El dolor de oídos es un síntoma muy común en la consulta del médico general, del pediatra y del especialista en otorrinolaringología. Se denomina otalgia, y se puede presentar en cualquier etapa del desarrollo del pequeño. Las causas pueden ser múltiples y varían en función de los grupos de edad, sexo del paciente y síntomas que lo acompañan.
El dolor de oídos puede ser consecuencia de una enfermedad originada en el propio oído o generarse a partir de un proceso patológico que afecte a estructuras anatómicas alejadas del mismo.
Para diagnosticar la causa de la otalgia, el médico debe realizar una cuidadosa revisión del pabellón auricular, el conducto auditivo externo y de la membrana timpánica, así como un examen completo de las fosas nasales, cavidad bucal, faringe, laringe y cuello. En algunas ocasiones será preciso realizar estudios diagnósticos complementarios como la realización de audiometrías, escáner o TC, resonancia nuclear magnética, impedanciometría, etc.
Se suele utilizar el término “otalgia” para describir todo tipo de dolor, tanto los propios del oído u otogénicos, como los secundarios o referidos en el mismo.
Causas del Dolor de Oídos en Niños y Adultos
En los niños, la causa más frecuente de otalgia son las enfermedades del oído, principalmente las otitis medias agudas. En las épocas de verano, con más visitas a las piscinas, se eleva también la incidencia de otitis externas en niños.
En los adultos, la otalgia referida es la más común, con la patología de la articulación témporo-mandibular (ATM) como la entidad más frecuente.
Las causas más habituales del dolor de oídos en la población infantil son los resfriados, los catarros, las gripes y otras afecciones de las vías respiratorias. Sin embargo, las alergias también pueden provocar la inflamación de los conductos auditivos. Otra causa recurrente es la introducción de líquidos durante la ducha o el baño, que puede derivar en infecciones y dolores. Y finalmente, la introducción de objetos extraños (por ejemplo, de bastoncillos de algodón) que, junto a una limpieza insuficiente, puede provocar la acumulación de cerumen.
La otitis es una enfermedad frecuente en los niños. Se trata de una inflamación de alguna parte del oído. Puede estar causada porque quede agua dentro del oído después del baño, por un resfriado o por otras causas. Produce dolor y malestar. Normalmente se trata aplicando calor en la zona y administrando analgésicos. Puede haber o no una infección como causa. La causa puede ser simplemente que quede agua del baño dentro del conducto del oído e irrite la piel.
El dolor en el oído aparece cuando hay una inflamación, otitis, que puede ser de tres tipos:
- Externa: afecta al conducto auditivo externo
- Media con supuración: se produce por acumulación de líquido que, habitualmente, no tiene como resultado una infección. Es decir, no hay dolor, ni enrojecimiento de la zona, ni síntomas
- Media aguda
Cuando se acumula líquido en la oreja, pero no se produce dolor, enrojecimiento, pus u otros síntomas de infección, se produce lo que se denomina otitis media con supuración y, normalmente, no hay que administrar antibiótico. Habitualmente las causas son:
- Infecciones respiratorias anteriores
- Cambios en la presión del aire en viajes o por cambios de altitud
- Alergias
- Elementos irritantes, por ejemplo, el humo del tabaco
- En bebés, estar estirados boca arriba
La otitis media aguda es una infección que afecta al interior del oído y que puede causar dolor. Habitualmente está provocada por bacterias, pero también la pueden causar virus.
La otitis media infantil es una inflamación del oído medio muy recurrente en los niños menores de 3 años de edad, en los que van a la guardería o que han acumulado mocos derivados de un catarro. La aparición de la otitis en bebés y niños es causada por una infección y hace acto de presencia tras una afección de las vías respiratorias altas con mucosidad, como en el caso de un resfriado o gripe. La infección en el oído medio produce líquido, incluso moco, que ejercen presión sobre el tímpano ocasionando dolor.
En el caso de una otitis externa se produce una inflamación del conducto auditivo externo, que es la parte del oído que va desde el pabellón auricular (la parte visible del oído), hasta el tímpano. En cuanto a la otitis media, hay que recordar que el contacto con otros niños con procesos catarrales favorecen las otitis, por ello es más frecuente si asisten a la guardería o colegio.
Otalgia Primaria
Las causas son múltiples, siendo la enfermedad infecciosa del oído la más frecuente, pero también se puede deber a enfermedades crónicas, traumatismos óticos, tumoraciones, disfunciones de la trompa de Eustaquio…
- Otitis externa: se produce un proceso infeccioso en la piel del conducto auditivo externo, que se observará al otoscopio enrojecida, sensible y dolorosa a la tracción de la oreja, incluso con secreción purulenta o con masas blancas o grisáceas. El agua del mar o piscinas favorecen su aparición.
- Traumatismos del CAE: es frecuente en aquellas personas que utilizan bantoncillos de algodón para la limpieza o también audífonos, y también en los casos de retención de un cuerpo extraño en el conducto.
- Foliculitis externa: cuadro doloroso, resultado de la infección por bacterias de un folículo piloso obstruido, en la zona del conducto donde se encuentran pelos. Puede llegar a formarse un pequeño absceso (infección encapsulada).
- Herpes ótico o Síndrome de Ramsay-Hunt: se inicia como un dolor intenso de quemazón y generalmente, a las 24-48h, aparecen las típicas vesículas cutáneas propias del herpes en la concha auricular y en el CAE.
- Otitis media aguda: infección del oído medio. Las bacterias más frecuentemente asociadas son el Streptococcus Pneumoniae (neumococo) y el Haemophilus Influenzae. Presentan fiebre, cuadro catarral previo, sensación de taponamiento de oído, hipoacusia y en la otoscopia suele observarse un tímpano abombado por secreción acumulada detrás de sí y enrojecido.
- Baro-otitis aguda: se manifiesta en ocasiones como un cuadro intensamente doloroso. Se produce por la incapacidad de la Trompa de Eustaquio de equiparar los cambios bruscos de presión dentro del oído medio frente a aumentos externos de la presión atmosférica (descenso de un avión o una inmersión de buceo). Se observará generalmente una otoscopia con congestión mucosa en el oído medio y puede asociar sensación de taponamiento de oído e hipoacusia.
Otalgia Referida
- Trastornos de la Articulación Témporo-Mandibular (ATM): engloba un conjunto de alteraciones musculoesqueléticas que afectan a la articulación ósea de la mandíbula en el cráneo, a los músculos de la masticación o a ambos. El bruxismo, la malaoclusión dental y el estrés emocional son factores predisponentes.
- Sinusitis aguda: infección del seno maxilar o celdillas etmoidales.
- Enfermedad dental.
- Enfermedades degenerativas de la columna cervical
Síntomas del Dolor de Oídos
Además del dolor, los síntomas de la otitis infantil incluyen:
- Los niños se tocan las orejas
- Llanto e irritabilidad, sobre todo los bebés y niños pequeños
- Pérdida del equilibrio
- Supuración de líquido
- Dificultades para dormir
- Dolor de cabeza
- Dificultad para oír
En el caso de los bebés, los dolores de oídos pueden aparecer asociados a episodios de llanto intenso, fiebre, vómitos y diarrea.
¿Cuál es el tratamiento para el dolor de oídos?
El tratamiento del dolor de oídos depende de la causa subyacente. Algunas opciones de tratamiento incluyen:
- Antibióticos tópicos o generales
- Antifúngicos
- Antivíricos
- Analgésicos-antiinflamatorios tópicos o generales
- Medicamentos descongestivos
- Drenaje quirúrgico
Normalmente, el especialista te indicará el antibiótico correspondiente. Sin embargo, la mayoría de las otitis medias agudas se resuelven sin tratamiento antibiótico. Si hay dolor o fiebre se pueden tomar medidas sintomáticas, como la administración de analgésicos.
Niños mayores de 2 años: los pediatras prescriben antibióticos si presentan fiebre alta o mal estado general. Otra condición para la prescripción de antibióticos en niños de esta edad que presenten otitis del oído medio es la supuración del oído o si hay riesgo de perforación del tímpano ante un cuadro de inflamación. Sin embargo, si el niño mantiene un estado general bueno no se prescribe antibiótico, sino que se espera el lapso de 72 horas para observar si la otitis remite y mejora.
¿Cómo actuar en caso de dolor de oídos en niños?
Cuando hay dolor de oídos, es necesario llevar al niño al pediatra a fin de que realice una valoración e indique el tratamiento oportuno. Eso no quiere decir que haya que ir a urgencias.
- Los lavados nasales frecuentes con suero fisiológico sirven para limpiar el oído medio y que se airee el conducto auditivo.
- No se debe poner nada en el oído para calmar el dolor, si no lo indica el especialista
- Si el niño no quiere comer, no se le tiene que forzar.
- Si aparece supuración, hay que evitar que entre agua en el oído. Ve con cuidado a la hora del baño
El dolor se puede aliviar con paños calientes y algún analgésico (paracetamol, por ejemplo). No debe poner gotas en el interior del oído sin consultar antes a su pediatra. El tímpano es impermeable y no harán mucho efecto.
Poderoso remedio casero para el dolor de oídos y eliminarlo en un instante
Prevención del Dolor de Oídos
La mejor manera de prevenir infecciones y dolores de oídos en los niños es cuidar la higiene auditiva, esto es, promover entre los más pequeños una limpieza habitual sin la introducción de elementos extraños y teniendo cuidado de secar correctamente los oídos después del baño. Igualmente es importante no bajar la guardia ante las infecciones en las vías respiratorias que provocan acumulación de mucosidad.
Algunas medidas preventivas incluyen:
- Favorecer el proceso de aprendizaje del niño para expulsar las mucosidades nasales en lugar de absorberlas. Es muy importante la expulsión de los mocos porque evita que éstos pasen al oído y generen la infección e inflamación del oído.
- En verano, si tu hijo es propenso a las otitis, cuando vaya a bañarse en la piscina o en el mar, colócale tapones de silicona para evitar que el agua entre en el conducto auditivo. Pero en cuanto, finalice el baño, quitaselos.
- Jamás limpies sus oídos introduciendo bastoncillos o la punta de un paño o toalla. Puedes dañar su oído y aumentar el riesgo de infección. Secar la parte externa del oído después de cada baño.
- Si eres una persona propensa a las infecciones de oído o nadas con frecuencia, considera usar tapones para los oídos al nadar o ducharte.
- Evita introducir objetos en el canal auditivo, como bastoncillos de algodón, ya que pueden empujar la cera hacia el interior del oído y dañar el tímpano. La cera tiene una función protectora y generalmente se elimina de forma natural.
¿Cuándo buscar atención médica?
El dolor de oído es una molestia común que, en muchos casos, se resuelve sola en pocos días. Sin embargo, hay ciertos síntomas que indican la necesidad de acudir al médico para evitar complicaciones.
Es necesario mantener un contacto con el especialista y hacer las pruebas necesarias a los más pequeños en cada caso, para evitar que un trastorno auditivo afecte, por ejemplo, al desarrollo del lenguaje.
Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica. Si tienes duda o sospechas que podrías tener una infección de oído, es importante que consultes con un profesional médico.
