Andrés García, sin duda un rostro representativo en las telenovelas mexicanas, nació el 24 de mayo de 1941 en Santo Domingo, República Dominicana. Años después, se nacionalizó mexicano. Es un exitoso actor, director y productor.
Infancia y Juventud
Vivió una infancia tranquila cerca de sus padres que tenían ascendencia española. Su progenitor fue Andrés García Calle, conocido como “la calle”, era un famoso aviador del país donde nació. Siendo aún muy pequeño se mudó junto a ellos a México, donde iniciaron una nueva vida. Fue en este país donde Andrés empezó a descubrir su amor por el arte y la actuación, aunque en sus años de adolescencia aun no lo hacía notorio. Durante su juventud trabajó por una larga temporada en el puerto de Acapulco.
Primeros Pasos en la Actuación
Por casualidades de la vida y casi sin buscarlo, en el año 1966 le ofrecieron la oportunidad de actuar en una película de acción llamada Chanoc, cuando tenía 25 años, propuesta que aceptó inmediatamente, pues a eso era lo que se quería dedicar toda la vida, y sin duda esta cinta le abrió las puertas para crearse un nombre en su carrera artística ya que logró ser un éxito de taquilla.
Éxito en el Cine
De allí en adelante lo comenzaron a convocar para diferentes proyectos fílmicos de distintos argumentos y géneros donde siempre demostraba su talento en varias facetas histriónicas pues interpretó a personajes muy diferentes, sumando en su haber más de cien películas, siendo los más exitosos: Pedro Navajas, Tintorera, El Niño y El Papa, El Macho Biónic, entre otras.
Consolidación en Telenovelas
Este talentoso actor también ha tenido la oportunidad de trabajar en diferentes telenovelas muy famosas en México, como: Yo sé que nunca, Las gemelas, Ana del aire, Velo de novia, Escándalo, Mi nombre es Coraje, El magnate, La mujer prohibida, El privilegio de amar, Mujeres engañadas, El cuerpo del deseo, entre otros tantos éxitos, consagrándose durante varios años como un talentoso actor.
LUCIA MENDEZ Y ANDRES GARCIA
Superando Adversidades
Sin duda Andrés García, es un luchador nato, ya que por varios años sufrió muchos problemas en su salud, como cáncer en la próstata y leucemia con los que batalló y salió airoso, sin darse por vencido nunca.
Vida Personal
El actor se casó con Sandra Vale en 1967 y tuvieron dos hijos: Andrés Jr. y Leonardo, quienes llegaron a participar en el medio artístico.
Andrés García Calle: El Legado Familiar
En 1929, García Calle obtuvo el título de piloto privado tras haber pasado mil y una peripecias en los dos vetustos Avro 504 con que contaba el Aero Club de Ernesto Navarro. Una vez obtenido el título de piloto militar fue destinado al aeródromo de Ahuamara, en Larache, encuadrado en los servicios de instrucción y material. Al cabo de un año fue destinado a la Escuadrilla de reconocimiento y bombardeo, que tenía su base en el sevillano aeródromo de Tablada y estaba equipada con los biplanos Loring R-III; más tarde, pasó a la lª Escuadrilla de Caza, basada también en Tablada y dotada con Nieuport 52. En 1933 fue ascendido a sargento y destinado a la 2ª.
Andrés García Lacalle: Un Héroe en la Guerra Civil
El 18 de julio de 1936, cuando estalló la guerra civil, García Lacalle se hallaba en este último destino. Cuando finalizó el mes de julio, García Lacalle había volado 82 horas, durante las cuales había intervenido en numerosas operaciones y combates. El 31 de agosto, sobre el sector Talavera de la Reina-Oropesa, Lacalle, a los mandos de un Hawker Spanish Fury, y en compañía de dos Nieuport 52, consiguió abatir dos Fiat CR. En sus primeros combates a bordo del Chato, Lacalle voló como punta de la patrulla de Ivan Kopets, y cuando a éste se le encomendó el mando de la escuadrilla, tras la partida de Richagov, Lacalle fue nombrado jefe de la segunda patrulla. El 30 de noviembre de 1938 fue ascendido a comandante y en diciembre se le confió el mando de la Escuadra de Caza o, dicho de otra manera, de la aviación de caza de la República. Antes había escrito el libro "Mitos y Verdades" que fue publicado en 1973.
Fray Andresito: Un Venerable Majorero
Andrés Filomeno García y Acosta nació en enero de 1800, en el caserío de La Ampuyenta. Andrés se dedicó toda su infancia, como la mayoría de los niños pobres de la isla, al pastoreo y cuidado de las cabras. Su juventud se caracterizó por el trabajo duro. No tuvo tiempo, ni recursos para poder ir a la escuela. Durante las primeras décadas del siglo XIX, las prolongadas sequías en Fuerteventura originaron que los campos majoreros agonizaran de sed. Muchos vecinos de la isla tuvieron que emigrar en busca de un futuro mejor.
Durante los primeros años en Montevideo trabajó como labrador hasta que, en 1835, ingresó en el convento franciscano. Pero en solo dos años abandonó la orden, y se ganó la vida en la construcción y en la venta de objetos religiosos. Sin embargo, poco más tarde, y acuciado por la inestabilidad política-religiosa de la época, pidió su reingreso en la Orden Franciscana. La tranquilidad no duró mucho. Con la exclaustración de las órdenes religiosas de 1838, Fray Andrés tuvo que subsistir, de nuevo, como peón y vendedor. Fray Andrés se granjeó el cariño de los santiagueños gracias a sus visitas a la cárcel y al hospital. El cariño pronto se transformó en devoción popular. La mejor prueba de este afecto se palpó el día de su muerte, el 14 de enero de 1853, y en su funeral. Años más tarde, el cuerpo de Fray Andrés seguía incorrupto.
De la casa original de Fray Andrés se conservan dos habitaciones. Sus muros son de gran grosor, levantados con piedra, barro y cal, y sostienen la techumbre a dos aguas, cubierta de torta y aletas de piedra blanca. Llama la atención que no tenga ventanas. En las paredes interiores de la ermita se pueden ver una serie de paneles. En ellos se narra la biografía de Fray Andresito. También hay varias imágenes del venerable majorero. En una de las mesas hay un libro en el que los visitantes anotan mensajes.
Lo primero es llegar hasta el edificio más singular de La Ampuyenta: El Hospitalito. Cruza la calle y sigue recto por esa carretera rural, sin desviarte. Avanza, dejando a tu mano derecha una pequeña escultura dedicada a Fray Andrés. Tanto la puerta del exterior como la del santuario suelen estar cerradas. No te preocupes, no tiene la llave echada. Abre las puertas, entra y visita este lugar. El acceso al interior de la ermita es libre y gratuito durante todo el año.
