David Verdaguer, nacido en Malgrat de Mar, un pequeño pueblo de la costa barcelonesa, es un reconocido actor con una prolífica carrera en teatro, cine y televisión.
David Verdaguer en una alfombra roja. Fuente: El Periódico
Infancia y Juventud
Y, como la vida es una gran caprichosa, no valora tanto el mar como lo hacen los de tierra adentro. los de secano. De hecho, el actor asegura que es más de "cosas con límite, como las piscinas, que de grandes inmensidades como el mar" y que, "aunque no sea una opinión muy popular", tampoco es un gran amante de la naturaleza. Seguramente más de uno estará con los ojos vueltos leyendo esto, pero hay más: "Si me dan a elegir entre la playa y la montaña, elijo la rotonda. Me gustan mucho las ciudades", ha confesado.
Para ser hombre de asfalto, Verdaguer no conduce. Igual es la impronta que deja en la personalidad el hecho de ser hijo único. "Aburrirse es necesario cuando eres pequeño porque la cabeza se te activa. Yo pensaba mucho", ha comentado, y parece que de algo le sirvió tanto pensar cuando, al llegar los 20 años, tuvo que abrirse su propia senda en el mundo de la interpretación.
Inicios en el Mundo de la Interpretación
"Siempre he trabajado mucho y me lo he currado. Cuando no me han llamado, yo me he inventado las cosas. Y he tenido mucha suerte, supongo". Empezó haciendo de payaso en comuniones, de mago en discotecas e incluso hizo sus pinitos como stripper: "Stripper de broma, evidentemente, por el físico", ha anotado con cierta gracia.
Sus primeros proyectos fueron en TV3, la televisión catalana, y el salto a la gran pantalla fue gracias a Carlos Marqués-Marcet, que le dio el papel protagonista y el Goya como mejor actor revelación por su ópera prima, 10.000 km.
Éxito y Reconocimiento
Ahora, con decenas de obras de teatro a sus espaldas y una quincena de películas, tiene muchos más premios y muchas más tablas que aquel joven payaso que hacía "reír más a los padres que a los niños de las comuniones en las que trabajaba", pero hay algo que le sigue acompañando desde la juventud: el miedo. "Tengo muchísima ansiedad. Me sale como una roncha en la cara y las de maquillaje dicen ¿pero qué te pasa? ¿te ha picado algo? Digo no, no, no, cuando corten la primera toma se me va. Es una cosa rarísima. En el audiovisual tengo menos miedo, pero en el teatro me entran arcadas de los nervios y a los diez minutos se me pasa.
Habitual de la escena catalana, David Verdaguer ha representado más de una treintena de obras, gran parte de ella como actor residente del Teatro Lliure. Su último trabajo, Molt soroll per no res, de William Shakespeare, en el Teatro Nacional de Cataluña, le ha valido el Premio Butaca a Mejor Actor en Musical.
En televisión ha trabajado en programas de humor como Polònia y Crackòvia, y en series, como El cor de la ciutat, Ventdelpla, La sagrada familia, y más recientemente en Nit i dia y La Embajada. Además, protagonizó la TV Movie Cuatro estaciones.
En el ámbito del cine, el reconocimiento le llegó de la mano Carlos Marques-Marcet con 10.000 KM, ganadora de la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga (2014), entre otros galardones. Con este trabajo, David Verdaguer obtuvo el Premio Gaudí al Mejor Actor y, junto a Natalia Tena, el Premio Especial del Jurado al Mejor Dúo de Actores en el Festival de Cine SXSW (Austin). Recientemente lo hemos visto en Requisitos para ser una persona normal (2015), de Leticia Dolera, No culpes al karma de los que te pasa por gilipollas (2016), de María Ripoll, y 100 metros (2016), de Marcel Barrena, por la que está nominado al Mejor Actor Secundario en los Premios Gaudí.
David Verdaguer interpretando a Eugenio. Fuente: La Vanguardia
Saben aquell: Un papel transformador
Hace poco más de 20 años, Denzel Washington anunciaba la identidad del Oscar a la Mejor Actriz: “La ganadora, por una nariz, es Nicole Kidman”. Ahora otra nariz prostética y una transformación física (su característico vello facial y cabello siguen siendo suyos) pueden llevar a David Verdaguer a conseguir el Goya al Mejor Actor protagonista gracias a su carismática, aparentemente sencilla y sutil interpretación como Eugenio, uno de los cómicos españoles más inconfundibles y populares hasta su muerte en 2001, cuando todavía no había cumplido los 60 años.
El 1 de noviembre llega a los cines españoles ‘Saben aquell’, una película con la que David Trueba (de vuelta al cine basado en hechos reales por primera vez desde ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’) explora la historia del humorista antes de convertirse en el icono que aún hoy, más de 20 años después de su muerte, recuerdan varias generaciones de espectadores.
Saben aquell es un biopic sobre la vida del humorista español Eugenio Jofra (David Verdaguer), conocido como Eugenio, que se hizo famoso entre los años 70 y los 80 del siglo pasado. Esta propuesta del director David Trueba no relata toda la vida del artista, ya que como el propio realizador explica, se trata de un “sorbo” de la figura y biografía de Eugenio, de extraer “la esencia narrativa de la persona”.
A lo largo del metraje, se presenta cómo Eugenio y Conchita se conocieron, se casaron tuvieron a sus dos hijos y trabajaban como dúo musical con el grupo “Els Dos”. El hecho anecdótico de que su mujer tuviera que ausentarse de Barcelona unas semanas para cuidar a su madre, obligó a Eugenio a salir al escenario sin ella y a contar chistes en lugar de cantar.
David Verdaguer y Carolina Yuste en "Saben Aquell". Fuente: El Periódico
La película entrelaza la historia personal de Eugenio con su ascenso profesional, resaltando la influencia de Alcaide en la creación del personaje que contaba chistes y que se convirtió en un fenómeno social de la época. El guion del propio David Trueba y Albert Espinosa consigue además reflejar que el artista catalán fue un gran genio como humorista, pero no brillaba en otras facetas como la de padre e incluso marido.
El film constituye también el retrato de una época, la España de la transición e inicios de la democracia, de los programas de televisión, de las salas de fiesta y teatros en los que Eugenio forjó su fama. Saben aquell dibuja a Jofra como un ser humano complejo y discordante, pero solo se asoma al precipicio de la depresión, alcoholismo, sexo y drogas a los que se abocó Eugenio tras la muerte de su mujer, que algunos recordamos y que sí aparecen en el libro y documental que llevan su nombre.
David Verdaguer gana el Goya a mejor actor gracias a su Eugenio
Vida Personal y Reflexiones
En 'La casa' se da una situación que yo creo que se está perdiendo, que es dejar las llaves de tu casa al vecino por si pasa cualquier imprevisto. ¿Vosotros dejáis las llaves al vecino?
Yo creo, y ahora lo puedo decir más tranquilamente, que Eugenio no era un buen padre. Era un padre ausente, que como muchos hombres en esa época relegaba el cuidado de sus hijos a la mujer, para él poder hacer su vida e irse de bolos y hacer su trabajo. Quería mucho a sus hijos, eso sí, pero no creo que fuera un buen padre, y en este caso lo bonito de esta peli es que el papel que interpreta Luis Callejo yo sí creo que es un buen padre.
David Verdaguer. Fuente: El Mes
Un padre que hizo lo que pudo con lo que tuvo, que es lo que hacía la gente de esa generación. Lo que hacemos todos, de hecho. Yo tengo mucha paciencia con mi hija, pero no tengo tanta paciencia con mi madre y no puedo entender como la persona que tiene más paciencia conmigo, que es mi madre, y la que me ha juzgado menos, que yo ahora a día de hoy tenga tan poca paciencia con ella, algunas veces, ¿no?
Porque, es curioso, la paciencia que tenemos con los niños y la poca tenemos con nuestros padres, ¿no?
Premios y Reconocimientos
A lo largo de su carrera, David Verdaguer ha sido galardonado con numerosos premios, entre los que destacan:
- Premio Goya al Mejor Actor Revelación por "10.000 km"
- Premio Gaudí al Mejor Actor por "10.000 km"
- Premio Butaca a Mejor Actor en Musical por "Molt soroll per no res"
