La diabetes es una enfermedad crónica que tiene lugar cuando el páncreas no secreta suficiente cantidad de insulina, o cuando el cuerpo no es capaz de emplear correctamente la insulina liberada. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta condición es cada vez más habitual en todo el mundo, y se estima que 1 de cada 9 personas adultas son diabéticas. Aunque la diabetes se suele asociar a una cuestión hereditaria o adquirida por un mal estilo de vida, estas no siempre son sus causas. En las siguientes líneas, te contamos todo lo que debes saber sobre la diabetes gestacional, un cuadro habitual en el embarazo que requiere atención y seguimiento a partes iguales.
Tipos de Diabetes Gestacional
La diabetes gestacional se clasifica en dos tipos principales:
- Tipo A1: Prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG/OGTT) alterada, pero con niveles de glucosa normales en ayunas y a las dos horas después de las comidas. El control glucémico se logra únicamente con modificaciones en la dieta.
- Tipo A2: Prueba de tolerancia oral a la glucosa alterada, asociada a niveles de glucosa anormales en ayunas y/o después de las comidas. Requiere tratamiento adicional con insulina u otros fármacos para alcanzar un adecuado control glucémico. Indica una forma más avanzada o persistente, puesto que la glucosa está elevada en ayunas y/o después de las comidas, no solo en la prueba.
Se estima que la prevalencia en España de la diabetes durante el embarazo se encuentra en una horquilla del 6-12 %, una cifra nada desdeñable. En la mayoría de los casos, las mujeres con diabetes gestacional no presentan síntomas. Ante cualquiera de estos signos, estés o no embarazada, se recomienda acudir al médico.
Causas de la Diabetes Gestacional
Los mecanismos fisiológicos que desencadenan la aparición de diabetes gestacional son, a día de hoy, desconocidos. Aun así, se sabe que parte de la responsabilidad son los cambios hormonales del embarazo. Durante la gestación, la placenta libera hormonas que ayudan al desarrollo del bebé, pero que también dificultan la acción de la insulina, una condición conocida como resistencia a la insulina.
En resumen: si esta respuesta a la resistencia a la insulina por parte de la madre es insuficiente durante el embarazo, la glucosa no puede entrar adecuadamente en las células y se acumula en la sangre, provocando hiperglucemia.
Factores de Riesgo
Más allá de sus mecanismos subyacentes, existen diversos factores que se han identificado como de riesgo para la aparición de diabetes gestacional. La obesidad y el sobrepeso se consideran los principales predisponentes para este cuadro clínico. El porcentaje de mujeres obesas que desarrollan diabetes gestacional es significativamente más alto que en la población general, con estudios mostrando tasas de entre el 20% y más del 20%, duplicando o incluso triplicando el riesgo en comparación con mujeres de peso normal.
Otros factores de riesgo incluyen:
- Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
- Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
- Hipertensión arterial.
- Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
- Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
- Excesivo aumento de peso durante la gestación.
- Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
El diagnóstico de la diabetes gestacional se realiza mediante pruebas analíticas específicas durante el embarazo, incluso en ausencia de síntomas, ya que la mayoría de las mujeres afectadas no presentan signos clínicos evidentes. Por este motivo, el cribado forma parte del control prenatal habitual y suele llevarse a cabo entre las semanas 24 y 28 de gestación, momento en el que la resistencia a la insulina alcanza su punto máximo.
La prueba más utilizada es la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG u OGTT), que consiste en medir los niveles de glucosa en sangre tras la ingesta de una solución azucarada, evaluando la capacidad del organismo para metabolizarla. Dependiendo de los valores obtenidos en ayunas y después de la sobrecarga de glucosa, se confirma o descarta el diagnóstico.
Test de O'Sullivan
Actualmente se realiza el test de O’Sullivan para descartar o confirmar la diabetes gestacional. En este test se le da a la embarazada 50 gramos de glucosa y se valora la glucemia (niveles de azúcar en sangre) una hora después. Si a la hora la glucemia es igual o superior a 140 mg/dl, se considera el test positivo y se deberá realizar un test de sobrecarga oral de glucosa (SOG) para confirmar el diagnostico.
Test de Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG)
El test de sobrecarga oral de glucosa, también llamado curva de glucosa, es como un test de O’Sullivan más completo. En este caso la embarazada debe estar en ayunas y la cantidad de glucosa a ingerir es de 100 gramos. Los análisis de sangre se realizan antes de tomar la glucosa y 1, 2 y 3 horas después de su ingesta. Se confirma la diabetes gestacional si en la analítica hay 2 o más tiempos por encima de los valores que se consideran normales.
Tratamiento de la Diabetes Gestacional
El tratamiento de la diabetes gestacional tiene como objetivo principal mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de rangos normales, garantizando así el bienestar tanto de la madre como del feto. En la mayoría de los casos, el abordaje inicial se basa en modificaciones del estilo de vida, especialmente en una alimentación equilibrada y adaptada al embarazo.
Junto a la alimentación, la actividad física moderada y regular desempeña un papel clave en el control glucémico, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Ejercicios como caminar, nadar o realizar gimnasia prenatal favorecen el uso de la glucosa por parte de los músculos y mejoran la sensibilidad a la insulina.
Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes para alcanzar un control adecuado de la glucosa, se recurre al tratamiento farmacológico, siendo la insulina la opción de elección. En algunos casos seleccionados pueden emplearse otros fármacos, siempre bajo estricta supervisión médica.
Los pilares del tratamiento son:
- Alimentación regulada.
- Actividad física.
- Monitoreo glicémico.
- Insulinoterapia.
- Control obstétrico de alto riesgo.
- Equipo multidisciplinario y un programa de educación garantizado.
DIABETES GESTACIONAL: DIAGNÓSTICO, CONTROL, PARTO, PUERPERIO... - Ginecología y Obstetricia -
Dieta para la Diabetes Gestacional
En la prevención y tratamiento de la diabetes gestacional la alimentación saludable es un pilar muy importante. Las recomendaciones de alimentación que se suelen dar son las siguientes:
- Repartir las comidas al largo del día y evitar el ayuno. Intentar realizar unas 6 comidas en intervalos de 3 horas y por la noche no hacer ayuno de más de 8 horas.
- Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
- Evitar los alimentos con alta cantidad de glucosa, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
- Evitar la bollería.
- Utilizar como edulcorante el aspartamo y acesulfame K. No consumir sacarina.
- Reducir el consumo de sal.
- Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
- Cocinar al vapor, al horno o a la plancha. Evitar las frituras y los rebozados.
Con estos hábitos dietéticos embarazada puede mantener los niveles de glucosa en sangre equilibrados durante todo el día. También es importante recibir entre 30 y 40 kcal por kg de peso y día, que son el aporte calórico necesario y se permite de esta manera que se gane el peso necesario durante la gestación. Acompañar la dieta con ejercicio moderado como caminar diariamente, ayuda a mantener unos niveles adecuados de glucosa en sangre. De todas maneras siempre debe seguir las indicaciones de su médico-especialista.
Monitoreo Glicémico
Indispensable para evaluar el logro de las metas y establecer los cambios en el tratamiento acordes con las modificaciones metabólicas de la gestación. Su frecuencia y relación con la alimentación son variables. Idealmente toda mujer embarazada con diabetes tanto DPG como DG, debiera tener controles antes y después de cada comida principal y si recibe insulina basal, una medición adicional en la madrugada.
Razones prácticas y económicas, permiten recomendar que las mujeres con DG que inician régimen, tengan al menos 1 o 2 controles diarios, alternando los tiempos cada día con el fin de obtener una visión más amplia de la realidad metabólica. Inicialmente es conveniente conocer los controles preprandiales, una vez confirmada su normalidad, se privilegian los períodos postprandiales.
Metas No Glicémicas
- Ganancia de peso: Es la recomendada para todas las embarazadas y un punto crucial en el embarazo con diabetes. Es variable de acuerdo con el estado nutricional inicial.
- Prevención, detección y tratamiento oportuno de las complicaciones obstétricas asociadas: pre eclampsia y eclampsia, parto prematuro, infecciones urinarias, macrosomía fetal, restricción del crecimiento intrauterino. Se aplica tanto a DPG como DG.
- En DPG, seguimiento y control de las complicaciones crónicas de la diabetes. Tratamiento de ellas cuando es necesario.
- Manejo óptimo del parto, adecuado a las condiciones obstétricas y médicas de la paciente.
- Control y seguimiento a corto, mediano y largo plazo, individualizado.
Complicaciones Potenciales
La diabetes gestacional aumenta el riesgo de diversas complicaciones obstétricas para la madre y el bebé.
Riesgos para la Madre
- Trastornos hipertensivos.
- Mayor probabilidad de cesáreas.
- Aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de la vida.
Riesgos para el Bebé
- Macrosomía (aumento del tamaño del bebé a expensas de grasa).
- Hipoglucemia neonatal.
- Dificultad para respirar.
- Mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta.
¿Qué ocurre después del parto?
En la mayoría de las mujeres, la diabetes desaparece después del parto. Es conveniente volver a hacer un test de sobrecarga oral de glucosa a las 6-8 semanas después del parto para confirmar que los niveles de glucosa vuelven a ser normales. De todas maneras si se ha desarrollado diabetes gestacional existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional en un segundo embarazo. Por este motivo es importante comunicar al ginecólogo que se ha sufrido diabetes gestacional antes de volver a quedarse embarazada. Además también aumenta el riesgo de padecer en los siguientes años diabetes de tipo 2 que no en este caso no desaparecerá.
Prevención de la Diabetes Gestacional
Te podemos dar algunos consejos para prevenir la diabetes gestacional:
- Evitar el sobrepeso antes del embarazo.
- Mantener una actividad regular.
- Aumento de peso durante el embarazo de manera gradual.
- Mantener una flora intestinal sana con la suplementación de probióticos.
Tabla de Ganancia de Peso Recomendada Durante el Embarazo
El incremento deseable se presenta en la Tabla 315,16.
| IMC Previo al Embarazo | Ganancia de Peso Total Recomendada (kg) |
|---|---|
| Bajo peso (IMC < 18.5) | 12.5 - 18 |
| Peso normal (IMC 18.5 - 24.9) | 11.5 - 16 |
| Sobrepeso (IMC 25 - 29.9) | 7 - 11.5 |
| Obesidad (IMC ≥ 30) | 5 - 9 |
