A Laura Madrueño no le asusta la enorme responsabilidad que tiene por delante después de ser elegida la sustituta de Lara Álvarez en Supervivientes 2023. La presentadora será la encargada de realizar las tareas que hacía su predecesora, esto es, informar puntualmente de toda la actualidad de los concursantes desde los Cayos Cochinos. Se espera que en las próximas semanas haga las maletas rumbo al país caribeño. Este es uno de esos casos en los que las comparaciones son tan odiosas como necesarias, pero Laura huye de ellas.
Hecha una vez la introducción de rigor es el momento de conocer en profundidad a una mujer que desde ya está dando mucho de qué hablar. Laura Madrueño se incorpora así al plantel de presentadores de 'Supervivientes 2023'. En él, se mantiene el trío de presentadores del año pasado. Así, Jorge Javier Vázquez seguirá al frente de las galas semanales, Ion Aramendi repetirá al frente de 'Conexión Honduras' por segundo año consecutivo; mientras que Carlos Sobera seguirá siendo el presentador de 'Tierra de Nadie'. Con esta elección, Laura Madrueño afrontará su primer gran reto en Telecinco.
Laura Madrueño vuelve al reality más intrépido de la televisión como presentadora de 'Supervivientes 2025' desde Honduras. Para la documentalista marina, este va a ser su tercer año consecutivo al frente del programa después de haber presentado dos ediciones de éxito en las que su marido, Álvaro Puerto, no ha dudado en subirse al avión y acompañarla en la aventura.
Nacida en Madrid el 5 de marzo de 1986 (se crió en el céntrico barrio de Chamberí), es licenciada en Comunicación Audiovisual, pero también estudió durante unos años la carrera de Filosofía. Meteoróloga y presentadora de televisión, Laura Madrueño nació el 5 de marzo de 1986 en Madrid. Gran parte de su infancia la pasó junto a sus abuelos en la Sierra de Gredos, donde aprendió a cuidar y amar la naturaleza. Se licenció en Comunicación Audiovisual y comenzó a trabajar en la redacción de Informativos Telecinco.
Con el tiempo terminó trabajando frente a las cámaras presentando el tiempo en la misma cadena televisiva. Además de esta labor, Madrueño escribe para el blog de Cuatro. El deporte, el dibujo y la escritura son sus grandes pasiones. Su amor por el medioambiente la ha convertido en una activista de la causa, llegando a escribir el libro Somos agua en defensa de la preservación de los océanos.
Hasta ahora la presentadora formaba parte del equipo de 'El Tiempo' en 'Informativos Telecinco'. Pero además en los últimos años, Laura también ha dado el salto como colaboradora a otros espacios como 'El programa de Ana Rosa' y 'Sálvame' para dar la previsión meteorológica. En su salto a 'Sálvame', Laura Madrueño ya ha demostrado tener cierta soltura y gran sintonía con Jorge Javier Vázquez; algo que sin duda será muy importante para la producción de 'Supervivientes 2023'. Y es que cabe recordar que Lara Álvarez y Jorge Javier Vázquez se hicieron grandes amigos a raíz de coincidir en el reality.
Su Trayectoria Profesional
Ha sido en la cadena de Fuencarral donde su popularidad se ha disparado, entre otras por aparecer en espacios como El programa de Ana Rosa o Sálvame. Fue en el formato de sobremesa donde cayó en gracia al politizado Jorge Javier Vázquez, junto a quien presentará el concurso de supervivencia.
No se achanta ante los grandes proyectos. El fichaje de Laura Madrueño por 'Supervivientes' fue su gran reto profesional tras llegar a Telecinco en 2014. En 2023 no negó los nervios de 'primeriza' aunque su profesionalidad y empatía le ha hecho ganarse el cariño del público.
Su Paso por la Facultad
¿Cómo fue su paso por la Facultad? Entre ellos están los maratones de películas que hacía en la videoteca de Ciencias de la Información, donde me pasé la mitad de la carrera, viendo de todo, por ejemplo todo lo que había de cine español desde sus orígenes, y todas las películas alemanas de los años 50 y 60. Te confieso que quería estudiar Filosofía, pero en el último momento cambié de opinión por una profesora maravillosa que tuve en bachillerato que me insistió para que hiciese algo de comunicación, ya fuese tele o radio.
Su Compromiso con el Medio Ambiente
Licenciada en Comunicación Audiovisual, Laura Madrueño es además una gran apasionada del mundo marino y los deportes, es cofundadora de la productora We Are Water Films, desde la que realiza junto a su equipo documentales submarinos. En 2021 publicó su primer libro Somos agua, en el que analiza los problemas que aquejan a los océanos. Laura es una gran apasionada del mundo marino y los deportes, motivo por el que en 2015 creó una productora, We Are Water Films, con algunos compañeros de Telecinco.
Un proyecto con el que graban durante sus vacaciones documentales marinos donde muestran especialmente los daños que sufre el tiburón, un animal con el que le encanta sumergirse. Amante de los deportes, los viajes y la naturaleza, en 2021 Laura publicó su primer libro, Somos agua, en el que analiza los problemas que aquejan a los océanos. Pero no solo eso, Madueño es uno de los perfiles más influyentes en cuanto a concienciación ecológica y cuidado del medio ambiente.
Con una casa en la sierra de Madrid que es sostenible y respetuosa con el entorno, la periodista aprendió de su familia la importancia de cuidar y aprovechar en planeta, por lo que es una abanderada del reciclaje, las energías renovables y la alimetación saludable. "¡Después de mucho trabajo este fin de semana, ¡comenzamos con la huerta ecológica de este año!
En el libro Somos agua cuenta que el amor por el mar se lo inculcaron sus padres desde pequeñita. Sí, tiene mucho que ver. Mis padres eran nadadores de jóvenes, y además tuvieron que nadar muchísimo para sacarse el título de buceo, que era mucho más difícil que ahora, así que prácticamente me críe en el mar con ellos y recuerdo cuando iba con mi padre enganchada en su cuello y me llevaba siempre a hacer esnórquel y a bajar a pulmón, que para mí era lo mejor.
El tema de los documentales surgió además de forma muy orgánica en el trabajo, con gente muy apasionada del buceo, que son cámaras submarinos, que trabajan en postproducción de informativos, somos amigos y además empezamos a viajar juntos. Nuestro objetivo principal ha sido siempre contar las maravillas que hay en el fondo del mar, de ese mundo como extraterrestre que cada día nos deja sin aliento. Sí, sí, y eso mismo hacemos en los documentales, que además los centramos en especies concretas. Los últimos tres los hemos enfocado en los tiburones, y hemos podido rodar con el tiburón toro, que es el segundo considerado más agresivo para el ser humano, después del tiburón blanco. También con los tiburones nodriza, con los que hemos buceado con hasta cincuenta ejemplares de entre tres y cuatro metros, de noche y, obviamente, sin jaula.
Hemos pasado muchísimas horas en el mar con estos animales, y ojalá se nos acercaran más. Para rodar el último documental hemos tenido que hacer hasta siete cursos más de buceo técnico para poder bucear a unos sesenta o setenta metros de profundidad, para intentar grabar al tiburón martillo, que es mucho más huidizo, que no quiere saber nada de los humanos. Además el destino ha sido Sudán y ya te puedes imaginar que es difícil llegar hasta allí, así que no ha sido nada fácil el rodaje, pero el resultado vale la pena, porque ver a estos animales salvajes en libertad total es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Con esa elegancia que tienen dan una sensación de tranquilidad absoluta, y la moraleja al final de nuestros documentales es evitar que la gente piense que el tiburón se los va a comer porque el tiburón no es el malo de la película.
Ese último documental del que habla, Rumbo al pasado, se ha presentado este mes de febrero en Madrid, y se encuadra dentro de la campaña #StopFinning. Ahora mismo hay una sobrepesca exagerada, no sólo de tiburón, sino de la mayor parte de las especies que hay en el mar, de hecho muchas están desapareciendo debido a esa sobrepesca tan intensiva. ‘Fin’ es la palabra en inglés para denominar a la aleta del tiburón, y muchas veces cuando hablamos de este problema, pensamos en países asiáticos, que suele ser donde se toman la sopa de aleta de tiburón, pero en realidad en Europa pescamos mucha de esa aleta. De hecho España ha sido, y sigue siendo, uno de los principales exportadores de aleta de tiburón para Hong Kong, aleta arrancada de tiburones que están en estado de vulnerabilidad o incluso en peligro de extinción.
Según las cifras más conservadoras se están pescando unos 11.000 tiburones cada hora, así que animo a todos los que lean esta entrevista a que hagan las cuentas de cuantos tiburones mueren al año. Ahí viene la práctica del finning, que es una práctica siniestra que debemos prohibir porque consiste en capturar al tiburón, cortarle la aleta y devolverlo al océano vivo, hasta que se desangra, y como no puede nadar se ahoga o es devorado por otros animales. En nuestro documental tenemos esas imágenes y yo me tapo los ojos cuando las veo, porque es algo desgarrador y parece mentira que el ser humano pueda hacer este tipo de cosas. Sí, ya se han superado por más de doscientas mil, y ahora a ver si el Parlamento Europeo toma una decisión. En estos momentos se permite el comercio de aletas a granel de tiburones que no estén en peligro, pero lo que ocurre es que las aletas, a no ser que sean de tiburón ballena o de tiburón blanco, son prácticamente iguales y son imposibles de diferenciar.
Además con mi libro y los documentales advertimos de todo el tiburón que consumimos, como el famoso cazón, que la mayoría de la gente no sabe que es tiburón, y también utilizamos mucho el escualeno, que proviene del hígado del mismo animal, y se usa sobre todo en productos de belleza. Para evitarlo, la única manera es leerse bien las etiquetas de lo que compramos. Muchas veces ha insistido en la necesidad de reducir el consumo de animales. Yo sí que creo en la pesca, pero en la sostenible, y para que exista habría que hacer reservas marinas que permitan que las poblaciones de peces puedan volver a procrear y podamos volver a tener pescado para todos.
Para ello además hay que hacer que las subvenciones vayan a la pesca de bajura, que es la pesca sostenible que ha existido siempre y la que existe todavía en miles de poblaciones del mundo, y al mismo tiempo que se eliminen esos megabuques arrastreros de pesca de altura que arrasan arrecifes enteros con esas redes kilométricas de arrastre que se llevan de todo: mantas, tortugas, tiburones, ballenas pequeñas… Aparte, en la industria de la pesca a nivel industrial pasan muchas cosas que desconocemos, como la esclavitud que hay en algunos barcos y las burradas terroríficas que ocurren.
En su libro manda un mensaje contundente, que es, literalmente, que “hay que iniciar una guerra contra la dictadura capitalista”. Es muy difícil, porque vivimos en un mundo totalmente consumista. En mi libro doy al final muchas pautas de comportamiento personal, pero hace falta que se hagan cosas desde arriba, como por ejemplo impuestos al carbono, de las que probablemente vayamos a ir hablar en la próxima década. O eso espero. Hay un problema de base que es el calentamiento global que estamos viviendo y es muy complicado de solventar, porque los países que más CO2 estamos generando a la atmósfera somos los que menos consecuencias estamos pagando, mientras que los que menos tienen son los que peor van a salir parados en esta crisis climática. A mí es un problema que me abruma. De hecho, cuando empecé a escribir este libro, durante la pandemia, encerrada entre cuatro paredes, al documentarme me dejé llevar por el pesimismo y no vi cómo vamos a solventar esto.
Ocurre lo mismo con otros temas como el de consumo de carne cuando te enteras de que tenemos cereales cultivados en el planeta como para alimentar a toda la población mundial, pero la mayoría van a alimentar al ganado en la ganadería intensiva y junto a eso hay millones de personas que se mueren de hambre mientras que un estadounidense medio se come un cuarto de kilo de carne roja al día. Desde una perspectiva más positiva, sé que hay muchísimas cosas que podemos hacer desde casa, pero para ello tenemos que empezar a cambiar los engranajes de ese capitalismo tan brutal que nos hace tirarlo todo porque se pasa de moda y ese afán por comprar todo el rato. El consumismo, al final, no hace más que generar más CO2 y basura.
En realidad hay una solución, que es mirar a lo que hacían nuestros abuelos hace treinta o cuarenta años, que vivían prácticamente sin plásticos, sin coches, sin consumir esta brutalidad de combustibles fósiles porque compraban en el comercio de proximidad, compraban la fruta y verdura de temporada, remendaban las cosas y no se compraban todos los años ropa nueva. Hay que recuperar ese ejemplo, tener una vida mucho más sencilla, educar hijos mucho más empáticos y con menos necesidades, que es lo principal. Lo más valioso que tenemos ahora mismo son esas nuevas generaciones que están por venir y tenemos todo el poder para educarles teniendo conciencia de que dentro de nada, en 2050, vamos a ser 10.000 millones de seres humanos y a este ritmo con este planeta no tenemos ni para empezar.
Su Vida Personal
Laura Madrueño está casada con Álvaro Puerto, un fotógrafo y arquitecto de profesión al que conoció hace casi siete años. La presentadora contó en un evento que lo suyo fue un flechazo ocurrido en una noche de fiesta: «Estaba en Kenia trabajando y volví a casa en Navidad. Nos conocimos a los dos días de regresar (a España) y no dejamos de vernos en todas las fiestas. Nos fuimos a Murcia a pasar esos días.
Así es Álvaro Puerto, el atractivo fotógrafo con el que se ha casado la presentadora del tiempo Laura Madrueño. Álvaro Puerto es un reconocido fotógrafo, de look asalvajado y aventurero, que comparte su afición por la naturaleza con la presentadora, y aunque ha estudiado y ejercido la arquitectura, su verdadera pasión se encuentra detrás del teleobjetivo donde se siente como pez en el agua. Te contamos todos los detalles.
Laura Madrueño y Álvaro Puertose conocieron hace seis años pero no fue hasta el 2022 cuando decidieron pasar por el altar y darse el 'sí quiero' con dos bodas: una en alta mar el 18 de junio y otra en la montaña el 17 de septiembre de ese mismo año. Su primero enlace tuvo lugar a bordo de un precioso velero sobre las turquesas aguas de Formentera. La ceremonia no pudo ser más romántica y original, a la luz del atardecer de la isla y con todos los invitados vestidos de blanco. Fue un enlace diferente, muy pocas veces visto, y sobre todo sostenible, que para ellos este era un requisito imprescindible.
Un velero blanco decorado con flores en la popa y en la proa, y con un pequeño altar fabricado de madera en el centro del navío, recogió a los novios y a los invitados en el puerto para contraer matrimonio sobre las cristalinas aguas del Mediterráneo donde pasaron el fin de semana completo. La pareja subió a sus 35 invitados en cuatro barcos de vela, donde disfrutaron durante tres días de las aguas de Ibiza y Formentera y acompañaron a los novios en la aventura del comienzo de su matrimonio. "Donde más feliz estoy es en el mar, navegando, y la ilusión de mi vida era que todos mis invitados pudieran vivir un fin de semana a bordo… ¡y así fue!", compartió Laura Madrueño en sus redes sociales.
La presentadora de 'El tiempo', lució en este día tan especial un precioso vestido de novia de Yolancris, el modelo Temis, un precioso diseño de corte sofisticado y minimalista que se caracterizaba por su estilo cut out en la cintura, un favorecedor cuello halter y un impresionante escote en la espalda. "Quería un vestido de moda española, un diseño artesanal, hecho a mano que resalte la parte de mi cuerpo que más me gusta que es la espalda", comentó Laura Madrueño a 'Lecturas' en la exclusiva de sus boda.
En cuanto a su segunda boda, los novios impusieron a sus invitados el dress code Balmoral para celebrarla en la montaña. "Fue una maravilla ver a todos nuestros invitados tan guapos, se tomaron el look muy en serio y las fotos quedaron preciosas", comentó la presentadora de televisión en la revista '¡Hola!'. La decoración fue otro de los platos fuertes de este segundo enlace campestre y sostenible.
Durante la ceremonia campestre, los novios ofrecieron cestas de manzanas recién cosechadas por la pareja, también plantas de temporada con tonos otoñales. "Una de las mejores decisiones que tomamos fue no hacer sitting, para que la gente pudiera sentarse cuando y con quien quisiera. Para ello colocamos unas mesas muy largas de madera maciza en las que los invitados se sentaban en fardos de paja que cubrimos con unas telas", aseguró Laura Madrueño en el medio citado anteriormente.
Desde sus dos enlaces, Laura Madrueño comparte su vida con Álvaro Puerto con quien mantiene una relación estable y consolidada, llena de amor y romanticismo por las publicaciones que comparten en sus redes sociales. Álvaro Puerto cuenta con dos profesiones en las que se trabaja en activo hoy en día, cómo fotógoprofesional y como arquitecto. Sus impresionantes fotos pueden verse en uno de sus perfiles de Instagram que tiene abierto al público donde acumula más de 17 mil seguidores. Allí podemos ver cómo le gusta utilizar esta red social para mostrar sus fotos de la naturaleza, increíbles paisajes, puestas de sol y, por supuesto, fotos marinas ya que el mar es la gran afición que comparte la pareja.
Aún así, en su feed de Instagram podemos ver que la gran protagonista de la mayoría de sus fotos en su mujer, Laura Madrueño .Con ella, comparte su amor por la naturaleza, el deporte y el submarinismo. Las redes sociales de ambos dan buena fe de su pasión por los viajes exóticos que le permiten estar en contacto con la naturaleza y con la aventura. Dentro de algunos de los numerosos destinos a los que han viajado Laura y Álvaro, se encuentra el desierto de Jordania, los poblados recónditos del Japón más milenario o las nevadas cumbres de Islandia.
Laura y Álvaro no han sido padres todavía, pero ella ha expresado su deseo de tener dos hijos porque no quiere que su futuro retoño sea hijo único, como le ha pasado a ella. En cuanto a sus hobbies, Laura Madrueño tiene dos grandes pasiones, los deportes y el mundo marino. Se considera toda una sirena y por eso quiso casarse en alta mar: «El mar más maravilloso está en Formentera.
Laura está muy comprometida con el medio ambiente y con el mundo ecológico. Y una de sus aficiones es la cocina: en su perfil de Instagram nos muestra cómo hacer varias recetas y lo hace con productos ecológicos de la huerta que tiene en el jardín de su casa. Precisamente esa 'bajada al barro' es lo que le mantiene muy unida a la naturaleza: le encanta trabajar la tierra, y de hecho confesó que una de las cosas que más iba a echar de menos cuando estuviera en Honduras era cuidar su huertito.
Y no solo cuida su alimentación, Laura también lo complementa con ejercicios en el gimnasio. De hecho, es un perfil de Instagram tiene un destacado con rutinas de entrenamiento, si bien lo que más le gusta es la natación y confesó que lo hacía todos los días casi como terapia antiestrés.
'Supervivientes' y el Apodo de Yemayá
Para despejar cualquier tipo de dudas, la madrileña ha dejado claro que tiene entre ceja y ceja ser parte activa de las aventuras selváticas y no descarta ser una concursante más: «Me encantará probar las pruebas. Yo soy una persona súper deportista, así que, me apetecerá ver realmente lo duras que son». No se podrá decir que no predica con el ejemplo.
Jorge Javier Vázquez y Laura Madrueño han demostrado tener una gran complicidad ante las cámaras. El presentador y la presentadora de 'Supervivientes All Stars' disfrutan de sus conexiones a miles de kilómetros de distancia. Cada noche, Jorge se dirige a ella en varias ocasiones con un cariñoso mote que hace reír a la también presentadora de 'El Tiempo: Yemayá de Chamberí. Te contamos su origen y significado.
"Mi Yemayá de Chamberí", grita desde el plató nº6 de Mediaset el presentador mientras Laura Madrueño recibe sus palabras con una inmensa sonrisa desde las playas de de los hondureños Cayos cochinos.
Todas estas características, que los espectadores de 'Supervivientes' podrán haber comprobado viendo cómo se comporta con los participantes del reality de Telecinco, han llevado a Jorge a pensar que Laura Madrueño bien podría ser la viva reencarnación de Yemayá. O al menos una de sus hijas. Pero, ¿quién es Yemayá?
Yemayá es la diosa del mar. Venerada en la religión Yoruba, se trata de una Orisha o espíritu que desempeña un papel fundamental tanto para esta como para otras religiones como la Santería o el Candomblé. A Yemayá se la considera madre de todos los orishas y de los océanos. Es símbolo de maternidad, fertilidad y protección. Su culto se originó en África y fue expandiéndose por América tras la colonización.
Suele ser representada como una mujer majestuosa que emerge del océano, a menudo con conchas marinas adornando sus vestidos, siempre de colores azul y blanco, representando el mar y la espuma marina.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Nombre Completo | Laura Madrueño |
| Fecha de Nacimiento | 5 de marzo de 1986 |
| Lugar de Nacimiento | Madrid, España |
| Ocupación | Presentadora de televisión, meteoróloga, activista medioambiental |
| Educación | Licenciada en Comunicación Audiovisual |
| Cónyuge | Álvaro Puerto |
