La llegada de un bebé suele ser retratada como un momento de felicidad plena. Sin embargo, para muchas mujeres, el posparto puede convertirse en una etapa de gran vulnerabilidad emocional. La depresión postparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta a una de cada cuatro mujeres durante el embarazo o dentro del primer año después del nacimiento de su hijo. A continuación, exploraremos en detalle este trastorno, sus causas, síntomas y las opciones de tratamiento disponibles.
¿Qué es la Depresión Posparto?
La depresión postparto forma parte de los trastornos mentales perinatales, es decir, aquellos que ocurren durante el embarazo y hasta un año después del parto. A diferencia del “baby blues” -una reacción emocional leve y transitoria que experimentan muchas madres en los primeros días después de dar a luz-, la depresión postparto es más duradera y severa. El mayor riesgo de aparición de este trastorno se sitúa en los tres primeros meses tras el parto, aunque puede desarrollarse en cualquier momento durante el primer año.
Es importante destacar que muchas mujeres pueden sentirse avergonzadas de hablar sobre lo que sienten por miedo al juicio o a ser consideradas “malas madres”. La buena noticia es que la depresión postparto tiene tratamiento, y cuanto antes se interviene, mejores son los resultados.
Factores de Riesgo de la Depresión Posparto
Son muchos los factores de riesgo que pueden incrementar la probabilidad de padecer DPP; y algunos, como ser madre joven, ser primípara, tener antecedentes de depresión y/o ansiedad y haber pasado por experiencias adversas durante la infancia, no son modificables.
También existen algunos factores que incrementan el riesgo de padecerla:
- Tener antecedentes depresivos.
- Trastorno bipolar.
- Depresión postparto previa.
- Embarazo múltiple.
- Dificultad para dar lactancia materna.
- Problemas económicos.
- Y embarazo no deseado.
Además, si el bebé nace con alguna necesidad especial o con algún problema de salud, también es más probable que la madre sufra depresión postparto.
Síntomas de la Depresión Posparto
Los síntomas de la depresión posparto son muy similares a los de una depresión normal, aunque con algunas particularidades. Los sentimientos más comunes en estas madres que acaban de dar a luz son ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud.
La depresión se caracteriza por ánimo depresivo y/o pérdida de interés o de la capacidad para disfrutar (anhedonia) y a estos síntomas se suman otros como alteraciones del sueño, del apetito y cansancio entre otros.
Algunos síntomas depresivos podrían atribuirse y/o confundirse con síntomas propios del embarazo lo que puede dificultar el diagnóstico de depresión, tales como astenia, cansancio, labilidad emocional, irritabilidad y trastornos del sueño. Es necesario descartar causas orgánicas que puedan favorecer la presencia de síntomas similares a los depresivos como anemia y patología tiroidea.
Tratamiento de la Depresión Posparto
La evidencia actual sugiere que la depresión en el embarazo no tratada puede afectar negativamente tanto la salud de la madre como la del hijo por nacer. Estas complicaciones están principalmente asociadas con un aumento de la comorbilidad de las mujeres, incluyendo falta de cuidados maternos (a controles maternales, consumo de alcohol y/o tabaco), preeclampsia y eclampsia, riesgo suicida de las madres, depresión postparto y alteraciones de la relación madre-hijo.
En los recién nacidos la principal manifestación son los niveles aumentados de cortisol y noradrenalina, así como también menores niveles de dopamina y serotonina. También se ha asociado con bajo peso de nacimiento, riesgo de parto prematuro e irritabilidad del recién nacido.
Existen diferentes enfoques para el tratamiento de la depresión postparto:
- Psicoterapia: La terapia psicológica, especialmente la terapia cognitivo-conductual o la terapia interpersonal, ha demostrado ser eficaz para tratar la depresión postparto.
- Medicación: En algunos casos, se pueden indicar antidepresivos.
- Apoyo social: Contar con una red de apoyo sólida -pareja, familia, amistades, grupos de madres- puede aliviar la carga emocional.
Depresión posparto: Síntomas y causas
Recomendaciones de la OMS para el Tratamiento de la Depresión Perinatal
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una guía para el tratamiento de la depresión perinatal. Bajo el título Thinking Healthy, a manual for psychosocial management of perinatal depression (mhGAP-IG), la guía establece una serie de recomendaciones basadas en la evidencia, mediante la utilización de técnicas cognitivo-conductuales.
En relación con el tratamiento de la salud mental perinatal, la guía mhGAP-IG establece las siguientes recomendaciones:
- Las intervenciones psicosociales deben ser la primera línea de tratamiento de la depresión durante el embarazo y posparto. La medicación antidepresiva debe evitarse en la medida de lo posible en esta población.
- Se deben incorporar los principios generales de cuidado: comunicación sensible, clara y empática con la mujer y sus familiares, y apoyo social. Se debe proporcionar psicoeducación para evitar la sobremedicación.
- Se debe proporcionar terapia cognitivo-conductual si está disponible. Es aconsejable proporcionar tratamientos complementarios como actividad física estructurada, relajación y resolución de problemas. A este respecto, el programa de intervención propuesto por los autores integra estas actividades dentro la rutina diaria de la madre.
- Se debe reactivar la red social de la madre. Se debe prestar atención al bienestar completo de la madre.
El Rol de la Enfermería en la Detección y Abordaje de la Depresión Posparto
La actual política de salud de la mujer adoptada por el Ministerio de Salud incluye al enfermero como profesional apto para desarrollar acciones en todas las fases del ciclo de vida femenino. Destaca la fase puerperal, pues en esta se producen las mayores alteraciones orgánicas y sociales que una mujer puede enfrentar alterando su estado de salud o bienestar.
Percibiendo que la DPP es una realidad de gran relevancia para la salud de este público específico (binomio madre-hijo) se cuestiona: ¿Los enfermeros de atención básica tienen conocimientos sobre depresión postparto? ¿Cuál es la frecuencia de detección de casos de depresión puerperal en consultas de puericultura? ¿Qué beneficios aporta la detección precoz a la mejora del cuadro y disminución de perjuicios en casos de depresión puerperal?
Mediante la importancia de la identificación precoz de la DPP y de la necesidad de profundizar en esta temática para la enfermería, se propone identificar los conocimientos de los enfermeros de la atención básica sobre el tema, con el propósito de ayudar al sistema de salud a planear estrategias para la mejora de la salud mental de las puérperas.
Estrategias No Farmacológicas y Psicoterapia de la Depresión en el Embarazo
Indicadas en pacientes embarazadas con depresiones leves a moderadas, o en aquellas mujeres que rechazan tratamiento farmacológico durante su embarazo.
- Psicoeducación: Favorecer mediante la conversación y a través de procesos cognitivos el reconocimiento de los cambios tanto físicos como emocionales y buscar técnicas de afrontamiento al período de cambios propio del embarazo.
- Intervenciones psicoterapéuticas basadas en Mindfulness (MBI): revisiones de varios estudios han demostrado que las Intervenciones Basadas en Mindfulness (MBI) usadas durante el período perinatal tienen la capacidad tanto para prevenir el desarrollo de un cuadro anímico y/o ansioso, como también para aliviar síntomas ansiosos y/o depresivos. Se utilizan los formatos Mindfulness Based Stress Reduction MBSR y/o Mindfulness Based Cognitive TherapyMBCT con adaptaciones por el periodo perinatal.
- Psicoterapia: La psicoterapia cognitivo conductual es una alternativa para la disminución de síntomas anímicos o ansiosos leves a moderados durante el embarazo pero no para mejorar el vínculo madre-hijo, para lo cual las alternativas adecuadas serían intervenciones individuales o grupales de psicoterapia de apoyo o interpersonal que consideren modalidades corporales que puedan favorecer la conexión con su embarazo.
- Otras alternativas de tratamiento como la luminoterapia (Bright Light Treatment) están siendo investigadas en depresión durante el embarazo con buena respuesta.
Visualización de Videos Educativos y su Impacto en la Prevención de la DPP
La visualización de un video educativo acerca del llanto del bebé una semana después de dar a luz puede reducir la prevalencia de depresión posparto hasta un 72% en madres menores de 25 años. No obstante, esta intervención no resulta efectiva para las madres de más edad.
El estudio llevado a cabo por Doi, S., Fujiwara, T., Isumi, A. y Mitsuda, N. (2020), tuvo como principal objetivo investigar si la visualización de un vídeo educativo acerca del llanto del bebé durante la primera semana posparto reduce la prevalencia de síntomas relativos a la DPP. Este estudio se trata de un ensayo controlado aleatorio grupal. Se incluyeron 44 hospitales de la prefectura de Osaka (Japón) que proporcionaron las 2.601 participantes (1.040 en el grupo experimental y 1.561 en el grupo control). A todas las mujeres se les recogieron los datos sociodemográficos y se les administró la versión japonesa de la Edinburgh Posnatal Depression Scale (EPDS).
Solamente las participantes del grupo experimental visualizaron el material educativo acerca del llanto del bebé y las estrategias para gestionar este tipo de reacciones del recién nacido. El análisis de los datos mostró que en la segunda evaluación, el 13,7% de las mujeres del grupo experimental presentaban síntomas de DPP, mientras que en el grupo control esta cifra fue de 16%. No obstante, cuando se analizaba según grupos de edad se halló que la prevalencia de DPP en las madres jóvenes (≤ 25 años) del grupo experimental fue del 9,3% en comparación con el 23,6% del grupo control de madres jóvenes, siendo esta diferencia estadísticamente significativa. Por lo tanto, estos resultados sugieren que la intervención educacional redujo los síntomas de DPP un 72% en madres jóvenes.
En mujeres menores de 25 años el vídeo educativo ha mostrado tener un efecto protector sobre los síntomas de DPP, hecho que no se ha podido observar en mujeres mayores de 25 años. Esta discrepancia puede ser explicada por las diferencias en el estrés parental y la sensibilidad al llanto, las cuales pueden cambiar después de visualizar el vídeo. Por un lado, los hallazgos muestran que las madres jóvenes no afrontan tan bien el llanto del bebé, lo que implicaría un mayor grado de estrés, mientras que por otro lado, las madres jóvenes son más propensas a mejorar el conocimiento acerca del llanto que no las madres mayores de 25 años. Este hecho puede explicarse por las diferencias en las características entre las mujeres jóvenes y las mayores, ya que estas últimas tienen un núcleo familiar estable en el que hay menor conflictividad.
Conclusión
Hablar de salud mental materna es clave para eliminar estigmas y generar conciencia. La depresión postparto no es una elección, ni un fracaso, ni un signo de debilidad. Es un trastorno real que puede afectar a cualquier mujer, independientemente de su historia personal o su entorno. La maternidad no tiene por qué vivirse en soledad ni bajo presión.
