¿De qué animales nace el burro? Información completa sobre burros, asnos y mulos

Cuando pensamos en los animales que han estado acompañando a los humanos desde tiempos inmemoriales, ayudándonos en labores agrarias y cotidianas seguramente los primeros candidatos sean caballos, perros, e incluso gatos. Pero a la hora de la verdad, ¿sabríamos distinguirlos si los tuviésemos delante? Es probable que, al final, en algún momento hayas confundido los términos “burro”, “asno” y “mula” o te hayas preguntado si se refieren al mismo animal de orejas grandes y un poco más pequeño que el caballo.

Muchas veces nos habremos preguntado si lo que tenemos delante se trata de un burro o de un asno; o de cuáles son las características propias de uno y de otro que nos pueden permitir diferenciarlos. Parece que siempre hemos oído hablar de ellos y que los teníamos claros: la mula del belén de Navidad, el asno de “Shrek” o el burro al que le dolía la garganta en aquellas canciones infantiles.

Burro y Asno: ¿Son lo mismo?

La respuesta es muy simple: no hay ninguna clave para distinguirlos, pues la única diferencia está en la forma de referirse ellos, ya que se trata del mismo animal, Equus africanus. “Burro” (del latín “burricus”, caballo pequeño) es un sinónimo de “asno” (del latín “asinus”), que se utiliza comúnmente de una manera más vulgar. El burro o asno es un animal perteneciente a la familia de los équidos, junto con los caballos o las cebras.

En comparación a estos primeros, los burros tienen un menor tamaño (aunque varían considerablemente), las crines más cortas, por lo que no llegan a caer sobre el cuello, y unas orejas más largas que les facilitan la disipación del calor corporal. Son además más longevos que los caballos pudiendo alcanzar los 40 años. Su coloración más común son los tonos grisáceos, pudiendo llegar hasta el negro y el blanco. Son también habituales los tonos marrones. A menudo presentan colores más claros alrededor del morro, de los ojos y por el vientre, con dos franjas más oscuras en forma de cruz en su espalda.

Se diferencian dos tipos de burros, los domésticos y los salvajes. Los primeros estuvieron durante mucho tiempo considerados como una especie diferente, pero finalmente se calificó como una subespecie (Equus africanus asinus).

Distribución del Burro Salvaje Africano (Equus africanus)

La Domesticación del Burro

Hasta ahora creíamos que la domesticación del burro fue un evento que se repitió en distintos lugares y momentos de la prehistoria. Los parientes más cercanos del burro doméstico, los burros salvajes (Equus africanus) viven aún hoy en esta región africana. Según el equipo, liderado por investigadores franceses, el burro fue domesticado en este contexto, para después comenzar a diseminarse por el resto de Eurasia, ya como animal doméstico hace unos 4.500 años, es decir, unos 2 milenios y medio después de ser domesticados.

La domesticación del burro habría tenido sentido en su contexto espaciotemporal. Hace unos 7.000 años el entorno del Sahara presenció un proceso de aridificación que llevó al desierto a expandirse. Para su análisis, el equipo internacional de investigadores analizó muestras de 207 burros modernos de 31 países, así como restos de esqueletos de otros 31 burros que vivieron en los últimos 4.500 años. También utilizaron información genética de otros équidos para ampliar el estudio.

La Mula: Un híbrido equino

El término “mula” suele también producir confusión junto con “burro” y “asno”. Sin embargo, a diferencia de estos dos anteriores que resultaron equivalentes, la mula es el resultado del cruce entre dos especies; el burro y el caballo, más concretamente, es el resultado del cruce entre un burro (macho) y una yegua.

La mula pertenece también a la familia de los équidos. Su principal característica es que son estériles al resultar de la unión de dos especies distintas con diferente dotación cromosómica (64 cromosomas en los caballos y 62 en los burros). ¿Qué queremos decir con esto? Bien, nosotros, los seres humanos, tenemos 46 cromosomas, pero nuestros óvulos y espermatozoides contienen solo la mitad (23 cromosomas) para que, en el momento de la reproducción, al unirse estos gametos, los cromosomas se emparejen con sus respectivos homólogos y se sume así el total de 46 cromosomas que tenemos cada uno de nosotros.

Volviendo a los burros y los caballos, al tener diferente número de cromosomas el emparejamiento no se producirá de manera correcta y alguno de ellos quedará suelto sin formar pares (se producen crías con 63 cromosomas). Además, al ser de diferentes especies pueden tener los genes dentro de los cromosomas distribuidos de diferente manera, de manera que al unirse los homólogos (por ejemplo, el cromosoma 4 del burro y el cromosoma 4 del caballo) pueden estar portando información para caracteres diferentes, en vez de tener información para el mismo, como debería ocurrir. Así, el resultado son distintos problemas en la descendencia, como la esterilidad en las mulas.

A pesar de su esterilidad, la mula posee una gran fuerza y resistencia, por lo que es un animal muy usado para cargar y transportar. Tiene características comunes tanto con el burro (cabeza gruesa, orejas largas o crines cortas) como con el caballo (altura y forma del cuerpo, la forma del cuello y la grupa, uniformidad del pelaje y dentadura).

¿Cuál es la diferencia entre BURRO, ASNO, MULO y BARDOTO?

El Burdégano: El híbrido menos común

Existe otro híbrido entre burros y caballos, pero a diferencia de la mula, es resultado de la unión entre una burra y un caballo. A este híbrido se le denomina burdégano y es menos frecuente que la mula debido a las dificultades de la burra en el parto, al tener menor tamaño que la yegua, lo cual se cree que es un factor que limita el tamaño del feto.

El burdégano se diferencia de la mula por tener un menor tamaño corporal, orejas más pequeñas, una cabeza más larga y delgada y un cuerpo en relación con las patas desproporcionadamente grande.

Comparativa entre Burro, Mula y Burdégano

Por si todavía no sabes bien cómo podrías diferenciarlos a simple vista, vamos a resumir sus características principales realizando una comparativa que esperamos que despeje tus dudas.

Los burros, los mulos y los burdéganos son animales de carga que comparten algunas similitudes visuales, pero también presentan diferencias notables.

  1. Los burros no son animales híbridos. Origen y distribución: Los burros (también conocidos como asnos) han sido domesticados desde hace miles de años. En términos de tamaño, los burros son más bajos que los mulos. Tienen cuerpos cortos, hocicos grandes, crines cortas, patas delgadas y cascos estrechos. En cuanto a las capas, las más frecuentes son torda, castaña oscura o negra; aunque también los hay bayos o appaloossa.
  2. Los mulos son el resultado del cruce entre un burro macho y una yegua. Aunque su apariencia recuerda a la de un caballo, las patas y el hocico de un mulo son más parecidos a los de un burro. Comportamiento: los mulos son conocidos por su inteligencia, resistencia y capacidad para adaptarse a diferentes condiciones. Aunque amables y pacientes, pueden ser voluntariosos o incluso agresivos en algunos casos.
  3. El burdégano es otro híbrido, pero su cruce es diferente.

En resumen, cada uno de estos animales tiene sus propias características y usos específicos.

Asno de las Encartaciones

Las Razas de Burros en España

Para que un burro se identifique como perteneciente a una raza reconocida, debe estar registrado como tal. En caso contrario, se denomina “burro común”. Los burros comunes representan más del 95% del censo asnal.

En España están reconocidas seis razas: el burro Andaluz , el Asno de las Encartaciones (País Vasco y Santander), el burro Zamorano-Leonés, el burro Catalán, el burro Mallorquín (Baleares) y el burro Majorero (Canarias). El más pequeño es el asno de las Encartaciones que mide entre 105 y 120 cm en la cruz y el más grande es el burro catalán, de hasta 160 cm. En Francia están reconocidas otras 7 razas.

El Burro a través de la Historia

Después de muchos siglos de abnegada labor, el burro ha dejado de ser fuerza motriz en los países mecanizados y se está convirtiendo en mascota y animal de compañía. Tener un burro, cuidarlo y disfrutarlo no es complicado pero requiere conocer al animal y sus necesidades básicas. El burro es un animal inteligente y sociable que puede padecer dolencias muy humanas como son el estrés o la obesidad.

Uno de los errores más frecuentes es tener un único burro y tenerlo arrinconado, con largos periodos de soledad. El burro suele tener un amigo (o amiga) formando sólidas y duraderas relaciones. En su defecto, un burro puede convivir con perros, ovejas, cabras, caballos, vacas, etc. En el “Donkey Sanctuary” del Reino Unido, un burro siempre es atendido en la clínica junto con su “amigo” del que no se le separa.

Cuidados y Alimentación del Burro

El burro es un animal sobrio, oriundo de zonas semi desérticas en los que la vegetación es pobre. Su cría en la Europa húmeda con ricos pastos requiere controlar su alimentación. El burro difiere del caballo en muchos aspectos, tanto físicos como fisiológicos y síquicos y requiere de los correspondientes conocimiento y atención.

El burro lleva el trabajo en los genes y trabaja espontáneamente si comprende lo que solicitamos de él. Al burro hay que tratarle con dulzura y cariño, sin agresividad. Nuestra relación con él se basa en la confianza mutua y el cariño. La voz y el gesto firme son suficientes para la reprimenda y solo se precisa con burros jóvenes y ardientes.

En una gran mayoría de casos un burro que no obedece es porque no entiende lo que le pedimos y es por error nuestro. Los ejercicios sosegados y reiterativos son el mejor aprendizaje para el animal y su dueño. En todo caso, el “amo” es siempre el “dominante” en la jerarquía de los burros, lo que ha de quedar claro con burros jóvenes y juguetones y con sementales ardientes. Ambientes nuevos y situaciones inhabituales pueden estresar e inhibir al burro que debe ser educado para diferentes circunstancias.

Al burro le gusta trabajar y hacer vida social. Tener un burro es un compromiso importante pero muy gratificante. Pero el burro no es ni un juguete ni un capricho. Tiene mucho de persona con sus necesidades afectivas. Cuando se deprime o está enfermo, la procesión va por dentro y solo un ojo avizor y un profundo conocimiento de este compañero permiten un diagnóstico precoz.

Conseguir un buen entendimiento con su burro es gratificante y saludable para ambos; el sosiego, cariño y fidelidad del animal tienen también virtudes terapéuticas, sobre todo en nuestro mundo ajetreado: el burro vive a un ritmo tranquilo, sin prisas.

El Burro en la Cultura Popular

Sorprende la importancia que tiene el burro en la literatura, pues son numerosos los autores que, a lo largo de los tiempos, se han dejado cautivar por los encantos del animal, siendo una obra cumbre “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez. En el Quijote, destaca la estrecha relación entre Sancho Panza y su Rucio. Igualmente, el burro está bien representado en la obra de Goya, especialmente en los grabados (Caprichos, Desmanes…).

La convivencia secular de la humanidad con este entrañable animal ha impregnado la cultura popular, llena de refranes y dichos.

Juan Ramón Jiménez con Platero

Usos Actuales del Burro

  • El burro se utiliza para el porteo de mochilas y de niños en la práctica del senderismo.
  • Cada vez está más presente en el Camino de Santiago, para aliviar y acompañar al viajero.
  • Existen granjas de cría de burras de ordeño para la producción de leche (consumo humano, cosméticos).
  • El burro se utiliza para prácticas terapéuticas con personas con problemas de integración social (mediación, asinoterapia).
  • Resurge el uso agrícola del burro en superficies reducidas y para la agricultura ecológica, sobre todo de hortalizas y especialmente en invernaderos.

Día Internacional del Burro

Cada 8 de mayo se celebra el Día Internacional del Burro, con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de proteger y conservar esta especie animal. El 8 de mayo rendimos homenaje a un cuadrúpedo noble, carismático y peculiar.

Puedes celebrar el Día Mundial del Burro haciendo donativos a organizaciones y fundaciones dedicadas a la protección de los équidos. Comparte información con tu familia, amigos y en tu comunidad acerca de este simpático cuadrúpedo en las redes sociales.

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