Desarrollo Infantil: Etapas y Habilidades desde el Nacimiento

Conoce cómo es el desarrollo madurativo físico y emocional normal de un niño desde que nace hasta su adolescencia. Informarse de lo normal ayuda a detectar lo que no lo es.

Un niño tiene un desarrollo madurativo neurológico o psicomotor (DPM) normal si adquiere las habilidades correspondientes a su edad. Es decir, adquiere sus capacidades motoras, cognitivas, sensoriales, de lenguaje y comunicación a la edad que lo hace la mayoría de los otros niños. Esta evolución es variable, no es igual en todos los niños.

Es muy importante la observación y vigilancia del desarrollo de los niños por parte de sus padres o cuidadores. La percepción de los progenitores es de gran interés. Ellos van a aportar una información esencial. También es muy valiosa la apreciación de los profesionales de las guarderías y colegios. Ellos pasan mucho tiempo con los niños y los observan en diversas situaciones. En muchas ocasiones son los primeros en notar que algo no va bien.

Los hitos del desarrollo son un aspecto fundamental a tener en cuenta para saber que nuestro bebé está madurando adecuadamente. Vamos a revisar por etapas cómo debe de ser el desarrollo psicomotor de los niños.

Consejos de una neuropediatra para entender el cerebro de los niños. María José Mas, neuropediatra

Etapas del Desarrollo Infantil

Todo niño y niña pasa por un proceso de evolución para llegar a la adolescencia y, durante ese periodo llamado infancia, ocurren determinados cambios físicos, cognitivos y emocionales. Se trata de una transformación sorprendente y, para su estudio, se ha dividido en distintas etapas. A continuación, vamos a explicarte todo lo que necesitas saber para conocerla mejor.

Este término hace alusión a las etapas de la vida comprendidas entre el nacimiento y la adolescencia. Destaca por un crecimiento corporal acentuado, acompañado del desarrollo paulatino de nuevas capacidades y habilidades en distintas áreas. Se trata de un proceso muy complejo que no ocurre de la misma forma en todos los niños y niñas. En este sentido, los indicadores de desarrollo te proporcionan una idea general de los cambios y la edad en la que suceden.

Para comprender cómo sienten, piensan y actúan la niña y el niño pequeño, debes conocer cuáles son las habilidades que se alcanzan en cada edad según el nivel de madurez. Al conseguirlas progresivamente desde el nacimiento, nos proporcionan información acerca de su desarrollo.

Fase Neonatal (0-1 mes)

Esta fase va desde el nacimiento hasta el primer mes de vida. Los y las bebés se denominan comúnmente “recién nacidos” y tienen capacidades muy limitadas debido al escaso desarrollo de la musculatura y el sistema nervioso. Los y las bebés crecen con rapidez y comienzan a mostrar ciertas habilidades que se establecerán hasta los dos meses.

Etapa Lactante (1-12 meses)

La etapa lactante va desde el primer mes a los 12 de vida. La adquisición de habilidades se acelera y, día tras día, aumenta. Además, su comportamiento se vuelve más complejo.

Durante el primer año y medio de vida de un niño ocurren muchísimos cambios. En tan solo algunos meses pasa de ser un bebé completamente dependiente de sus padres, que duerme la mayor parte del día, a convertirse en un niño activo capaz de realizar algunas tareas de forma autónoma. En esta etapa también experimenta un importante salto a nivel psicológico y social, que marcará el inicio del posterior desarrollo de su personalidad.

El bebé de 0 a 3 meses

Durante el primer mes de vida el bebé pasa casi todo el día durmiendo, solo se despierta cuando tiene hambre o se siente incómodo. Sus músculos aún están muy débiles por lo que es incapaz de sostenerse por sí solo o de agarrar con sus manos los juguetes u otros objetos. No obstante, es probable que sostenga el dedo de su madre mientras esta lo amamanta o cuando lo tiene en brazos, un gesto que le tranquiliza y le hace sentir más seguro. En estas semanas el llanto es su única forma de comunicación, a través del cual también expresa sus necesidades.

A partir del segundo mes de vida el bebé ya pasa más tiempo despierto y se interesa por descubrir lo que sucede a su alrededor. Lo que más llama su atención suelen ser los colores vivos, los ruidos fuertes y el movimiento de los objetos. En este momento ya es capaz de sonreír, lo hace como respuesta a otras sonrisas o para demostrar que le agradan los juegos o la compañía de otra persona. También está preparado para hacer movimientos más enérgicos y mantener la cabeza levantada durante unos instantes.

Para el tercer mes, el pequeño comienza a familiarizarse con el fenómeno causa-efecto, comprende que si toca algunos juguetes estos pueden hacer sonidos y encender luces. También empieza a descubrir algunas partes de su cuerpo, por lo que es normal que le preste una atención especial a sus manos y pies y que juegue con ellos. En este momento ya es capaz de levantar su cabeza cuando lo llaman o mirar algo que le interese, aunque todavía tiene un bajo tono muscular por lo que le costará mantenerse en la misma posición durante mucho tiempo.

El bebé de 4 a 6 meses

Al cumplir los cuatro meses, el bebé empieza a ser más sociable, no quiere estar solo ni un minuto por lo que recurrirá a todos los métodos que conoce para llamar la atención de los adultos. A esta edad ya se orienta mejor cuando escucha un ruido y empieza a desarrollar su capacidad para emitir sonidos vocales. También es capaz de sentarse, siempre y cuando le sostengan por detrás, y si le enseñan un objeto o juguete intentará cogerlo.

Para el quinto mes ya empieza a expresar sus deseos con más claridad, no solo se comunica a través del llanto sino que también usa todo su cuerpo, aparta la cabeza cuando algo no le agrada o patalea cuando está contento. Sus movimientos son más coordinados y se mueve con más rapidez, ya apoya sus brazos y levanta la cabeza para mirar a su alrededor. En cuanto al lenguaje, es capaz de articular algunas sílabas e imitar algunos de los sonidos que escucha.

A los seis meses sus extremidades ganan fuerza, puede sostener el biberón con ambas manos y voltearse. A partir de este momento empiezan a salir sus primeros dientes, por lo que ya es hora de comenzar a introducir en su dieta nuevos alimentos además de la leche materna. A los seis meses ya muestra algunas de sus emociones, se enfada si no puede alcanzar el juguete u objeto que quiere y sonríe a carcajadas cuando juegan con él.

El bebé de 7 a 9 meses

A los 7 meses el bebé ha alcanzado un mayor control sobre sus movimientos, es capaz de mantenerse sentado sin caerse y a veces intentará ponerse en pie. A esta edad ya gateará, por lo que si quiere un juguete irá arrastrándose a buscarlo. También comenzará a explorar el entorno que lo rodea, de hecho, es probable que se lleve a la boca todo lo que encuentre, es su forma para reconocer los objetos.

A los 8 meses el pequeño ya conoce su nombre y cuando lo pronuncian voltea la cabeza para buscar a quien lo llama. A lo largo de estos meses ha aprendido a reconocer a las personas más cercanas, además de sus padres, aunque todavía se comporta de forma tímida ante quienes no conoce. Para este entonces ya dirá algunas sílabas y es probable que, si ha recibido una buena estimulación, diga su primera palabra.

A partir de los 9 meses la coordinación motora se perfila, el pequeño ya puede agarrar y sostener objetos con sus manos durante bastante tiempo. Cuando gatea lo hace con más rapidez y sigue intentando ponerse en pie, apoyándose en los muebles que encuentra a su paso. A esta edad, sus dientecitos ya están brotando por lo que es probable que se muestre incómodo la mayor parte del tiempo.

El bebé de 10 a 12 meses

En esta etapa el bebé ya gatea por toda la casa, se ha convertido en un auténtico explorador que toma todo lo que encuentra a su paso y que abre todos los cajones para curiosear. Ya se puede poner de pie sosteniéndose a un mueble y puede moverse gateando por toda la casa.

En el décimo mes ya pasa gran parte del día despierto, aunque sigue durmiendo la siesta, lo cual le aporta un extra de energía para mantenerse activo el resto del tiempo. Para el undécimo mes es capaz de buscar los objetos que le piden y si sus padres le dejan, empezará a comer solo, al menos los alimentos que puede agarrar con las manos. A esta edad se empieza a interesar por las historias que le narran y por los dibujos de los libros de cuentos, lo cual se debe a que su cognición se está desarrollando.

Al cumplir su primer año de vida el pequeño ya es capaz de mantenerse en pie e incluso puede dar algunos pasos sin la ayuda de un adulto. Ya dice mamá y papá y entiende muchas de las cosas que se le dicen, aunque todavía no puede seguir órdenes complejas. A esta edad sus padres y quienes le rodean pueden entender prácticamente todo lo que expresa ya que aunque todavía no sabe hablar, recurre a diversos recursos extraverbales para hacerse entender. A nivel físico-motor se ha desarrollado muchísimo y su equilibrio y coordinación han mejorado bastante.

El bebé de 13 a 18 meses

En esta etapa el bebé sigue con sus progresos, tiene movimientos más precisos y músculos más fuertes. De hecho, ya no solo puede andar por toda la casa y mantenerse en pie sino que también se agacha para recoger cualquier objeto del suelo. A esta edad empieza a imitar todo lo que hacen los padres y, aunque sigue necesitando su atención y cuidados, comenzará a apegarse a algunos juguetes, un proceso que le ayuda a ganar en autonomía.

A los 16 meses ya puede nombrar y señalar algunos objetos y reconoce la mayoría de las partes de su cuerpo. También es capaz de utilizar la cuchara, pasar las páginas de un libro y empezará a hacer sus primeros garabatos, que serán la antesala de la escritura. En este momento empieza a interactuar con otros niños de forma consciente y disfruta cuando tiene un pequeño compañero de juego, un indicador de que sus habilidades sociales se siguen desarrollando.

Cuando el bebé cumple los 18 meses ya será capaz de saltar y subirse a los muebles. Su equilibrio aún no es perfecto, pero sus movimientos son mucho más coordinados. Su desarrollo emocional va más lento que sus avances físicos, sin embargo, ya expresa emociones como el enfado, la alegría y la tristeza y puede transmitirles a los demás su cariño o rechazo.

Primera Infancia (1-3 años)

Comprende del primer al tercer año, cuando la mayoría de los niños y niñas ya van a la guardería. El lenguaje se ha desarrollado y de las palabras sueltas pasan a las frases cortas. Hay una gran curiosidad por conocer el entorno y se consigue el control del esfínter. En la primera infancia juega con otros pequeños y pequeñas, y cumple rutinas o instrucciones simples. Ya dice varias decenas de vocablos y comprende palabras como “yo” y “nosotros”.

Periodo Preescolar (3-6 años)

En el periodo preescolar de la niñez, de los 3 a los 6 años, adquiere la capacidad de comprender que los y las demás son diferentes. Aparece el pensamiento abstracto. Participa en juegos de rol, como los superhéroes y las superheroínas, y pide jugar con otros niños o niñas. Le gusta ayudar, puede adaptar su comportamiento al entorno, compartir emociones y evitar peligros. Dice frases de varias palabras y puede responder a preguntas simples.

Niñez (6-12 años)

Entre los 9 y los 12 años se desarrollan en la niña y niño pequeño las capacidades abstractas y matemáticas. Aparece la habilidad de tomar decisiones en base a estrategias. Además, cobra importancia el círculo social más allá de la familia, lo que puede conducir a la trasgresión de las normas.

Un niño o niña saludables alcanzan progresivamente las capacidades descritas en este artículo.

Crecimiento y Desarrollo: Dos Aspectos Vinculados

El crecimiento y el desarrollo son fenómenos interconectados, pero en realidad diferentes. El crecimiento es el aumento de peso, talla y envergadura de un bebé, aspectos todos ellos que deben ir incrementándose conforme el niño va cumpliendo días, semanas y meses.

Y ¿qué es el desarrollo? El proceso de maduración de las funciones del cerebro y los órganos vitales de un ser humano, el cual es especialmente apreciable en sus primeros años de vida.

En general, van a la par. Tanto es así que algunos avances de tamaño influyen decisivamente en los procesos de maduración cerebral y vital del ser humano.

Podemos hablar de 5 estadios fundamentales en la evolución de tu hijo:

  • Crecimiento físico.
  • Desarrollo cognitivo, centrado en el pensamiento y la capacidad de razonar.
  • Desarrollo social y de los afectos.
  • Desarrollo del lenguaje.
  • Desarrollo motor y sensorial.

Características del niño entre los 0 y los 3 años

Como padres, debemos permanecer muy atentos y vigilar la correcta evolución de nuestro hijo. Si detectas cualquier desajuste o desfase entre lo que debería ser y lo que es, acude a tu pediatra cuanto antes. A menudo, un diagnóstico precoz conlleva una mejor corrección en caso necesario. Casi siempre, conocer la teoría sobre las etapas iniciales de tu hijo te permitirá disfrutar mucho más de todos sus avances y de los pasos que la normalidad invita a dar a tu pequeño.

Entre los 0 y los 3 años, todos los cambios que experimenta son cruciales para su desenvolvimiento posterior. Se produce, sobre todo, un proceso de evolución sensomotriz muy característico. Estas son su principales manifestaciones:

Desarrollo físico

Los neonatos poseen unos rasgos muy característicos al nacer: tienen la cabeza grande en proporción al cuerpo, los ojos enormes, la nariz pequeña y el cuello apenas consistente. Poco a poco tu hijo empezará a levantar la cabeza, a fortalecer sus extremidades y a crecer. A los 6 o 7 meses empezarán a salirle sus primeros dientes.

En paralelo, experimentará una marcada evolución en el ámbito adaptativo, gracias a la exponencial conexión cerebral que vivirá. Comenzará a explorar y a dominar ciertas maniobras, moverá sus extremidades, sujetará objetos, se irá desplazando con mayor seguridad, se dará la vuelta y aprenderá a descubrir su entorno, a relacionarse con él… hasta dominarlo. ¡Te encantará cuando descubras que reconoce tu voz! Todo es un proceso progresivo, gradual: no olvides que sus manos se seguirán perfeccionando durante sus 2 primeros años de vida.

Desarrollo de la Personalidad

A la vez, el niño empezará a desarrollar su personalidad. Su temperamento empezará a derivar en un carácter, empezará a crearse su propio mundo interior, a experimentar y a relacionarse con sus emociones y a percibir, poco a poco, su autoconciencia.

Un día se independizará, se irá de casa y formará su propia familia. Hasta entonces, como papá o como mamá tu serás uno de los grandes bastiones de su existencia. Esta primera etapa de 3 años, es esencial para que pueda llegar a ser quién y cómo debe ser.

Desarrollo Sensorial en el Bebé

EL TACTO. Las percepciones táctiles son de gran importancia para la construcción de los primeros conocimientos del bebé. A través de su cuerpo siente las primeras sensaciones de frío, calor, suavidad. Toda la piel envía información a su cerebro, de ahí la importancia de acariciarle todo el cuerpo. El tacto es también la primera forma de comunicarnos con los bebés que tenemos los adultos. De los 6 meses al año ya puede coger objetos y sentir sus diferentes formas y texturas.

OLFATO Y GUSTO. El bebé distingue olores y sabores desde el primer día de vida. Reconoce a su madre por el olfato desde que nace y su sabor preferido es el de la leche materna. Comienza a asociar sabores y olores con momentos vividos y así luego discernirá entre lo que le gusta o no en función de su olor o sabor, por ejemplo se calmará cuando sienta cerca el olor de su madre.

OÍDO. Es el sentido más desarrollado en el bebé. Es muy sensible a los sonidos. Son capaces de discriminar desde muy pronto entre dos sonidos muy iguales (ba-pa), más incluso que niños mayores o adultos. Desde que nace es capaz de dirigir su cabeza hacia el lugar donde está el sonido. Su sonido preferido es la voz humana, con un mes de edad ya distinguen los sonidos del habla. Con pocos meses de vida comprende el tono, el ritmo y la intencionalidad del que habla. Prefiere los tonos suaves y cálidos. Antes de los 6 meses ya aprende a relacionarse con los objetos por el ruido que hacen y reconoce por el sonido si un objeto está cerca o lejos. En esta misma época también distingue melodías musicales. A partir de los 6 meses comienzan a emitir sus propios sonidos balbuceando, no intentan hablar sino que les encantan sus propios sonidos. De 1 a 2 años el niño ya puede recordar, reproducir, entretenerse y disfrutar al escuchar los ruidos y sonidos familiares.

VISIÓN. Cuando un bebé nace solamente es sensible a las sensaciones de claro y oscuro, pero pueden seguir con la mirada un estímulo que se mueve ante sus ojos. Progresivamente van aumentando su capacidad visual, pero en los primeros meses solo enfocan bien los objetos que se encuentran entre 15 y 30 centímetros. A los 3 meses su visión habrá dejado de ser borrosa y ya distingue claramente una cara de otra. Distingue unos colores de otros desde el nacimiento. Con 4 meses ya dirige su mirada hacia objetos o personas que llaman su atención. En el 5 mes comienza a coordinar la visión del objeto con la acción de agarrarlo. A los 6 meses ya coordina la visión con el movimiento de pies y manos, a esta edad en muchos aspectos el bebé ya ha alcanzado los valores adultos. A los 8 meses está muy interesado en todos los objetos que le rodean.

Desarrollo del YO

El bebé en su interacción con los demás empieza a forjar su YO. Desde los 4 meses el bebé comienza a saber el efecto que produce en sus cuidadores si emite llanto o sonrisa. Antes de su primer año ya empiezan a reconocer su imagen en el espejo. De los 18 meses a los 24 con el inicio del lenguaje ya podemos observar con el desarrollo del lenguaje las expresiones “yo” frente a “tu”. A los dos años y como prueba de un YO ya afianzado observamos en los bebés una fase de oposicionismo (contesta “no” o se resiste ante las peticiones de sus padres).

Cuando el niño no ha establecido un vínculo seguro con sus cuidadores, cuando no ha conseguido formarse una autoestima basada en un amor incondicional por parte de los progenitores, puede presentar a la edad adulta un trastorno de la personalidad . Marsha M. Linehan postula el rol del ambiente invalidante como causa de la desregulación emocional que se produce en el trastorno límite de la personalidad.

Desarrollo Cognitivo Según Piaget

Jean Piaget dedicó varios de sus trabajos al estudio de las estructuras cognitivas en el niño. El niño desde que nace, va desarrollando sus estructuras cognitivas por medio de las experiencias. Piaget concibe la inteligencia como la capacidad de adaptación al medio que nos rodea. Este desarrollo prosigue un orden determinado, que incluye cuatro etapas, senso-motor (0-3 años), preconcreto o preoperatorio (3-7 años), concreto (7-13 años) y formal (13-19 años). El ser humano estaría siempre en constante desarrollo cognoscitivo, por lo tanto con cada experiencia nueva de deberá reestablecer un equilibrio.

Al llegar a las dos o tres semanas el niño comenzará a presentar lo que Piaget llamó «inteligencia práctica» que se construye exclusivamente con la manipulación de objetos. Por ejemplo: el niño se da cuenta de que cuando tira de un mantel y algún objeto se encuentra encima de éste, el objeto caerá al suelo, o si tira de un cordón a cuyo extremo hay atada una campana, sabrá que la campana sonará. O si aprieta un interruptor se enciende la luz.

Un suceso importante en el desarrollo cognoscitivo del niño es la aparición del lenguaje, el niño utilizará la expresión verbal para poder relatar sus acciones, lo cual conlleva otros acontecimientos también importantes. Este es el momento en que el niño se relacionará más cercanamente con el medio social.

Etapas del Desarrollo Infantil: Un Resumen

Las etapas del desarrollo infantil son un reflejo de cómo pueden ir creciendo y obteniendo habilidades. Cómo padres podemos estimularlos e impulsarlos. Podemos motivarlos con juegos simples de memoria como rompecabezas. Jugar en un parque y hacer actividades físicas. Colorear y pintar. Lo primordial es que vean esta experiencia como algo nuevo y fascinante no cómo una experiencia negativa.

Tabla de Hitos del Desarrollo Infantil

Edad Desarrollo Físico Desarrollo Cognitivo Desarrollo del Lenguaje Desarrollo Social/Emocional
0-3 meses Sostiene brevemente la cabeza, movimientos torpes Comienza a reconocer rostros Llanto diferenciado para distintas necesidades Sonríe en respuesta a estímulos
4-6 meses Se sienta con apoyo, intenta alcanzar objetos Sigue objetos con la mirada, muestra curiosidad Balbucea Ríe, muestra afecto
7-9 meses Gatea, se sienta sin apoyo Reconoce su nombre Dice sílabas Muestra ansiedad ante extraños
10-12 meses Se pone de pie, da algunos pasos Entiende instrucciones sencillas Dice "mamá" y "papá" Imita gestos
13-18 meses Camina solo, sube escaleras con ayuda Señala objetos Dice varias palabras Imita a otros

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