El Día Mundial de la Salud Mental Materna se conmemora cada año el 3 de mayo. Desde 2016 se celebra el primer miércoles de mayo el Día Mundial de la Salud Mental Materna. El objetivo del evento es sensibilizar acerca de los problemas y trastornos de salud mental en el periodo perinatal para que las madres reciban el tratamiento o acompañamiento que necesiten para reducir su sufrimiento y mejorar su vivencia de la maternidad.
La salud mental materna es fundamental para el bienestar de la madre, el niño y la familia en general. Cuidarla resulta fundamental para alcanzar la serenidad y la calidad de vida deseada. La salud mental influye en las relaciones sociales y en el bienestar emocional.
¿Por qué es importante el Día Mundial de la Salud Mental Materna?
El mes de mayo no solo es el mes del día de la madre, sino también el mes que acoge el día sobre salud mental materna. Bajo el lema ‘La salud mental materna importa’ se defiende que las mujeres que son madres deben poder tener atención, información y apoyo. En el año 2016 comenzó a conmemorarse el «Día Mundial de la Salud Mental Materna» durante el primer miércoles de mayo.
La falta de detección, acompañamiento y tratamiento tiene consecuencias a largo plazo para la salud de la madre, pero también para la salud del bebé y del resto de su familia. Y es que, aunque por fortuna, en los últimos años hemos avanzado mucho en salud psicológica, todavía quedan aspectos que desmitificar, pero, sobre todo, queda trabajar en los grupos concretos de población que son más señalados o que sufren más presión.
Estadísticas Relevantes
Según datos de la OMS, cada año cerca de 300.000 mujeres pierden la vida durante el embarazo o el parto, y más de dos millones de recién nacidos fallecen en su primer mes de vida. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 25% de las embarazadas experimenta algún malestar psíquico y una de cada cinco madres padecerá algún tipo de trastorno de salud mental en este periodo perinatal. Los últimos datos de la Perinatal Mood and Anxiety Disorders (PMAD) determinan que anualmente 1 de cada 5 mujeres en todo el mundo experimentan algún tipo trastorno del estado de ánimo y de ansiedad en el período perinatal. Se estima que entre el 50 y el 80% de las mujeres sufren "tristeza posparto".
Factores que Inciden en la Salud Mental Materna
Precisamente, las mujeres han sido históricamente uno de los grupos más señalados y estigmatizados en esta línea. Existen diversos factores sociales, culturales y hasta médicos que contribuyen a que las mujeres sean más frecuentemente etiquetadas o malinterpretadas cuando se trata de salud mental. Además, las mujeres que atraviesan trastornos de bienestar emocional en el contexto del embarazo, (como la depresión prenatal o posparto), enfrentan una carga adicional, el estigma social.
Los estudios y avances con respecto al cuerpo femenino y el embarazo son todavía escasos e insuficientes muchas veces. Asimismo, muchas experiencias que son comunes en la vida de las mujeres, como por ejemplo el estrés relacionado con la crianza o las expectativas sociales, se consideran patologías en vez de reconocerlas como reacciones naturales a un entorno socialmente desafiante. Por ejemplo, las mujeres que experimentan violencia de género o acoso laboral pueden ser diagnosticadas con trastornos de ansiedad o depresión sin tener en cuenta el contexto de sus experiencias. Del mismo modo que las mujeres que atraviesan trastornos de salud mental relacionados con el embarazo a menudo son estigmatizadas.
Estigmas Sociales de la Maternidad
Los estigmas y presiones sociales, muchas veces contradictorios, afectan al bienestar de las mujeres que tienen hijos e hijas. Además de a su autonomía y su forma de ejercer la maternidad. En muchas culturas el embarazo y la maternidad son vistos como momentos de felicidad. Esta consideración hace que la idea de ser madre se vea solo como una experiencia positiva, por lo que se crea una presión social y emocional en torno a ello. Este punto de vista contribuye a la estigmatización de la depresión o la ansiedad que se puede sufrir durante el embarazo o después del parto.
Sin embargo, la realidad es que, para muchas mujeres, el embarazo y la maternidad pueden estar acompañados de emociones como la tristeza, la incertidumbre, el miedo o el agotamiento. El miedo al juicio o a no ser comprendidas puede llevar a las mujeres a no hablar abiertamente sobre sus sentimientos. En muchas ocasiones este miedo a ser juzgadas responde a conceptos como ‘malas madres’, que, a diferencia de los hombres, históricamente recae sobre las mujeres.
Durante siglos, la maternidad ha sido vista no solo como un rol, sino como el destino natural de las mujeres. Se asumía que las mujeres tenían un instinto maternal innato lo que intensificó la imagen de la ‘madre abnegada’, amorosa y siempre sacrificada. Imagen que se ha difundido en la literatura, la religión o los medios de comunicación. En contraste, a los hombres se les ha permitido desentenderse del cuidado emocional y cotidiano de los hijos, siendo medidos más por su rol de proveedores.
Todo esto retrasa la búsqueda de apoyo psicológico o médico, lo que agrava los síntomas y puede llevar a complicaciones adicionales en la salud mental. La depresión posparto, por ejemplo, es una condición médica grave que afecta a muchas mujeres después de dar a luz. Sin embargo, debido a la falta de visibilidad de la enfermedad y la presión cultural para ser ‘felices’ después del nacimiento del o la bebé, las mujeres pueden no recibir el apoyo que necesitan.
La depresión prenatal también es una condición real, y las expectativas sociales pueden hacer que las mujeres sientan que no deben expresar sus emociones, lo que solo contribuye a la invisibilidad de este trastorno.
¿Cómo Cambiar Esta Situación?
Es esencial reconocer que muchos de los problemas de salud mental que enfrentan las mujeres no son inherentes a su sexo, sino el resultado de presiones sociales, culturales y económicas. Es fundamental crear espacios de apoyo, debemos derribar los estigmas culturales, promover la comprensión y ofrecer recursos accesibles para aquellas que luchan con su salud mental durante esta etapa.
Cambiar la narrativa en torno a la maternidad y la salud mental se hace más que necesario. Las mujeres que atraviesan trastornos de salud mental deben tener acceso a profesionales de la salud capacitados en este ámbito. Fomentar redes de apoyo entre madres y familiares puede ser clave para combatir el aislamiento. A largo plazo, es necesario transformar las normas culturales que perpetúan el estigma en torno a la maternidad y la salud mental. Las sociedades deben abrazar una visión más inclusiva y realista de la maternidad, donde las mujeres no sean presionadas con cumplir con ideales poco alcanzables.
El estigma en torno a la salud mental durante el embarazo y el postparto no solo afecta a las mujeres, sino que también tiene implicaciones para sus familias y comunidades. El bienestar de las madres y los recién nacidos tiene un impacto directo en la salud de las familias y comunidades.
A lo largo de la campaña iremos compartiendo en la web de Mamá importa los testimonios de aquellas madres que quieran participar visibilizando su historia personal. Durante la Semana Mundial de la Salud Mental Materna compartiremos cada día en redes sociales un testimonio relacionado con la experiencia de la maternidad.
El enfoque de todas nuestras formaciones se basan en un mismo objetivo: que los profesionales aprendan a escuchar a las mujeres que se enfrentan a la maternidad. Durante la primera semana de mayo de 2023, del 1 al 7 de mayo, desde el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal proponemos diversas acciones para sumarnos a la celebración del Día Mundial de la Salud Mental Materna.
Salud emocional en el embarazo y postparto: ¿Cuándo pido ayuda? | Clínica Alemana
10 Consejos para Afrontar el Estrés Mental Durante la Crianza
A continuación, te damos 10 consejos para hacer frente al estrés mental y los pensamientos negativos que experimentan muchas mamis durante la crianza:
- Practicar la autocompasión: Es importante que las madres se permitan sentir y expresar sus emociones sin juzgarse a sí mismas.
- Buscar apoyo social: La maternidad puede ser solitaria y estresante.
- Cuidar de la salud física: Una dieta saludable, el ejercicio regular y el sueño adecuado son fundamentales para la salud mental.
- Establecer límites: Las madres pueden sentir la presión de hacerlo todo y ser perfectas en todo momento.
- Priorizar el tiempo para una misma: Es importante que las madres se den permiso para tomar tiempo para sí mismas.
- Establecer rutinas y horarios regulares: Las rutinas pueden ayudar a las madres a sentirse más organizadas y a reducir el estrés.
- Pedir ayuda si se necesita: Las madres a menudo se sienten presionadas para hacerlo todo solas, pero pedir ayuda es una señal de fortaleza y no de debilidad.
- Establecer metas realistas: Las madres pueden sentir la presión de ser perfectas en todo momento.
- Buscar ayuda profesional si es necesario: Si una madre está luchando con su salud mental y no puede manejarlo por sí misma, buscar ayuda profesional puede ser una buena opción.
- Recordar que es importante que las mujeres reciban la atención adecuada durante el embarazo y después del parto para prevenir y tratar los problemas de salud mental.
Cada 7 de abril el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha para reflexionar sobre los desafíos y avances en el ámbito sanitario. Y es que la salud materna y neonatal no solo es un derecho humano esencial, sino también una inversión estratégica para el desarrollo sostenible.
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