Se aproxima la primavera, los días son más largos, las aves se animan y comienza la época de reproducción y cría. Si convives con gallinas o has encontrado huevos huérfanos fecundados, es posible que te preguntes cómo nacen los pollitos para estar preparado y comprobar que todo marcha correctamente.
En este artículo, exploraremos en detalle el fascinante proceso de nacimiento de los pollitos de gallina, desde la fecundación del huevo hasta los cuidados que necesitan al salir del cascarón.
La reproducción de las gallinas
Antes de pasar a explicar cómo nacen los pollitos, hablaremos brevemente sobre la reproducción de las gallinas. Estas aves al nacer ya disponen de todos sus óvulos, que son sus células reproductivas. Regularmente uno de ellos se desarrolla y atraviesa el aparato reproductivo. En este viaje es cuando tiene lugar la formación del huevo que va a poner la gallina. El proceso sucede siempre en las gallinas, sin necesidad de la presencia de un gallo. Y, sin gallo, no es posible la fecundación, por lo que ese huevo no es más que un óvulo de la gallina. De él no nace ningún pollito.
Ahora bien, cuando sí hay un gallo, la reproducción de las gallinas es ovípara y se produce, como ya hemos dicho, mediante fecundación. Los órganos reproductores de las aves son conocidos con el nombre de "cloacas" debido a que son ligeramente distintos a los de otras especies animales. Así, la gallina cuenta con un pequeño orificio a través del cual traslada los espermatozoides hacia el oviducto. El gallo, por su parte, dispone de un pene que deposita el saco lleno de espermatozoides en el orificio de la gallina.
Las gallinas ponen huevos durante todo el año independientemente de que estén acompañadas por un gallo o no, pero, obviamente, para tener pollitos sí necesitan la fecundación del macho. Un mismo macho puede aparearse con varias hembras. El esperma del gallo fertiliza el óvulo, o lo que es lo mismo, la yema. Después, se forma el cascarón y la gallina pone el huevo.
Cuando un gallo detecta que una gallina está receptiva, comenzará su cortejo. Bajará una de sus alas y caminará haciendo círculos alrededor de su objetivo. El gallo perseguirá a la gallina hasta que consiga pisarla. La gallina pondrá un huevo al día durante un máximo de 10 días seguidos.
¿Cómo saber si un huevo está fecundado?
La mayoría de los huevos que compramos en los supermercados proceden de granjas de gallinas donde no hay gallos, por lo que no corremos el riesgo de que alguno de ellos pueda estar fertilizado. En cambio, si los huevos que compramos proceden de una producción casera donde conviven gallos y gallinas, nos interesará descubrir cómo saber si un huevo está fecundado.
A este respecto, lo primero que debemos saber es que, para que pueda nacer un pollito de un huevo, este debe ser incubado. Así que, si la gallina no lo incuba, podemos sospechar que el huevo o no está fecundado o, de estarlo, no saldrá adelante. Si dudamos podemos utilizar un ovoscopio, que no es más que un aparato que permite iluminar por completo el huevo de forma que se puede intuir su interior. De una manera casera podemos conseguir el mismo efecto con una linterna de un tamaño similar al huevo, que utilizaremos completamente a oscuras. Si apreciamos una mancha como con patas de araña, es un embrión en desarrollo, es decir, el huevo está fecundado. De todas formas, si no se incuba, en gallina o en incubadora, este crecimiento se truncará.
Una vez que hemos abierto un huevo también podemos determinar si está fecundado o no. La yema tiene una mancha denominada disco germinal. Es el lugar por el que el espermatozoide del gallo entra en el óvulo y a partir de él comenzará a desarrollarse el pollito. En un huevo no fertilizado esta mancha es blanca y muy pequeña, de unos 2-3 milímetros.
El proceso de incubación
Cuando la gallina se enclueca, interrumpe su puesta y se echa sobre los huevos que ya tiene. Sabrás que tu gallina está clueca si se resiste a abandonar el nido y además emite el característico "clo, clo, clo". Esta conducta instintiva no se despierta en todas las hembras.
La incubación dura 21 días. En este tiempo, el embrión se desarrolla dentro del huevo y se forman los órganos y el sistema musculoesquelético del pollito.
Lo ideal es que sea la gallina quien empolle los huevos para que puedan desarrollarse adecuadamente. No obstante, si hemos encontrado huevos huérfanos, será necesario utilizar una incubadora para garantizar su supervivencia. Al adquirir la máquina el profesional que nos la venda ya nos informará de su uso correcto. Lo que sí debemos tener presente es que para que un huevo siga adelante es fundamental llevar a cabo la tarea del "volteo manual" en caso de que la incubadora no cuente con esta opción. Este volteo debe realizarse desde el día 0 hasta el día 18 para que el embrión se desarrolle bien. Para ello, lo más recomendable es voltear los huevos cada hora o, como mínimo, tres veces al día. Estos giros no deben ser de 360º, sino de 38-45º y con mucho cuidado.
Una vez que el huevo ha sido fecundado, el embrión empezará a desarrollarse. En este punto, es normal que nos preguntemos cómo recibe el alimento el pollito y cómo puede crecer en el huevo. Durante los últimos días de vida dentro del huevo, el pollito va adoptando una postura típica para nacer, que es con el pico por debajo del ala derecha. Justo antes de la eclosión, el pollito ya va a ocupar casi todo el espacio del huevo, excepto lo que se conoce como cámara de aire. También ha absorbido ya casi todo el vitelo, que, recordemos, es la parte del huevo destinada a nutrir al pollito. Está compuesto por proteína y grasa. La absorción se produce por la cavidad abdominal y origina una serie de contracciones que van impulsando la cabeza hacia fuera, con el pico para arriba y a la derecha.
Este proceso acaba por romper el alantoides, que es una membrana externa al embrión que cumple funciones relacionadas con la excreción y la respiración. Tras la rotura se produce un aumento del dióxido de carbono, lo que supone un estímulo para que el pollito comience a respirar por sus pulmones. Además, al romper la cámara de aire el polluelo ocupa ya todo el espacio del huevo y puede comenzar a picarlo. También ha finalizado la absorción del vitelo, por lo que se inicia la cicatrización del ombligo.
Unas 24 horas después de haberse iniciado la respiración pulmonar, comienzan los esfuerzos del pollo por eclosionar e incluso podremos oírlo piar. Para su salida pica la cáscara del huevo en sentido inverso a las agujas del reloj. Este proceso puede llevarle de 10 a 20 horas, por lo que si te preguntas cuánto tarda en nacer un pollito, aquí tienes la respuesta. Cabe destacar que si hay más de un huevo no todos eclosionarán a la vez.
Los huevos empiezan teniendo un «bultito» (cuando el pollo empieza a picotear) que poco a poco se va convirtiendo en un agujerito que va creciendo y creciendo hasta que el pollo da el último empujón y rompe del todo la cáscara. El pollito nace mojado, y dentro del huevo ya no hay ni yema ni clara (se la ha ido comiendo el pollito para poder crecer).
Cada pollito se toma su tiempo en salir del huevo (¡como vosotros las fichas!). Unos tardan varios días y otros lo hacen mucho más rápido.
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El nacimiento del pollito
Cuando el pollito consigue romper la cáscara lo suficiente como para salir, se produce el nacimiento. Los pollitos de gallina salen del huevo ya con plumón y los ojos abiertos. Casi inmediatamente son capaces de andar y de comer solos. Se los conoce como crías precoces o nidífugas. Esto significa que su desarrollo dentro del huevo es muy completo.
Se cifra en 21 días, momento en el que deberían nacer, aunque en algunos casos la eclosión del huevo puede retrasarse incluso una semana más, generalmente porque se encuentran a una temperatura inadecuada.
¿Qué hacer si el pollito tarda en nacer?
Ya hemos visto cómo nacen los pollitos, pero, en ocasiones, pueden tardar más de 21 días en nacer. Puede ser por algún problema en la temperatura de incubación o porque el pollito se encuentre débil o incluso haya fallecido. Si vemos un huevo con la cáscara un poco rota y durante unas 12 horas no observamos avances, podemos ayudar al pequeño a salir. Con unas pinzas y retirando solo pequeños fragmentos de la cáscara. Este proceso es muy delicado y no lo recomiendan todos los expertos, ya que indican que es preferible dejar que la naturaleza siga su curso. Además, si el pollito no está sano es probable que acabe por fallecer. Si se encuentra en la fase de inicio de la respiración pulmonar y del picaje de la cáscara, podríamos asfixiarlo si intervenimos.
Si el huevo ha sido incubado por la madre, lo más probable es que sea ella quien ayude al pollito a nacer, tal y como hemos podido comprobar en el vídeo anterior.
Cuidados del pollito recién nacido
Tan importante es saber cómo nacen los pollitos como cuáles son los cuidados que deben recibir una vez fuera del huevo. Si los pollitos están con su madre será ella la encargada de cuidarlos y nosotros solo tenemos que vigilar que otras gallinas o gallos no molesten a la familia. En este periodo, es recomendable mantener alejados a los gallos.
Al contrario, si se trata de polluelos huérfanos, es importante que les proporcionemos un alojamiento con la temperatura adecuada, para lo que suele utilizarse una lámpara que les dé calor. El recinto hay que instalarlo en un lugar alejado de otros animales y mantenerlo limpio. No debemos colocarlo en alto porque una caída podría resultar mortal.
Los pollitos deben tener a su disposición siempre agua y comida. Cuando acaban de nacer pueden tardar unos días en arrancar a comer sin que se deba a ninguna patología. La alimentación se basa en el maíz, que ha de ser primero en polvo. En establecimientos especializados pueden aconsejarnos y ofrecernos preparados alimenticios adecuados. Un pollito sin madre tomará como tal a su cuidador. Para más detalles, consulta el artículo sobre "¿Qué comen los pollitos?".
Entre 2-4 semanas después de nacer, los pollitos ya tienen plumas, por ello no necesitan que los mantengamos en un ambiente tan caliente y podrán ir pasando a un gallinero. A las 8 semanas adquieren el plumaje de adultos y ya podemos alimentarlos con una mezcla para pollitos en crecimiento. Hacia los 5 meses son sexualmente maduros. El veterinario será el encargado de aconsejarnos sobre los cuidados relativos a la salud.
La vida de los padres durante la reproducción
Todas las primaveras recibimos varios avisos de vecinos que encuentran pollitos en el suelo aparentemente desamparados, sin saber qué hacer. Nuestro consejo es siempre el mismo: alejarse del lugar y observar en la distancia lo que ocurre. Casi siempre los padres acuden en poco tiempo a alimentar al pequeño. Y es que la vida de los padres durante la reproducción está expuesta a muchos peligros.
Durante la construcción del nido, los adultos suelen tener mucho cuidado de que nadie los vea, para evitar que un depredador los ataque ya durante la incubación. Durante la incubación son muy escondedizos, evitando dar pistas del lugar de donde salen y entran. Cuando nacen los pollos, cogen las blancas cáscaras del huevo (que son demasiado llamativas) y las llevan lejos del nido, donde esa señal brillante no localice su ubicación.
Y en ese momento empieza un calvario, ya que los adultos se ven obligados a ir y venir continuamente al nido para cebar a los pollos. Es un arduo trabajo para conseguir comida, pero también para intentar entrar y salir sin ser visto. En muchas ocasiones, ante la presencia de un depredador cerca del nido, el adulto no se atreve a entrar.
En unos casos realizan maniobras de distracción (muchas aves acuáticas), en otras atacan al intruso (córvidos), pero muchos se alejan, llegando a morir los pollos por hambre o frío. Si los pollos son grandes, la presencia del intruso motiva a los pollos a tirarse del nido, aunque esto también puede ocurrir de forma accidental, cuando aún no pueden volar.
En esos momentos es cuando los vecinos los localizan en parques y jardines y creen que están perdidos y huérfanos. Pero los padres suelen estar cerca, contemplando la situación desde un escondite por miedo a acercarse (ya que se asustan con nuestra presencia). En cuanto pasa el peligro, bajan a alimentar y a atender al pollo.
Pero a veces los pollos sí están desamparados, porque un depredador puede haber acabado con la vida de los padres o haberlos ahuyentado y no volvieron. Sólo cuando deducimos que esto ha ocurrido (ya que pasa el tiempo y el pollo sigue sin atención), o cuando hay gatos cerca, debemos coger al pollo y colocarlo en una zona elevada, segura.
