El chocolate, con su delicioso sabor y aroma, se ha convertido en parte esencial de la dieta mundial y en la base de la industria alimentaria. Pero, ¿sabes realmente todo sobre el cacao? El origen del chocolate se sitúa en las selvas del Amazonas, en el sur de Ecuador, hace más de 5000 años.
Vaina de cacao.
Los olmecas, en Mesoamérica, fueron los primeros en incorporarlo en su dieta y en darle un nombre: cacahuatl. El cacao fue considerado alimento de dioses, moneda de intercambio y bebida milagrosa. Pero, ¿cuál fue el origen del chocolate en Europa? ¿Sabías que el cacao era considerado el alimento de los dioses? Su nombre científico, Theobroma, significa precisamente eso. ¡La historia del cacao es muy mística!
1. Raíces Mesoamericanas del Chocolate
La historia del chocolate comienza en Mesoamérica (desde el centro y sur de México hasta Costa Rica), donde se cultivó el cacao por primera vez. Los pueblos de esta región -como los mayas y los aztecas- preparaban una bebida amarga y especiada a base de granos de cacao molidos, que se usaba en rituales religiosos y ceremonias de élite. No era un dulce, sino una bebida sagrada y poderosa.
Por otro lado, los aztecas creían que era la personificación del dios de la sabiduría. Reconocieron su valor como moneda y comenzaron a consumirlo en forma de bebida hecha con cacao molido, agua y miel. ¿Su nombre? Seguro que te suena: xocolatl, que significa “agua espumosa”.
El cacao fue alimento de gran importancia en la sociedad azteca y también fue utilizado como moneda de cambio. Lo tomaban líquido y mezclado con especias. Cuenta la historia que cuando Hernán Cortés desembarcó en la costa de México en 1519, los aztecas, liderados por el emperador Moctezuma II, creyeron que era la reencarnación del dios Quetzacoatl y le agasajaron ofreciéndole "tchocolatl".
Cuando Hernán Cortés llegó a la corte azteca, a principios del siglo XVI, los aztecas eran grandes aficionados a una bebida fría hecha a base de la semilla de cacao, perfumada con especias y mezclada con maíz: el xocolatl, precursor del tan amado chocolate que conocemos hoy en día.
Aunque los mayas y aztecas a veces añadían miel a su receta, tradicionalmente su sabor era más bien amargo.
2. Llegada del Chocolate a Europa en el Siglo XVI
Los conquistadores españoles llevaron el cacao a Europa a principios del siglo XVI, tras sus contactos con el Imperio azteca. Tras la conquista española, los indígenas siguieron consumiendo chocolate, mientras que los españoles inicialmente no lo apreciaron demasiado, a juzgar por el testimonio del jesuita José de Acosta, quien en 1567 describía esta bebida como un «borbollón de heces, que cierto es menester mucho crédito para pasar con ello».
La corte española fue una de las primeras en adoptar la bebida, suavizando su amargor original con azúcar, canela y vainilla. Así, el chocolate se convirtió en una bebida lujosa y de moda, especialmente entre la nobleza española.
Esto solo cambió cuando llegó a América el azúcar, una especia de origen oriental, y a alguien se le ocurrió añadirlo al chocolate. La leyenda atribuye esta innovación al ingenio de las monjas de un convento en Oaxaca.
Con estas adaptaciones, el chocolate se convirtió en una bebida popular entre los españoles instalados en América, que pronto transmitieron su afición a España y el resto de Europa. Esto hizo que el cacao se convirtiera rápidamente en la principal exportación agraria desde el Nuevo Mundo hacia Europa, superando incluso al tabaco.
3. El Chocolate se Vende por Primera Vez en Londres (1657)
Aunque ya era popular en España, el chocolate se comercializó por primera vez en Londres en 1657. Un anuncio anunciaba la venta de “una excelente bebida de las Indias Occidentales llamada chocolate” en un establecimiento de Bishopsgate, en el corazón de lo que es hoy la City londinense. Este hecho marcó el inicio de la integración del chocolate en la sociedad europea, donde pronto competiría con el té y el café.
4. Chocolate como Medicina en el Siglo XVII
Durante el siglo XVII, el chocolate se promocionaba como bebida saludable en toda Europa. Tratados y anuncios aseguraban que ayudaba a la digestión, aumentaba la fertilidad e incluso aliviaba el parto (nada de ésto ha sido confirmado hasta hoy, especialmente los dos últimos puntos). En España y otros países católicos, su asociación con el ayuno y la vida religiosa aumentó su prestigio.
Las presuntas propiedades curativas del chocolate se habían reconocido mucho antes del período hispánico. Era considerado una «bebida fortificante», que actuaba como estimulante y facilitaba la digestión.
En consecuencia, se combinaban y añadían varios ingredientes para potenciar estos beneficios: la canela, que tenía propiedades diuréticas, aliviaba los dolores renales y favorecía la visión; la semilla del achiote, que se asociaba con la reducción de «humores» y problemas respiratorios; la vainilla, por sus efectos purgantes, y los chiles, que actuaban como estimulantes naturales.
5. Casas de Chocolate: Exclusividad para la Élite Europea
Mientras las cafeterías se popularizaban en Inglaterra, las casas para tomar chocolate se convertían en espacios exclusivos para la aristocracia. En ciudades como Madrid, París y Londres, estos locales ofrecían un entorno lujoso para degustar esta cara bebida que la inmensa mayoría no podía acceder. En Londres, establecimientos como White’s y The Cocoa Tree se transformaron en clubes exclusivos para ricos y poderosos.
6. Imperio y Cacao: El Precio Oculto del Dulce Sabor
A medida que aumentaba la demanda de chocolate, las potencias europeas promovieron plantaciones de cacao en sus colonias. Ya en el siglo XX, empresas como Rowntree, Cadbury y Fry obtenían cacao de África Occidental y el Caribe. Estas plantaciones dependían en gran medida del trabajo de pueblos colonizados, especialmente en Ghana, Nigeria y las Indias Occidentales británicas.
7. La Revolución Industrial Transforma el Chocolate
La Revolución Industrial transformó el chocolate de una bebida de lujo reservada a las clases adineradas a un dulce sólido de producción masiva. Las innovaciones técnicas permitieron fabricar tabletas, bombones y otros productos a gran escala. Este cambio hizo que el chocolate estuviera al alcance del público general y también sentó las bases de la industria moderna.
Fábrica de chocolate en el condado británico de Yorkshire, 1893.
8. Chocolate y Colonialismo: Un Símbolo del Poder Europeo
A principios del siglo XX las empresas chocolateras británicas utilizaban sus propias publicaciones para mostrar su alcance global. La revista Cocoa Works Magazine de Rowntree, por ejemplo, incluía reportajes y fotografías de plantaciones en las Indias Occidentales y África Occidental. Estos relatos solían reforzar jerarquías coloniales, presentando a los trabajadores no europeos como exóticos o primitivos, mientras los operarios europeos se retrataban como símbolos de progreso y civilización.
9. El Papel Clave de las Mujeres en la Industria del Chocolate
Las mujeres no solo fueron consumidoras del chocolate, sino también protagonistas de su producción e historia global. En York (una ciudad al norte de Inglaterra), por ejemplo, una gran parte de la plantilla de Rowntree eran mujeres. Antiguas empleadas como Alice Tabuteau, que emigró a Sudáfrica, mantenían el contacto con sus compañeras mediante cartas publicadas en revistas de empresa. Estas cartas reflejan tanto la dimensión personal como imperial de la historia del chocolate y, gracias a ellas, conocemos el importante papel de la mujer en la industria chocolatera, particularmente en el Reino Unido donde el comercio de chocolate tuvo una gran importancia.
10. Acusaciones de Racismo en la Publicidad del Cacao y Chocolate en España
Durante décadas, marcas españolas como Cola Cao y Conguitos usaron imágenes con estereotipos considerados racistas en sus campañas y envases, perpetuando clichés ofensivos. No fue hasta 2017, cuando Cola Cao fue criticada en redes sociales con el hashtag #ColaCaoNosInsulta, lo que en 2020 precipitó cambios en la tradicional etiqueta del bote amarillo. Conguitos también se enfrentó a la polémica en 2020, especialmente durante el auge del movimiento Black Lives Matter y también se vio forzada a cambiar la etiqueta, que ofrecía una imagen estereotipada de personas de raza negra, aunque sin cambiar el nombre, como también se había pedido.
11. Chocolate y Ética: Consumo Responsable en el Siglo XXI
Hoy, el chocolate se disfruta en todo el mundo. En Europa, desde los churros con chocolate en España hasta los bombones belgas. Sin embargo, su producción aún plantea cuestiones éticas. Muchos consumidores optan ahora por chocolate con el sello del comercio justo o de origen ético, conscientes de las desigualdades históricas en la cadena de suministro del cacao, algunas todavía presentes en nuestros días. El legado del imperio, la explotación laboral y el impacto ambiental sigue marcando esta industria que tantos dulces recuerdos nos trae.
El Chocolate en España
Hasta la fecha los chocolates que consumíamos los españoles eran importados. Los primeros chocolates se elaboraron con las marcas “Nestlé”, “Peter”, “Kohler” y “Cailler” pero al fusionarse las mismas quedó únicamente la marca “Nestlé”.
En 1819 el suizo François-Louis Cailler creó la primera fábrica de chocolate. Finalmente, en 1904 estos cuatro emprendedores de la industria del chocolate y la leche se empiezan a fusionar para hacer más grandes sus empresas, formando todas parte del grupo Nestlé en 1929.
La guerra civil abrió un paréntesis de incertidumbres y crisis económica que se empezó a disipar a mediados de los cincuenta. En 1958 los chocolates se vieron reducidos a dos marcas: Nestlé y Dolca.
Y a partir de 1960 los chocolates Nestlé despliegan una gran actividad: en 1962 hacen su aparición Crunch y Milkybar. En 1966 Nestlé lanza el chocolate con leche Nestlé Extrafino, el chocolate con un gran vaso de leche en cada tableta, un chocolate más refinado y con mayor porcentaje de cacao que supuso todo un acontecimiento en la época. En 1972 otro hito importante, el nacimiento de los bombones Nestlé: la "Caja Roja".
Producción Mundial de Cacao
Según la Organización Internacional del Cacao (ICCO), en 2022 Costa de Marfil fue el mayor productor de cacao en el mundo con 2.2 millones de toneladas al año, seguido de Ghana, Ecuador, Camerún y Nigeria.
| País | Producción (toneladas) |
|---|---|
| Costa de Marfil | 2,200,000 |
| Ghana | [Datos no proporcionados] |
| Ecuador | [Datos no proporcionados] |
| Camerún | [Datos no proporcionados] |
| Nigeria | [Datos no proporcionados] |
Curiosidades del Chocolate
El chocolate tiene su origen en México. Dice la leyenda que el dios Quetzalcoatl obsequió el árbol de cacao a los hombres, que años después se bautizaría con el nombre de Theobroma Cacao, que en griego significa “alimento de los dioses”.
Pero esta delicia que se fue endulzando poco a poco a lo largo de su historia, está plagada de otras curiosidades. Aquí van algunas.
¿Sabes quién fue Ruth Wakefield? Ella creó las famosas galletas con pepitas de chocolate. Una receta que vendió a Nestlé, pero por la que, curiosamente, no pidió dinero. Se sintió “pagada” pidiendo a la multinacional “suministro de chocolate de por vida”.
¿Sabías que el gran director Alfred Hitchcock utilizó salsa de chocolate para hacer una de las escenas más famosas del cine, la de la ducha de Psicosis?
El chocolate salvó la vida a una persona que pudo haber zarpado en el Titanic y no lo hizo. Se llamaba Milton Hershey y tenía su billete para zarpar en el barco. Pero minutos antes de subir al buque, decidió quedarse para solucionar problemas con la empresa de chocolate que dirigía. ¡Se salvó por por el chocolate!
Según varios estudios científicos, el simple acto de oler chocolate estimula el cerebro incrementando las ondas Theta del cerebro, lo cual desencadena los procesos que nos hacen sentir más relajados.
También, consumir chocolate baja las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas, ayuda a la imaginación, mejora la salud bucal y sirve para elaborar recetas tan deliciosas como las que recopilamos en nuestra web.
