Baby Led Weaning: Beneficios y Riesgos del Destete Dirigido por el Bebé

La alimentación del bebé es un tema que genera muchas dudas e inseguridades en los padres, especialmente al considerar la amplia gama de opciones disponibles. La clave está en cómo gestionar el proceso natural por el cual el bebé accede progresivamente a nuevos alimentos. Al fin y al cabo, la principal preocupación de unos padres es que su bebé coma bien.

El destete dirigido por el bebé, también llamado en inglés Baby Led Weaning (BLW), consiste en ofrecerle al niño la posibilidad de decidir por sí mismo el ritmo al que se produce el destete y al que se van introduciendo nuevos alimentos en su dieta. Es decir, aunque los padres ponen a su alcance la comida, el bebé es quien escoge por sí mismo qué quiere comer y cuánta cantidad, todo ello bajo cierta supervisión y control por parte de los progenitores.

El Baby Led Weaning (por su traducción del inglés, destete dirigido por el bebé) es un método de introducción de la alimentación complementaria que establece que sea el propio bebé el que dirija el proceso. El Baby Led Weaning o destete dirigido por el bebé es una forma de introducir la alimentación complementaria. Se aconseja esperar a que el bebé cumpla seis meses para ponerlo en práctica.

Está claro que los métodos y técnicas de crianza y educación infantil van evolucionando. Su traducción literal del inglés sería “destete dirigido por el bebé”, lo que ya apunta a que será él/ella quien lleve la iniciativa. El BLW en bebés es una forma de introducir alimentos después del periodo de lactancia en exclusiva. El BLW permite saltarse la fase de purés y papillas. Estas exigen un trabajo más activo por parte de los adultos, mientras que el niño se limita a abrir la boca y tragar.

El BLW o Baby Led Weaning es una nueva forma de introducción de la alimentación complementaria en bebés que empezó a extenderse en los primeros años del siglo XXI. La mejor alimentación para el bebé en los primeros meses de vida es la Lactancia Materna Exclusiva. Esto es así porque le aporta todos los nutrientes que necesita y además la historia natural de la especie humana lo apoya. Durante la casi totalidad de su evolución no hubo otro recurso disponible para alimentar a nuestros hijos y ha demostrado su validez.

Un ser humano no moriría de hambre o sed tomando leche durante toda su vida, pero tendría enfermedades carenciales por falta de minerales como el hierro, o vitaminas como la vitamina C. Lo que la alimentación complementaria debe ofrecer al lactante es una gran variedad de vitaminas, minerales y oligoelementos que en la leche son deficitarios.

Desde ese planteamiento, cuando buscamos un modelo para introducir la alimentación complementaria, deberíamos partir de entender cómo se ha hecho este proceso durante cientos de miles de años de evolución de nuestra especie sin intervención de expertos. Vemos entonces que muchas conductas instintivas del bebé, que casi todos hacen en una pauta clara, van dirigidas a prepararle para la introducción de la alimentación complementaria. Y que ese proceso antecede a la sensación de carencia de micronutrientes.

En los últimos años se han realizado estudios para valorar si la introducción precoz o tardía de los alimentos es mejor para reducir las alergias. Y lo que hemos encontrado es que cuanto más tarde se introducen los alimentos, mayor es el riesgo de aparición y persistencia de las alergias. En los primeros meses de vida los bebés tienen los anticuerpos maternos en su sangre produciendo lo que se conoce como inmunización pasiva.

Esto hace que en este periodo la frecuencia de infecciones sea muy baja y que al ir desapareciendo éstos gradualmente entre los 6 y 12 meses la incidencia de infecciones vaya subiendo. Cuando un bebé toma un alimento nuevo el sistema defensivo decide si responde o no frente a él en función de si hay o no un daño asociado. Por ese motivo cuando introducimos tardíamente los alimentos la probabilidad de que coincida con una infección aumenta, haciendo más frecuente la aparición de alergias.

Esto pone en duda las listas de introducción en las que se retrasaban los alimentos atendiendo a su potencial alergénico y puede indicar que la tendencia del bebé a querer probarlo todo de forma precoz sea la adecuada para evitar este problema.

La limitación de los 6 meses no tiene ninguna base biológica, se basa en no entrar en conflicto con la recomendación de la OMS de lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. Esta recomendación se hizo antes de que el BLW se desarrollase. Sin embargo cuando damos BLW el bebé va a probar de todo, pero la cantidad que va a comer es muy reducida con lo que no suplanta a la lactancia materna y no supone ninguna amenaza para su mantenimiento de forma prolongada.

Para intentar justificar este retraso, se interpretó que era necesario evitar que el bebé tomase alimentos sólidos hasta los seis meses porque antes de esta edad la mayoría no se mantienen sentados solos y una postura erguida es más segura para tragar alimentos sólidos. La realidad es que la mayoría de los bebés muestra interés por llevárselo todo a la boca meses antes de quedarse sentados. Esto implica que no puedes dejarlo comiendo alimentos sólidos sólo sin supervisión sentado en una trona.

Finalmente destacar que el reflejo extrusivo es un mecanismo por el que todo bebé en la primera etapa de llevarse sólidos a la boca lo maneja sólo en la zona anterior de la boca (la zona segura) unos segundos y lo expulsa. Esto hace más segura la fase inicial de prueba de alimentos sólidos, no echándolos hacia atrás hasta que hay suficiente práctica para hacerlo de forma menos arriesgada. Además garantiza que no se sacia con lo primero que prueba, de modo que prioriza la variedad sobre la cantidad.

Y al no tragar casi nada hace que no se sacie, manteniendo así la lactancia materna como fuente fundamental de macronutrientes. Si entendemos y compartimos el planteamiento del BLW cada bebé inicia la alimentación complementaria cuando su instinto le dice que empieza a tener carencia de micronutrientes y está preparado para alimentarse, lo que muestra buscando probar la alimentación de sus padres.

Todo bebé que maneja sólidos en su boca puede ahogarse. Ante este miedo muchos padres optan por alimentar a su hijo sólo con alimentos triturados. Si por miedo no dejamos practicar al bebé en esta etapa, llegará pronto el momento en que ya se desplaza y pasa cada vez más tiempo sin supervisión directa. Si en esa fase no sabe manejar los sólidos en la boca y se lleva cualquier cosa a la boca sin que haya nadie a su alrededor el riesgo de sufrir un ahogamiento aumenta de forma clara.

Es seguro que practique con alimentos sólidos, pero tan blandos que se deshacen con mucha facilidad o con alimentos muy duros, que no puede partir, siempre que sea en trozos tan grandes que no le caben en la boca.

Beneficios del Baby Led Weaning

  • Se trata de una forma muy favorable para estimular la conciencia del niño acerca del hambre y la sensación de saciedad.
  • Además de ayudarle a desarrollar sus capacidades motoras.
  • Más efectivo para el desarrollo sensorial, de habilidades cognitivas y motrices, de la coordinación ojo-mano y de los músculos faciales.
  • Aprenden mejor sobre los alimentos, lo que les permitirá ser selectivos en el futuro.
  • Al experimentar con la comida por sí solos, los bebés disfrutan más.
  • Comen en la misma mesa los mismos alimentos que los adultos, o similares, lo que les permite hacerse con el ritual de las comidas y la socialización que tiene lugar en torno a ellas.
  • Ganan autonomía, lo que también es un bálsamo para los padres.

La vigilancia debe ser permanente, sí, pero se acabaron los juegos tipo avioncito y otros con los que engañar al bebé y que coma.

Te animamos a practicar el Baby Led Weaning por sus múltiples ventajas, que se ven tanto durante la implementación como a corto y medio plazo.

Baby led weaning, COMO CORTAR LOS PRIMEROS ALIMENTOS de forma segura👶🏻🍌🍏🍎🥑🥔🥕

Riesgos y Consideraciones

Existen dos claves imprescindibles para practicar el Baby Led Weaning de manera segura: que el niño se mantenga erguido en todo momento, bajo la supervisión de sus padres, y que los alimentos sean aptos para su consumo de forma segura. ¿Cómo se puede averiguar esto? Con un truco muy sencillo, simplemente hay que probar si el trozo de ese alimento que se le va a dar al niño se puede triturar con facilidad tan solo con frotarlo suavemente con las yemas de los dedos.

En el Baby Led Weaning, el niño se sienta a la mesa junto al resto de la familia, haciéndole partícipe de esta actividad. También, de ser posible, se le ofrece la misma comida que a los demás, aunque siempre con esa consistencia suave y blanda que le permita ingerirlo sin riesgo a un atragantamiento.

Antes de empezar con el método del Baby Led Weaning es recomendable tener la certeza de que el bebé está preparado, para evitar así posibles riesgos de atragantamiento. El método Baby Led Weaning para introducir en su dieta los alimentos complementarios es como un juego, por lo que los primeros meses el bebé comerá poco y manchará mucho. El objetivo no es que se coma 150 gramos de fruta, sino que experimente con la comida, que descubra sabores y texturas nuevos, que aprenda a masticar…

Mientras, la leche le seguirá aportando todos los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse. A partir del momento en que se inicia el Baby Led Weaning el aporte de leche (materna o artificial) continuará siendo a demanda, sin relación con los momentos familiares de la comida.

"Con la información y precaución adecuadas, la mayoría de las familias pueden practicar el Baby Led Weaning de forma segura y eficaz una vez que el bebé cumpla seis meses", dicen en la Asociación Española de Pediatría. Algo inofensivo pero que las familias han de tener en cuenta es que es un método caótico y que ensucia. Es un método lento. Al ser a demanda, los momentos en torno a la mesa pueden dilatarse más de lo esperado. Como la comida se le ofrece en trozos, siempre existe cierto riesgo de atragantamiento.

Coloca al niño en posición erguida, nunca recostado. Evita los alimentos con riesgo de atragantamiento, como los frutos secos, los alimentos muy duros como la manzana o la zanahoria cruda, las salchichas cortadas en rodajas, las uvas enteras, las palomitas de maíz...

Ten presente que vas a proporcionar alimentos al bebé en un estado natural, o lo más natural posible, cuando ni siquiera tiene todos los dientes (incluso puede que no tenga ninguno). Y no te relajes. Que los bebés ganen autonomía, y tú no tengas que preparar toda clase de juegos de engaño para que coman, no significa que no necesitan vigilancia constante. Hazte presente, como con él y no lo distraigas con juguetes y pantallas. No te preocupes en exceso. El niño está experimentando, por lo que en esta etapa son frecuentes las náuseas o la tos. Sus reflejos son lo bastante sensibles ante posibles atragantamientos, y poco a poco irán aprendiendo qué pueden masticar y tragar y qué no.

La ferropenia, que es el déficit de hierro, es el más veces observado en bebés que practican BLW. Por eso es tan importante introducir variedad en la alimentación, en función de su crecimiento, sus necesidades y las habilidades que vaya adquiriendo. En principio, no tiene que correr más riesgos que cualquier adulto de ingerir alimentos en mal estado. Para evitarlo, hay que lavarle bien las manitas antes y después (los adultos también), lavar bien los alimentos crudos, cocer los que se requieran y conservarlos correctamente. La superficie sobre la que comer también es importante. Una buena trona será tu gran aliada, porque facilita que el niño permanezca sentado de modo seguro y, además, tiene bandeja hecha con un material hipoalergénico y que actúa como barrera.

Posibles Problemas y Soluciones

  1. Que la dieta que toma favorezca la obesidad:

    Los estudios que lo analizan indican que el BLW no tiene por qué prevenir frente a la obesidad. Dependerá de que alimentos son los que permitimos que el bebé tome. Si hacemos BLW la idea es que el niño acceda libremente a la dieta de sus padres. Y aquí está la clave, si la dieta de sus padres no es adecuada la del niño tampoco lo será.

    Para prevenir la obesidad es especialmente importante en las etapas iniciales evitar la ingesta de grandes cantidades de hidratos de carbono de absorción rápida. Y en esto sí que el BLW parece superar por definición a la alimentación triturada, ya que la elaboración de triturados implica la simplificación de los hidratos de carbono haciéndolos más fáciles de digerir y absorber. Por eso, una misma dieta triturada sí que tiende a generar más obesidad que la misma dieta sin triturar.

    Cuando toma un alimento triturado no debe hacer el trabajo de masticación y se facilita la deglución de mayores cantidades de comida antes de sentirse saciado, además cuando toma alimento sin triturar las fracciones que llegan al intestino son de mayor tamaño dificultando la acción de las enzimas digestivas.

  2. Que pueda tener carencias significativas de micronutrientes:

    También hay estudios que comparan el nivel de micronutrientes de los niños alimentados con BLW y con dieta triturada, y nos muestran que se puede conseguir una adecuada alimentación en este aspecto siempre que la dieta que ofrezcamos al bebé sea suficientemente variada. No obstante, resaltaría la necesidad de tiempo en la consulta para ser explicado adecuadamente a los padres.

Consejos para Implementar el BLW de Forma Segura

El BLW no es darle alimentos al bebé para que coman solos, no. Para extraer sus beneficios, requiere buena planificación.

  • Hazte con una buena trona. Está plenamente adaptada a su nivel de desarrollo y a sus necesidades, así que facilitará mucho las comidas.
  • Comienza con alimentos blandos, fáciles de masticar y tragar. Córtalos en bastones o palitos.
  • Ten cuidado con la temperatura si tienes que cocer.
  • Introduce variedad: plátano, pera, melón, zanahoria, aguacate, patata, brócoli, coliflor, judías verdes, arroz, pasta, pollo, salmón, queso fresco…
  • Introduce un alimento nuevo cada dos o tres días.
  • Ofrécele agua para beber. Le ayudará en la ingesta de alimentos sólidos, no tanto para hidratarse.
  • Respeta sus tiempos y sensaciones.
  • ¡Ten paciencia! Te habrán enseñado a ser limpio y ordenado, y al principio te costará contenerte para no limpiar a cada momento. Ya te advertimos que el niño se pondrá perdido, pero debes controlarte. Limpia después.
Aspecto Baby Led Weaning (BLW) Alimentación Tradicional (Purés)
Rol del Bebé El bebé dirige el proceso, elige qué y cuánto comer. El adulto alimenta al bebé con purés y papillas.
Desarrollo Estimula habilidades motoras, sensoriales y cognitivas. Menos estimulación de habilidades motoras y sensoriales.
Alimentos Alimentos en trozos blandos y seguros. Alimentos triturados en purés y papillas.
Riesgos Riesgo de atragantamiento si no se siguen las recomendaciones. Menor riesgo de atragantamiento.
Autonomía Fomenta la autonomía y la conciencia del hambre/saciedad. Menos autonomía en la elección de alimentos y cantidades.

En resumen, el Baby Led Weaning es un enfoque que puede ofrecer muchos beneficios para el desarrollo de tu bebé, siempre y cuando se implemente con la información y las precauciones adecuadas. Recuerda consultar con tu pediatra para asegurarte de que es la opción correcta para tu familia.

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