Daniel Landa es un periodista palentino cuya obra documental nos invita a sentir el mundo y absorberlo, a ver la mirada palpitante de los otros que nos completan, a respirar la efímera invitación a vivir a que hemos sido convocados. Sus documentales, como UN MUNDO APARTE, PACÍFICO y ATLÁNTICO, son ventanas a la humanidad, que nos permiten experimentar la diversidad y la riqueza de nuestro planeta.
“Nadie detiene el rumbo de los audaces”, “sigue andando que siempre se remonta”, “nosotros somos los intrusos”, esas y otras frases componen pensamientos acertados del director de los documentales UN MUNDO APARTE; PACÍFICO, Y ATLÁNTICO.
Hace algunos años, cuando nuestro amigo entrevistaba a un bosquimano de la polinesia cuya tribu nunca había visto a un hombre blanco ,y le preguntaba si ya se había acostumbrado al color de su piel -de la de Daniel se entiende-, él jefe le contestó que sí, pero que le costaba acostumbrarse a verle vestido porque no sabía si estaba sano. A partir de ese día, Daniel se supo un intruso cada vez que su cámara, por la que yo veo el pálpito de la humanidad, enfoca el claro de bosque donde cualquier humano acampa el acomodo de su existencia.
Esta percepción que tuvo Daniel solo se puede hacer desde la humildad. Entender que los otros son los que resultan invadidos cuando nosotros imponemos la tecnología para ocupar un espacio y un tiempo que solo es suyo, entenderlo a la primera décima de segundo, solo cabe en un hombre sencillo.
Las imágenes se agolpan y completan una secuencia fragmentada de cuerpos, bocas, miradas, acciones estiradas y unidas entre sí a pesar de pertenecer a muy diferentes momentos del rollo de celuloide y a diferentes fragmentos del paisaje del planeta. Ocurre entonces que recobro la consciencia de ser un humano entre miles de millones y pienso en Daniel tocando esas manos, besando esos rostros, dejándose mimar por la inmensa masa humana que compone la especie, le veo vagando por el mundo como embajador de los que somos como él y, así, sucede que lloro porque el agua es el componente del alma de todos y porque daría oro por vivir cerca de toda la humanidad y sentirla, aunque solo fuera para ver si se me pega de una vez la sabiduría profunda que anida en el corazón de la Tierra.
Hay que meterse en un documental suyo para sentir la piel erizada y todas las emociones agolpadas en tus pupilas pidiendo salir al vacío, liberarse para anclar en el aire y desde el aire ramificarse hasta la invisibilidad y diluirse, por tanto, en el océano de la nada. Para eso hemos nacido. Para sentir el mundo y absorberlo, ver la mirada palpitante de los otros que nos completan, respirar la efímera invitación a vivir a que hemos sido convocados y morirnos alguna vez.
Un Palentino Universal
Daniel Landa, hijo y nieto de poetas, lleva en la sangre el incontenible tirón de la comunicación y una natural curiosidad por la condición humana. Su profesión le ha llevado a recorrer multitud de países, mostrándonos exóticos paisajes y modos de vida insospechados. Conocedor de un oficio que es indudable que disfruta, nos ha hecho descubrir exóticos paisajes y modos de vida insospechados.
Todo aficionado a los viajes de aventuras que nunca podremos realizar, nos hemos extasiado contemplando los magníficos documentales realizados por Daniel que nos han llevado, desde la comodidad de casa, a los lugares más exóticos y emocionantes del mundo. Le acompaña una facilidad espontánea para el relato oral y sabiduría para comentar las imágenes mostradas. Posee la difícil naturalidad y la claridad expresiva-de casta le viene-con que comenta escenas, modos de vida, naturaleza y costumbres muy alejados de nuestra cultura y civilización.
Madrid siempre me ha tratado muy bien, y creo que se pueden echar raíces en una ciudad como Madrid, pero me gustaría tener mi lugar en Palencia, para que mis hijos también se sientan de aquí.
DoingDoing | Daniel Landa | Un mundo aparte. 2 años en la carretera
Momentos Clave en su Carrera
Hay varios momentos que han tenido una importancia clave en lo que ha sido mi carrera. La decisión de salir con un Mondeo de Palencia a Singapur marcó el origen, y desde luego, ha condicionado mi vida, no sólo en lo profesional. Después ha habido algunos pasajes muy extremos o remotos o muy emocionales que han apuntalado mi vocación.
La visita a la isla de Diomedes en el Estrecho de Bering, con una sensación térmica de -67ºC fue una experiencia memorable para mí. O el encuentro con la tribu de los korowai, en Papúa Occidental, que vive en nuestras antípodas culturales.
Invisibles: Una Mirada a la Realidad Social
Además de documentales de expediciones también has trabajado otras problemáticas sociales como el drama del sinhogarismo en el documental ‘Invisibles’. Fue una propuesta de un productor y acepté sin pensarlo mucho, la verdad. Invisibles narra la historia de las personas sin hogar en Madrid. Me pareció que después de haber viajado por todo el mundo, era un momento perfecto para parar y cambiar la mirada.
Cambié las selvas de África por las aceras de Madrid y encontré historias incluso más potentes en esta ciudad. Ese documental me cambió la forma de mirar. Me di cuenta de que andaba siempre con gafas para ver de lejos, pero tenía cierta miopía emocional que había que corregir.
Planes Futuros
Trabajo en una doble dirección. Por un lado, vuelvo a mirar los mapas que me llevan a América esta vez. Tengo diseñada la ruta, los tiempos, las comunidades humanas… y por otro lado, como decía en la pregunta anterior, miro a mi alrededor, muy cerca, tan cerca que quiero regresar a mis raíces. Me encantaría encuadrar Palencia. Pero tanto para un proyecto como para otro, el verdadero reto es convencer de que estas historias merecen la pena y son viables. El mercado está cambiando y la verdad es que no nos lo ponen fácil.
Algunas Curiosidades de Daniel Landa
- Le encanta escaparse al Mirador de Tierra de Campos, en Autilla del Pino.
- Considera el lechazo como un símbolo de su hogar en Palencia.
- Se identifica con personajes como el Alquimista de Paulo Coelho, por esa llamada al viaje.
- Es un gran seguidor de Rafa Nadal, admirando su perseverancia y capacidad de superar desafíos.
- Disfrutó especialmente la expedición a Pacífico, pero recuerda con cariño Un Mundo Aparte.
Si pudiera cambiarme por un día, sería un rockero en día de concierto: Bono, de U2, Freddy Mercury o Mick Jagger.
Nunca he presumido de precocidad en mis vocaciones.
La Familia Landa: Un Legado Palentino
La familia Landa tiene raíces profundas en Palencia y Navarra. Laureano Landa y Hermoso de Mendoza (Dicastillo, 1877-1944), fue agricultor y fotógrafo aficionado, conocido por su talante promotor y perfil polifacético. Hijo único de Franco Landa Desojo, natural de Dicastillo, y de Ezequiela Hermoso de Mendoza, natural de Arellano, recibió una esmerada educación. Con 23 años ya realizaba fotografías. Casado con Estefanía Ágreda y Arguedas (Estella, 1877-1958), fueron padres de Esteban, Rodolfo, Mª Nieves, Mariano y Mª Puy.
Laureano Landa impulsó distintos negocios en Estella y en San Sebastián, ciudad en la que fue copropietario del comercio “González, Castiella y Landa” y de “La Fidelidad. González, Castiella y Landa”, dedicados a la venta de regalos, baterías, vajilla y cuberterías. Fue concejal en Dicastillo y alcalde de Estella entre 1928 y 1930. Llevó a cabo numerosos estudios sobre heráldica y genealogía y perteneció a varias sociedades culturales y fotográficas.
El fondo fotográfico está formado por 3.557 fotografías y postales entre las que destacan 386 negativos en placa de vidrio, 879 negativos en nitrato de celulosa y 1.104 fotografías positivas de diversos procedimientos, en su mayoría gelatinas de revelado químico. También contiene una cámara fotográfica Kodak Baby Brownie.
Laureano Landa dedicó gran parte de su vida a documentar fotográficamente monumentos y obras de arte por distintos lugares de Navarra para la Comisión de Monumentos. Publicó fotografías en varias revistas, como La Avalancha, y colaboró en la publicación de libros sobre temas históricos y locales. De su pueblo natal dejó un gran número de imágenes.
Otro miembro destacado de la familia, Don Daniel Landa Azaustre, falleció en Palencia el 4 de junio de 2014. Su esposa: María Encarnación Salvador Saiz; hijos: Daniel, Antonio y Martín; hijas políticas: Rocío Peinado, María Jesús Pérez y María Isabel Izaga; nietos: Inés, Alicia, Antonio y Juan; hermanos políticos: Carmen, María Antonia, Antonio y Marianne; primos: María Angeles y Paco; sobrinos y demás familia. Sus cenizas recibieron sepultura el VIERNES día 6, a las DIEZ Y VEINTE de la mañana, en el Cementerio Santa Isabel.
