Diabetes Gestacional: Riesgos para el Bebé y la Madre

La diabetes gestacional es una condición que se presenta durante el embarazo, caracterizada por la elevación de los niveles de azúcar en sangre. Afecta aproximadamente al 5% de la población embarazada y consiste en una elevación de los niveles de glucosa durante la gestación.

Es importante diferenciarla de otras formas de diabetes, ya que no significa que vaya a durar siempre. Generalmente, desaparece cuando nace el bebé, pero aumenta el riesgo de tener diabetes más adelante.

Factores de riesgo y tratamiento para la Diabetes Gestacional

¿Por qué se produce la diabetes gestacional?

La causa principal es el creciente retraso en la edad de concepción, ya que las probabilidades de sufrirla aumentan con la edad. El sobrepeso y la obesidad también son factores de riesgo. Se debe, entre otras causas, a hormonas liberadas por la placenta que impiden que el organismo metabolice correctamente la glucosa.

El cuerpo de la gestante genera resistencia a la insulina y el páncreas es incapaz de producir la cantidad suficiente de esta hormona para regular los niveles de azúcar en la sangre con normalidad.

Desde el comienzo del segundo trimestre, la embarazada va desarrollando un aumento de la resistencia a la insulina y, secundariamente, una disminución de la tolerancia a la glucosa. Este cambio se debe, por una parte, a los elevados niveles en sangre de hormonas como la prolactina, la progesterona y, especialmente, el cortisol; y, por otra, a las mayores demandas energéticas y de insulina necesarias para que la madre pueda suministrarle al feto los nutrientes de forma continuada.

Factores de riesgo de padecer diabetes gestacional:

  • Tener un familiar directo con diabetes
  • Haber tenido diabetes gestacional en un embarazo anterior
  • Edad materna
  • Sobrepeso y obesidad
  • Problemas con la regulación de la glucosa anteriores al embarazo

¿Qué afectación tiene la diabetes gestacional?

Si la glucosa sube en sangre, el riesgo principalmente es para el feto. Numerosos estudios relacionan la diabetes gestacional con malformaciones y abortos espontáneos. También se han descrito problemas respiratorios. Sin embargo, lo más frecuente es ver hipoglucemias (bajadas de azúcar) en el bebé, al nacer.

Problemas en el feto

  • Polihidramnios
  • Preeclampsia
  • Abortos
  • Malformaciones: corazón, intestino, esqueleto, riñón o sistema nervioso
  • Retraso del crecimiento intrauterino: se da en el caso de que la madre tenga complicaciones vasculares por la diabetes, lo que ocasiona que no le llegue el alimento y el oxígeno suficiente al feto y crezca poco
  • Macrosomía (recién nacidos de más de 4 kilogramos): si la madre diabética no tiene problemas circulatorios los fetos engordan demasiado y nacen con un peso elevado

Problemas en el recién nacido

  • Hipoglucemia (bajada de los niveles de glucosa)
  • Problemas metabólicos: hipocalcemia, hipomagnesemia
  • Problemas respiratorios al nacer (son fetos que les cuesta hacer la maduración pulmonar porque la insulina dificulta la formación del surfactante pulmonar)
  • Problemas cardíacos
  • Policitemia (número de glóbulos rojos más alto del normal)

Según la Federación Española de Diabetes (FEDESP), “los bebés con macrosomía, además, tienen un parto más difícil por su excesivo tamaño por lo que tienen mayor riesgo de sufrir daños durante el mismo, como distocia del hombro por la presión ejercida en el nervio.

¿Cómo se detecta la diabetes gestacional?

No suele haber síntomas en la madre, puesto que los niveles de azúcar en ayunas no suelen ser demasiado elevados, se elevan después de las comidas. Por ello, de forma obligatoria, se practican curvas de sobrecarga a la glucosa de 3 horas alrededor de la semana 20 del embarazo y se repite en caso de duda. Se miran 4 valores de glucosa.

Durante el embarazo, normalmente se detecta "macrosomía", es decir, un crecimiento exagerado del bebé. El tener niveles altos de glucosa, junto con el exceso de insulina que generan la madre y el propio bebé para combatirlo, hacen que aumente de peso y volumen de forma exagerada.

Durante el embarazo, el Ginecólogo indica las pruebas oportunas para diagnosticar una posible diabetes gestacional, cuando hay factores de riesgo. A este análisis se le llama test de O'Sullivan. Debe realizarse entre las semanas 24 y 28. Si está alterado, debe hacerse la curva de glucemia, en ayunas, con 100 g de glucosa durante tres horas.

Esta prueba de tolerancia a la glucosa consiste en beber una solución azucarada (consejo: pide que la diluyan en agua fría para que el sabor sea menos desagradable) con el fin de determinar el azúcar en sangre.

Tratamiento y Control de la Diabetes Gestacional

Si te diagnostican diabetes gestacional, tu profesional de la salud te propondrá un «plan de tratamiento» adaptado a tus necesidades específicas.

En primer lugar, se debe ordenar la dieta. El endocrinólogo reducirá la carga de hidratos de carbono, especialmente azúcares de absorción rápida (azúcar, miel, dulces, fruta). No quiere decir eliminarlos completamente (pan, pasta, legumbre). Cuidado, ya que esto generaría producción de acetona, también nociva para el feto. Se proponen comidas ordenadas a intervalos regulares.

También se entrega un medidor de glucosa para asegurar que la madre no supera determinados límites después de las comidas. En algunos casos, necesitamos enseñar a administrarse insulina a las madres gestantes para poder evitar la subida de glucosa.

Aunque la diabetes gestacional puede tratarse de manera eficaz con un seguimiento médico adecuado y algunas modificaciones en tu estilo de vida, es comprensible que a algunas futuras mamás les inquiete encontrarse en esta situación.

Las repercusiones para el bebé son las mismas que las dichas para hijos de madre diabética (excepto que no causa mayor número de malformaciones), por este motivo hay que dar tratamiento siempre: dieta, ejercicio y, en ocasiones, insulina.

Es importante mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de los valores normales, antes y durante el embarazo es la mejor decisión que debe tomar una mujer para mantenerse sana a sí misma y a su bebé. El médico puede ayudar con la dieta, régimen de ejercicios y los medicamentos, y le harán el seguimiento a la diabetes.

Tanto si uno de los resultados de tus autocontroles diarios está en rojo como si experimentas algún síntoma que te parece anormal, habla con tu matrona, ginecólogo o endocrino para recibir un seguimiento adaptado a tus necesidades.

Efectos de la diabetes gestacional en la madre

A menudo, las mujeres con diabetes gestacional no tienen síntomas. Sin embargo, la diabetes gestacional puede repercutir en la salud de la madre:

  • Puede aumentar el riesgo de tener presión arterial alta durante el embarazo.
  • Puede aumentar el riesgo de tener un bebé grande.

Haber padecido diabetes gestacional implica un mayor riesgo para repetirla en otro embarazo, pero también incrementa las probabilidades de Diabetes Mellitus tipo II con los años. En gran parte dependerá de que la paciente normalice su peso después del embarazo y que mantenga hábitos dietéticos saludables a lo largo de su vida.

Por otra parte, están las alteraciones que presentará la propia madre en los años posteriores a dar a luz (entre 5 y 10 años), como la aparición de diabetes mellitus, obesidad, u otras metabolopatías.

Seguimiento Postparto

Tu médico te prescribirá un análisis de la glucosa en sangre (un análisis de sangre) que deberás hacerte tres meses después de dar a luz para verificar que la diabetes ha desaparecido. Cabe saber que en este caso el valor de referencia ya no será de 92 mg/dl, ya que ese valor corresponde al embarazo.

Este tipo de diabetes se produce en el embarazo.En la mayoría de los casos la diabetes gestacional desaparece tras el parto, pero incrementa en la madre el nivel de riesgo de padecer en el futuro diabetes tipo II. Además, también el bebé tendrá un riesgo aumentado de padecer obesidad y diabetes tipo II en el futuro.

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