Garcilaso de la Vega: Cuna del Renacimiento Español

Garcilaso de la Vega y Guzmán, figura emblemática del Renacimiento español, nació en Toledo el 30 de septiembre de 1499, según la hipótesis más reciente. Falleció en Niza el 13 o el 14 de octubre de 1536.

Retrato de Garcilaso de la Vega.

Si encarnó el arquetipo de poeta-soldado no lo fue por propia voluntad sino por la fuerza de las circunstancias.

Orígenes y Familia

Garcilaso fue el tercer hijo (segundo varón) de los siete que tuvieron Pedro Suárez de Figueroa, señor de los Arcos, con doña Sancha de Guzmán, señora de Batres. Su padre, don Pedro Suárez de Figueroa, fue educado en la corte de Enrique IV. Luchó en la guerra de Granada. Fue embajador de los Reyes Católicos en Roma ante Alejandro VI. Ayo del infante don Fernando y Comendador mayor de la Orden de Santiago. Ostentó numerosos cargos en la corte de los Reyes Católicos.

Garcilaso tuvo seis hermanos. Fue un segundón y, por tanto, casi completamente desheredado por la ley del mayorazgo. En su época, nombres y apellidos se cambiaban a voluntad; no había una norma establecida.

Educación y Primeros Años

Recibe una educación aristocrática, quizá de la mano de Pedro Mártir de Anglería (al igual que su hermano mayor, Pedro Laso) aunque no es descartable que recibiera instrucción de manos de algún canónigo de la catedral toledana. Asimismo, tiene a Juan Gaitán como ayo. Domina el latín y el griego y probablemente conocería algo de italiano y francés (el idioma que se hablaba en la corte de Carlos V). Toca la cítara, el arpa y el laúd.

En 1517 llega Carlos V a España. Garcilaso ha estado preparándose para este momento. Los toledanos aguardan la venida de Carlos V a Toledo para que asiente en ella la corte y reparta cargos entre la nobleza toledana. Sin embargo, Carlos V viaja a Zaragoza y a Barcelona, pero no a Toledo. Pedro Laso y Garcilaso intentan entrevistarse con Carlos V para pedirle que viaje a Toledo pero el secretario de Carlos V, Chievres, se lo impide.

El 1 de junio de 1519, Garcilaso amenaza con armas a los canónigos de la catedral toledana, con los que rivaliza sobre el patronato del Hospital del Nuncio.

Servicio a Carlos I y Carrera Militar

En 1520 entró al servicio de Carlos I en calidad de miembro continuo de la guardia regia. En la Corte aprendió griego, latín, italiano, francés, música y esgrima. En los años posteriores luchó en la guerra de las Comunidades y fue herido en la acción de Olías del Rey; también participó en el cerco a su ciudad natal (1522); a finales de ese mismo año se embarcó en compañía de Juan Boscán y Pedro de Toledo, futuro virrey de Nápoles, en una expedición de socorro que quiso (y no pudo) evitar la caída de Rodas en poder de los turcos; de nuevo resultó herido, esta vez de gravedad.

De vuelta a España fue nombrado caballero de la Orden de Santiago y en 1524 se enfrentó a los franceses en el cerco de Fuenterrabía.

Matrimonio y Vida en la Corte

A su retorno a Toledo, contrajo matrimonio en 1525 con Elena de Zúñiga, dama de doña Leonor, hermana de Carlos V; por ello Garcilaso entró a formar parte del séquito de ésta.

En 1527 acompaña a la Corte en un viaje por varias ciudades españolas y se enamora platónicamente de una dama portuguesa de la reina, Isabel Freyre, que canta bajo el anagrama de Elisa. En 1528 dicta su testamento en Barcelona, donde reconoce la paternidad de su hijo ilegítimo y asigna una pequeña suma de dinero para su educación; poco después da una colección de sus obras a Boscán para que la revise y acto seguido parte hacia Roma, en 1529.

En Bolonia asiste a la investidura como emperador de Carlos I de España, 1530, batiéndose con valentía en la campaña y toma de Florencia contra los franceses (1530). Después se le encarga una breve embajada en Francia.

Estancia en Nápoles y Actividad Literaria

En 1532 se estableció en Nápoles, donde se integró muy pronto en la vida intelectual de la ciudad y trabó amistad con los Bernardo Tasso o Luigi Tansillo, Antonio Sebastiani Minturno y, en especial, Mario Galeota, Violante Sanseverino, "la flor de Gnido", para quien escribe las liras de su quinta canción; también encuentra allí al escritor erasmista Juan de Valdés, quien parece aludir a él junto a otros caballeros en un pasaje de los últimos de su Diálogo de la lengua.

En 1533 visita Barcelona y entrega a Juan Boscán una carta "A la muy manífica señora doña Gerónima Palova de Almogávar" que aparecerá, en 1534 y en calidad de prólogo, en su traducción española de El Cortesano de Baldassare Castiglione.

Garcilaso de la Vega participó, en 1535, en la campaña africana de Carlos V y, singularmente, en Túnez, en el asedio de La Goleta; de nuevo cae gravemente herido. Estalla la tercera guerra de Francisco I contra Carlos V y la expedición contra Francia de 1536 a través de Provenza fue, al fin, la última experiencia militar de Garcilaso.

Falleció en octubre de 1536 tras el temerario asalto a una fortaleza en Le Muy, cerca de Fréjus, en la que fue el primer hombre en subir la escala.

Garcilaso de la Vega: Églogas [Literatura del Renacimiento] [Lengua Castellana y Literatura]

Legado Literario

La obra poética de Garcilaso de la Vega, compuesta por treinta y ocho sonetos, cinco canciones, una oda en liras, dos elegías, una epístola, tres églogas, siete coplas castellanas y tres odas latinas, se publicó por vez primera en 1543, a modo de apéndice de las Obras de Juan Boscán. La producción lírica de Garcilaso de la Vega, máxima expresión del Renacimiento castellano, se convirtió, desde muy pronto, en una referencia inexcusable para los poetas españoles, que desde entonces no pudieron ignorar la revolución métrica y estética operada por él en la lírica española.

A continuación, se presenta una tabla con un resumen de sus obras principales:

Género Cantidad
Sonetos 38
Canciones 5
Oda en liras 1
Elegías 2
Epístola 1
Églogas 3
Coplas castellanas 7
Odas latinas 3

El Inca Garcilaso de la Vega

Gómez Suárez de Figueroa, mejor conocido como Garcilaso de la Vega, “el Inca”, nació en la ciudad del Cuzco, en el antiguo Virreinato del Perú, en 1539. Sus padres eran de origen étnica diferente: su padre era Sebastián Garcilaso de la Vega, un capitán español que participó en la conquista del Imperio Inca en Perú en 1534; su madre era Isabel Chimpu Ocllo, princesa del viejo Imperio Inca. Por esta unión, su hijo era llamado de raza “mestiza”, es decir nacido de padre español y de madre indígena americana.

Inca Garcilaso de la Vega.

Asimismo, la figura histórica del Inca Garcilaso de la Vega es muy importante para la historia local del pueblo de Posadas. El Inca es quien transcribió los recuerdos de Gonzalo Silvestre sobre la expedición de conquista a la Florida por Hernando de Soto de 1539 - 1543. Durante los cinco años entre 1587 y 1592, el Inca se trasladó periódicamente a Posadas donde vivía el veterano conquistador Silvestre para entrevistarle sobre sus hazañas en América.

El Inca Garcilaso conoció a Gonzalo Silvestre cuando aún era un joven adolescente en la casa de su padre, el capitán Sebastián Garcilaso. Éste último era compañero de armas de Silvestre y le gustaba invitar a sus amigos para que compartieran sus aventuras de conquista. En 1559 murió el padre del Inca y dejó en su testamento el dinero suficiente para que su hijo viajara a España para recibir una instrucción literaria.

Llegado a España el Inca se traslada a Montilla, donde su tío posee algunas propiedades. Desde aquí se traslada varias veces a las Cortes del Rey en Madrid donde el destino le reunió con Gonzalo Silvestre, ambos pidiendo recompensas para los servicios prestados a la Corona en América. Quizás en las Cortes nació entre ellos una amistad y complicidad que les llevarían a colaborar juntos en la redacción de La Florida del Inca.

En 1592, cuando falleció Gonzalo Silvestre en Posadas, La Florida del Inca estaba ya acabada. Sin embargo, por falta de escribientes y por otras muchas dificultades el Inca tardó varios años en publicarla. Al intelectual mestizo Gómez Suárez de Figueroa, apodado Inca Garcilaso de la Vega (Cuzco,1539-Córdoba,1616), se le considera ejemplo de hermanamiento entre los pueblos y estandarte de la unión entre culturas por su reivindicación de la mezcla.

Unos valores de plena actualidad por la actual crisis mundial de los refugiados, según recuerdan los expertos en su historia. Nacido en Perú, hijo del capitán español Santiago Garcilaso de la Vega, y de una princesa inca, la importancia del escritor y cronista radica en su origen mestizo que reivindicó con orgullo, ya que se sentía tan indio como español. Una mixtura enriquecedora que incorporó a sus creaciones en una época conflictiva.

Esta puesta en valor de la cultura indígena representa “la peruanidad” y, por eso, se le valora como el "primer americano primigenio", según relatan especialistas latinoamericanos. “Compartió dos orgullos no dos vergüenzas”, explica sobre su linaje el embajador de Perú en España, Santiago Roncagliolo, en la presentación este martes en Casa de América del programa de actividades que conmemoran en 2016 el cuarto centenario de la muerte del Inca.

Obra Cumbre de la Prosa Castellana

La celebración engloba decenas de actos en los que participan instituciones peruanas y españolas como el Ayuntamiento de Montilla, en Córdoba, donde el intelectual vivió 30 años y se encuentra su Casa Museo. Seminarios, conferencias, talleres y hasta una película se encargarán de recordar su figura, y aproximar su labor como historiador y literato a las nuevas generaciones.

A pesar de ser un desconocido para el gran público, las conmemoraciones en honor al Inca Garcilaso están a la altura a las dedicadas a Cervantes y Shakespeare, ya que la UNESCO declaró día del libro el 23 de abril, en honor al fallecimiento en esa fecha de los tres escritores. No en vano, la prosa del Inca Garcilaso está considerada como cumbre de la lengua castellana y referente en la tradición literaria latinoamericana.

A los 21 años, el joven se trasladó a España en busca de sus raíces familiares. Frecuentó los círculos humanísticos de Sevilla, Montilla y Córdoba donde se centró en el estudio de los poetas clásicos y renacentistas. Su título más célebre fue Comentarios reales (1609), una mezcla de autobiografía, reivindicación de su linaje y relato histórico de la conquista por parte de los españoles del Imperio incaico.

Seminarios, Exposiciones y una Película para Celebrar al Inca

Las ciudades andaluzas de Córdoba y Montilla se han volcado en las celebraciones del aniversario. A su amplio programa se suman actos en la Casa de América de Madrid, y una gran exposición sobre las lecturas renacentistas del Inca en la Biblioteca Nacional.

  • Entre las actividades de conmemoración destaca el gran Symposium: “El Inca Garcilaso y su proyección en la interculturalidad de hoy”, que contará con especialistas peruanos y españoles, y que se celebrará del 28 al 30 de abril en la Universidad de Córdoba.
  • El 23 de abril, Día del Libro, se celebrará en la Casa del Inca una conferencia sobre el literato a cargo de los escritores Fernando Iwasaki y Max Hernández.
  • En la Casa del Inca Garcilaso, en Montilla (Córdoba), tambièn se realizará el 21 de abril un encuentro de Cooperación al Desarrollo de Perú que contará con pasantes en formación de Cuzco.
  • A estas iniciativas se unirán rutas turísticas por Córdoba que recrearán su vida y la presentación de la edición facsímil de su obra Historia General del Perú.
  • La labor divulgativa se extenderá a los institutos, donde alumnos de secundaria cordobeses realizarán un documental, con parte de ficción, sobre la asombrosa historia de este escritor mestizo y universal.

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