Dermatitis Seborreica en Bebés: Causas, Síntomas y Tratamientos

La dermatitis seborreica es una afección cutánea crónica que afecta a la piel, también conocida bajo el nombre de eczema. Una de las afecciones cutáneas más comunes, la dermatitis seborreica en bebés afecta a la gran mayoría de los lactantes, durante los primeros meses de vida y, normalmente, suele desaparecer de forma natural con el paso del tiempo, sin necesidad de aplicar tratamiento.

Cuando esta afección afecta el cuero cabelludo del bebé, se llama costra láctea, aunque también se le conoce como gorra de cuna, costra de leche o pityriasis capitis. La costra láctea es el término coloquial para referirnos a la dermatitis seborreica infantil localizada en el cuero cabelludo.

¿Qué es la Costra Láctea?

La costra láctea es una forma de dermatitis seborreica que afecta al cuero cabelludo de los bebés, causando descamación, enrojecimiento e irritación. Es una dolencia inflamatoria de la piel muy común, que se presenta de forma precoz, prácticamente desde el nacimiento. La dermatitis seborreica puede manifestarse a cualquier edad, sin embargo, cuando afecta al cuero cabelludo del bebé entre las dos primeras semana de edad y los tres meses, se conoce como costra láctea.

Se caracteriza por la presencia de escamas gruesas, amarillentas o blanquecinas, adheridas y a menudo con aspecto graso, que pueden acompañarse de eritema subyacente. Afecta principalmente al cuero cabelludo del recién nacido y puede extenderse al rostro, principalmente a la zona del centro de la cara y a los pliegues de alrededor de la nariz, detrás de las orejas, del cuello, del ombligo, de las axilas o las ingles.

Se trata de una erupción caracterizada por manchas rojizas de borde bien definido, que aparecen cubiertas de una descamación amarillenta de aspecto grasiento. La costra láctea en bebés comienza tras cubrir el cuero cabelludo con una costra de aspecto graso y amarillento que, a pesar de lo que los padres puedan creer, estas no producen la caída del pelo ni suele producir picor.

Es una patología benigna, autolimitada y frecuente en lactantes, especialmente en los primeros meses de vida, con una prevalencia que puede alcanzar hasta el 44% en menores de 12 meses, siendo más común en menores de 3 meses. A pesar de lo que muchos padres puedan pensar, la costra láctea es benigna y puede curarse espontáneamente.

¿Quién la padece?

De acuerdo a la Asociación Española de Pediatría (AEPED), no se conoce la prevalencia exacta de la dermatitis seborreica infantil, ya que solo los casos más graves acuden a las consultas médicas. De acuerdo a la experiencia de esta entidad, supone el 13% de toda la patología atendida en niños menores de 1 año. Normalmente, y según la misma fuente, aparece en la lactancia, entre la primera-segunda y la octava semana de vida, aunque, en algunos casos, puede durar meses.

Causas de la Dermatitis Seborreica en Bebés

Las causas exactas de la dermatitis seborreica en bebés no están completamente claras, pero se cree que pueden estar relacionadas con cambios en la calidad de la grasa de la piel y el crecimiento del hongo malassezia. No hay una causa definida o exacta que provoque la aparición de este sarpullido, lo más probable es que se deba a una combinación de factores.

La causa exacta de la costra láctea no está completamente esclarecida, pero se considera que resulta de una combinación de factores:

  • La actividad aumentada de las glándulas sebáceas es estimulada por hormonas maternas que el bebé recibe durante el embarazo, con la consiguiente sobreproducción de sebo.
  • La colonización cutánea por levaduras del género Malassezia.
  • Una respuesta inflamatoria local.
  • Predisposición genética (usualmente alguno de los padres tiene dermatitis seborreica y se sospecha la asociación con Dermatitis Atópica).
  • Alteración metabólica (un defecto leve de las enzimas del metabolismo de las grasas).
  • La irritación infecciosa por hongos (especialmente especies de Malassezia).

Por otro lado, hay que tener en cuenta que en algunas ocasiones este tipo de infecciones pueden producirse por un tipo de hongos. En los bebés, se cree que la causa de la costra láctea es una excesiva producción de sebo (un cuero cabelludo graso) asociada a una proliferación excesiva de hongos, lo que causa la inflamación. La influencia androgénica en la secreción sebácea explica la aparición de los ezcemátides en el lactante, influenciado por las hormonas maternas, y en el inicio de la pubertad.

No tiene relación con la leche materna o de fórmula, tampoco se asocia a mala higiene, alergias alimentarias, ni al tipo de champú utilizado. En cualquier caso, la costra láctea no es contagiosa ni peligrosa y tampoco tiene origen alérgico ni la provoca la falta de higiene.

Síntomas de la Dermatitis Seborreica en Bebés

En relación a los síntomas más característicos de la dermatitis seborreica en bebés, podemos encontrar el enrojecimiento de la piel, así como una leve inflamación. También es muy común unas escamas gruesas con una costra de un color amarillento o blanquecino.

Las manifestaciones de la dermatitis seborreica en niños o bebés son placas rojizas con descamación o costra amarillenta en zonas de mayor concentración de glándulas sebáceas, es decir, el cuero cabelludo, las caras laterales de la nariz, las cejas, los parpados, la zona de detrás de las orejas y la zona media del tórax. En ocasiones se extiende al tronco, axilas, ingle, alrededor del ombligo y espalda. A menudo debajo de las escamas de la costra láctea, nos podemos encontrar con una zona eritematosa. Generalmente no hay prurito ni molestias a nivel de otros sistemas del organismo, el lactante suele estar asintomático fuera de lo que son las lesiones cutáneas.

Incluso, en los casos más graves, las escamas producidas por la costra láctea pueden llegar a extenderse a otras zonas corporales, como puede ser el cuello u zonas con pliegues corporales, como son las axilas, las ingles o el ombligo. Entre los síntomas más comunes de esta dolencia, se hallan: enrojecimiento e inflamación leves de la piel; escamas gruesas, con costra, de color amarillo o blancuzco, que aparecen en el cuero cabelludo y en la frente, párpados, cejas, orejas y pliegues de alrededor de la nariz.

En casos más graves, puede extenderse hacia el cuello y el tronco y a otras zonas de pliegues corporales, como axilas, ombligo o ingles, y, especialmente, al área del pañal. Los bebés más mayores pueden rascarse, lo que puede llegar a provocar infecciones. La lesión no duele, no molesta, aunque a veces puede picar.

Tratamiento de la Dermatitis Seborreica en Bebés

Realmente la dermatitis seborreica no necesita un tratamiento concreto, puesto que suele desaparecer con el paso de las semanas o los meses. Tan solo será necesario seguir ciertas recomendaciones para reducir la producción de escamas, así como su eliminación del cuero cabelludo. El tratamiento suele implicar el uso de champús suaves para bebés con ingredientes queratolíticos para reducir las escamas.

El pronóstico de la costra láctea es bueno y se puede llegar a curar por sí sola. Es importante que el tratamiento lo indique el pediatra ya que se trata de evitar siempre los tratamientos agresivos por dos razones: generalmente la costra láctea suele resolverse espontáneamente y para evitar reacciones adversas por un uso inadecuado de fármacos. Los glucocorticoides de baja potencia, utilizados únicamente los primeros días, son útiles.

A continuación, te vamos a dar una serie de tips para el tratamiento de la dermatitis seborreica en bebés, que te ayudarán a aliviar los síntomas:

  • Debes realizar lavados suaves, mojando el cuero cabelludo del bebé antes de enjabonarlo.
  • Lavarse el cabello del bebé con un champú para bebes suave y que no irrite los ojos.
  • Se recomienda realizar lavados suaves y usar un cepillo de cerdas suaves para levantar las escamas sueltas.
  • La costra láctea se puede retirar con aceites, vaselina o geles específicos para la costra láctea.

Igualmente, se pueden aplicar al bebé lociones, geles, cremas no engrasantes o emulsiones específicas, que ayudarán a reducir el exceso de sebo y la inflamación, lo que disminuye el enrojecimiento, calma la piel y favorece que las escamas de despeguen. Para aplicarlo correctamente, deben seguirse las siguientes pautas:

  1. Aplicar una pequeña cantidad sobre el cuero cabelludo del bebé. En caso de dermatitis seborreica facial, también puede usarse en las áreas afectadas del rostro.
  2. Masajear suavemente la zona con los dedos.
  3. Lavar con un champú suave para bebés y aclarar bien, de manera que no queden restos del producto.

En los casos más intensos, si aparecen costras o heridas, debes hidratar la piel utilizando un gel hidratante para bebé, aplicando una fina capa y masajeando durante un minuto con mucho cuidado. En el caso de que las escamas no desaparezcan tras el lavado y el cepillado del cabello del bebé, se puede optar por el uso de algún aceite mineral o vaselina en el cuero cabelludo. Para llevar a cabo este proceso, tan solo deberás empapar el cuero cabelludo con el aceite o la vaselina y esperar durante unos minutos.

Si este tipo de tratamientos no funciona, es mejor optar por las recomendaciones médicas. Pues en el caso que la costra láctea no responda bien a los champús, los médicos suelen recetas champús o cremas que contienen esteroides o antifúngicos. Pero este tipo de tratamientos siempre deben ser utilizados con recetas médica. Es importante evitar el rascado para reducir el peligro de infección. En general se puede tratar con antifúngicos tópicos y productos que intentan regular la producción de grasa.

Debido principalmente a que las placas hiperqueratósicas son autolimitadas, los cuidados locales de la piel pueden llegar a ser suficientes. Por otro lado, es posible que el dermatólogo/pediatra le prescriba un tratamiento que se absorba adecuadamente. Corticoides tópicos: es el tratamiento de elección. Es preciso seleccionar aquellos de potencia moderada. Champús: pueden contener en bajas concentraciones keluamida, caléndula, ácido salicílico y derivados del ácido undecilénico. Cremas: contienen un 10% de keluamida y se debe aplicar una gruesa capa en la placa y dejar actuar durante aproximadamente 15 minutos. Corticoides orales: se recomienda en casos en los cuales la dermatitis sea general. Ketoconazol (2%): en forma de crema o en champú.

Los tratamientos locales a base de litio también resultan eficaces. Se recomienda un tratamiento de mantenimiento prolongado también para estabilizar los brotes.

En casos intensos, se puede aplicar gel hidratante para bebés. Si la costra láctea presenta signos de infección, como enrojecimiento o picazón intensa, es importante consultar al pediatra para recibir un tratamiento específico.

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