Dermatitis del Pañal: Causas, Tratamiento y Prevención

La dermatitis del pañal es un problema de la piel muy recurrente en los primeros años de vida de los bebés. No se sabe exactamente cuál es la prevalencia de la dermatitis del pañal, pero se calcula que entre un 7% y un 35% de los lactantes sufren este problema. Afecta a un 50 % de los bebés y se caracteriza por la aparición de rojeces en la zona del pañal, así como por una piel tirante con una textura similar al papel.

La dermatitis del pañal, aunque no sea un problema grave, es un problema muy recurrente de la piel en los primeros años de vida. Puede estar provocado por diversos factores, y no hay pediatra que no le pregunten recurrentemente por este problema, ¡aquí te resolveremos todas las dudas!

DERMATITIS DEL PAÑAL: Cómo prevenir y cómo tratar la Pañalitis. Cambio de pañal en bebés

¿Qué es la Dermatitis del Pañal?

En pocas palabras, la dermatitis del pañal o irritación del pañal en bebés es piel inflamada que presenta un color rojo vivo. La dermatitis del pañal es un proceso irritativo e inflamatorio provocado por condiciones de humedad, fricción y contacto que se producen en la piel del bebé que está en contacto con el pañal.

Fuente: pediatriaintegral.es

Cómo Identificar la Dermatitis del Pañal

La dermatitis del pañal se puede identificar por sus característicos síntomas como el enrojecimiento de la piel del bebé, la irritación, la descamación y la sensibilidad en la zona afectada del pañal (glúteos y muslos).

Causas de la Dermatitis del Pañal

La dermatitis del pañal puede estar provocada por diversos factores, que normalmente juegan un papel conjunto:

  • Heces y orina: Si no cambiamos continuamente a nuestro bebé la piel se puede irritar provocando una dermatitis. Dejar los pañales húmedos o sucios puede provocar un sarpullido en la piel delicada del bebé. Si no se cambia el pañal con frecuencia, se produce sobrehidratación y maceración en el estrato córneo, que hace a la piel más sensible a la fricción, alterando la función barrera y permitiendo la exposición de las capas más inferiores de la epidermis a los irritantes.
  • Fricción: El pañal y la ropa ajustada puede rozar la piel del bebé provocando una erupción cutánea. El roce constante del pañal con la piel delicada del bebé, especialmente cuando está húmedo, puede causar irritación y daño a la barrera cutánea.
  • Bacterias: La zona que cubre el pañal es una zona vulnerable para que puedan proliferar determinadas bacterias y hongos que causen una dermatitis del pañal, ya que son zonas húmedas y cálidas. Las cepas patógenas comunes Candida albicans y Staphylococcus aureus están asociadas con irritación de la piel.
  • Cambios en la dieta: Cuando los bebés comienzan a introducir alimentos sólidos, la composición de sus heces se modifica, lo que puede aumentar el riesgo de dermatitis del pañal. Los cambios en la dieta del bebé pueden provocar un aumento en la frecuencia de las deposiciones, lo que incrementa la posibilidad de que se desarrolle esta irritación en la zona del pañal.
  • Uso de antibióticos: El uso de antibióticos puede aumentar la posibilidad de desarrollar irritación en la piel, ya que estos medicamentos eliminan las bacterias que normalmente controlan el crecimiento de hongos. Además, el uso de antibióticos puede elevar el riesgo de sufrir episodios de diarrea.
  • Infecciones cutáneas: Infecciones cutáneas por hongos o bacterias, pueden desencadenar o exacerbar la dermatitis del pañal. Cuando se produce un desequilibrio en la flora microbiana natural de la piel, especialmente en el área cubierta por el pañal, puede dar lugar al crecimiento excesivo de bacterias como Staphylococcus aureus o la proliferación de hongos como la Candida, lo que contribuye a la irritación y la inflamación de la piel del bebé.
  • Dermatitis alérgica por contacto: Un ingrediente o químico concreto de un pañal, detergente, toallita húmeda o producto para el cuidado de la piel puede causar este tipo de dermatitis del pañal. Cambiar a una marca nueva de pañales, toallitas húmedas o detergente, así como de otros productos para la colada que se utilicen para lavar pañales de tela, también puede generar síntomas de la dermatitis del pañal.

Además, también debemos tener precaución, porque la piel de los bebés es más fina y delicada que la de un adulto, por eso debemos tener precaución a la hora de probar nuevos productos como toallitas o incluso el detergente de la ropa.

Tipos de Dermatitis del Pañal

  • Dermatitis irritante por contacto.
  • Candidiasis del pañal. Este crecimiento excesivo de hongos se debe principalmente al medio cálido y húmedo en el pañal. Clínicamente, la candidiasis del pañal cursa con un eritema intenso de tinte rojo violáceo, localizado inicialmente en los pliegues, con formación de pápulas y pápulo-pústulas satélites, alrededor de la lesión inicial.
  • Infecciones bacterianas. Las infecciones bacterianas por estafilococo o estreptococo pueden derivar en esta forma menos común de irritación del pañal, la cual requiere tratamiento con cremas o pomadas antibióticas. En el caso del impétigo estreptocócico o estafilocócico son lesiones erosivas, cubiertas por costras amarillentas y, a veces, ampollas, aunque en este caso suelen asentar sobre una piel eritematosa.

Diagnóstico Diferencial

Es importante considerar siempre la posibilidad de otras enfermedades, que pueden ser graves. Algunas de ellas son:

  • Dermatitis alérgica de contacto: La causa más frecuente es la alergia a alguno de los componentes de las cremas o toallitas utilizadas para el cuidado de la piel o para el tratamiento de la dermatitis del pañal, pero también a la goma de los pañales. Las lesiones son áreas eritematosas de contornos bien definidos y que afectan a cualquier parte de la zona cubierta por el pañal.
  • Miliaria: Ocurre por el aumento de calor y humedad en la piel cubierta por el pañal y se debe a la retención de sudor ecrino en los ductos. Típicamente, son pápulas o pequeñas pústulas, en los pliegues, generalmente pruriginosas. El tratamiento consiste en disminuir la temperatura de la zona “aireándola”.
  • Dermatitis seborreica: En la zona del pañal, se manifiesta como placas eritematosas, bien delimitadas en las ingles, pero sin el componente descamativo habitual en las lesiones del cuero cabelludo. Generalmente, en pocos días, aparecen también lesiones típicas en cuero cabelludo, detrás de las orejas, etc., que son las que permiten hacer el diagnóstico.
  • Psoriasis: Las lesiones de psoriasis en la zona del pañal son placas simétricas, muy bien definidas, eritematosas sin la descamación habitual en otras localizaciones. Suele haber una historia familiar de psoriasis, que junto con la falta de respuesta a corticoides tópicos de baja potencia, permiten el diagnóstico.
  • Deficiencia de zinc: Afecta, sobre todo,, a niños prematuros, porque sus necesidades de zinc pueden ser superiores a las que les proporciona la leche materna. También ocurre: en situaciones de malabsorción, en el curso de una diarrea prolongada, por una alergia a las proteínas de la leche o en pacientes con fibrosis quística. Son lesiones eritematosas, maculopapulosas, a menudo brillantes, con bordes delimitados y descamación periférica.
  • Acrodermatitis enteropática: Es una alteración autosómica recesiva del metabolismo del zinc, en la que faltan los transportadores del zinc en el intestino que ayudan en la absorción gastrointestinal. Suele manifestarse cuando los niños cambian de la lactancia materna a la artificial o cuando sus demandas de zinc son mayores que las que la leche de su madre puede proporcionar.
  • Deficiencia de biotina: Las manifestaciones cutáneas son similares a las de la acrodermatitis enteropática: lesiones eritemato-descamativas periorificiales. Se asocia también con alopecia, conjuntivitis y glositis, y si la deficiencia persiste, alteraciones neurológicas (irritabilidad, letargia, parestesias, etc.).
  • Dermatitis atópica: Suele respetar el área del pañal, pero en ocasiones, generalmente en el contexto de lesiones generalizadas, también afecta a esa zona. Son lesiones eritematosas de bordes mal definidos. El diagnóstico se establece por el resto de lesiones en localizaciones típicas. El tratamiento incluye cremas de corticoides e inhibidores de la calcineurina, además de las medidas de prevención (baños cortos, emolientes, etc.).
  • Hemangiomas infantiles: Cuando se presentan en el área del pañal, pueden confundirse con eritema y con frecuencia se ulceran (más del 50%).
  • Vitíligo: Plantea el diagnóstico diferencial con las lesiones hipocrómicas, postinflamatorias que pueden ocurrir en la dermatitis del pañal cuando curan las lesiones agudas. El vitíligo, sin embargo, habitualmente aparece también en otras localizaciones (alrededor de ojos y labios, dorso de manos, codos, rodillas, axilas, ingles, ombligo, etc.) y presenta antecedentes familiares.
  • Enfermedad ampollosa crónica benigna infantil: Se caracteriza por la aparición de ampollas tensas, a menudo agrupadas sobre una piel inflamada, en periné y, también, en otras localizaciones (periorales e intraorales sobre todo, pero también en cualquier otra localización). Las lesiones nuevas van apareciendo alrededor de las antiguas formando un collarete. Es rara la presencia de síntomas generales. El diagnóstico se establece por la biopsia y la inmunofluorescencia (depósitos de IgA en la membrana basal).
  • Histiocitosis de células de Langerhans: La afectación de las ingles puede ser la primera manifestación de esta rara enfermedad. Son pápulas hemorrágicas y petequias junto con erosiones y ulceraciones y suele haber también afectación del cuero cabelludo, orejas y mucosa oral. A veces, hay también lesiones en el tronco. La biopsia de las lesiones nos da el diagnóstico.
  • Enfermedad de Kawasaki: Es otra enfermedad importante, potencialmente peligrosa para la vida, en la que la erupción perineal puede ser clave para el diagnóstico. La mayoría de los pacientes tienen un eritema importante y, a veces, pápulas en ingles, que se descaman rápidamente. Se acompañan de: fiebre alta mantenida, adenopatías cervicales, inyección conjuntival, labios rojos, secos y fisurados, lengua aframbuesada, eritema y/o edema de manos y pies con descamación posterior de los dedos en los días siguientes.
  • Enfermedad boca-mano-pie: Cursa en un porcentaje importante de casos con un exantema vesículo ampolloso y erosivo en otras localizaciones y especialmente en áreas donde hay una dermatitis previa, como es la dermatitis del pañal.
  • Sífilis congénita: Es aquella adquirida en el útero a través de la placenta. La erupción cutánea, que aparece inmediatamente después del nacimiento, suele ser ampollosa (pénfigo sifilítico), además de muy infecciosa, pero si lo hace unas semanas más tarde ya es máculopapulosa, con lesiones rojo-cobrizas pequeñas y que suelen acompañarse de condilomas planos o fisuras perianales, además de síntomas de afectación general (piel seca y arrugada, fiebre, hepatoesplenomegalia y rinitis persistente).
  • Herpes simple neonatal (perinatal): Aparece en los primeros días o semanas después del parto en forma de vesículas o ampollas que progresan a erosiones, a veces, en sacabocados. Puede haber otros síntomas generales asociados, pero el diagnóstico se establece por: la clínica, una tinción de Tzanck o cultivos virales.
  • Infección estreptocócica perianal: Se caracteriza por un eritema brillante, perianal, sin lesiones satélite, aunque puede extenderse hacia el periné. Hay dolor y puede haber fiebre.

Tratamiento de la Dermatitis del Pañal

El tratamiento de la dermatitis del pañal depende del grado de la misma. Cuando los síntomas de la dermatitis del pañal se manifiestan, se pueden tomar varias medidas para calmar la piel y ayudar a que cure.

  • Cambiar con frecuencia el pañal y lavar la zona cada vez que se cambia el pañal, además de permitir que la piel se seque al aire libre (si es posible), puede ser de ayuda.
  • Aplicar pomadas, cremas o pastas que protejan la zona frente a esta humedad. Además, es conveniente que el producto que apliquemos contenga sustancias antimicrobianas o antisépticas y que no lleve componentes irritantes que puedan empeorar el estado de la piel.
  • Para aliviar estas erupciones, baña a tu bebé en agua tibia y utiliza una fórmula muy suave sin jabón como CICAPLAST Lavant B5 o LIPIKAR Syndet AP+. Seca la piel sin frotar y aplica una crema protectora ultrasuave como CICAPLAST Baume B5 que repara la función protectora de la barrera de la piel.
  • • En el impétigo: fomentos secantes y antisépticos con permanganato potásico 1:10.000 o sulfato de cobre/zinc al 1:1.000, 2-3 veces al día, seguidos de la aplicación de una crema antibiótica (ácido fusídico o mupirocina) o si la inflamación es importante, con corticoides de baja potencia + antibiótico, 2 veces al día, habitualmente 8-9 días.
  • • En el granuloma glúteo infantil: suspender los corticoides tópicos y añadir una pasta grasa o “al agua” (con óxido de zinc) en cada cambio de pañal.

Si la dermatitis del pañal no mejora después de unos días de cuidados en casa, podría ser necesario acudir a un pediatra. El especialista probablemente recomiende un tratamiento suave mediante una crema con hidrocortisona, una crema antifúngica o un antibiótico oral o tópico en función del tipo de dermatitis del pañal. Asimismo, es importante vigilar los síntomas poco frecuentes o especialmente graves que sigan empeorando, sobre todo el sangrado y la supuración.

Si los síntomas empeoran o persisten, afectando a la calidad de vida del bebé, lo mejor es acudir al pediatra o dermatólogo, que probablemente prescriba una pomada con corticoides, antimicóticos o incluso tratamiento oral con antibióticos.

Cómo Prevenir la Dermatitis del Pañal

Para prevenir la irritación originada por la dermatitis del pañal es fundamental que las zonas propensas estén secas y limpias. Estas zonas incluyen nalgas, genitales y muslos. Después del baño, seca la piel del bebé dando pequeños toquecitos suaves con una toalla limpia o permite que se seque al aire.

  • Después de cambiar los pañales, asegúrate de lavarte bien las manos.
  • El uso de pañales desechables ha contribuido mucho a reducir esta patología. El pañal debe ser suficientemente grande y se debe procurar que el roce sea el mínimo posible.
  • Debe cambiarse con frecuencia, no dejando un pañal sucio durante mucho tiempo. El cambio del pañal debe ser frecuente, mínimo 5 veces por día.
  • Se puede proteger la piel con ungüentos protectores que contengan óxido de zinc (como barrera) y sustancias hidratante-emolientes.
  • Es muy importante la higiene cutánea de la zona, realizada sólo con agua tibia o con un jabón suave, de pH neutro o ácido, con propiedades humectantes, cada vez que se cambia el pañal.
  • Si la piel está indemne se pueden utilizar talcos o polvos suaves.
  • Si la dermatitis persiste, cambie de tipo de pañales, de jabón o de toallitas húmedas para limpiar al bebé.
Medida Preventiva Descripción
Cambio Frecuente de Pañal Cambiar el pañal al menos cada 2-3 horas o inmediatamente después de que el bebé defeque.
Limpieza Suave Limpiar la zona del pañal con agua tibia y un paño suave, evitando frotar.
Secado Adecuado Secar completamente la piel antes de poner un nuevo pañal.
Cremas Protectoras Aplicar una capa delgada de crema protectora con óxido de zinc en cada cambio de pañal.
Pañales Transpirables Utilizar pañales desechables de alta calidad que sean transpirables para reducir la humedad.
Evitar Productos Irritantes Evitar el uso de toallitas perfumadas, lociones o talcos que puedan irritar la piel del bebé.

La información aquí mostrada está destinada únicamente a fines informativos y no debe reemplazar en ningún caso el consejo de un médico profesional.

Publicaciones populares: