Dioses Celtas de la Primavera y la Fertilidad: Un Renacer Ancestral

La mitología celta en la península ibérica es una rica y compleja mezcla de creencias religiosas, dioses y prácticas rituales. Debido a la falta de fuentes escritas directas, mucho de lo que sabemos proviene de inscripciones, hallazgos arqueológicos y la comparación con otras culturas celtas del continente europeo. Una de las características primigenias de las religiones nativas europeas es su estrecha vinculación con los fenómenos naturales, con la naturaleza.

En este contexto, la veneración de la naturaleza y el ciclo vital es fundamental. Las creencias paganas, ante la llegada de las religiones monoteístas, sufrieron una fuerte persecución hasta, en muchos casos, terminar por desaparecer de la superficie de la vida social. Hoy en día se vive un resurgir de estas tradiciones y religiones paganas ancestrales en el fenómeno que conocemos como neopaganismo.

Profundicemos en las deidades y festividades que celebran la primavera y la fertilidad en la tradición celta.

Ostara: La Diosa del Amanecer y el Renacer

Ostara es una diosa cuyo culto está teniendo un resurgir considerable. Y no es de extrañar, ya que ha renacido un interés en las creencias y cultos de la antigüedad. Una de las razones es la búsqueda del ser humano por volver a estar en comunión con la naturaleza, algo que sin duda estas celebraciones aportan. Como ya he comentado en otras festividades, si había algo que veneraban nuestros ancestros era lo que les rodeaba: los ríos, las montañas, el mar, los bosques… La Naturaleza es la Madre que da alimento y la esperanza de un nuevo día. Aunque al hablar de celebraciones relacionadas con la espiritualidad lo que más importa es como una persona las siente y su unión con la naturaleza en cada periodo de la rueda anual, también lo es conocer su origen, su historia y como se vivía en la antigüedad.

De Ostara como diosa hay poquísima información, algo que no sucede solo con ella: en general, hay muchas diosas germánicas de las que se conoce poco o nada de sus cultos y hay escasos mitos acerca de ellas. De hecho no hay pruebas fehacientes de que la diosa Ostara realmente existiera. Es a Beda el Honorable, un monje benedictino inglés, al que debemos el libro «The Temporum Ratione». Este es sin duda su libro más importante aunque no sea propiamente un libro de historia, sino de cronología y cosmología. En estos textos Beda menciona que los anglosajones llamaban al mes de abril eosturmonath en honor a una antigua diosa sajona de nombre Ēostre. Ostara y Ēostre son palabras que derivan de la raíz protoindoeuropea aues-, que significa brillar o refulgir.

Ostara simboliza la vida, el despertar de la tierra que hasta ahora, ha estado inerte por el paso del frío invierno. Es por ello que representa la fertilidad dando paso al comienzo de la primavera. Todo ello supone el germinar de las plantas gracias a la luz y la vida que nos ofrece la Naturaleza. Ostara simboliza también el renacer, la vida tras la muerte. Los colores se hacen más luminosos y brillantes. Se respiran los aromas de las flores, se escuchan los zumbidos de las abejas y el canto de los pájaros.

Ostara se celebra el día 20 o 21 de marzo en el hemisferio norte, cuando tiene lugar la llegada de la primavera con el equinoccio. En el hemisferio sur tiene lugar alrededor del 22 o 23 de septiembre. La palabra equinoccio significa que el día y la noche se equilibran. En la Wicca y otras religiones neopaganas hay lo que se llama la rueda anual. Su forma de círculo, nos presenta a modo de calendario las ocho grandes festividades.

En los países germánicos el conejito de la pascua trae los huevos de pascua. La casa se decora con flores típicos de primavera, a los cuales se les cuelgan huevos pintados e imágenes de conejitos. Para cada miembro de la familia se elabora una especie de nido con huevos cocidos y también pintados, conejitos de chocolate y huevos de chocolate. Estos nidos se esconden la mañana de pascua y después cada uno tiene que buscar su nido. En la actualidad se pintan los huevos con todo tipo de colores, mientras antiguamente se los pintaba fundamentalmente de rojo, el color de la sangre fresca de la diosa Ostara ya que la sangre clara roja era símbolo de fertilidad.

El término Ostara se refiere tanto a la festividad que da inicio a la primavera como a la Diosa que comparte el mismo nombre. Para empezar, hablaremos sobre la Divinidad que da nombre a este momento del calendario celta. Ostara era la Diosa de la primavera. Los antiguos sajones llamaban al mes de abril “eosturmonath” en honor a tal divinidad. De hecho, la palabra easter, originariamente de la raíz germánica “austro” (brillar) es la actual Pascua inglesa. ¿os suena el “happy easter”, o “easter eggs” (huevos de pascua)? Ostara es la Diosa de la fertilidad, del amanecer, del despertar del ciclo germinativo, y está asociada al inicio de la primavera. En la mitología nórdica, Ostara era la bendición más brillante del año, en la que se celebraba la victoria de Thor sobre los gigantes, del Sol sobre los lobos que lo perseguían, y del verano sobre el invierno. Ostara indica el fin del invierno y el comienzo de la época de luz, de nacimiento, de renacimiento, del resurgir, es decir, de la floración, de la vida… la vida se abre camino después del frío invierno.

Como costumbres de Ostara que nos hayan llegado a día de hoy, tenemos los huevos “de Pascua“. En la antigüedad, regalar huevos coloreados a familiares y amigos, era una forma de desear buenos deseos, así como prosperidad y fertilidad.


Huevos de Pascua, símbolo de fertilidad y renacimiento.

Símbolos de Ostara: El Huevo y el Conejo

Los símbolos más conocidos de estas fechas son los conejos/liebres y los huevos, pero detrás tienen mucha miga. Uno de los símbolos más conocidos de Ostara es el huevo. Hay vestigios del Paleolítico superior, en los que encontramos pinturas de huevos y figuras ovales y elípticas. El huevo como símbolo de regeneración y renacer sigue perdurando hoy. Una de las tradiciones que se conservan en «Easter» es que después de pintar huevos hay que hacerlos rodar por la tierra para así aportarle fertilidad.

Otro de los símbolos de Ostara es el conejo o liebre. Estos animales, son símbolo de fecundidad y renacimiento en la imaginería humana en todo el mundo, gracias a su gran capacidad de procreación. Vamos a hacer un recorrido histórico por las interpretaciones que existen de la historia del conejo y Ostara. Aunque el origen de estos mitos se han tratado de rastrear, la búsqueda no ha sido demasiado fructífera, entre otras cosas porque proviene de tradiciones orales.

Como primera referencia del conejo como símbolo de Pascua se encuentra en la obra De ovis paschalibus de Georg Franck von Frankenau, del año 1682. En este tratado cuenta que hay una tradición en Alsacia donde una liebre es la portadora de los huevos de Pascua. En cualquier caso, esta fiesta se suele celebrar escondiendo huevos decorados en jardines y casas, los cuales se recogen durante un juego. Fue en el siglo XIX, en Alemania cuando los huevos pasaron a ser de chocolate.

En otra historia, Eostre encontró a un pájaro que ponía hermosos y coloridos huevos pero muy fanfarrón, por lo que la diosa lo castigó convirtiéndolo en conejo. Hay otro relato donde el pájaro que dirigía el carro de Eostre, la Diosa de la Primavera, se convirtió en liebre.

Otros Dioses Celtas de la Fertilidad

Además de Ostara, otras deidades celtas están asociadas con la fertilidad y la primavera:

  • Lugus: Una de las deidades más prominentes en el panteón celta, asociado con la luz, la artesanía, el comercio y la guerra.
  • Bandua: Un dios que aparece en varias inscripciones en el noroeste de la península, especialmente en Galicia.
  • Ataecina: Una diosa vinculada con la fertilidad, la primavera y el inframundo.
  • Freyr y Freya: Dioses vánicos de la fertilidad honrados en estas fiestas.

Rituales y Celebraciones de la Primavera Celta

Los rituales y prácticas religiosas desempeñaban un papel central en la vida espiritual y cultural de los antiguos celtas en la península ibérica. Estas prácticas estaban estrechamente relacionadas con la adoración de los dioses, la veneración de los ancestros y la conexión con la naturaleza y el mundo sobrenatural.

Algunas de las festividades y celebraciones estacionales más importantes incluyen:

  • Beltane: Celebrada en primavera, Beltane marcaba el inicio de la temporada de crecimiento y fertilidad.
  • Lughnasadh: Celebrada en verano, Lughnasadh era una festividad de la cosecha en honor al dios Lugus.
  • Samhain: Celebrada en otoño, Samhain marcaba el final del ciclo agrícola y el comienzo del año nuevo celta.

Además de estas festividades, los celtas realizaban ceremonias de iniciación y ritos de paso para marcar las transiciones importantes en la vida de una persona, como la llegada a la edad adulta, el matrimonio y la muerte.

Espacios Sagrados en la Mitología Celta

Los espacios sagrados desempeñaban un papel fundamental en la vida religiosa y espiritual de los antiguos celtas, proporcionando lugares de conexión con lo divino, la naturaleza y el mundo sobrenatural. Los bosques sagrados eran espacios de gran importancia, considerados portales entre el mundo de los humanos y el mundo de los dioses. Los manantiales y ríos tenían una gran importancia, siendo considerados fuentes de vida, purificación y renovación espiritual.

Otros espacios sagrados incluyen:

  • Colinas y montañas
  • Túmulos y monumentos funerarios
  • Altares y santuarios


Cruz Celta, un símbolo de la herencia celta.

Reconexión con la Naturaleza en Ostara

Aunque el ritmo de vida que llevamos no nos permite tomarnos tiempo para hacer algunas cosas, Ostara puede ser una excusa para hacer alguna de ellas. Para dar la bienvenida a la primavera y el renacer de la vida, no hay nada como conectar con la naturaleza. Salir a caminar por jardines, parques, bosques…escuchar las hojas mecidas por el viento y el canto de los pájaros. Visualizar las distintas tonalidades de verde en los árboles, los distintos colores brillantes de las flores que brotan. Sin duda, a los seres humanos nos sienta bien la naturaleza. Cualquier momento es bueno para reunirse con los seres queridos. ¿Por qué no hacerlo en un entorno natural parra celebrar el despertar de la primavera?

Otra de las actividades para estos días es cocinar con productos de temporada que nos da la naturaleza y que se atribuyen a Ostara. Algunos de ellos son los huevos, las semillas y los brotes. El comienzo de la primavera es el momento idóneo para comenzar un proyecto que nos una de forma duradera con la naturaleza. Podemos plantar semillas y ver como comienzan a germinar nuestras propias plantas. Los colores de Ostara son los tonos pastel como el verde claro. Como símbolo de purificación podemos encender velas en estos colores que nos aporten luz y calidez al hogar. Recuerda evitar las que llevan parafina, compra las de cera de abeja natural o de soja. Yo aprovecho para ordenar y limpiar más a fondo mi hogar, pero sobre todo armarios de ropa y cocina. Esto es más fácil de lo que parece: solo necesitas comprar huevos en una tienda de manualidades y darles una capa de imprimación. Decorar con motivos florales el hogar y en caso de que tengas un Altar, también, ¡claro!

Imbolc: El Anuncio de la Primavera

A medida que los días comienzan a alargarse, miles de personas se reúnen en Irlanda y Escocia para celebrar el regreso de la luz tras un largo y oscuro invierno. El festival gaélico de Imbolc es una de las primeras festividades que celebran el comienzo de la primavera en todo el mundo. Celebrado el 1 de febrero, entre el solsticio de invierno (Yule) y el equinoccio de primavera (Ostara), este antiguo festival celta celebra la renovación y el nacimiento.

En todas las tradiciones celtas, el fuego se utiliza como símbolo de renovación, fertilidad y purificación. En Imbolc es habitual encender velas, organizar hogueras en los espacios comunes de la comunidad y acoger el cambio estacional de mayor luz y calor.

La palabra Imbolc se traduce como «en el vientre» en irlandés antiguo, ya que Imbolc es una celebración de la fertilidad y la purificación, tanto en los seres humanos como en la naturaleza, cuando la primavera comienza a hacerse notar. La fiesta celebra a la diosa Brigid (o Brígida), hija del jefe de los dioses, Dagda. Conocida como la Diosa Triple, se la asocia con la herrería, la poesía, la curación, la fertilidad y la profecía.

Las antiguas tradiciones y rituales de Imbolc incluyen una serie de hogueras para descongelar el suelo helado y colgar una cruz de Brigid, caracterizada por sus cuatro esquinas iguales, sobre la puerta o en las vigas como ritual de protección para el hogar. Los pueblos antiguos también colgaban telas sagradas al aire libre para que Brigid las bendijera con energía curativa y escuchaban el canto de un pájaro, concretamente una alondra, en Imbolc. El canto de la alondra significaba que la primavera llegaría temprano ese año.

Hoy en día, muchas fiestas de Imbolc y del día de Santa Brígida se solapan, especialmente en Irlanda, ya que ambas tradiciones se centran en celebraciones similares y en el cambio estacional hacia la primavera. En Escocia, Imbolc se celebra con más frecuencia con su propio nombre, ya que el país es conocido por su herencia celta.

Tanto en las celebraciones de Imbolc como en las del día de Santa Brígida, es habitual ver una cruz de Brígida sobre la puerta, encender velas y celebrar una fiesta comunitaria para celebrar el regreso de la estación más cálida. Las tradiciones de Imbolc tienden a centrarse en la naturaleza, con costumbres como dar paseos, plantar semillas y escuchar el canto de la alondra. Por el contrario, las celebraciones cristianas del día de Santa Brígida hacen hincapié en el poder curativo de Brígida, a menudo marcado por visitas a pozos sagrados por toda Irlanda.

ERA ASÍ COMO LO HACÍAN EN LOS RITUALES DE FERTILIDAD Y CÓMO FUE ADOPTADO POR EL CRISTIANISMO

El Círculo de la Vida y la Espiral de la Evolución

El Círculo de la vida simboliza un estado eterno donde no hay principio ni fin, cualquier punto es un punto cualquiera…. Pitágoras simbolizó todos los acontecimientos del universo, incluidos los del hombre en los planos material y espiritual, con un Círculo. Consideraba que todo en el universo se repite. Esta conclusión la extrajo de la observación directa. Las estaciones se repiten regularmente cada año; la vida termina para las plantas y algunos animales en el invierno y luego en la primavera resurgen. Los sucesos históricos las sociedades los olvidan y vuelven a ocurrir, quizá con mayor intensidad. Afirmaba que el hombre al morir debía regresar a la vida para cerrar nuevamente el círculo.

El círculo, a su vez, simboliza la espiral o la hélice, figuras geométricas que regresan a un punto más elevado que el anterior y representan mejor los cambios con relación al punto anterior. En este sentido Pitágoras creía que el hombre avanza hacia la perfección cada vez que retorna al punto de referencia del círculo.

Sincretismo Cultural en la Mitología Celta Ibérica

El sincretismo cultural en la mitología celta en la península ibérica se refiere a la fusión y adaptación de creencias, prácticas religiosas y mitos celtas con las influencias de otras culturas y tradiciones presentes en la región. A lo largo de su historia, los antiguos celtas de la península ibérica estuvieron expuestos a diversas influencias culturales, incluidas las de los pueblos íberos, tartesios, romanos y posteriormente los cristianos. Este proceso de sincretismo dio lugar a una rica y diversa amalgama de creencias y prácticas religiosas que reflejaban la interacción y la coexistencia de diferentes culturas.

Los antiguos celtas de la península ibérica incorporaron deidades y prácticas religiosas de otras culturas con las que entraron en contacto, adaptándolas a su propio panteón y sistema de creencias. Por ejemplo, se han encontrado evidencias de la adopción de deidades romanas, como Mercurio y Marte, en la mitología celta de la región. La conquista romana de la península ibérica introdujo una serie de influencias en la mitología celta de la región.

A pesar de las influencias externas, muchas tradiciones y creencias celtas preexistentes persistieron en la península ibérica a lo largo de la historia. Los antiguos celtas de la región mantuvieron su conexión con la naturaleza, la veneración de los ancestros y la creencia en la interacción entre el mundo humano y el mundo sobrenatural.

El sincretismo cultural también se manifestó en la fusión de prácticas religiosas y festividades celtas con las de otras culturas presentes en la península ibérica. Por ejemplo, festividades como Beltane y Samhain, de origen celta, pueden haber sido influenciadas por festividades romanas y cristianas que coincidían en el calendario.

El sincretismo cultural en la mitología celta de la península ibérica refleja la complejidad y la diversidad de las interacciones culturales en la región a lo largo de la historia. A través de la adaptación y la integración de creencias, prácticas religiosas y mitos de diferentes culturas, los antiguos celtas de la península ibérica desarrollaron una rica y dinámica tradición religiosa que reflejaba la interconexión y la coexistencia de diversas influencias culturales.

En resumen, la mitología celta en la península ibérica refleja una rica tradición de creencias y prácticas que fueron esenciales para la vida de los celtíberos y otros pueblos celtas. La veneración de la naturaleza, los dioses de la fertilidad y los rituales de primavera son elementos centrales de esta fascinante herencia cultural.

Publicaciones populares: