El primer trimestre del embarazo es un período lleno de ilusión para las futuras madres, pero también una cascada de sensaciones que se suceden sin descanso mientras el organismo se adapta a su nueva situación. Esto se refleja, además de en las típicas náuseas y mareos, en la posible aparición de dolor abdominal, así como dolor mamario que, si bien puede parecer preocupante, sobre todo para las madres primerizas, no tiene por qué revestir mayor gravedad. De hecho, el dolor y la tensión mamarias suele ser uno de los primeros síntomas de embarazo, presentándose antes incluso de obtener un resultado positivo en el test de embarazo, aunque no difiere en demasía del que muchas mujeres sufren durante los días de menstruación.
Otra de las molestias habituales de las mujeres embarazadas es el dolor en la zona abdominal y pélvica, un dolor que se asemeja a las molestias que suelen sentirse los días previos a la regla. Es decir, si bien ni el dolor en el pecho ni el dolor en el bajo vientre al principio del embarazo son síntomas inequívocos de estar encinta, sí que son signos a tener en cuenta si, por ejemplo, se dan tras un retraso o falta menstrual. En este caso, lo mejor es ponerse en manos de los especialistas en Ginecología para confirmar o descartar el posible embarazo.
¿Por qué duele el abdomen durante el embarazo?
El dolor en el bajo vientre suele darse durante las primeras semanas de gestación y puede presentar una intensidad variable. Durante estos primeros compases del embarazo, el útero comienza los cambios necesarios para albergar la gestación. La adaptación de un órgano que hasta ese momento había tenido un tamaño pequeño y que, con el embarazo, debe afrontar numerosos cambios, como su crecimiento y salida de la pelvis, su rotación, su aumento de vascularización y la compresión de órganos vecinos pueden en ocasiones provocar dolor.
Además, los cambios producidos por el embarazo en las funciones intestinal y urinaria pueden también por sí mismas provocar dolor abdominal en la zona pélvica. Durante el segundo trimestre, entre las semanas 22 y 24 de gestación, el fondo uterino llega unos centímetros por encima del ombligo. Debido a la tensión de sus paredes y de los ligamentos que lo sujetan, a su peso y al desplazamiento de todos los órganos por el crecimiento del útero es normal sentir molestias abdominales.
¿Por qué duelen las mamas durante el embarazo?
Además de dolor abdominal durante el embarazo, es común sufrir dolor en las mamas durante los primeros meses de la gestación, ¿pero a qué se debe? El motivo principal son los cambios producidos por la progesterona. Aunque la leche no sube hasta el momento del parto, el pecho comienza a prepararse para ello desde el inicio del embarazo.
Esto supone un incremento del tejido glandular y graso de la mama, un aumento de la vascularización para asegurar un adecuado flujo sanguíneo y retención de líquidos lo que puede resultar en tensión mamaria y un aumento de la sensibilidad en la piel, la areola y los pezones. Además, las areolas pueden aumentar de tamaño y sufrir de cierta pigmentación, pudiendo observarse en ellas pequeñas protuberancias sebáceas.
¿Cómo lidiar contra el dolor de pechos durante la lactancia?
¿Cuándo empiezan a crecer los pechos en el embarazo?
El crecimiento de los senos es habitual que comience muy temprano en el embarazo. Suele darse, generalmente, entre la cuarta y la sexta semana de gestación. En algunas mujeres, este cambio es uno de los primeros síntomas del embarazo y puede venir acompañado de sensibilidad y hormigueo en la zona.
Este aumento en el tamaño de los pechos se debe principalmente a los cambios hormonales, en especial al incremento de estrógenos y progesterona, hormonas que juegan un papel clave en la preparación de las glándulas mamarias para la producción de leche.
Cambios en los senos durante el embarazo
El crecimiento de los senos no ocurre de manera uniforme en todas las mujeres. De hecho, cuando empiezan a crecer los pechos en el embarazo, hay ciertos cambios comunes que pueden experimentarse en distintas etapas:
Primer Trimestre (Semanas 1-12)
Durante este periodo, los pechos comienzan a crecer rápidamente debido al aumento del flujo sanguíneo y a la expansión de los conductos mamarios. Es normal sentir sensibilidad, pesadez o incluso dolor. Puede ser la primera señal de alerta que te ponga sobre la pista de un posible embarazo. Desde el primer día de tu embarazo, tu cuerpo empieza a atravesar una montaña rusa de cambios hormonales.
Segundo Trimestre (Semanas 13-26)
El crecimiento de los pechos se mantiene, aunque a un ritmo más moderado. Además, las areolas pueden oscurecerse y aumentar de tamaño. También es posible que se empiece a notar la aparición de venas en la piel debido al mayor flujo sanguíneo. En el crecimiento de los pechos hay una influencia clara de los estrógenos y la progesterona: “Ambas hormonas influyen en el crecimiento de los túbulos y alvéolos que forman la glándula mamaria. De ahí el aumento de tamaño que se produce”, apunta el ginecólogo, que añade que, de igual modo, la areola que rodea el pezón se volverá más oscura y grande.
Pero no es el único cambio, pues también “verás” las venas a través de la piel del pecho.
Tercer Trimestre (Semanas 27-40)
Hacia el final del embarazo, los senos pueden aumentar aún más de tamaño debido a la acumulación de calostro, la primera leche que el bebé recibirá tras el nacimiento. Algunas mujeres pueden incluso notar la salida de unas gotas de este líquido. Uno de los cambios al final del embarazo será que puede salir leche del pezón, un líquido amarillento que recibe el nombre de calostro y que será el primer alimento del bebé cuando nazca. “El calostro empieza a producirse a mitad del embarazo y con los estímulos hormonales, incluida la oxitocina, se pueden contraer los músculos de los alvéolos y producir la secreción de calostro, que no suele ser muy abundante y a la que no hay que dar importancia”, abunda el Dr.
¿Todos los senos crecen de la misma manera?
Cada mujer es única y su cuerpo responde de manera diferente al embarazo. Mientras que algunas pueden notar un crecimiento significativo desde las primeras semanas, otras pueden experimentar cambios más graduales. Factores como la genética, el peso y la estructura corporal pueden influir en la forma en que se desarrollan los senos durante esta etapa y en el cuándo empiezan a crecer los pechos durante el embarazo.
También es indiferente para la gestación que duela un sólo seno o los dos, o que el dolor sea intermitente: no tiene ninguna repercusión en su gestación. Muchas mujeres pueden asustarse o tener dudas ante este tipo de dolores que realmente no influyen en su gestación.
Cirugía de pecho y embarazo
Las mujeres que han pasado por una cirugía mamaria, como un aumento de pecho, pueden preguntarse cómo afectará esto al crecimiento de sus senos durante el embarazo. En la gran mayoría de los casos, el embarazo sigue su curso normal y los pechos crecen como en cualquier otra mujer. Sin embargo, la elasticidad de la piel y la capacidad de las glándulas mamarias para producir leche pueden verse afectadas dependiendo del tipo de intervención quirúrgica realizada.
- Aumento de pecho: Los implantes mamarios generalmente no impiden el crecimiento de los senos durante el embarazo, pero pueden generar una sensación de mayor presión o tensión en la piel.
- Reducción mamaria: En algunos casos, si se han eliminado conductos mamarios durante la cirugía, puede haber una menor producción de leche tras el parto.
- Levantamiento mamario: Al igual que con la reducción, si se han alterado los conductos mamarios, la lactancia puede verse afectada.
Si has pasado por una cirugía de pecho y estás embarazada (o planeas estarlo) te recomendamos que visites a nuestros especialistas. Te aconsejaremos cómo enfocar la situación de la mejor forma posible.
¿Cuánto dura el dolor abdominal y mamario en el embarazo?
Tanto el dolor abdominal en el embarazo como el dolor mamario están entre los primeros síntomas de embarazo, pero no tienen por qué durar hasta el momento del parto, o al menos no con la misma intensidad. Lo normal es que estas molestias se extiendan a lo largo del primer trimestre de embarazo, pudiendo mejorar en el segundo trimestre. A partir de la semana 12, las molestias irán remitiendo de forma gradual. Por tanto, aunque el primer trimestre puede llegar a resultar molesto, durante el segundo trimestre de embarazo es muy probable que te encuentres mucho más cómoda en lo que a dolencias físicas se refiere.
Consejos para el dolor abdominal en el embarazo
Si tienes dolor abdominal, no realice grandes esfuerzos con la musculatura abdominal.
Consejos para el dolor mamario en el embarazo
- Utilizar un sujetador apropiado ya que es posible que la talla de pecho varíe en distintas ocasiones a lo largo de los meses de gestación, e incluso después, debido a la subida de la leche.
- Ve de compras y hazte con nuevos sujetadores que se ajusten a la nuevo volumen de tus pechos, “que recojan la mama de forma correcta y que no dejen marcas en la piel”, aconseja doctora García Gallardo.
En la areola, verás que hay unos bultitos. Son las llamadas glándulas de Montgomery o areolares. Durante el embarazo aumentan de tamaño hasta sobresalir sobre la areola y pasan a llamarse montículos o corpúsculos de Montgomery. El aumento de volumen en las mamas y en la areola tiene un fin claro: la producción y la excreción de la leche que en unos meses alimentará a tu bebé.
La tensión mamaria y el dolor en los pechos puede llegar a ser realmente molesto e incómodo. Ten en cuenta que se trata de algo transitorio que dejará de molestar pasado el primer trimestre.
Las variaciones hormonales que se experimentan en la gestación tienen su reflejo en la tez de tu cara y también en la epidermis del resto de tu cuerpo. Puedes notar que tu cutis ha mejorado.
Es probable que días antes de hacerte el test del embarazo, cuando solo sospechas que en tu interior ha empezado a gestarse una nueva vida, notes que el pecho te duele. Pero, de momento, esa tensión mamaria la achacas al síndrome premenstrual.
“Generalmente el dolor mamario cede en la semana 12 de embarazo. La causa está en la síntesis de la hormona progesterona, que está muy elevada hasta el final del primer trimestre. Es normal sentir un dolor mamario en las primeras semanas de embarazo que luego va remitiendo poco a poco”.
El dolor mamario y el uterino son inseparables "compañeros de viaje" del embarazo, sobre todo en el primer trimestre. Suelen ser los primeros síntomas de que se está gestando una nueva vida en tu interior.
Es muy frecuente que al principio del embarazo muchas gestantes noten dolor en el bajo vientre o la zona baja de la tripa muy similar al que experimentan cuando les va a “bajar la regla". Es el dolor uterino, que te acompañará con mayor o menor intensidad durante el primer trimestre de embarazo. Estas molestias se deben a los cambios que se producen en el útero, órgano compuesto de cuerpo y cuello uterino. En el segundo trimestre, suelen mitigarse o producirse un cambio en las sensaciones dolorosas.
“Hay madres que dejan de sentir dolor y tensión mamaria hacia la semana 5 de embarazo, pero no existe una relación de causa-efecto entre el dolor mamario y la buena marcha del embarazo. Si la embarazada no nota esa tensión mamaria, eso no quiere decir que su embarazo no vaya a más.
“También es indiferente para la gestación que duela un sólo seno o los dos, o que el dolor sea intermitente: no tiene ninguna repercusión en su gestación. Muchas mujeres pueden asustarse o tener dudas ante este tipo de dolores que realmente no influyen en su gestación”.
Tabla de cambios en los senos durante el embarazo:
| Trimestre | Cambios | Sensaciones |
|---|---|---|
| Primer Trimestre (Semanas 1-12) | Crecimiento rápido de los pechos, expansión de los conductos mamarios. | Sensibilidad, pesadez, dolor. |
| Segundo Trimestre (Semanas 13-26) | Crecimiento moderado, oscurecimiento y aumento de las areolas, aparición de venas. | Continúa la sensibilidad, posible picazón. |
| Tercer Trimestre (Semanas 27-40) | Aumento de tamaño por acumulación de calostro. | Posible salida de calostro, estrías. |
