Garbiñe Muguruza es una tenista hispano-venezolana, mundialmente conocida por conseguir el Nº1 en la ATP. La tenista hispanovenezolana conquistó el título de las WTA Finals al derrotar en dos sets (6-3, 7-5) a Kontaveit en la final y es la primera deportista española que lo logra tras la final perdida de Conchita Martínez en 1993.
Con esta victoria, Muguruza cerró el 2021 con un total de tres títulos WTA (Dubái, Chicago y WTA Finals), el mejor registro de su carrera deportiva. La deportista firmó su cuarta victoria consecutiva y cerrará el 2021 en su mejor momento de forma. Tal y como ha explicado ella misma ante los medios de comunicación, los próximos objetivos pasan por conquistar los dos Gran Slams que no aparecen en su palmarés: el Open de Estados Unidos y el de Australia.
Orígenes e Infancia
Nacida en Guatire (Venezuela), Garbiñe comenzó a jugar al tenis por culpa, en parte, de sus hermanos mayores, grandes aficionados a este deporte. “Toda nuestra familia adora el tenis, nuestra ilusión era que uno de los tres hermanos llegase a lo más alto”, afirmaba. Al cumplir los seis años se vino a España, a una academia de tenis en Barcelona. “Nos asentamos allí para jugar al tenis. Todo era jugar al tenis. Pero no tuve que renunciar a nada. La vida profesional te lleva por un camino distinto, así que simplemente aceptas que tienes que hacer cosas diferentes al resto”, aclaraba.
Ascenso a la Élite
Tras dar el salto a la competición de élite, su cara y su nombre comenzaron a sonar con fuerza cuando llegó a la final de Wimbledon en el año 2016 y se hizo con su primer Grand Slam, el de Roland Garros. Un año después, en el 2017, y con otra grande del tenis como Conchita Martínez de entrenadora, derrotaría a la todopoderosa Serena Williams, de nuevo en la final de Wimbledon. “En lo personal no la conozco. En el ámbito competitivo todo lo que hace es para intimidarte”, afirmaba.
Así es como recuerda Garbiñe Muguruza algunos de sus momentos, durante las competiciones: “Cuando pienso en esos torneos -Roland Garros 2016 y Wimbledon 2017- me sale una sonrisa. Se pasan muy rápido y luego, cuando los recuerdas, piensas que tenías que haber disfrutado más de ellos porque estás en shock. Pasan enseguida. Cuando lo consigues, no te queda otra que al día siguiente empezar de cero otra vez”, decía.
Número 1 del Mundo
En septiembre de ese mismo año se coronó como la Nº1 del mundo, quinta tenista española, la segunda mujer, en conseguirlo después de Arantxa Sánchez Vicario. Desde lo más alto aseguraba: “Es cierto que al principio cuesta un poco, sobre todo organizarte y estar concentrada en lo primordial: jugar al tenis, estar sana. La gente quiere muchas cosas de ti, pero ya he aprendido a llevarlo. Creo. Además, es una posición fantástica en la que estar”.
Sobre su forma de jugar, describía: “Tomo mucho riesgo. Quiero ser la responsable de ganar o de perder. Le voy a pegar fuerte al saque sin miedo al fracaso, quiero que esté en mis manos ese poder”.
Garbiñe Muguruza: "Serena Williams es más intimidante que Venus" - El Hormiguero 3.0
Después de la Covid-19
Tras una temporada de altibajos, en 2020 recuperó su garra y logró llegar a la final del Open de Australia, de nuevo de la mano de Conchita. La crisis de la Covid-19 le obligó a parar. Compartió con Vogue cómo estaba viviendo esta situación sin precedentes.
Estilo y Moda
En cuestiones de estilo, Garbiñe es una apasionada de la moda. Siempre sale al campo con visera: “Es muy femenina pero es, además, un arma para intentar ver lo justo, ver sólo el campo y poder aislarte del estadio. Llevo ropa de Stella McCartney, me encanta. Hay unas locuras que dices: ‘¿Se puede jugar con eso?’, pero es increíble”, confesaba.
"Creo que hay mucha relación entre el tenis y la moda, es un deporte elegante, que permite jugar un poco más con la ropa que llevas, al menos en mi caso", reconocía durante sus 7 días/ 7 looks en vogue.es. Fuera de la pista también se mantiene atenta a las tendencias. Su estilo es clásico y correcto, y el blanco es su color talismán. Para acudir a la cena en Guildhall y festejar su victoria en el campeonato de Wimbledon 2017 lució un vestido níveo de Alexander McQueen. Y para conmemorar el 30º aniversario de Vogue España escogió un diseño, también blanco, de Carolina Herrera.
Retiro y Nuevos Horizontes
Garbiñe Muguruza confirmó su retirada definitiva 446 días después de que disputara su último partido oficial profesional, contra la checa Linda Noskova, el 30 de enero de 2023. “A día de hoy no tengo ninguna intención. Mi plan ahora mismo es dormir, descansar, estar con los míos, recuperar tiempo perdido.
Viajó a conocer la familia en Finlandia de su pareja, y próximo marido, Arthur Borges, visitó el pueblo de su padre, Azkoitia, donde una pista llevará su nombre. Enseñó, desde su casa de Ginebra, su pasión por la moda, el baile y la cocina, especialmente los postres. Cerró la etapa del tenis, que abrazó a los 3 años. Su padre, José Antonio, se había buscado la vida, con su empresa, en Venezuela, donde conoció a Scarlett.
Enseñó sus enormes cualidades llegando a la final de Wimbledon 2015, que perdió ante Serena Williams. Fue su carta de presentación. Una ruleta rusa también. Capaz de la excelencia y la derrota en un breve intervalo de tiempo. Única. Alcanzó el número uno mundial en 2017, amplió su corta pero fructífera lista de gestas convirtiéndose en la primera mujer española que ganaba el Masters, las WTA Finals, en la ciudad mexicana de Guadalajara, en 2021.
“Soy tenis desde niña, pero cuando acabe me gustaría iniciar un segundo capítulo en mi vida, no sé aún en qué”, comentaba a MD en una entrevista previa a la campaña 2022, ya como 'maestra'. Le encanta viajar, también los chutes de adrenalina con situaciones extremas. Disfrutó del tenis, también lo padeció en instantes puntuales porque le costó gestionar las emociones. Fueron célebres sus choques dialécticos con el entrenador francés Sam Sumyk.
Pero la Garbiñe Muguruza auténtica es la que sonríe, dibuja los hoyuelos en su rostro. Quien baila los ritmos caribeños con pasión y destreza. La que cocina en casa, sobre todo esmerándose con los postres. Una mujer próxima y cotidiana con los suyos, también cómoda moviéndose en el mundo de la moda o el 'glamour'. En verano se casa con Arthur Borges. En octubre cumplirá 31 años. Cuelga la raqueta, seguirá dando que hablar porque no estará quieta. Buscará otros retos.
El último partido oficial que jugó Garbiñe Muguruza (Caracas, 1993) fue en enero de este 2023. Una derrota contra Linda Noskova. A partir de ahí se sucedieron las bajas, los periodos de descanso, un alejamiento del tenis progresivo y un acercamiento a la vida fuera de él. El deporte echa de menos su juego agresivo, pero ella no echa de menos las horas de exigencia que se necesitan para ello.
Su decisión de apartarse, sólo ella sabe si definitiva o no, subraya la importancia sobre el derecho a parar. Una lucha complicada que muchos aplauden, casi todos respetan y algunos no entienden, sobre todo, o en especial, cuando son los deportistas los que ponen el nombre y el rostro. Mientras otros buscan la manera de regresar al tenis por encima de todo, Muguruza disfruta de la vida sin raqueta.
Siente una conexión especial con África y ha escalado el Kilimanjaro, la montaña más grande de aquel continente misterioso, que tanta perspectiva, riqueza y realidad le ha regalado. Le gustaría participar en una de las expediciones de Edurne Pasaban o irse al Caribe a bucear. Durante la pandemia retomó los estudios e hizo varios cursos, entre ellos uno de psicología por la Universidad John Hopkins. Cocinar la ayuda a relajarse -comparte recetas con su madre- y la música mueve su día. Forma parte de la familia de los Testimoniales de Rolex y es embajadora de la ONG Room to Read.
Reflexiones sobre el Tenis y la Vida
Garbiñe Muguruza (Caracas, 1993) transmite serenidad cuando reflexiona sobre el tenis y la vida en general. Nada que ver con su juego en la pista, que desprende adrenalina, muchos decibelios y rock and roll. Primero fue la eclosión, aquella primera final de Wimbledon, en 2015; después vino París, esa parábola perfecta que sirvió para derribar a Serena Williams y lograr el primer laurel (5 de junio de 2016); y, al año siguiente, tomó la Catedral, con Londres a sus pies.
Después de sellar el curso pasado por todo lo alto, de lograr un éxito único -se convirtió en la primera mujer española en ganar la Copa de Maestras- y de regresar al podio del circuito, una lesión en el hombro izquierdo le impedirá jugar en la serie clasificatoria de la Billie Jean King Cup y hará todo lo posible para empezar la gira de tierra batida este mayo en el Mutua Madrid Open.
«A mí me gusta pensar siempre en lo siguiente, en cómo puedo mejorar, aunque haya ganado algo. No me recreo. Pero es bueno que exista gente que me baje los pies al suelo y me diga: “Garbiñe, mañana empiezas de cero otra vez, no te plantees que ahora vas a ganar fácilmente”», dice quien ahora está enfrascada en su gran objetivo, que no es otro que recuperar el terreno perdido, el sitio que cedió. Ese lugar que un día fue suyo y ahora reclama con buenos argumentos.
El Kilimanjaro: Un Viaje Introspectivo
Sí, en 2019 me fui a Tanzania a escalar el Kilimanjaro. Necesitaba limpiar mi mente, olvidarme un tiempo del tenis y reencontrarme conmigo misma. Era un reto personal. Quería probarme, saber de qué estoy hecha. Cuando voy a África, me siento en paz, no hay nada de superficialidad.
Fue un profundo viaje introspectivo, no lo sabía ni mi madre. Éramos mis circunstancias y yo. Allí, a más de 5.000 metros de altitud y en medio del frío, con los vértigos, colgada en la roca, con desplomes de 300 metros a mis pies y mucho cansancio, obtuve un buen puñado de respuestas. Fue realmente duro. No recibes ningún reconocimiento, ningún premio, ninguna foto. Nada. Tuve la tentación de renunciar, pero seguí adelante. Superar ese desafío ha supuesto un gran impacto sobre mí.
Transformó mi actitud frente al sufrimiento. Fue un despertar que se resume en saber sufrir, saber ganar. ¿A qué miedos te enfrentas cada día? A los de trabajar, trabajar y trabajar sin saber cuándo voy a cosechar los frutos. Es una inversión constante para ver si saldrá algo algún día. No hay nada asegurado.
«Antes todo me parecía una tragedia. Ahora voy aprendiendo a desdramatizar».
Legado y Palmarés
Para lo que se refiere a Garbiñe Muguruza, la hispano-venezolana es historia del tenis español femenino. De hecho, Arantxa Sánchez-Vicario es la única que tiene más majors (4) que Garbiñe Muguruza, porque Conchita Martínez sólo fue capaz de ganar uno, el de Wimbledon en 1994. En el tenis femenino no había tanta tiranía como ahora y cualquier jugadora podía levantar un Grand Slam. Pero Roland Garros y Wimbledon no es lo único que ganó. En su palmarés posee ocho títulos del circuito WTA y una Copa de Maestras.
Títulos de Garbiñe Muguruza
| Año | Torneo |
|---|---|
| 2014 | Hobart |
| 2015 | Pekín |
| 2016 | Roland Garros |
| 2017 | Wimbledon |
| 2017 | Cincinnati |
| 2018 | Monterrey |
| 2019 | Monterrey |
| 2021 | Dubai |
| 2021 | Chicago |
| 2021 | WTA Finals |
El Amor y el Futuro
En los últimos meses, se ha relacionado a Garbiñe con Arthur Borges, un joven alicantino relacionado con la industria de la moda de lujo y con firmas como Tom Ford y Giorgio Armani. Lo cierto es que la amistad especial de Garbiñe con Arthur no es sorpresiva, ya que la tenista es una aficionada al mundo de la moda desde siempre. Además, ha hecho campañas con firmas como Stella McCartney, Rolex y Adidas, entre muchas otras.
“Con la vida que he tenido de viajes y de competición siempre ha sido difícil encontrar a una persona con quién compartir la vida, porque la nuestra es un tanto particular y como que le damos poca importancia a esta parte, pero estoy muy contenta de compartir con vosotros este momento porque es muy bonito y porque no solo hay que celebrar siempre los trofeos sino también este lado más humano de los deportistas”, nos dice Garbiñe Muguruza, en una nueva etapa tras anunciar un descanso en la competición.
El prometido de Garbiñe es mitad español y mitad finlandés, nacido en las islas Canarias, y se dedica al mundo de la moda y el lujo. Cuando ambos se cruzaron por las calles de Manhattan, él trabajaba allí para Tom Ford dirigiendo una de las divisiones de la firma. “Fue muy valiente, dejó todo lo que tenía en Nueva York y se vino conmigo a viajar y a apoyarme en mi carrera, y aluciné un poco porque no todo el mundo tiene ese valor para apostar en el amor así tan rápido. Él fue “me voy contigo porque siento que es lo que tengo que hacer”. Ahora la pareja plena su boda para el verano de 2024.
