¿De Qué Tamaño Es El Estómago De Un Recién Nacido?

La capacidad del estómago de un bebé que acaba de nacer oscila entre 5 y 7 mililitros. Tiene aproximadamente el tamaño de una cereza. Esto es interesantísimo saberlo para evitar, por ejemplo, la siempre nefasta frase para la lactancia que es: “vamos a darle una ayudita al bebé hasta que no te suba la leche”.

Si has sido madre seguro que te suena: bebé recién nacido que, a pesar de que su madre solo saca gotas de calostro, se alimenta perfectamente. Porque la capacidad del estómago de un bebé que acaba de nacer oscila entre 5 y 7 mililitros, aproximadamente el tamaño de una cereza.

En dos semanas esa capacidad se multiplicará por más de veinte veces hasta alcanzar entre 80 y 150 mililitros: el tamaño de un huevo XL. En este corto periodo de tiempo, ¿cómo hay que alimentar al bebé? ¿Cuántas tomas tiene que realizar al día?

Medela, compañía suiza con más de 50 años de experiencia dirigiendo sus esfuerzos a comprender las necesidades de las madres y el comportamiento de los bebés, responde a una de las inquietudes más habituales relacionadas con la lactancia materna: ¿cómo sé si mi bebé se está alimentando correctamente?

Evolución del tamaño del estómago del bebé en los primeros días.

La Importancia Del Calostro

Durante los primeros días tras el parto, los pechos de la madre producen pequeñas cantidades de calostro. Pequeñas pero indispensables. “Y lo más importante, es que producen la cantidad justa que necesita el bebé, puesto que la capacidad de su estómago es relativamente pequeña y su capacidad de expansión muy limitada”, destaca Montse Robles, asesora de lactancia y responsable de divulgación de Medela.

Esta primera leche contiene no sólo la cantidad de calorías necesarias para responder a las necesidades energéticas del bebé sino también las proteínas, anticuerpos y otros factores protectores que ayudan a activar su sistema inmunitario. Además, el calostro “es muy fácil de digerir para el bebé y tiene un efecto laxante que ayuda a que expulse más fácilmente y con más frecuencia las gruesas heces del meconio”, añade Robles.

El primer día de vida del bebé es recomendable realizar tomas pequeñas pero frecuentes: cada dos o tres horas, o al menos ocho veces a lo largo de las primeras 24 horas. Estaríamos hablando de entre 10 ml y 50 ml de calostro en ese periodo de tiempo.

“No es recomendable dar a un recién nacido más leche materna en cada toma para reducir su número y tratar de aumentar la capacidad del estómago. Suministrar tomas pequeñas y frecuentes permite establecer un patrón de alimentación saludable. Cuando somos adultos, los nutricionistas aconsejan este método de alimentación como opción más saludable. En los bebés ocurre lo mismo.

Forzar al bebé a que tome más leche puede provocar una sobrealimentación, lo que podría derivar en hábitos alimenticios poco saludables que, a largo plazo, podrían traducirse en obesidad infantil”, explica Montse Robles. Además, las tomas frecuentes facilitan la ‘subida’ de la leche. “Está demostrado que otra práctica muy beneficiosa para promover la lactancia temprana es colocar al bebé piel con piel durante su primera hora de vida”, añade Robles.

Evolución Del Estómago Del Bebé

Al tercer día, el estómago del bebé tiene el tamaño de una nuez

El tiempo en el que se produce la ‘subida’ de la leche varía. Habitualmente ‘sube’ entre el segundo y el quinto día después del parto. “Durante los tres primeros días de vida del bebé es normal que pierda algo de peso. Diversos estudios sitúan la media de esta pérdida entre un 5% y un 7%”, afirma Montse Robles.

El contacto piel con piel y realizar tomas frecuentes siguen siendo dos prácticas fundamentales para estimular el suministro de leche. Al tercer día de vida del bebé, su estómago tiene una capacidad de entre 22 ml y 27 ml y su tamaño se asemeja al de una nuez.

La cantidad de leche de la propia madre recomendable en este momento es de entre 100ml y 700ml cada 24 horas.

En la primera semana de vida, el bebé ya habría comenzado a ganar peso

A la semana de nacer, el estómago del bebé y la producción de leche de la madre han ido evolucionando en paralelo. El tamaño del estómago es similar a un albaricoque y su capacidad ha aumentado hasta situarse entre 45ml y 60ml.

El suministro de leche de la madre, por su parte, ya se ha adaptado al principio de oferta y demanda. Oscila entre 400ml y 600ml. “Entre el cuatro y el quinto día de vida, el bebé ya debería empezar a ganar peso”, afirma la responsable de divulgación de Medela.

Entre la primera semana y los diez primeros días desde el parto, la producción de leche se estabiliza

En la primera semana a partir del parto, los pechos de la madre han ido produciendo cada vez más leche y el estómago del bebé también ha crecido gradualmente. Entre los diez y los catorce días de vida del bebé, su estómago ya tiene un tamaño similar a un huevo XL y una capacidad de entre 80ml y 100ml.

El bebé ya ingiere entre 400ml y 1 litro de leche de la propia madre cada 24 horas. En esta fase, el bebé ya debería haber recuperado su peso al nacer.

“Entre las dos y las cuatro primeras semanas a partir del parto, el suministro de leche de la madre se estabiliza y se mantiene si las tomas son frecuentes”, detalla Robles.

Durante los primeros días tras el parto, los pechos de la madre producen pequeñas cantidades de calostro, se produce la cantidad justa que necesita el bebé, "puesto que la capacidad de su estómago es relativamente pequeña y su capacidad de expansión muy limitada", destaca Montse Robles, asesora de lactancia y responsable de divulgación de Medela, quien destaca que, la primera semana, el estómago del bebé y la producción de leche de la madre evolucionan en paralelo.

La capacidad del estómago de un bebé que acaba de nacer oscila entre 5 y 7 mililitros, mientras que a la semana de nacer, el tamaño del estómago es similar a un albaricoque y su capacidad ha aumentado hasta situarse entre 45 y 60 mililitros.

Según explica, la primera leche, el calostro, contiene la cantidad de calorías necesarias para responder a las necesidades energéticas del bebé y las proteínas, anticuerpos y otros factores protectores que ayudan a activar su sistema inmunitario. Además, el calostro "es muy fácil de digerir para el bebé y tiene un efecto laxante que ayuda a que expulse más fácilmente y con más frecuencia las gruesas heces del meconio", añade Robles.

La experta recuerda que el primer día de vida del bebé es recomendable realizar tomas pequeñas pero frecuentes: cada dos o tres horas, o al menos ocho veces a lo largo de las primeras 24 horas. Estaríamos hablando de entre 10 ml y 50 ml de calostro en ese periodo de tiempo.

"No es recomendable dar a un recién nacido más leche materna en cada toma para reducir su número y tratar de aumentar la capacidad del estómago. Suministrar tomas pequeñas y frecuentes permite establecer un patrón de alimentación saludable. Cuando somos adultos, los nutricionistas aconsejan este método de alimentación como opción más saludable. En los bebés ocurre lo mismo", advierte.

Por tanto, no es recomendable forzar al bebé a que tome más leche, ya que puede provocar una sobrealimentación, lo que podría derivar en hábitos alimenticios poco saludables que, a largo plazo, podrían traducirse en obesidad infantil. Además, las tomas frecuentes facilitan la 'subida' de la leche. "Está demostrado que otra práctica muy beneficiosa para promover la lactancia temprana es colocar al bebé piel con piel durante su primera hora de vida", añade.

El tiempo en el que se produce la 'subida' de la leche varía. Habitualmente 'sube' entre el segundo y el quinto día después del parto. "Durante los tres primeros días de vida del bebé es normal que pierda algo de peso. Diversos estudios sitúan la media de esta pérdida entre un 5% y un 7%", afirma Montse Robles.

Así Evoluciona El Estómago De Un Bebé

El contacto piel con piel y realizar tomas frecuentes siguen siendo dos prácticas fundamentales para estimular el suministro de leche. Al tercer día de vida del bebé, su estómago tiene una capacidad de entre 22 ml y 27 ml y su tamaño se asemeja al de una nuez. La cantidad de leche de la propia madre recomendable en este momento es de entre 100ml y 700ml cada 24 horas.

A la semana de nacer, el suministro de leche de la madre, por su parte, ya se ha adaptado al principio de oferta y demanda, y oscila entre 400ml y 600ml. "Entre el cuatro y el quinto día de vida, el bebé ya debería empezar a ganar peso", afirma la responsable de divulgación de Medela.

Entre la primera semana y los diez primeros días desde el parto, la producción de leche se estabiliza. El estómago del bebé ya tiene un tamaño similar a un huevo XL y una capacidad de entre 80ml y 100ml. El bebé ya ingiere entre 400ml y 1 litro de leche de la propia madre cada 24 horas. En esta fase, el bebé ya debería haber recuperado su peso al nacer.

"Entre las dos y las cuatro primeras semanas a partir del parto, el suministro de leche de la madre se estabiliza y se mantiene si las tomas son frecuentes", detalla Robles.

Te has preguntado alguna vez… ¿Cómo puedo saber cuánta cantidad está comiendo mi bebé con la lactancia materna? Cuando nacen, su estómago tiene una capacidad muy reducida, imagina que fuera como una cereza más o menos, con una capacidad de unos 5 ml (¡Sí! ¡Solo 5-10 ml!). Durante estos días, tu cuerpo va a producir el calostro, ese oro líquido, tan denso y preciado pero tan difícil de ver y que, aunque no lo creas, es suficiente.

A los 2-5 días, se producirá la “Subida de la leche” generando un aumento bastante notable del volumen y la cantidad, haciendo una transición entre el calostro y lo que será en unos días la leche definitiva. Pese a que la composición será diferente, seguirá siendo suficiente.

Probablemente, a partir de este momento, las tomas se espacien más porque tu bebé se saciará antes con este aumento de cantidad. A los 10-15 días, tu leche será la definitiva, acoplando la composición a sus necesidades, equilibrando tanto los nutrientes como la cantidad que necesitará tu bebé para que su desarrollo sea óptimo.

Es importante entender que la lactancia materna es a demanda. Es imposible saber cuánto comen cada vez que se enganchan al pecho, pero hay que confiar en la naturaleza. La clave está en el concepto de “barra libre”, que coma lo que quiera y cuando quiera.

Comparativa visual del tamaño del estómago del bebé con diferentes alimentos.

La naturaleza es sabia y sabe cómo debe actuar en cada momento. Por otra parte, muy escaso porque apenas salen unas gotas de calostro cada vez que el bebé se pone al pecho (unos 7 ml), pero es lo normal porque el estómago del pequeño mide como una avellana, por lo que come muy poco pero muy a menudo. Cada día que pasa el estómago del bebé crece un poco y, así, al tercer día mide más o menos como una cereza, lo que equivale a 27 ml de líquido.

De esta manera, poco a poco va creciendo y a partir de ahí se puede calcular su capacidad calculando aproximadamente 30ml/kg de peso. No obstante, no debes obsesionarte con las cantidades, ya que unos días comerá más y otros menos, en función de su apetito, por ejemplo.

Tabla que muestra la evolución del tamaño del estómago del bebé.

La leche materna se va ajustando día a día con precisión de relojera suiza a las necesidades del lactante.

Tiene aproximadamente el tamaño de una cereza. Esto es interesantísimo saberlo para evitar, por ejemplo, la siempre nefasta frase para la lactancia que es: “vamos a darle una ayudita al bebé hasta que no te suba la leche” (la leche suele tardar 48 horas en subir y mientras tanto la mamá produce calostro que es oro líquido por su capacidad de inmunización para el recién nacido).

La alimentación del bebé

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