El destete del bebé o el fin de la lactancia, es un proceso natural y significativo tanto para el bebé como para la madre. Es un momento que tarde o temprano siempre ha de llegar: cuando el bebé abandona la lactancia materna. El destete definitivo es una etapa difícil para la madre y el bebé por la pérdida de ese especial vínculo tan lleno de emociones que los unía. Por eso ambos necesitan un ajuste emocional para aceptar y asumir el cambio con tiempo. Y para evitar molestias en la madre, conviene que sea lento.
El proceso del destete puede durar semanas o meses, dependiendo del ritmo que se marque la madre. Por ello cuando decidas destetar a tu bebé, tómalo con calma, date tu tiempo, puedes destetar del todo poco a poco, en dos semanas, tres, un mes o cinco meses; el destete puede ser tan progresivo como tú quieras y tan natural como la vida misma, excepto que tenga que ser por algo médico y tengas que poner una fecha límite, si es así busca ayuda.
¿Cuándo es el Momento Adecuado para Comenzar el Destete?
No hay un momento “perfecto” para el destete, pero es esencial considerar el estado emocional y físico de ambos. Evalúa tu comodidad y la del bebé; si estás lista para dejar de amamantar, es un indicativo importante. Evita empezar el proceso durante períodos de estrés o grandes cambios, como una mudanza, el inicio de la guardería o la llegada de un hermanito.
👋🏻🍼Como DESTETAR a tu bebé || Baby Suite by Pau
Consejos Clave para un Destete Exitoso
Aquí te dejo 10 consejos para empezar a destetar a tu bebé.
- Elige el Momento Adecuado para el Destete
No hay un momento “perfecto” para el destete, pero es esencial considerar el estado emocional y físico de ambos. Evalúa tu comodidad y la del bebé; si estás lista para dejar de amamantar, es un indicativo importante. Evita empezar el proceso durante períodos de estrés o grandes cambios, como una mudanza, el inicio de la guardería o la llegada de un hermanito.
- Tómalo con Calma
El destete no tiene que ser abrupto. Disminuir gradualmente las sesiones de lactancia puede ayudar a tu bebé a adaptarse a la nueva rutina sin sentir una ruptura brusca. Puedes comenzar eliminando una misma toma durante varios días (la que creas que será más fácil eliminar para ambos) y observar cómo se adapta tu bebé. Cuando se haya adaptado a la eliminación de esa toma (puede ser 1 día, 1 semana… no hay un tiempo correcto e incorrecto), haz lo mismo con otra, y otra, y otra…
- Introduce Nuevas Rutinas de Confort
La lactancia materna no solo es una fuente de alimento, sino también de consuelo. Encuentra otras maneras de reconfortar a tu bebé, como abrazos, caricias o cuentos antes de dormir. Estas nuevas rutinas pueden ser una gran forma de mantener el vínculo cercano y afectivo.
- Escucha tus Emociones Durante el Destete
El destete puede ser un proceso emotivo para muchas madres. Es normal sentir tristeza, culpa o incluso alivio. Acepta y valida tus sentimientos; es parte del proceso. Recuerda que la decisión de finalizar la lactancia materna es una decisión personal y válida, tomada en el mejor interés de ambos.
- Mantén una Comunicación Abierta con tu Bebé
Si tu bebé es mayor, hablar con él sobre el proceso puede ser útil. Explicar que “la leche de mamá se está terminando” de manera sencilla y amorosa puede ayudar a que comprendan el cambio. Hay cuentos muy bonitos sobre el tema que podéis compartir y que pueden ayudaros mucho.
- Asegúrate de una Buena Nutrición
A medida que reduces las tomas de leche materna, asegúrate de que tu bebé reciba una alimentación e hidratación equilibrada y nutritiva. Según su edad, puede que necesites sustituir las tomas de leche materna por tomas de leche de fórmula. Recuerda que la alimentación principal de un bebé hasta los 12 meses debería ser la leche (materna o de fórmula).
- Sé Paciente y Flexible Durante el Destete
Cada niño es único, y algunos pueden adaptarse al destete más rápido que otros. Mantén la paciencia y sé flexible con el proceso. Si en algún momento sientes que el bebé no está listo, considera pausar el proceso y reintentarlo más adelante. Tampoco pasa nada si necesitas dar algún paso atrás.
- Busca Apoyo Durante el Proceso de Destete
No estás sola en este camino. Hablar con otras madres que hayan pasado por el destete o buscar una consultora de lactancia puede proporcionar apoyo y perspectiva.
- Evita Comparaciones con Otras Madres
Es fácil caer en la trampa de compararse con otras madres y sus experiencias de destete. Recuerda que lo que funciona para una familia puede no ser adecuado para otra. Confía en tu instinto y en el conocimiento que tienes de tu hijo.
- Celebra el Proceso de Finalizar la Lactancia
El destete es un hito importante. Celebra esta transición como un paso hacia una nueva etapa en la relación con tu hijo. Reconoce y valora todos los momentos especiales que compartieron durante la lactancia.
Destete Gradual: ¿Cómo Empezar?
El destete de tu bebé debe ser un proceso muy lento. Lo ideal es ir retirando una toma cada semana, mejor las intermedias, para que tu bebé se adapte emocionalmente al cambio y tus mamas no se congestionen. Las últimas tomas que debes retirar son las nocturnas.
Lo ideal es empezar por retirar “las tomas intermedias del día o que se emplean como distracción”, señala la matrona. “Se debe de eliminar una toma cada pocos días o cada semana, comenzando por la toma de menor importancia para el niño y sustituyéndola por otros alimentos o distracciones y acortando el tiempo de la toma”.
Para facilitar ese proceso al pequeño los expertos recomiendan la técnica “de no ofrecer no negar”, “dando el pecho cuando lo pide pero no ofreciéndoselo si no lo busca”, señala la matrona. Además se puede evitar que el niño lo pase mal haciendo algunos cambios en la vida cotidiana, “procurando evitar circunstancias que hacen al niño demandar el pecho, buscando distracciones, anticipándose al hambre y ofreciendo sustitutos en función de la edad del niño”.
¿Qué Hacer si tu Bebé se Resiste al Biberón?
Hay muchos niños que se resisten a cambiar el pecho materno por el biberón, con lo que la angustia de la madre aumenta. Por algún motivo, cuando la madre intenta darle un biberón rechazan la tetina y se niegan a que esta se introduzca en su boquita. En otras ocasiones el cambio en el sabor de la leche es lo que provoca que el niño no desee el biberón.
“De igual modo se debe probar con diferentes tipos de leche. En estos casos, de forma más importante, se debe asegurar un destete gradual, para poder asegurar una cantidad adecuada de líquidos, introduciendo la toma de biberón/vaso, después de una toma corta.
Destete Nocturno: ¿Cómo Lograrlo?
Las más difíciles de eliminar normalmente corresponden a las tomas nocturnas o aquellas que el niño emplea para la relajación y conciliación del sueño. El destete nocturno es uno de los procesos más complicados en la lactancia. La clave está en hacerlo poco a poco y muchas madres deciden empezar retirando las tomas por la noche, pero ¿cómo destetar con éxito? Te explicamos cómo hacer de ello un proceso satisfactorio y respetuoso para ambas partes, la madre y el bebé.
- Disminuir las tomas progresivamente: Hay que mantener la paciencia y la calma, y darse tiempo. Es un proceso largo y en la mayoría de casos difícil e incluso doloroso para ambas partes, pero terminará funcionando.
- ‘Plan Padre’ en acción: Implicar al padre en el proceso de destete puede ayudar y mucho, especialmente si es nocturno. Esto consiste en que sea el padre quien duerma al pequeño y también que se despierte por la noche para darle cariño y apoyo.
- Hablar con el niño: Otro aspecto importante es comunicar al niño lo que va a suceder, explicándole que a partir de una hora determinada no podrá mamar ya que mamá necesita descansar y dormir.
- Usar la distracción: Aliarnos con el poder de la distracción cuando el bebé demande el pecho es una de las estrategias que puede ayudar a que esa alta demanda vaya disminuyendo. Enseñarle un cuento o jugar con su juguete favorito, son algunas alternativas.
- Mimos por partida doble: En el destete es fundamental dar más cariño y mimos a los pequeños, para que la falta de teta por las noches sea más llevadera. De alguna manera, será como una compensación y un alivio para ellos.
- Ofrecerles comida: En el caso de que el bebé tenga hambre real y no una necesidad afectiva como hemos comentado anteriormente, podemos ofrecerle un vaso de leche, agua u algún otro alimento con el que «se le quiten las ganas de mamar».
- Elegir un buen momento: Destetar por las noches requiere de un momento y ambiente idóneo. La calma, la paciencia y el bienestar deben ser los pilares que den pie al proceso.
- Dejar el colecho si hay aceptación: El hecho de que el niño duerma en su propia habitación o junto a sus hermanos puede ayudar a facilitar el destete por las noches.
¿Cuándo Evitar el Destete?
Es recomendable posponer un poco el destete si:
- Crees que tu hijo podría ser alérgico a ciertos alimentos.
- Tu hijo está enfermo.
- Estás enferma y no te sientes con fuerzas para empezar con el destete.
- Tu hijo está pasando por un momento difícil durante el proceso de dentición.
- Tu hijo está viviendo un gran cambio. Por ejemplo, tu familia acaba de mudarse o hay cambios en la guardería.
Síntomas y Consecuencias del Destete
Los síntomas del destete pueden ser tanto físicos como emocionales. La ingurgitación mamaria es habitual y, para aliviarla, puedes aplicarte compresas frías o extraer pequeñas cantidades de leche. Tras el destete, es normal experimentar cambios de humor o tristeza por los cambios hormonales.
Dejar de dar el pecho de forma repentina puede tener efectos negativos tanto en la madre como en el bebé. Un enfoque gradual a menudo es más fácil, pero si el destete tiene que ser rápido conviene estar atento a estos efectos para llevar la situación lo mejor posible.
Recomendaciones de la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que se inicie un destete gradual a partir de los seis meses de vida, y recomienda prolongar la lactancia hasta que el pequeño tenga dos años. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Comisión Nacional de Lactancia Materna recomiendan amamantar a los bebés hasta los seis meses de edad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda amamantar a los bebés exclusivamente durante los primeros seis meses y, en combinación con alimentación complementaria, hasta los dos años.
