¿Es fácil quedar embarazada después de un aborto bioquímico? Estudios y probabilidades

Son muchas las mujeres que, tras sufrir un aborto o pérdida gestacional, se cuestionan si podrán volver a lograr el embarazo o si, por el contrario, el aborto habrá afectado a su fertilidad. En este sentido, se podría hacer una distinción en función del tipo de aborto.

Pareja preocupada tras un aborto bioquímico.

El embarazo tras un aborto espontáneo no suele suponer un problema para la mayoría de las mujeres. Sin embargo, el aborto provocado y el aborto involuntario con legrado sí podrían llegar a suponer un riesgo para la fertilidad femenina si no se practican de forma adecuada.

En cualquier caso, no debemos olvidar tampoco que sufrir un aborto puede resultar para los pacientes en una situación de estrés y afectar a su estado emocional. Por ello, en ocasiones, se recomienda recurrir a la ayuda psicológica antes de volver a intentar una nueva gestación, ya sea de manera natural o mediante técnicas de reproducción asistida.

RECOMENDACIONES, EMBARAZO DESPUES de un ABORTO, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Tipos de aborto

El aborto es la pérdida del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Esto puede ocurrir de forma espontánea (aborto involuntario) o inducida (aborto voluntario). En función de ello, el efecto del aborto sobre la fertilidad y el organismo de la mujer puede ser de mayor o menor gravedad.

Aborto involuntario o espontáneo

Este tipo de aborto se produce de manera natural. La paciente, en muchas ocasiones, es consciente de que está sufriendo un aborto porque empieza a tener sangrado y dolor abdominal intenso. Lo más habitual es que el aborto espontáneo ocurra en las primeras semanas de gestación.

Cuanto antes se produzca la pérdida del embarazo, menores serán las posibles consecuencias sobre la fertilidad femenina.

En muchos casos, especialmente en abortos más avanzados, se requiere realizar lo que se conoce como legrado. Se trata de una técnica ginecológica que consiste en practicar un raspado de las paredes uterinas para eliminar posibles tejidos embrionarios que hayan quedado en útero. Al ser una intervención quirúrgica, el legrado uterino podría comprometer la fertilidad de la mujer si no se realiza correctamente.

Sin embargo, realizar un legrado no es necesario en todos los casos y no siempre va a afectar a la fertilidad de la mujer. Muchas mujeres pasan por un aborto espontáneo (con o sin legrado) sin que ello afecte a futuras concepciones.

Si se producen abortos recurrentes, habrá que analizar la situación de la mujer para tratar de determinar la causa y buscar una solución que permita el embarazo evolutivo. Este tipo de abortos están asociados a problemas como alteraciones cromosómicas, edad avanzada, etc.

Aborto voluntario o inducido

El aborto inducido es lo que se conoce como interrupción voluntaria del embarazo, pues es la propia mujer la que decide poner fin a la gestación.

En estas situaciones, el desarrollo embrionario se suele detener mediante pastillas, lo que se llama aborto químico. Sin embargo, si ocurre más allá de las ocho primeras semanas de embarazo, habrá que realizar una cirugía y recibirá el nombre de aborto quirúrgico.

Cuando es necesario practicar una cirugía para detener el embarazo, se pueden aplicar dos métodos:

  • Aspiración: es lo más común si el aborto se provoca antes de la semana 12. El aborto quirúrgico por aspiración consiste en eliminar el embrión/feto por succión mediante una jeringa o una bomba de vacío. Esta intervención requiere anestesia local o general.
  • Dilatación y curetaje: se realiza cuando la aspiración no es posible. Se trata de provocar la apertura del cuello uterino y eliminar parte del revestimiento de la cavidad uterina mediante raspado (curetaje o legrado). El procedimiento es muy similar a los casos de legrado tras aborto espontáneo.

Al igual que en el aborto involuntario, cuanto más temprano se realice, menor riesgo supondrá. También es fundamental que lo lleve a cabo un profesional experimentado para evitar posibles consecuencias negativas.

Riesgos del aborto

La mayoría de profesionales sanitarios califican el aborto como un procedimiento de bajo riesgo y sin efecto grave sobre la fertilidad y la consecución de futuros embarazos. De hecho, si el aborto ha sido normal y sin complicaciones, en una exploración ginecológica no debería ni siquiera reconocerse que la mujer ha pasado por esta situación.

A pesar de ello (a excepción del aborto espontáneo completo y del aborto químico), no deja de ser una intervención quirúrgica y, como tal, tiene sus riesgos. Los principales efectos secundarios de un aborto que pueden derivar en infertilidad son:

  • Rasgado de las zonas del aparato reproductor femenino.
  • Hemorragia vaginal.
  • Infección del tracto genital.
  • Daño en el cérvix.
  • Desgarro en el útero.
  • Perforación en el útero.
  • Absceso dentro del abdomen: si no es tratado, puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

En el caso de que se realice un aborto quirúrgico, además del riesgo de lesionar el útero, se podría causar daños en otros órganos como el intestino y la vejiga. En estos casos, se deberá hacer una cirugía más para reparar el órgano dañado.

Aunque un aborto realizado correctamente es un proceso de bajo riesgo, utilizar métodos no profesionales para provocar el aborto puede tener graves consecuencias en la mujer, no solo respecto a su fertilidad, sino en su salud general.

Aborto y embarazo

Desgraciadamente, el aborto es un hecho más común de lo que nos gustaría. Numerosos embarazos terminan en aborto espontáneo en etapas tempranas del desarrollo embrionario. Muchas veces, incluso antes de que la mujer descubra que estaba embarazada. La mayoría de estos abortos son casos puntuales y no impiden que ocurra un nuevo embarazo.

La excepción la encontramos en los abortos recurrentes, cuyas causas son variadas y, en muchas ocasiones, desconocidas.

También podemos encontrar dificultades para lograr la concepción tras múltiples legrados, ya que esto aumenta la probabilidad de lesiones uterinas.

Otro posible proceso relacionado con el aborto que podría complicar la concepción es la dilatación uterina. Este procedimiento puede debilitar el útero y dar lugar a insuficiencia cervicouterina o cuello incompetente, es decir, un cuello que se dilata antes de tiempo. En muchas ocasiones, esto se soluciona realizando un cerclaje cervical, procedimiento que consiste en mantener el cuello del útero cerrado con un punto de sutura.

Un embarazo bioquímico se define como la interrupción temprana del desarrollo embrionario y posterior bajada de la menstruación. También se conoce como aborto bioquímico o microaborto.

En todos los casos el espermatozoide llega a fecundar el óvulo, se forma el embrión y se desarrolla hasta el día 6, momento en el cual tiene lugar la implantación embrionaria en el útero. Es entonces cuando se empieza a sintetizar la hormona beta-hCG (gonadotropina coriónica humana) que se cuantifica en una prueba de embarazo. Por esta razón, la prueba sale positiva aunque no haya embarazo evolutivo.

El aborto bioquímico puede darse después de un embarazo natural o tras un tratamiento de fecundación in vitro (FIV). En ambos casos, los síntomas del microaborto son los mismos.

Embarazo bioquímico después de una FIV

Muchas mujeres creen erróneamente que el embarazo bioquímico es consecuencia de un tratamiento de fertilidad porque se suele detectar en la clínica al hacer la prueba de embarazo en sangre.

Sin embargo, la realidad es que la tasa de aborto bioquímico después de una FIV es del 8% aproximadamente.

Por ello, podemos concluir que el microaborto ocurre de forma natural con la misma frecuencia que en la FIV. Lo que ocurre es que la mayoría de veces pasa desapercibido y se confunde con una simple menstruación.

Se sabe que ha tenido lugar un embarazo bioquímico cuando la prueba de embarazo ha sido positiva y, pasados unos días, la cantidad de beta-hCG no aumenta de forma exponencial como debería.

Los valores muy bajos o que no aumentan con el tiempo de la hormona beta-hCG suelen indicar un embarazo bioquímico.

¿Por qué se produce el embarazo bioquímico?

Este tipo de pérdidas gestacionales son tan tempranas que el embarazo no se puede observar mediante ecografía. Es difícil saber exactamente las causas que han provocado la detención del desarrollo embrionario y el aborto, debido básicamente a que los restos embrionarios son eliminados con la regla y no pueden ser analizados.

Las posibles explicaciones se comentan a continuación:

  • Embrión con alteraciones genéticas después de su fecundación.
  • Posibles alteraciones genéticas en el óvulo o espermatozoide de los progenitores.
  • Estilos de vida de los padres poco saludables: tabaco, alcohol, mucho estrés, etc.
  • Anomalías anatómicas en el útero de la madre.
  • Problemas hormonales
  • Infecciones

Se recomienda no intentar buscar una causa y caer en la frustración. Algunos embriones simplemente son incapaces de evolucionar, sin que esto afecte a la capacidad reproductiva de la pareja.

Hay que ser positivos y pensar que al menos se ha conseguido la fecundación del óvulo y la implantación del embrión en el útero.

Prevenir el aborto bioquímico

La mayoría de abortos espontáneos, así como el embarazo bioquímico, suele estar provocado por anomalías cromosómicas en el embrión o en los gametos. Por tanto, no hay nada que se pueda prevenir.

Sin embargo, es cierto que existen algunas recomendaciones para reducir el riesgo de embarazo bioquímico.

Es el caso de un estilo de vida saludable realizando ejercicio físico de manera regular, comiendo sano y controlando las situaciones de estrés.

Además, el consumo de alimentos ricos en hierro y tomar suplementos de ácido fólico todos los días también sirven de prevención contra los microabortos. No obstante, esto se debe realizar bajo prescripción médica y siguiendo las pautas de un especialista.

Por último, evitar el tabaco o beber alcohol también es una buena práctica para prevenir un embarazo bioquímico.

¿Cuáles son los síntomas del microaborto?

Debido al escaso tiempo de gestación, apenas se tienen síntomas en un embarazo bioquímico. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Dolor abdominal similar a una regla
  • Sangrado vaginal rojo brillante
  • Expulsión de coágulos con la menstruación
  • Pequeñas contracciones y dolor de espalda.

Una vez diagnosticado el embarazo bioquímico, no se requiere medicación específica ni realizar un legrado. La menstruación suele bajar, aunque sea con retraso, y los ciclos menstruales siguen desarrollándose de forma normal.

Un aborto se define como una pérdida gestacional antes de la semana 20 de embarazo. Esta pérdida va muchas veces asociada a un proceso de duelo y esta tristeza nos puede hacer cuestionar si seremos capaces de lograr un embarazo de nuevo.

Desgraciadamente los abortos espontáneos son comunes en las primeras semanas de embarazo. La mayoría de ellos son causados por problemas genéticos o cromosómicos que comprometen el correcto desarrollo del embrión.

Cuanto más temprano sea el aborto, menos impacto tendrá. Abortos en las primeras semanas se evacuan de forma natural con una hemorragia con coágulos.

Sin embargo, si la pérdida fetal se produce más adelante en la gestación, quizás será necesario realizar un legrado o curetaje, una intervención quirúrgica ambulatoria para raspar las paredes del útero y eliminar los posibles restos embrionarios.

El aborto inducido o interrupción voluntaria del embarazo puede realizarse mediante medicación en las semanas iniciales de gestación.

Sufrir un aborto no implica tener problemas de fertilidad. Un caso especial, sin embargo, son los abortos recurrentes, cuando la mujer sufre 3 o más abortos espontáneos de manera consecutiva.

Nuevo embarazo tras un aborto bioquímico

La principal duda de las parejas que han pasado por esta situación es cómo afectará a su fertilidad y cuánto tiempo deben esperar para volver a intentarlo.

Un embarazo bioquímico no disminuye las posibilidades de lograr una gestación de nuevo. Igualmente, las tasas de éxito en un ciclo de fertilidad no se ven disminuidas, sino que en próximos intentos es más probable que se logre el embarazo.

A pesar de que los pronósticos son buenos, es inevitable que muchos pacientes tengan la sensación de pérdida y se sientan derrotados. Por esto, es recomendable hablar con el médico para conocer todas las implicaciones reales que tiene el embarazo bioquímico y seguir luchando hasta conseguir el objetivo: un bebé sano en casa.

En general, se puede retomar la búsqueda en el siguiente ciclo, siempre que no haya complicaciones médicas.

Sin embargo, es importante dejar espacio para la recuperación emocional. Si una mujer ha sufrido más de dos embarazos bioquímicos consecutivos, se recomienda realizar estudios que incluyan:

  • Análisis hormonales completos.
  • Estudio de la cavidad uterina mediante ecografía 3D o histeroscopia.
  • Cariotipo de ambos miembros de la pareja.
  • Estudio de trombofilias.
  • Evaluación inmunológica.

Este enfoque multidisciplinar nos permite detectar causas ocultas y diseñar tratamientos personalizados para aumentar las probabilidades de éxito en futuros intentos.

Tras un aborto, es importante cuidarse física y emocionalmente. Aunque médicamente suele resolverse sin complicaciones, conviene mantener una dieta equilibrada, descansar adecuadamente y controlar el estado hormonal en los ciclos posteriores.

Además, es recomendable acudir a una revisión médica para confirmar que todo ha evolucionado correctamente y para resolver cualquier duda sobre la posibilidad de un nuevo intento.

Tras un aborto, no hay una norma estricta sobre cuándo volver a intentar el embarazo.

Algunos estudios dicen que tienen más probabilidades de tener un nuevo embarazo las parejas que comiencen enseguida a buscarlo.

Pero no todas las parejas ni todas las mujeres están preparadas anímicamente para lidiar con un nuevo embarazo tan pronto.

Sin embargo las probabilidades de volver a abortar de nuevo son menores que antes del primer embarazo. Solamente el 1% de las mujeres tendrá dos o más abortos espontáneos.

Lo mismo aplica en las probabilidades de embarazo después de un aborto inducido: no hay estadísticas que indiquen que la fertilidad de una mujer se verá afectada.

La única excepción es para quienes han tenido episodios de abortos de tres o más pérdidas, pues es probable que sí exista algún problema que deba ser atendido por un médico especialista.

También hay que recordar que, tras un aborto espontáneo en el primer trimestre, es posible conseguir un embarazo sin esperar la regla siguiente de tu ciclo. Tras el descanso recomendado de dos semanas sin tener relaciones sexuales para prevenir una infección, ya es posible volver a estar embarazada.

No obstante, nuestra recomendación es esperar un poco más siguiendo las recomendaciones de tu médico y darte el tiempo necesario para recuperarte física y emocionalmente.

Los ginecólogos suelen recomendar un descanso que varía entre dos y seis meses después del aborto, para lograr dos cosas:

  • la recuperación física del cuerpo de la madre
  • la recuperación psicológica de la madre

Los estudios indican que es más probable volver a concebir en los tres meses siguientes a un aborto espontáneo. Sin embargo, como siempre que se busca un embarazo, el tiempo que tardes en volver a concebir dependerá de factores como tu alimentación, estilo de vida o niveles de estrés y ansiedad.

Tras un aborto, tu cuerpo tarda entre 3 y 6 semanas en recuperar los niveles normales de la hormona del embarazo (hormona gonadotropina coriónica humana o hCG). Al pasar ese tiempo, el nivel de hCG en tu cuerpo pasaría a ser cero, como en cualquier mujer que no está embarazada.

Es natural querer volver a quedarte embarazada de inmediato después de pasar por el duelo de perder a tu bebé ya que después de un aborto espontáneo existen muchas posibilidades de un nuevo embarazo. No obstante, debes esperar a estar física y emocionalmente preparada para intentarlo de nuevo.

De este modo la distancia entre un aborto y un nuevo embarazo variará según las circunstancias personales de cada mujer. Por ello, el tiempo ideal cuando puedes hacer un test de embarazo después de un aborto debe ser, al menos, 20 días luego de la pérdida. En la orina la hormona hCG puede permanecer entre 9 hasta los 35 días, pero dependerá de su concentración. Si quieres embarazarte, lo ideal es que hagas un seguimiento con tu médico a partir de exámenes de sangre para descartar falsos positivos.

Es importante destacar que el aborto es una experiencia común y puede ocurrir sin que la mujer haya sido consciente de su embarazo.

Cuando se experimenta un aborto bioquímico, el apoyo emocional y médico adecuado puede marcar la diferencia en el proceso de recuperación y en la esperanza de un futuro embarazo exitoso.

Sin embargo, incluso para aquellas que tienen más de 35 años, la concepción es posible con un seguimiento médico adecuado.

Después de un aborto, es importante permitir que el cuerpo se recupere completamente antes de intentar concebir nuevamente.

Normalmente no hay nada que puedas hacer para prevenir un aborto espontáneo. Sin embargo se recomiendan cuatro cosas que son muy importantes para tu embarazo y tu bebé:

  • Tener un estilo de vida saludable (actividad física, descanso, tranquilidad…).
  • Llevar una buena alimentación.
  • Evitar tóxicos como el alcohol, el tabaco, las drogas y la cafeína.
  • Tomar un suplemento diario de vitaminas prenatales con ácido fólico unos meses antes de la concepción.

Lo correcto tras sufrir un aborto espontáneo es consultar con tu médico los pasos que debes de seguir a continuación y atender a las recomendaciones específicas para tu caso particular.

Si el médico dice que todo es normal, no te manda hacer pruebas y no te da ningún tratamiento específico, puedes volver a buscar el embarazo con total tranquilidad.

Los síntomas de embarazo luego de un aborto no difieren de los de un embarazo común: retraso o falta de menstruación, náuseas, vómitos, sangrado vaginal de implantación, dolor abdominal y en el busto, hinchazón, alteraciones en tu gusto y somnolencia.

Ilustración de las semanas de embarazo y el aborto bioquímico.

Estudios sobre el tiempo óptimo para concebir tras un aborto espontáneo

Las parejas que buscan un hijo tras haber sufrido un aborto espontáneo precoz tienen más probabilidades de tener éxito si lo intentan en los tres meses posteriores, en comparación con las que esperan más tiempo, según los resultados de un estudio publicado en la revista Obstetrics and Gynecology.

El trabajo fue realizado por investigadores del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver en Rockville (Estados Unidos), que siguieron a casi mil parejas después de haber perdido a sus hijos de forma precoz cuando todavía estaban en el útero materno.

Y en quienes volvieron a intentarlo dentro de los tres meses posteriores las probabilidades de embarazo eran un 71 por ciento mayores. En concreto, de las 765 parejas que intentaron quedarse embarazadas apenas un trimestre después, incluso antes, el 77% lograron ser padres, frente al 23% de las 233 parejas que esperaron más tiempo.

El estudio no puede probar si buscar un bebé después de un aborto involuntario depende de cuánto se tarda en volver a intentarlo. Sin embargo, los hallazgos sugieren que algunas mujeres no necesitarían seguir con las recomendaciones clásicas de esperar varios meses, ha reconocido Henry Schisterman, autor del estudio.

De media, las mujeres participantes tenían cerca de 29 años de edad y sus parejas alrededor de 30, y la mayoría eran de raza blanca, estaban casados y tenían estudios secundarios como mínimo. La mayoría de las participantes había perdido a su bebé en el primer trimestre del embarazo, la mitad entre la semana ocho y 13 de gestación y el 44% antes de la octava semana.

En los seis ciclos menstruales posteriores al aborto, un total de 644 parejas se quedaron embarazadas de nuevo. De ellas, 491 lograron tener los bebés, de los que la mayoría nacieron a término y solo 22 nacieron de forma prematura.

Tras cruzar datos por edad, raza, peso, nivel educativo y problemas de fertilidad, vieron que no había diferencias en el riesgo de complicaciones como hipertensión arterial o diabetes durante el embarazo, siempre que se produjera en las primeras tres semanas.

Una de las limitaciones del estudio fue que sólo un 60% de las parejas fueron sinceras al confesar el tiempo que habían esperado hasta volver a intentar el embarazo de nuevo.

Varios estudios previos han relacionado los intervalos entre embarazos con un mayor riesgo de complicaciones, como la presión arterial alta, un bajo peso al nacer o un mayor riesgo de ser prematuro.

Preguntas frecuentes sobre el embarazo después de un aborto

A continuación, respondemos algunas de las dudas más frecuentes que pueden surgir sobre el embarazo después de un aborto:

¿Después de un aborto cuándo se puede quedar embarazada?

A nivel físico podrías embarazarte en muy poco tiempo, pero lo mínimo que debes esperar es al menos dos semanas de abstinencia sexual luego del aborto para volver a intentarlo, para evitar posibles infecciones. De ser posible, espera un poco más, entre 2 a 6 meses para que puedas sobreponerte emocionalmente del aborto. Las consecuencias psicológicas tardan más en sanar y es importante que no te sientas presionada.

¿Cuándo hacer un test de embarazo después de un aborto?

Luego del aborto, la hormona del embarazo permanece en el cuerpo por varias semanas dependiendo de su concentración. Se estima que puede tardar hasta 35 o 6 semanas en desaparecer por completo, por ello, en ese tiempo son altas las probabilidades de lograr un falso positivo en un test de embarazo.

En caso de realizar la prueba dentro de ese periodo indicado haz una segunda verificación con un examen médico. Y si ya has tenido tu primera regla luego del aborto puedes hacer la prueba a los 15 días de presentar un retraso en tu siguiente menstruación.

¿Mi fertilidad se verá afectada luego de un aborto?

No, sin importar si se trató de un aborto espontáneo completo, diferido o inducido. No hay indicios médicos o científicos que indiquen lo contrario. Así que, luego de recuperarte puedes intentar de nuevo y, de conseguir un resultado positivo, tener un proceso de gestación completamente normal y sano.

En cambio, si has tenido ciclos de 3 o más abortos seguidos, entonces, si deberás acudir a tu médico para conocer cuáles podrían ser los problemas de fertilidad.

¿Después de un aborto siguen los síntomas del embarazo?

Sí, es normal que esto ocurra porque todavía hay presencia de la hormona del embarazo en tu cuerpo y tu útero necesita recuperar su tamaño.

Tabla resumen: Causas, síntomas y recomendaciones tras un aborto bioquímico

Aspecto Descripción
Causas Anomalías cromosómicas, desequilibrios hormonales, factores de estilo de vida (tabaco, alcohol), edad materna avanzada.
Síntomas Sangrado vaginal similar a la menstruación, cólicos abdominales leves, dolor lumbar, disminución de síntomas tempranos de embarazo.
Recomendaciones Estilo de vida saludable, dieta equilibrada, evitar tóxicos, suplementos de ácido fólico, apoyo emocional, revisión médica.

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