¿Cómo encontrar al pediatra ideal para tus hijos? Guía completa

La salud de nuestros hijos es una de las mayores preocupaciones que tenemos como padres. Por ello, contar con la figura de un buen pediatra que nos acompañe a lo largo del crecimiento de nuestros hijos es fundamental para asegurarnos de que crecen sanos y fuertes.

¿Por qué es importante elegir un buen pediatra?

Elegir un pediatra adecuado para su bebé es una decisión crucial que puede tener un impacto significativo en la salud y bienestar de su pequeño. La elección de un pediatra no debe tomarse a la ligera, ya que este profesional se convertirá en un compañero de confianza y apoyo durante toda la infancia de su hijo.

Un aspecto fundamental de elegir un pediatra para su bebé es establecer una relación sólida y duradera. Al acudir a visitas regulares, el pediatra podrá conocer a su hijo, entender su historia médica y monitorear su crecimiento y desarrollo. Además, un pediatra bien elegido brinda a los padres asesoramiento y orientación en relación a diversas áreas de la crianza, como la nutrición, el sueño, la vacunación y el desarrollo emocional del niño.

La función del pediatra

El médico especializado en pediatría es quien se encarga de cuidar de nuestros hijos desde el nacimiento hasta la adolescencia. Su formación y experiencia les permite identificar y tratar enfermedades infantiles, así como realizar revisiones periódicas para controlar el crecimiento y desarrollo de los pequeños.

Contar con un buen pediatra es fundamental para asegurarnos de que nuestros hijos reciben la atención médica adecuada en cada etapa de su vida. Además, su papel va más allá de la atención médica: los pediatras también pueden asesorar sobre temas como la nutrición infantil, la educación o la prevención de accidentes.

¿Cuándo debemos acudir a la consulta del pediatra?

Aunque cada niño es único y puede tener necesidades diferentes, existen algunas situaciones en las que es recomendable acudir a la consulta del pediatra:

  • Revisiones periódicas: Los pediatras recomiendan realizar revisiones periódicas para controlar el crecimiento y desarrollo del niño, así como para detectar posibles problemas de salud a tiempo. Estas revisiones suelen realizarse cada 3-6 meses durante los primeros años de vida, y luego anualmente hasta la adolescencia.
  • Enfermedades o síntomas: Si nuestro hijo presenta síntomas como fiebre, tos, dolor abdominal o diarrea, es importante acudir al pediatra para que pueda realizar un diagnóstico y tratamiento adecuados. También debemos acudir si nuestro hijo tiene alguna enfermedad crónica o necesita seguimiento médico por algún motivo.
  • Vacunación: Los pediatras son los encargados de administrar las vacunas necesarias para proteger a nuestros hijos de enfermedades infecciosas. Es importante seguir el calendario de vacunación recomendado por el pediatra para asegurarnos de que nuestros hijos están protegidos.
  • Asesoramiento: Los pediatras también pueden asesorarnos sobre temas como la nutrición infantil, la educación o la prevención de accidentes. Si tenemos dudas o necesitamos consejo sobre algún tema relacionado con nuestros hijos, el pediatra es el profesional adecuado para ayudarnos.

En definitiva, acudir a pediatría periódicamente y ante cualquier síntoma o problema de salud nos permitirá detectar y tratar posibles enfermedades a tiempo, así como recibir asesoramiento sobre temas relacionados con la salud infantil.

El "Programa del Niño Sano": Un calendario de revisiones

Hace ya algunos años se puso en marcha el «programa del niño sano». Una revisión con el pediatra que sirve para controlar el correcto crecimiento en edad infantil, asegurarse de que el desarrollo avanza según lo esperado y detectar cualquier tipo de anomalía.

El «programa del niño sano» está compuesto de varias revisiones con el pediatra. Estos chequeos van desde el nacimiento del bebé hasta los 14 años. El «programa del niño sano» incluye un calendario.

¿Cómo son las pruebas? ¿Qué es lo que se hace en cada revisión pediátrica?

  • Revisiones del recién nacido: Se llevan a cabo durante los primeros 10 días de vida. En estas primeras revisiones se compila información del bebé en el momento de nacer, como la talla, el peso que tuvo, la edad gestacional, cuándo expulsó el meconio o el perímetro craneal.
  • Revisión infantil del primer mes: Sirve para averiguar cómo avanza el desarrollo del bebé. En esta consulta también se realiza una exploración física para comprobar el estado de las fontanelas, el desarrollo psicomotor y neurológico, los sentidos del oído y la vista o la coloración de la piel.
  • A partir de los 2 meses de vida: Comienza el calendario de vacunación.
  • A partir del año: Ya nos encontramos cara a cara con un niño y no con un bebé.
  • Revisión de los 2 y 4 años: Se realiza una exploración física del niño para valorar su estado general, nivel de crecimiento y desarrollo psicomotriz. También se evalúa el desarrollo psicomotor y del lenguaje. Se continúa con el proceso de vacunación siguiendo el calendario. En estas revisiones infantiles, es probable que el pediatra aproveche la visita para dar consejos sobre alimentación.
  • A los 6 años: El experto aprovecha para dar consejos sobre alimentación y realizar una exploración física prestando atención al aparato locomotor y a la vista.
  • A los 8 años: Siguiendo las pautas del «programa del niño sano», se vuelve a reconocer físicamente al pequeño. A esta edad, el niño ya debe tener suficiente autonomía a la hora de comer.
  • A los 12 años: El pediatra se fija principalmente en el desarrollo del niño, que está entrando en la pubertad, en su crecimiento general, el funcionamiento de la vista, el aparato locomotor y los dientes. También estudia los hábitos sociales y el posible consumo de sustancias como el alcohol, las drogas o el tabaco.
  • A los 14 años: Es el momento de terminar con el calendario de vacunación y hacer un estudio de la madurez sexual del adolescente.

Este programa médico infantil tiene como objetivo controlar las principales etapas de desarrollo y crecimiento de los niños desde su nacimiento, y prevenir posibles enfermedades en la infancia.

¿Qué buscar en un pediatra?

En esta etapa crucial de la elección de un pediatra para su bebé, es fundamental seguir ciertos pasos que le ayudarán a tomar la mejor decisión. Es recomendable solicitar recomendaciones a personas de confianza, como familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo que tengan hijos. Pregunte por sus experiencias con pediatras locales y tome en cuenta sus opiniones.

Es esencial que el pediatra que elija esté cubierto por su seguro médico. Para ello, le recomendamos consultar el sitio web de su proveedor de seguros y verificar si los médicos recomendados por sus conocidos están incluidos en la cobertura.

Pediatra vs. Médico de Familia

Es fundamental comprender las diferencias entre un pediatra y un médico de familia al elegir la atención médica para nuestro bebé. Los pediatras se especializan en el cuidado de niños y adolescentes desde el momento del nacimiento hasta la adolescencia temprana. Por otro lado, los médicos de familia están capacitados para atender a pacientes de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores.

La principal diferencia radica en el enfoque de atención y experiencia en el cuidado de los más pequeños. Los pediatras han adquirido conocimientos especializados en el desarrollo y crecimiento infantil, así como en las enfermedades y afecciones pediátricas más comunes. Esto les permite tener un enfoque más centrado en las necesidades médicas específicas de los niños.

Formación y certificación

La formación y certificación via MIR de los pediatras es un aspecto fundamental a considerar al elegir un profesional de confianza para el cuidado de su bebé. Los pediatras, al igual que otros médicos, deben tener el título de Médicina (doctor en medicina) y además el de especialista en Pediatría . En España la titulación recibe el nombre de Especialista en Pediatría y sus Areas Específicas.

Asimismo, los pediatras pueden optar por especializarse aún más en áreas específicas de la pediatría, como neonatología, cardiología pediátrica, gastroenterología, entre otras.

Entrevista con los posibles pediatras: preguntas clave

La etapa de entrevistar a los posibles pediatras es crucial para tomar una decisión informada. Aquí hay algunas preguntas clave que puedes hacer durante la entrevista:

  • Política de vacunación: Es importante conocer la postura del pediatra con respecto a las vacunas. Asegurarse de que siga las recomendaciones oficiales y esté dispuesto a discutir cualquier inquietud o duda sobre las vacunas.

La entrevista a los posibles pediatras brinda la oportunidad de conocer más detalles sobre su práctica y enfoque. Estas preguntas ayudarán a evaluar si el pediatra tiene una filosofía de atención compatible con las necesidades del bebé y los deseos de los padres.

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Neuropediatría: ¿Cuándo acudir a un neurólogo infantil?

El especialista que se ocupa del análisis, diagnóstico y tratamiento de las patologías que afectan al sistema nervioso en los niños y adolescentes es el neuropediatra o neurólogo infantil.

La neuropediatría infantil se ocupa de un sinfín de patologías que comprometen el sistema nervioso. El neuropediatra o neurólogo infantil es el médico especialista en neurología que aborda los problemas del sistema nervioso que afectan a niños y adolescentes. Una de las funciones de las que es responsable es del diagnóstico precoz de trastornos como TDAH, TEA, problemas en el lenguaje o dificultades en el aprendizaje, algo determinante para lograr un plan terapéutico eficaz adaptado a cada caso.

Una especialidad relacionada con la neuropediatría es la neuropsicología, pues proporciona una aproximación distinta pero efectiva en casos de TDAH, autismo, trastornos del lenguaje, problemas de aprendizaje, dislexia o altas capacidades, por ejemplo.

Funciones del neurólogo infantil

El neurólogo infantojuvenil o neuropediatra desempeña un papel determinante en el devenir de las patologías de sus pacientes, puesto que en muchas ocasiones, su diagnóstico y tratamiento determinará la evolución de la enfermedad a lo largo de su vida. Entre las funciones que tiene asignadas este profesional destacan:

  • Evaluación y diagnóstico: Implica el seguimiento del desarrollo neurológico y psicomotor de los niños, identificando algún posible signo de trastornos neurológicos. También es su cometido monitorear los progresos del paciente para poder ajustar los tratamientos.
  • Implementación de planes de tratamiento: Determinar los tratamientos individualizados basados en las necesidades específicas del niño y prescribir las medicaciones más adecuadas son otras de las funciones del neuropediatra.
  • Coordinación de cuidados multidisciplinarios: Consiste en la colaboración con otros profesionales de la salud, como pediatras, genetistas, psiquiatras infantiles o fisioterapeutas, para asegurar un enfoque integral del tratamiento.
  • Educación y apoyo a las familias: Es una de las funciones más importantes del neurólogo infantil, puesto que son el canal de comunicación con el que cuentan las familias para poder estar al tanto sobre la condición neurológica del niño y las opciones de tratamiento. Ofrecer apoyo emocional y recursos educativos para ayudar a los progenitores a manejar el impacto del diagnóstico, también es cometido de este profesional.
  • Investigación y educación médica: Supone la participación en estudios de investigación para avanzar en el conocimiento de las enfermedades neurológicas infantiles y mejorar las opciones de tratamiento.

Estas funciones reflejan el papel multifacético y esencial del neurólogo infantil en el cuidado y desarrollo de sus pacientes, destacando su compromiso con la mejora de la calidad de vida de estos niños y de sus familias.

Principales trastornos que trata un neuropediatra

La neuropediatría infantil, al igual que la propia neurología, se ocupa de un sinfín de patologías que comprometen el sistema nervioso, en este caso de los bebés, niños o adolescentes. Estas son algunos de los principales trastornos que un neuropediatra atiende en su consulta:

  • Autismo: Los trastornos del espectro autista (TEA) son alteraciones del neurodesarrollo que obstaculizan la interacción social y la comunicación, afectando en diferentes grados al comportamiento. El neuropediatra en el autismo tiene un papel realmente determinante, sobre todo para su diagnóstico precoz y para fijar el tratamiento que mejor convenga a cada caso.
  • TDAH: El trastorno por déficit de atención e hiperactividad suele detectarse en la escuela, por ello es importante que los profesores cuenten con formación en materias como neuropsicología educativa. Es una alteración que sufren niños con dificultad para concentrarse en una única tarea, lo que desemboca en hiperactividad y, a menudo, dificultades para cumplir normas. El neuropediatra en TDAH es indispensable.
  • Epilepsia: Es una patología que cursa con convulsiones recurrentes producidas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Los ataques de epilepsia producen descoordinación y suponen un trauma para el niño que los sufre, por ello el papel del neuropediatra también es explicarle lo que sucede y tranquilizarlo en la medida de lo posible.
  • Retraso o afectación del neurodesarrollo: A medida que un niño va creciendo, es posible que el neurólogo pediátrico detecte carencias en la evolución normal de su sistema nervioso, lo que generará que no adquiera las competencias que se esperan en cada etapa del crecimiento.
  • Desarrollo del sistema nervioso: Los problemas en la maduración normal del sistema nervioso pueden darse cuando existe un nacimiento prematuro, cuando hay problemas durante el embarazo o por motivos externos.
  • Enfermedades neuromusculares: Son dolencias que afectan a los músculos y al sistema nervioso periférico de los niños. Entre las más comunes se encuentran la atrofia muscular espinal o la distrofia muscular.
  • Dolores de cabeza: Cualquier tipo de cefalea o migraña que padezca un niño será tratada por el neuropediatra, que deberá determinar su causa. En la sociedad actual, el uso de pantallas ha aumentado los casos de dolores de cabeza entre los más jóvenes, pero también pueden darse por la existencia de patologías más graves, como un tumor cerebral.

El neuropediatra aborda básicamente las mismas enfermedades que trata un neurólogo, pero en el cuerpo de niños y adolescentes. Así, las patologías degenerativas, como el Alzheimer y otras demencias, que afectan principalmente a personas mayores, no son cometido de estos profesionales.

Atención Pediátrica en Atención Primaria: Un derecho fundamental

“Todos” los niños tienen derecho a ser atendidos por un “pediatra” en las consultas de “Atención Primaria” y a recibir las “atenciones necesarias, preventivas y curativas”.

¿Por qué es un derecho tener un pediatra en Atención Primaria?

El derecho a que todos los niños de España sean atendidos por pediatras en Atención Primaria (AP) tiene tres pilares fundamentales:

  1. La Ley General de Sanidad de 1986: dice que una de las características del Sistema Nacional de Salud es la extensión de sus servicios a toda la población.
  2. El Real Decreto 137/1984 sobre estructuras básicas de salud: dice que los equipos de atención primaria tendrán Médicos de Medicina General y Pediatría.
  3. El Real Decreto 1575/1993 por el que se regula la libre elección de médico en los servicios de atención primaria: establece que la edad pediátrica es hasta los 14 años, momento al que pasarán al médico de familia.

Estos tres pilares se complementan con otras leyes como la Ley 14/2010 de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia. Esta ley dice que los niños tienen derecho a recibir actuaciones preventivas, con el objetivo de prevenir las enfermedades y sus complicaciones y disminuir la exposición a factores de riesgo para la salud; disponer de vacunaciones, cribados neonatales y protocolos de seguimiento de la infancia.

País Atención Pediátrica en AP
España 25% de los niños atendidos por pediatras
Otros países europeos 40% atendidos por médicos de familia, 35% modelo mixto

¿Qué pasaría si no hubiera pediatras en Atención Primaria?

En el caso de que el sistema de salud no diera la oportunidad a todos los niños de tener un pediatra, lo que sucedería es que los padres que tuvieran recursos económicos seguirían acudiendo al pediatra y los padres que no los tuvieran no podrían hacerlo.

Para que haya una igualdad “equidad” entre todos los niños españoles, un factor fundamental es que, todos sean atendidos por un pediatra en atención primaria.

¿Qué sucede en otros países?

En Europa, un 25% de los niños son atendidos por pediatras en AP como lo hacemos en España. En un 40% de los países les atienden los médicos de familia y en el 35% hay un modelo mixto.

El tiempo de formación en Pediatría es de 5 años o más en casi todos los países de Europa. La formación en Pediatría de los médicos de familia dura unos 4 meses.

Es el pediatra el profesional mejor formado para la atención infantil.

Recomendaciones finales

Después de haber realizado una exhaustiva investigación y entrevistas a los posibles pediatras, es hora de tomar una decisión definitiva. Es crucial comenzar la búsqueda del pediatra con anticipación, al menos tres meses antes de la fecha prevista de parto.

Recuerde pedir recomendaciones confiables a familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y médicos conocidos. Verifique cuidadosamente la cobertura de su seguro médico si no va a venir por particular para asegurarse de que los pediatras recomendados estén incluidos. Antes de tomar una decisión final, es fundamental realizar entrevistas a los posibles pediatras. Durante estas entrevistas, no dude en hacer preguntas sobre diversos aspectos de su práctica.

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