del club rojiblanco, Enrique Cerezo, y el ex jugador del Real Madrid, Emilio Butragueño.
Ana Botella destacó que "fue un madrileño universal, un héroe para todos los aficionados de la gran familia rojiblanca y que hoy la ciudad recuerda de forma especial colocando un monolito en el que fue su distrito: Hortaleza, el lugar donde nació, vivió y murió". En concreto, en la calle del Mar Cantábrico, número 10. Allí estaban también los jugadores de su primer equipo: Juveniles El Pinar. "Luis Aragonés ha paseado el nombre de Hortaleza, el de Madrid y el de España por el mundo entero. Y lo ha hecho con un carácter castizo y con el talento de quienes son verdaderamente grandes", ha dicho la alcaldesa en un nuevo homenaje de la capital al futbolista y entrenador. "El estilo, la belleza y la efectividad", fueron en palabras de Botella las características que Aragonés aportó al fútbol. "Además -añadió- el hombre que nos dejó el lema ‘A por ellos' contaba con los valores que portan los mejores de todos los deportes, lealtad, compañerismo y solidaridad".
El Ayuntamiento de Madrid ha tenido siempre presente el valor de este insigne vecino y ya en 2003 se otorgó su nombre a un centro deportivo municipal del distrito y una calle lleva su nombre.
Busto de Luis Aragonés en Hortaleza, Madrid.
Tabla Resumen de la Trayectoria de Luis Aragonés
| Etapa | Club/Selección | Años | Logros Destacados |
|---|---|---|---|
| Jugador | Atlético de Madrid | 1964-1975 | 3 Ligas, 2 Copas de España |
| Jugador | Real Betis | 1961-1964 | Tercer puesto en la liga (63-64) |
| Entrenador | Atlético de Madrid | Varias etapas | 1 Liga, 3 Copas del Rey, 1 Copa Intercontinental |
| Entrenador | Selección Española | 2004-2008 | Eurocopa 2008 |
