Hoy, celebramos y recordamos a Nino Bravo, una de las voces más emblemáticas de la música española. A pesar de su corta carrera, su impacto perdura en el tiempo, convirtiéndolo en un mito. Este homenaje explora su vida, desde sus humildes comienzos hasta su consagración como estrella, y cómo su legado sigue vivo en el corazón de sus admiradores.
Nino Bravo en 1972
Primeros Años y Vocación Musical
Luis Manuel Ferri Llopis, conocido artísticamente como Nino Bravo, nació en Aielo de Malferit (Valencia) el 3 de agosto de 1944. A los cuatro años, su familia se trasladó a Valencia, donde su padre trabajaba. Más tarde, se establecieron definitivamente en Valencia tras una breve estancia en Carcagente.
Desde joven, Luis Manuel mostró un talento innato para el canto, aunque no le daba mucha importancia. Fue su amigo Vicente López quien le convenció de sus habilidades después de escucharlo cantar con pasión "Libero" de Domenico Modugno. Junto con Luis Mariano, Modugno se convirtió en uno de sus ídolos.
Su amplio registro vocal le permitía imitar a Tony Williams, el tenor de Los Platters. Por ello, no es sorprendente que su primera presentación en público fuera interpretando el famoso "Only You" del grupo vocal.
Inicios Musicales
Sus primeros pasos en la música se produjeron con el trío Los Hispánicos, que ganó un concurso en una emisora local. Luego formó parte de Los Superson. Esta actividad musical la compaginaba con su trabajo en un taller de joyería donde llegó a ser pulidor de diamantes.
Tras cumplir el Servicio Militar en la Marina, en Cartagena, buscó un trabajo estable. Sin embargo, una voz como la suya no podía ser desaprovechada. Sus amistades, especialmente Miguel Siurán, un locutor de Radio Popular de Valencia, le animaron a buscar una oportunidad. Fue entonces cuando le bautizaron con el nombre artístico de Nino Bravo.
El nombre lo tomó prestado de un amigo, y el nuevo apellido venía dado por la potencia y la fuerza arrolladora de su voz, muy en la línea de Tom Jones y sobre todo de Engelbert Humperdinck más dado al repertorio baladístico. El cantante no hacía nada por ocultar estas influencias, incluso las potenciaba, aunque su mánager le convenció de que debía buscar un camino más personal.
Consolidación y Éxito
Su debut oficial tuvo lugar en 1968, en La Vall de Uxó (Castellón) donde concurrió con la pieza “Canzone per te”, de Bardotti y Endrigo, que ese mismo año había resultado vencedora en el Festival de San Remo en las voces de Roberto Carlos y de su autor, Sergio Endrigo. Al año siguiente, durante las fiestas de las fallas, se presentó en el Teatro Principal de Valencia, con un espectáculo que él mismo financió.
Tras varios intentos fallidos logró un contrato con Polydor que editó su primer single, integrado por los temas “Como todos” y “Es el viento”que había compuesto especialmente para él Manuel Alejandro. Por entonces el compositor estaba algo distanciado de Raphael aunque todo el mundo lo identificaba por ser el sastre musical de “el Niño de Linares”, esto motivó en su momento comparaciones, más que odiosas injustas e injustificadas.
Fue con otro tema de Alejandro, “No debo pensar en ti” con el que Nino Bravo pasó sin pena ni gloria por el Festival de Barcelona, llamando más la atención por su ceñido traje de cuero blanco -siempre fue un tanto extremado en cuestión indumentaria- que por la canción que presentaba.
La casa discográfica había depositada sus esperanzas en Manuel Alejandro pero sin embargo la voz del nuevo cantante se empezaría a oir con fuerza gracias a “Te quiero, te quiero”, un tema compuesto por Augusto Algueró en colaboración con Rafael de León, el letrista más prolífico de la copla andaluza. Una versión anterior y con diferente texto de esta pieza ya había sido interpretada por Lola Flores en una película.
También Raphael la había grabado aunque finalmente no se editó por divergencias con su discográfica. Nino fue finalmente el encargado de darla a conocer, pero no inmediatamente. El tema despegó a partir de sus apariciones en “Pasaporte a Dublín”, un programa de TVE española destinado a elegir al representante español del Festival de Eurovisión.
Finalmente salió elegida Karina pero la gente se quedó prendada de la voz del nuevo artista y empezó a reclamar en las tiendas de discos “algo” de aquel intérprete. Así fue como “Te quiero, te quiero” llegó al número uno de las listas de éxitos donde permaneció casi dos meses. La canción cruzó el charco y se escuchó también en bastantes países sudamericanos.
Este tema y los ya citados de Manuel Alejandro aparecieron en el primer álbum del cantante bajo la dirección musical de José Torregrosa -uno de los directores artísticos de Polydor- que firmó también algunos arreglos como como el de “Voy buscando” un tema firmado por los que habrían de ser sus mejores compositores, Pablo Herrero y José Luis Armenteros que aportaron a aquel L.P. Al año siguiente editó su segundo L.P. compusieron “Elizabeth”. En el plano personal 1971 fue el año en que contrajo matrimonio. A finales de ese mismo año participó en el Festival de Río de Janeiro donde a punto estuvo de alzarse con el triunfo aunque ciertas irregularidades en las votaciones jugaron en su contra.
La consagración del cantante llegaría en 1972 con su tercer L.P. (“Mi tierra”) donde figuraba el histórico “Libre”, su canción fetiche. Esta canción quedaría ya instalada para siempre en la memoria popular colectiva, aunque a finales de los noventa renacería con nuevos bríos gracias a una versión alocada que hizo, medio en serio medio en broma, un estrambótico personaje autodenominado “El chaval de la peca”. La curiosa versión tampoco fue muy popular al principio pero su utilización en la campaña publicitaria de una compañía de telefonía movil la puso nuevamente en boca de todos. El tema estaba firmado por Herrero y Armenteros que volvieron a dar en la diana con “Un beso y una flor”, así se tituló también el último L.P.
En 1972 Nino Bravo empezó a saborear el triunfo con constantes viajes a Sudamérica donde vendió grandes cantidades de discos, epecialmente en Argentina. Sólo Méjico le fue esquivo. Tampoco le faltaron galas en su país. Para sus desplazamientos por la geografía española compró un Mercedes con el que tuvo su primer accidente automovilístico en el que no hubo que lamentar daños personales.
Con sus primeros ahorros, el cantante pretendía montar una discoteca y estaba ilusionado con la producción de nuevos valores, tenía muchas esperanzas en un dúo valenciano llamado Humo.
Éxitos Inolvidables:
- Te quiero, te quiero
- Voy buscando
- Esa será mi casa
- Puerta de amor
- Perdona
- Mi gran amor
- Noelia
- Mi querida mamá
- Cartas amarillas
- Un beso y una flor
- Mi tierra
- Carolina
- Libre
Además, Nino Bravo participó en la elección del representante español en el Festival de Eurovisión en dos ocasiones. En la primera, en 1970 se presentó con el tema Esa será mi casa. No consiguió llegar a la final, que ganó Julio Iglesias con Gwendolyne (con la que quedaría 4º en Eurovisión). La segunda y más recordada fue en el programa Pasaporte a Dublín (1971), donde quedó en tercera posición.
Trágica Desaparición
Como decía en uno de sus temas más famosos, Nino Bravo no podía separarse del hogar en el que "el cielo se unía con el mar". Rompiendo la norma de la mayoría de artistas que se trasladaron a la capital de Madrid para desarrollar su carrera musical, optó por quedarse en su Valencia natal. Una decisión que le mantuvo cerca de los suyos, pero que le obligó a pasar media vida en la carretera.
En un año, el cantante podía recorrerse cerca de 115.000 kilómetros. Siempre a borde de aquel BMW 2800 de segunda mano, el mismo coche en el que perdería la vida y en el que, sin saberlo, encendería la chispa de una melodía arrolladora que jamás se pudo escuchar y de su gran canción póstuma. Ocurrió el 16 de abril de 1973. Junto a él, en su último trayecto Valencia-Madrid, viajaban los músicos Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, del dúo Humo, y su camarada musical Pepe Juesas.
La idea era grabar algunos coros para el que iba a ser el quinto disco de estudio del valenciano. Un elepé del que ya se habían comenzado a grabar varios temas en Londres y en el que se incluían canciones como América, América, otro de sus grandes éxitos.
Lugar del accidente de Nino Bravo
Legado Póstumo
Esa canción formaba parte del disco en el que trabajaba entonces el cantante: ...Y volumen 5, que tuvo que ser terminado por su equipo con descartes de otros trabajos y grabaciones recuperadas. Entre los temas figuran ese América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole.
Pero entre todas hay una muy especial, Vivir, la única canción conocida en cuya composición participó el cantante y que quiso dedicar a su esposa, Mary. El tema lo tuvieron que terminar Vicente López y Pepe Juesas.
El 12 de septiembre de 1973, tan solo cinco meses después de la muerte de Nino Bravo, grandes artistas celebraron un concierto en la Plaza de Toros de Valencia en honor al cantante y cuya recaudación fue un regalo para su segunda hija, Eva María, a la que no puedo conocer, ya que nació el 27 de noviembre de 1973.
En ese macroconcierto, al que asistieron más de 20.000 personas, actuaron, entre otros, Julio Iglesias, Dova, Los Puntos, Manolo Escobar y Los Superson Jaime Morey, Yaco Lara, Dúo Humo, Control, Basilio, Mari Trini, Víctor Manuel, Los Mismos, Daniel Velázquez, 5 Xics, Fórmula V, Bruno Lomas, Mocedades, Juan Pardo...
A los pocos meses de su fallecimiento apareció, entre la expectación general, su álbum póstumo “América, América”, título tomado del último éxito que Herrero y Armenteros compusieron para él y que abría el L.P. donde además de otros temas inéditos como “Laura” o “Vuelve”, se incluía un popurrí final con sus canciones más conocidas.
Tras un par de recopilaciones convencionales, en 1980 apareció un álbum en el que se acoplaron a la voz del cantante nuevas instrumentaciones a cargo de Luis Cobos. El trabajo tenía su mérito pero no aporta nada interesante a las versiones originales. Lo mismo sucedió con los álbumes que posteriormente produjo -con gusto y profesionalidad, eso sí- Juan Carlos Calderón donde se “obligaba” al cantante a compartir sus canciones con artistas que en algunos casos estaban fuera de lugar.
Tras el éxito de “Te quiero, te quiero” apareció este L.P. que además del famoso tema de Augusto Algueró y Rafael de León incluía las primeras canciones que grabó el intérprete, temas de Manuel Alejandro como “Es el viento” o “No debo pensar en ti”.
Abre el disco “Tu cambiarás” -así se titula la edición en CD de este trabajo-, un tema compuesto por el tándem Herrero-Armenteros que aportaban otras cuatro creaciones. Fue el primer trabajo que llevaba título genérico. Su tema más destacado es “Libre” que quedó como el tema más emblemático del artista levantino.
Es el último L.P. que el cantante editó en vida. Conservando la voz del cantante, se suprimió la instrumentación original y en su lugar se incorporó una nueva orquestación con arreglos de Luis Cobos que poco aportaba a los arreglos primitivos, si exceptuamos un vigoroso solo de saxo al final del tema “Esa será mi casa”. El resultado es muy discutible aunque era la primera vez que se hacía algo así y el conjunto era, como mínimo, curioso.
“Nino Bravo” (“Puerta de amor”, Polydor, 1971), “Y…vol.
El Legado Intacto
Nino Bravo fue una gran voz pero tras su muerte se convirtió en un mito del pop español. Sin embargo, no es por su fallecimiento trágico y prematuro -muchos son los artistas que han tenido ese infortunado final y han caído en el olvido-, que Nino Bravo ha perdurado en la memoria del público sino por la constatación, con el paso del tiempo, de que ninguna otra voz ha podido llenar el hueco que dejó. En su corta carrera, aunque gozó de éxito, no llegó a ser una estrella rutilante, existía la creencia de que era un cantante con buena voz y poco más.
Con el paso de los años se ha demostrado que Nino Bravo no sólo era una gran voz sino también un intérprete carismático -aún sin ser atractivo- y muy personal.
La voz de Nino Bravo no pudo apagarla su muerte.
Si algo nos enseñó Nino Bravo en su corta existencia es la importancia de Vivir.
Sus canciones eternas le mantienen vivo a través de la memoria de familiares y admiradores. No importa cuántas décadas pasen, aquel joven nacido en Aielo de Malferit (Valencia) seguirá despertando el interés de un público que para siempre se mantiene fiel.
Discografía Esencial
| Álbum | Año | Canciones Destacadas |
|---|---|---|
| Te Quiero, Te Quiero | 1970 | Te Quiero, Te Quiero, Voy Buscando |
| Nino Bravo | 1971 | Puerta de Amor, Esa Será Mi Casa |
| Mi Tierra | 1972 | Libre, Un Beso y una Flor |
| ...Y Volumen 5 | 1973 | América, América, Vivir |
