La dermatitis seborreica es una inflamación de la piel que se manifiesta en áreas con alta concentración de glándulas sebáceas. Estas glándulas, presentes en todo el cuerpo excepto en las palmas de las manos y plantas de los pies, producen una sustancia grasa que protege la superficie cutánea.
¿Qué es la Dermatitis Seborreica?
Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel muy frecuente que cursa en brotes. Se manifiesta en forma de zonas rojas descamadas en la piel del rostro, alrededor de las aletas nasales y sobre las cejas. Un análisis del cuero cabelludo a menudo revela escamas pegajosas en la línea del cabello. En ocasiones, aparece una zona redonda y descamada en el centro del pecho.
¿Cuándo Aparece?
La dermatitis seborreica infantil, que es la forma más precoz, se inicia antes de los 2 meses de edad y afecta sobre todo al cuero cabelludo del bebé. Se ven placas rojas o rosadas cubiertas de escamas amarillentas. Es lo que se llama costra láctea y suele desaparecer entre el 4º y el 8º mes. También puede afectar a la cara, área del pañal y los pliegues.
En el niño preescolar y escolar es frecuente que afecte a las pestañas, y puede producir picor. A veces hay fisuras, sobre todo si se afectan las axilas o las ingles y pueden llegar a infectarse por bacterias y hongos.
Es más frecuente en el cuero cabelludo, donde se sueltan y caen a modo de caspa y en la cara, a ambos lados de la nariz, las cejas, los bordes de los párpados, el entrecejo, detrás de las orejas y dentro del oído. También se extiende a la zona del escote.
¿Qué Causa la Dermatitis Seborreica?
Los médicos no han identificado una única causa de la dermatitis seborreica; esta patología puede ser causada por la combinación de varios factores, como:
- Estrés
- Piel o cuero cabelludo grasos
- Proliferación excesiva de hongos presentes de manera natural en la piel
- Algunas patologías médicas o medicamentos
- Clima seco y frío
- Genética (se cree que es hereditario)
En los bebés, se cree que la causa de la costra láctea es una excesiva producción de sebo (un cuero cabelludo graso) asociada a una proliferación excesiva de hongos, lo que causa la inflamación.
La Costra Láctea en Bebés
En los bebés, la dermatitis seborreica se conoce como costra láctea. La costra láctea es como se denomina a la dermatitis seborreica en los bebés de hasta 3 meses. Los signos y síntomas son similares a los de la dermatitis seborreica adulta, pero la distribución es diferente, ya que se limita al cuero cabelludo. No obstante, a veces aparece en orejas, párpados, cejas, nariz, cuello, ingle o axilas. El cuero cabelludo del bebé desarrolla rojeces, picor y espesas escamas amarillas o marrones.
Síntomas de la Dermatitis Seborreica
La dermatitis seborreica aparece en forma de costra o caspa en el cuero cabelludo. Se acompaña de enrojecimiento de la piel. No suele ir acompañado de otros síntomas del estado general, aunque en algunos casos puede causar cierta incomodidad y picazón leve. En ocasiones, puede ocurrir que se note una pérdida de cabello en la zona con dermatitis, debido al exceso de acumulación de escamas o a la inflamación local.
Reconocer estos síntomas de eczema capilar es crucial para poder tratarla adecuadamente:
- Escamas amarillentas o blancas. Estas escamas suelen aparecer en el cuero cabelludo y pueden ser grasientas.
- Enrojecimiento e irritación.
- El prurito es un síntoma común y puede variar en intensidad.
- Costras.
- Piel grasa.
¿Cómo Evoluciona?
Su curso es benigno. Cursa en brotes, con remisiones y recaídas frecuentes. No es contagiosa y rara vez se generaliza por todo el cuerpo.
En la adolescencia está más localizada. Se limita al cuero cabelludo y a las zonas de los pliegues, bordes de los párpados y conducto auditivo externo. Es raro que pierdan el cabello. Las lesiones del adolescente desaparecen con la edad.
Tratamiento de la Dermatitis Seborreica
El tratamiento de la dermatitis seborreica en niños o escozor en el cuero cabelludo suele ser sencillo y efectivo si se siguen las recomendaciones adecuadas. De hecho, suele desaparecer por sí sola con el tiempo y solo se necesita aliviar los síntomas mientras dure.
El tratamiento de la dermatitis seborreica en bebés se enfoca en suavizar y remover las escamas y en mantener la piel hidratada.
En muchos casos puede llegar a desaparecer en pocas semanas, incluso sin tratamiento. Aun así, es recomendable observar de cerca la evolución, ya que la dermatitis seborreica puede volver a aparecer después de haber desaparecido temporalmente.
El tratamiento más utilizado son champús especialmente formulados para la dermatitis que no solo ayudan a eliminar las escamas, sino que previenen de la reaparición de escamas en la piel.
El tratamiento en niños debe ser diferente al de adultos, no puede ser agresivo y podrán utilizar cremas con corticoides tópicos suaves, aplicados directamente sobre la piel, champús ricos en azufre o breas o incluso vaselina.
A diferencia de la costra láctea, la dermatitis seborreica sí requiere tratamiento cuando provoca molestias o problemas de tipo psicosocial.
Para la cabeza se puede usar un champú antiseborreico, que contenga sulfuro de selenio, brea o ketoconazol, que puede aplicarse 2 ó 3 veces por semana o un exfoliante como la keluamida.
Tratamientos Específicos:
- Champús especiales: Utilizar un champú calmante y suave, como el Champú Calmante para niños de Protec Skinkare es esencial para tratar la dermatitis seborreica.
- Champús medicados para bebés: Busca productos que contengan ingredientes como ketoconazol, piritiona zinc o ácido salicílico, formulados especialmente para la piel sensible de los bebés.
- Evitar productos irritantes.
- Cepillado suave.
- Para la dermatitis seborreica en el cuero cabelludo:, elige un champú antimicótico, como el ketoconazol en primera instancia para mejorar la picazón. Después, para el mantenimiento, utiliza un champú muy suave diseñado específicamente para cueros cabelludos sensibles.
Si las escamas son abundantes podemos utilizar parafina líquida, glicerina o aceite de oliva. Estos productos ayudan a suavizar las costras, lo que facilita su eliminación sin dañar la piel.
Si es posible, se deben evitar los corticoides tópicos en caso de dermatitis seborreica. Mientras actúan, pueden llegar a producir pequeñas lesiones parecidas al acné en estas áreas que cuentan con abundantes glándulas sebáceas. Además, pueden provocar rosácea si se utilizan regularmente.
Tu dermatólogo puede prescribirte cremas antimicóticas (que contengan ketoconazol o ciclopiroxolamina) para combatir el hongo pityrosporum ovale. Los tratamientos locales a base de litio también resultan eficaces.
Se recomienda un tratamiento de mantenimiento prolongado también para estabilizar los brotes.
En el caso de los niños, podemos aligerar los síntomas no cubriendo su cabeza con gorros.
Consejos Adicionales
- La piel facial se irrita con facilidad. Utiliza limpiadores suaves, como agua micelar, pero nunca jabón, ya que agrava la irritación.
- No siempre las cremas hidratantes son bien toleradas. No obstante, si la piel presenta una sensación tirante, necesita hidratación. Elige productos dermocosméticos diseñados para ser tolerados y que contengan agentes activos que actúen contra la dermatitis seborreica.
- Las escamas no se deben rascar o arrancar con la mano, ya que esto puede dañar la piel.
- Higiene: utilizar jabones neutros. La costra láctea se puede retirar con aceites, vaselina o geles específicos para la costra láctea. En general se puede tratar con antifúngicos tópicos y productos que intentan regular la producción de grasa.
La piel de quienes sufren dermatitis seborreica se irrita con facilidad simplemente al lavarla.
En el caso de los niños, podemos aligerar los síntomas no cubriendo su cabeza con gorros.
¿Cuándo Consultar a un Médico?
- Si la dermatitis seborreica es severa o no mejora con el tratamiento en casa, hay que consultar con el pediatra o a un dermatólogo.
Es una afección causada por un aumento de la producción de grasa de la piel (sebo). Estudios recientes indican que el 50% de la población sufre seborrea. En bebés, normalmente aparece durante los primeros tres meses de vida y se denomina “costra láctea”. En los adultos suele aparecer o bien durante la pubertad o en la mediana edad.
Ceramol cuenta con una línea de productos diseñados para aliviar la seborrea en la zona del cuero cabelludo, facial y corporal. La acción global de estos productos, ayuda a atenuar los síntomas típicos de la piel seborreica como el picor, la rojez y la descamación, y también reequilibra la barrera cutánea. Incorpora tecnología macromicelar Ceramol, que limpia la piel sin dañar la barrera cutánea. Su composición lo hace seguro para toda la familia y se puede usar en todas las edades. Es uno de los productos más vendidos de esta línea.
Gracias a su formulación con climbazol, piroctona olamina y niacinamida, Loción DS nos ayuda a controlar la descamación, la rojez y el picor.
En su fórmula encontramos lípidos epidérmicos fundamentales que reequilibran y reestructuran la barrera cutánea. Usaremos este producto como tratamiento de choque, cuando el brote aparezca.
La costra láctea, que aparece en la cabeza de algunos recién nacidos en la primera o segunda semana de vida, es la primera manifestación de la dermatitis seborreica.
No se sabe con seguridad. Hay una forma infantil, autolimitada, que afecta a los niños durante los primeros meses de vida y luego desaparece.
La lesión no duele, no molesta, aunque a veces puede picar.
Es un proceso autolimitado, con tendencia a la remisión y la aparición de las lesiones de nuevo.
La costra láctea se puede retirar con aceites, vaselina o geles específicos para la costra láctea.
En general se puede tratar con antifúngicos tópicos y productos que intentan regular la producción de grasa.
Desde la dermatitis seborreica hasta infecciones por hongos, existen varias razones por las cuales los niños pueden experimentar esta molestia. Por eso, es tan importante identificar el motivo exacto y usar los productos para el cuidado de la piel de bebé en función de este.
Algunas reacciones alérgicas a productos para el cuidado del cabello, como champús o acondicionadores, pueden causar irritación y picor.
La dermatitis seborreica es la afección más común en los niños y puede causar diversos síntomas en el cuero cabelludo.
Utilizar un champú calmante y suave, como el Champú Calmante para niños de Protec Skinkare es esencial para tratar la dermatitis seborreica.
La dermatitis seborreica es una condición manejable con el cuidado y tratamiento adecuados.
La costra láctea es muy común en los primeros meses de vida, pero no todos los padres saben cómo enfrentarse a ella.
Se caracteriza por la presencia de escamas gruesas, amarillentas o blanquecinas, adheridas y a menudo con aspecto graso, que pueden acompañarse de eritema subyacente.
Es una patología benigna, autolimitada y frecuente en lactantes, especialmente en los primeros meses de vida, con una prevalencia que puede alcanzar hasta el 44% en menores de 12 meses, siendo más común en menores de 3 meses.
La causa exacta de la costra láctea no está completamente esclarecida, pero se considera que resulta de una combinación de factores:
- La actividad aumentada de las glándulas sebáceas es estimulada por hormonas maternas que el bebé recibe durante el embarazo, con la consiguiente sobreproducción de sebo.
- La colonización cutánea por levaduras del género Malassezia.
- Una respuesta inflamatoria local.
No tiene relación con la leche materna o de fórmula, tampoco se asocia a mala higiene, alergias alimentarias, ni al tipo de champú utilizado.
A menudo debajo de las escamas de la costra láctea, nos podemos encontrar con una zona eritematosa.
Generalmente no hay prurito ni molestias a nivel de otros sistemas del organismo, el lactante suele estar asintomático fuera de lo que son las lesiones cutáneas.
En casos más extensos, puede haber afectación de otras áreas seborreicas como pueden ser las cejas y los pliegues retroauriculares.
Tiende a desaparecer sola antes del primer año de vida, pero si es muy llamativa o impide el crecimiento del pelo, conviene tratarla.
El tratamiento de esta patología benigna y autolimitada se basa principalmente en medidas conservadoras.
En primer lugar, se pueden utilizar emolientes suaves, como el aceite mineral, vaselina o aceites vegetales, aplicados para ablandar las escamas, seguidos de lavado suave y remoción mecánica con un cepillo blando o peine fino.
En la mayoría de los casos, estas medidas son suficientes.
Si la respuesta a esta primera línea de tratamiento es insuficiente o hay inflamación significativa, pueden considerarse la aplicación de corticoides tópicos de baja potencia (hidrocortisona 1% en crema o loción, por períodos cortos de hasta 1-2 semanas) siempre y cuando estén prescritas por el equipo sanitario responsable.
En casos excepcionales, se han utilizado champús antifúngicos (por ejemplo, bifonazol 1%) con buena tolerancia y eficacia. No se recomienda el uso rutinario de antifúngicos tópicos ni de corticoides potentes en lactantes.
La dermatitis seborreica en niños mayores o adolescentes suele manifestarse como escamas finas o gruesas, blanquecinas o amarillentas, de aspecto graso, acompañadas de eritema y frecuentemente prurito.
Las lesiones suelen estar localizadas no sólo en el cuero cabelludo sino también en áreas seborreicas como la cara (especialmente surcos nasolabiales, cejas, y entre ellas y la raíz de la nariz), conducto auditivo externo, parte superior del tronco y pliegues.
La afectación puede ser más crónica, con tendencia a recurrencias y exacerbaciones, a diferencia del curso autolimitado en lactantes.
No es contagiosa ni tampoco está relacionada con la higiene.
Se trata de una inflamación crónica de la piel, con un impacto psicosocial importante, influida por varios factores:
- Proliferación del hongo Malassezia (que todos tenemos en la piel).
- Mayor actividad de las glándulas sebáceas inducidas por los andrógenos.
- Predisposición genética.
- Estrés.
- Cambios hormonales.
La primera línea de tratamiento para el cuero cabelludo son los champús con agentes antifúngicos (como ketoconazol, sulfuro de selenio o piritionato de zinc), usados 2-3 veces por semana hasta el control y luego de forma intermitente para mantenimiento.
Para lesiones en cara y otras áreas, los antifúngicos tópicos (crema de ketoconazol o ciclopirox) son eficaces y seguros para uso prolongado.
En casos con inflamación significativa, se pueden emplear corticoides tópicos de baja o media potencia (hidrocortisona, desonida, triamcinolona) en cursos cortos (1-2 semanas) para controlar brotes, evitando el uso prolongado por riesgo de atrofia de la piel y otros efectos adversos.
Los inhibidores de la calcineurina tópicos (tacrolimus, pimecrolimus) son una alternativa útil en áreas sensibles (cara, pliegues) o cuando se requiere tratamiento recurrente, con eficacia comparable a los corticoides y perfil de seguridad aceptable.
Tabla resumen de los tratamientos:
| Tratamiento | Descripción | Frecuencia |
|---|---|---|
| Champús antifúngicos (ketoconazol, sulfuro de selenio, piritionato de zinc) | Primera línea para el cuero cabelludo | 2-3 veces por semana para control, luego intermitente para mantenimiento |
| Antifúngicos tópicos (crema de ketoconazol o ciclopirox) | Para lesiones en cara y otras áreas | Uso prolongado, seguro y eficaz |
| Corticoides tópicos (hidrocortisona, desonida, triamcinolona) | Para inflamación significativa | Cursos cortos (1-2 semanas), evitar uso prolongado |
| Inhibidores de la calcineurina tópicos (tacrolimus, pimecrolimus) | Alternativa en áreas sensibles o para tratamiento recurrente | Eficacia comparable a corticoides, perfil de seguridad aceptable |
