El embarazo es una etapa de grandes cambios físicos, hormonales y emocionales que pueden influir directamente en la libido. Durante la gestación, el cuerpo y las emociones atraviesan múltiples transformaciones. Algunas son visibles, como el crecimiento del abdomen o los cambios hormonales, y otras más íntimas, como la variación del deseo sexual. Muchas personas se preguntan si es normal sentir más o menos apetito sexual en esta etapa. Este proceso no es igual para todas las mujeres ni en todas las fases. En teoría, se suele aceptar que en el deseo sexual durante el embarazo, es decir, las ganas de acercamiento e intimidad sexual, en el primer trimestre de embarazo puede disminuir.
En esta etapa se suele volver a la sexualidad previa al embarazo y en algunos casos las relaciones pueden ser más satisfactorias debido a los cambios fisiológicos que se producen. Por el contrario, en el segundo trimestre el deseo sexual durante el embarazo puede aumentar. La causa podría basarse en que el cuerpo busca la seguridad emocional y relacional que las relaciones íntimas proporcionan. Incluso es posible que los orgasmos sean más intensos o más fáciles de obtener (así que probar y esperientar…).
Sin embargo, todo esto, es en teoría, y sólo en teoría. La realidad es bien distinta. Cada mujer vive su deseo sexual durante el embarazo de manera distinta. No hay dos cuerpos iguales, no hay dos deseos iguales. Incluso el deseo sexual de una persona cambia muchas veces durante la vida. Lo que antes nos encendía ahora quizá es lo más aburrido que podamos pensar…
Es muy frecuente que en las primeras semanas de la gestación, la embarazada experimente náuseas, mareos, malestar general, cansancio… A estos síntomas físicos se suman otros que tienen que ver con la psique: “La mujer actúa con miedo a perder al bebé y está preocupada por saber si el embarazo va a seguir adelante o no. Todo esto va a influir en sus ganas de tener relaciones y en su satisfacción sexual”, explica la doctora Francisca Molero.
En la última etapa de la gestación, la sexualidad de la embarazada puede continuar como en el segundo trimestre, “dependiendo de cómo se desarrolla el embarazo, y excepto por el cambio de posiciones coitales por el volumen del abdomen”, señala la experta. El embarazo es un largo camino de 40 semanas, con diferentes etapas. Y tus sentimientos cambian en cada una de ellas. “Cada trimestre del embarazo se caracteriza por unos pensamientos y por unos temores propios. Como futura mamá, es natural sentir un torbellino de emociones, dudas y alegrías.
En SanaExpert llevamos años acompañando a mujeres embarazadas de todo el mundo durante esta etapa. Queremos que disfrutes del viaje y estaremos contigo en cada paso del camino. ¿Tienes dudas o comentarios?
¿ES SEGURO TENER SEXO EN EL EMBARAZO?: BENEFICIOS, RIESGOS Y PREOCUPACIONES
Cambios y Deseo Sexual en el Segundo Trimestre
El deseo sexual aumenta considerablemente en la mujer durante el segundo trimestre del embarazo. Además, suelen desaparecer las náuseas y otras molestias, lo que aumenta el bienestar de la embarazada. Durante el segundo trimestre la situación cambia considerablemente, ya que han desaparecido muchos de los temores y los malestares iniciales.
“Es la época de mayor satisfacción sexual”, señala la doctora. Normalmente, desaparecen las náuseas y el malestar. La mujer en estos meses se encuentra llena de energía.
En esta etapa se suele volver a la sexualidad previa al embarazo y en algunos casos las relaciones pueden ser más satisfactorias debido a los cambios fisiológicos que se producen.
- Mayor vascularización y congestión de los tejidos que envuelven la vagina, así como una mayor lubrificación, lo que puede aumentar la excitación.
- El orgasmo se vuelve más intenso y puede repetirse varias veces durante una misma relación sexual, aunque también puede ser que se necesite más tiempo del acostumbrado para alcanzarlo.
- El orgasmo puede producir alguna contracción que se considera fisiológica.
Durante el segundo trimestre, muchas madres se pregunten si se puede tener relaciones estando embarazada, ya que el deseo tiende a aumentar gracias a la disminución de las molestias iniciales y el aumento del flujo sanguíneo a la zona pélvica. En el segundo trimestre, muchas mujeres notan un aumento del deseo. El segundo trimestre, en cambio, suele ser el que se pasa mejor, porque acostumbra a llegar con un aumento de la energía.
Miedos y Consideraciones del Padre
Hacia finales del segundo trimestre, el apetito sexual del futuro papá puede disminuir, debido al apuro que produce el cuerpo de la mujer embarazada. Las razones no son estéticas, por lo que la mujer no debe sentirse rechazada. Se trata de razones psicológicas, ya que el miedo a dañar al bebé, mucho más perceptible ahora que la barriga evidencia su presencia.
Incluso se puede dar el caso de que algunos hombres rechacen la idea de hacer el amor con una madre. Puede existir cierto temor a dañar al bebé, sobre todo por parte del hombre. Recuerda que el bebé está muy protegido dentro del útero, por la bolsa amniótica y la musculatura abdominal.
Posturas Sexuales Recomendadas
A partir del quinto mes de embarazo, el tamaño del feto y de la barriga de la embarazada aumentan considerablemente. Es el momento de aparcar las acrobacias eróticas en las relaciones sexualesy aquellas posturas en las que el peso del hombre gravita por completo sobre la futura madre.
El aumento del tamaño de la barriga probablemente comportará hacer alguna adaptación en las posturas. Efectivamente, en este periodo, la tripa ha adquirido ya unas grandes dimensiones, lo que impide en ocasiones determinadas posturas en las relaciones sexuales. “Algunas, como las laterales, lo favorecen.
Por otro lado, en estos meses, también surge el temor a aplastar al niño que crece en el abdomen, lo que pone un freno al sexo durante el segundo trimestre del embarazo. Sin embargo, en este período, practicar sexo sigue siendo recomendable y no suele tener contraindicaciones.
Es el momento de adaptarse a nuevas posturas, pues a medida que va aumentando el tamaño del útero ciertas posiciones pueden resultar incómodas, algo especialmente relevante en el último trimestre del embarazo. Una de las posturas que os puede resultar cómoda es con la mujer encima, pues así ella controla su peso, el grado de penetración y la intensidad del acto sexual.
Algunas posturas ideales son:
- Tendido de costado.
- Sentados, dándose la cara y estando el hombre debajo.
- La mujer a horcajadas sobre su pareja, dándole la espalda.
Beneficios del Sexo Durante el Embarazo
El sexo durante el embarazo no sólo tiene beneficios físicos, ya que mentalmente también nos hace sentir mejor, con más autoestima, más seguras… También es una forma fantástica de cuidar el amor de la pareja y disfrutar de esta nueva etapa que estás viviendo, explorando y disfrutando los cambios que estás notando en tu cuerpo y dentro de ti.
El sexo en el embarazo, salvo que haya algún problema y el médico lo desaconseje, se recomienda para la salud de la madre, física y psicológicamente. Además, ayuda a preparar para el parto, dado que fortalece la musculatura vaginal.
- El orgasmo libera oxitocina, que ayuda a disminuir el estrés.
- Se liberan endorfinas, que ayudan a la mejoría temporal de las molestias del embarazo.
- Durante el acto sexual, se produce una mayor irrigación y flujo sanguíneo en los músculos de la pelvis, lo que puede hacer que la experiencia sea más placentera.
Recomendaciones Adicionales
Durante la gestación, el cuerpo y las emociones atraviesan múltiples transformaciones. Algunas son visibles, como el crecimiento del abdomen o los cambios hormonales, y otras más íntimas, como la variación del deseo sexual. No todas las etapas del embarazo son iguales en cuanto a actividad sexual.
Algunas mujeres descubren nuevas sensaciones, otras prefieren centrarse en su bienestar emocional.
Antes de buscar formas de recuperar el erotismo con tu pareja, hay algo muy importante que debes hacer: céntrate en ti. Invierte en aquello que te haga sentir bien y, sobre todo, escucha a tu cuerpo.
Salvo que tu equipo de profesionales sanitarios te haya recomendado reposo absoluto, intenta mantenerte ligeramente activa. Sal a dar un paseo por una zona tranquila donde puedas conectar con la naturaleza y relajarte. Esto es únicamente para ti. Enciende tu vela preferida, pon un poco de música y cuelga un cartel en el baño que diga “no molestar”. Llama a esa amiga que te carga las pilas y a la que hace tiempo que no ves. Ofrécele un plan de chicas que te ilusione y ponte tus mejores galas.
Intenta verbalizar cómo te sientes con tus personas de confianza. Habla con tu pareja sobre el estado de tu autoestima. Pide lo que necesites. Si te preocupa vuestra vida sexual, házselo saber y buscad formas de trabajarlo en pareja.
Cuándo Evitar las Relaciones Sexuales
Existen ciertas circunstancias en las que sí conviene evitar las relaciones sexuales en el embarazo, como por ejemplo en casos de riesgo de parto prematuro, sangrado vaginal sin justificación, incompetencia cervical, pérdida de líquido amniótico o embarazo múltiple. Cada caso y cada mujer son diferentes, por lo que lo mejor es consultar a tu ginecólogo.
Además, contraer una enfermedad de transmisión sexual podría ser muy peligroso tanto para la madre como para el feto, por lo que, en caso de duda con la pareja sexual, es necesario utilizar preservativo.
| Trimestre | Deseo Sexual | Consideraciones |
|---|---|---|
| Primer Trimestre | Puede disminuir debido a náuseas y cansancio. | Cambios hormonales significativos. |
| Segundo Trimestre | Suele aumentar, mayor bienestar. | Adaptar posturas según el crecimiento del abdomen. |
| Tercer Trimestre | Puede disminuir por incomodidad y tamaño de la barriga. | Buscar posturas cómodas y seguras. |
Recuerda que el sexo es una parte saludable - ¡y feliz! - del embarazo. Lo importante es adaptar las expectativas y no forzarse. Hay muchas formas de vivir la sexualidad y no todas implican tener relaciones.
Es esencial que hables con tu pareja: comunica de manera abierta y cariñosa tus necesidades y preocupaciones. Después del puerperio, serás tú misma quien decida cuándo es el momento adecuado. Habla sobre este tema con tu pareja y vuelve a la acción cuando te sientas preparada.
El embarazo puede cambiar la manera en cómo sentimos el sexo y cuánto podemos o no desearlo. El sexo en el embarazo es un tema muy interesante y cambiante en cada embarazada. Siempre que hablemos de un embarazo de bajo riesgo, la actividad sexual no será un problema.
