Dakota Fanning, la actriz que conquistó Hollywood desde niña con su talento precoz y su madurez interpretativa, ha compartido una de sus confesiones más íntimas en una entrevista reciente con The Times: su mayor anhelo en la vida es formar una familia. A sus 31 años, Fanning ha transitado más de dos décadas en la industria del cine, desde su debut con apenas seis años en 'Yo soy Sam' hasta su participación en grandes producciones como 'La guerra de los mundos', la saga 'Crepúsculo' y, más recientemente, la serie 'All Her Fault', donde comparte pantalla con Sarah Snook y Sophia Lillis.
Dakota Fanning en la premiere de The Equalizer 3.
"Ser madre es lo que más anhelo en la vida", confesó la actriz en la entrevista, subrayando que ese deseo ha estado presente desde siempre. Fanning no oculta que ha pensado en ello con detalle: quiere tres hijos, una casa en el campo y una rutina alejada del ritmo frenético de Hollywood. "Me imagino en una granja, con animales, con mis hijos corriendo por ahí.
El Peso de los Vínculos Femeninos
En la entrevista, Fanning también reflexionó sobre la importancia de los lazos femeninos en su vida y en su carrera. "He tenido la suerte de trabajar con mujeres increíbles que me han enseñado a confiar en mí misma", dijo. Dakota mencionó que su madre y su hermana, Elle Fanning, son pilares fundamentales en su vida. "Mi madre me enseñó a ser fuerte sin perder la ternura, y Elle es mi mejor amiga. Nos entendemos sin hablar", afirmó.
Desde muy joven, Fanning ha sido reconocida por su capacidad para interpretar personajes con una profundidad emocional poco común en actores infantiles. Su papel en 'Hombre en llamas', junto a Denzel Washington, la consolidó como una actriz seria y comprometida. En 'All Her Fault', su último trabajo para televisión, interpreta a una mujer atrapada en una trama de desapariciones y secretos familiares. La serie, basada en la novela de Andrea Mara, ha sido descrita como un thriller psicológico que explora los límites de la maternidad, el miedo y la identidad.
A pesar de su éxito, Dakota Fanning no se deja llevar por la vorágine mediática. En sus declaraciones, se muestra reflexiva, serena y consciente de sus prioridades. "No quiero estar en todas partes. Quiero estar donde me sienta feliz", dijo. Su confesión sobre la granja y los hijos no es solo una fantasía: es una declaración de intenciones. Dakota Fanning quiere construir una vida que combine lo mejor de su carrera con lo más profundo de sus deseos personales.
Dakota Fanning y su relación con Tom Cruise
Tras su separación de Katie Holmes en 2012, Tom Cruise ha mantenido una relación prácticamente nula con su hija Suri . La joven de 18 años vive con su madre en Nueva York y, de acuerdo con diversos reportes, no tiene comunicación con su famoso padre. Sin embargo, en medio del hermetismo del actor sobre este tema, han surgido declaraciones que evidencian su faceta más cariñosa y paternal, aunque no provienen precisamente de su hija.
La actriz Dakota Fanning ha revelado que el también actor Tom Cruise le hace un regalo poco convencional cada cumpleaños desde que cumplió los 12: un par de zapatos. En una entrevista en el programa The Kelly Clarkson Show que difunde ENews!, la protagonista de The equalizer, que ahora cuenta 30 años, confesó que Cruise le enviaba un regalo todos los años desde que ambos coincidieron en La guerra de los mundos (War of the Worlds) en 2005.
"Cumplí 11 años en La Guerra de los Mundos cuando trabajamos juntos", Fanning explicó en el programa, "y él me regaló mi primer teléfono móvil para ese cumpleaños. Era un Motorola Razr". La actriz de Georgia (EE.UU.) bromeó diciendo que, si bien "no tenía a nadie a quien llamar" en ese momento, deseaba "tanto" un Razr que le gustó el regalo. "Debí haber estado hablando mucho de eso (durante el rodaje) porque eso es lo que él me regaló. Fue un gran recuerdo", relata el medio.
Pero los regalos del protagonista de Misión Imposible no terminaron ahí: Él siempre me envía lo mismo todos los años, después del teléfono celular", dijo. "Me encantaban los zapatos cuando era pequeña y comencé a poder ponerme zapatos de adulta muy pequeños cuando estaba en la promoción de La Guerra de los Mundos, así que estaba muy entusiasmada con ellos.
La anfitriona del programa, quien antes había mencionado la conocida tradición de Tom de regalarle zapatos a Dakota, preguntó: “¿Qué te envió este año?”. La joven intérprete no dudó en responder, confirmando que tras casi dos décadas, el actor sigue teniendo lindos detalles con ella. “Él siempre me envía lo mismo todos los años”, respondió sonriendo.
“Después del teléfono celular, comencé a amar los zapatos cuando era pequeña, y comencé a usar zapatos de adulto muy pequeños durante la gira de prensa de War of the Worlds. A partir de ese cumpleaños, él siempre me envía zapatos”, contó Dakota.
Las declaraciones de Dakota tienen lugar apenas unos meses después de que Suri celebrara su cumpleaños número 18. Tras el divorcio de Tom y Katie, la custodia quedó en manos de la actriz de Dawson’s Creek y el actor accedió a pagar 400 mil dólares al año en manutención infantil.
Dakota y Elle Fanning: Código de Hermanas
De niñas, cuando Dakota y Elle Fanning se entretenían con juegos de simulación, ambas sabían quién mandaba. “Yo era la que llevaba la voz cantante”, dice Dakota. “Si ella hacía de novio, yo era la novia. Yo era Anna Wintour y ella la asistente”. Uno de sus juegos favoritos estaba inspirado en la serie de telerrealidad A Baby Story: Dakota era la madre y Elle su bebé recién nacido. La pequeña se metía debajo de un puf mientras su hermana se tumbaba, imitando el trabajo de parto. Al final, Elle emergía llorando mientras Dakota gritaba: “¡Ay, mi bebé!”. “Como Nathan Fielder”, dice Elle, moviendo la cabeza. Pero no debe de estar demasiado avergonzada. “Es lo más divertido que he hecho en mi vida”.
Cualquier pareja de hermanos podría inventar su propio juego inspirado en A Baby Story, pero la mayoría no tiene acceso al equipo médico de utilería que ellas recibieron tras asistir como invitadas a Urgencias. Todas las hermanas mayores pillan a sus hermanas pequeñas robándoles ropa -pero normalmente no lo hacen al ver unas fotos de paparazzi que las delatan-. Las Fanning, hoy con 31 y 27 años, han sido famosas casi toda su vida. Ambas empezaron a actuar siendo niñas; ambas dieron su primer beso ante las cámaras.
Sin embargo, frente a las cámaras y en sus conversaciones, las hermanas irradian una sorprendente normalidad. ¿Por qué no están más… “jodidas!”?, apunta Elle, completando la pregunta. Se reclina en la silla, simulando que fuma un cigarrillo. “Es como si dijéramos: ‘Estamos tan jodidas que no te imaginas ni la mitad”. Se ríe. Pero dice en serio: “Aunque empezamos desde muy pequeñas en este negocio, no siento que me haya perdido de nada. La gente quiere que sintamos que nos hemos perdido algo. Les encanta esa narrativa”.
Las Fanning siempre han escrito su propia historia. Han trabajado con muchos de los grandes del cine (Tarantino, Spielberg y Coppola, tanto Francis Ford como Sofia). Han recibido nominaciones a los Emmy por proyectos muy sonados. Y sí, han esquivado las trampas en las que caen muchos jóvenes actores obligados a madurar demasiado rápido.
Quizá lo más notable es que también han evitado los escollos que afectaron a algunas de las hermanas más famosas (incluso por sus disputas) de Hollywood: Joan Fontaine y Olivia de Havilland, Joan y Jackie Collins. Cuando interrogo a Dakota sobre si hay rivalidad entre ellas, algo en su lenguaje corporal me dice que ya esperaba esta pregunta. Pero su respuesta es firme: “En absoluto. Obviamente compartimos muchas cosas [incluyendo estilista y publicista], pero somos muy diferentes. Así que ni siquiera veo que algo que le funcione a ella tenga que funcionarme a mí. No siento competencia. Pero sé que la gente probablemente no se lo cree”.
La gente se lo creerá más cuando Elle y Dakota por fin hagan una película juntas. Después de un otoño lleno de proyectos -en el que Dakota actuará junto a Sarah Snook en la miniserie All Her Fault y Elle aparecerá en Sentimental Value, de Joachim Trier, y en la superproducción de ciencia ficción Depredador: Tierras salvajes-, ambas producirán y protagonizarán The Nightingale, su primera vez en pantalla como coprotagonistas.
“Cuando éramos más jóvenes, queríamos asegurarnos de que la gente nos viera como personas distintas, y necesitábamos darnos espacio para trazar nuestro propio camino”, dice Elle. “Pero ahora, como adultas, ha sido muy gratificante unirlos”.
Hannah Dakota y Mary Elle Fanning nacieron a ambos lados de la línea generacional entre los millennials y la Generación Z, en 1994 y 1998. Pasaron su primera infancia en Conyers, Georgia, y la genética apuntaba a que podrían tener carreras deportivas prometedoras. Su padre, Steven, jugó en las ligas menores de béisbol; su madre, Joy, fue tenista universitaria e hija de un quarterback de los Philadelphia Eagles.
Ninguna de las dos se aficionó a los deportes, sino que ambas tomaron un camino igual de competitivo, aunque no lo parecía por la primera experiencia de la pequeña Elle en un plató de cine. Debutó en la gran pantalla en 2001, a los dos años, interpretando la versión más joven del personaje de Dakota en Yo soy Sam. “Elle iba dando tumbos por el plató, con su cabecita rubia, sin preocuparse por nada”, recuerda Michelle Pfeiffer, que también protagonizó la película. “Sus personalidades estaban más o menos definidas: Elle es un poco más libre y Dakota un poco más seria”.
Esas inclinaciones personales parecían guiar sus primeros trabajos. Dakota interpretaba a niñas en peligro junto a grandes protagonistas masculinos como Denzel Washington en Hombre en llamas y Tom Cruise en La guerra de los mundos. La naturaleza soñadora de Elle la llevó a participar en proyectos como El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher, y Maléfica, de Disney, donde interpretó a la etérea princesa Aurora junto al hada oscura de Angelina Jolie.
Hoy las hermanas se parecen cada vez más. “¿Llevábamos el mismo conjunto? Nos pasa todo el tiempo”, comenta Elle mientras se sienta en una mesa en el centro del exuberante jardín del Chateau Marmont. Y es cierto: cuando hablo con cada una por separado, ambas lucen un rostro fresco y al natural, uñas sin esmalte, una camisa impecable y pantalones neutros. Las dos visten de pies a cabeza con prendas de The Row -una marca fundada, por supuesto, por otro par de hermanas-, salvo por el delicado bolso de Loewe y los pantalones de Goop que lleva Elle.
Las diferencias están ahí para quien se fije bien. El bralette blanco de encaje de Elle se intuye ligeramente; la camisa de Dakota está abotonada casi hasta el cuello. Elle salta de un tema a otro con un entusiasmo casi atropellado: “Vamos a hablar de todo”, promete mientras moja un totopo en guacamole y luego se disculpa por los posibles crujidos que pueda captar mi grabadora. Dakota, que prefiere hablar desde un sofá medio escondido en un rincón del vestíbulo del Chateau, es más reservada. “Deberíamos hablar de eso mañana”, sugiere en un momento, guiando la conversación sutilmente pero con firmeza lejos de los temas que prefiere tratar cuando Elle esté presente.
Su actitud cambia cuando están juntas. Dakota ríe con más soltura y echa la cabeza hacia atrás de pura alegría mientras comparten recuerdos de infancia; junto a su hermana, Elle se muestra un poco más reservada.
Unas semanas después de nuestras primeras entrevistas, me conecto por Zoom con las dos para hacerles un par de preguntas adicionales. Elle está hablando sobre la vez que llevó un vestido rojo de Fenty a un concierto de Rihanna. “Juro que ella me vio y…”. “Ay, por favor”, interrumpe Dakota. “Savannah, vas a tener que hacerle una entrevista a Rihanna para confirmar eso”, bromea con un deje de ironía.
En nuestra primera conversación, Elle se esfuerza en decir que ha tomado muchas decisiones de su carrera siguiendo el ejemplo de Dakota. En su momento, su hermana habría estado de acuerdo: “Quiere ir a todos lados donde yo voy”, afirma una pequeña Dakota sobre una Elle aún más pequeña en un reportaje de los años 2000 sobre la versión en inglés de Mi vecino Totoro, de Hayao Miyazaki. “Es muy parecida a mí. Su color favorito es el rosa, lleva el pelo con coletas y le encanta estar conmigo”. Incluso ahora, dice Elle, “solo quiero hacer todo lo que ella hace”. Algunas celebridades rehúsan reconocer las ventajas familiares, pero Elle lleva las suyas con orgullo. “Soy una nepohermana, sin duda. Obviamente he tenido oportunidades porque la gente piensa: ‘Oh, es la hermana de Dakota Fanning, vale la pena verla en una audición”.
Ya de adulta, Dakota se apena un poco al recordar cómo solía mandar a Elle. En una llamada por Zoom, menciona un vídeo que Elle publicó en 2019, donde las hermanas se preparaban para un evento de Halloween de hace tiempo. La pequeña Elle quiere quedarse, pero la pequeña Dakota la espanta gritando: “¡Vuelve a ponerte la peluca!”. “¡Estaba siendo tan mandona! Y Elle estaba tan triste y mona, solo quería estar con nosotras”, comenta Dakota ahora. Incluso entonces, las diferencias entre ellas eran notables. “Eras tan pequeñita”, le dice a su hermana. “Pero yo me sentía mayor por dentro”. Su voz se apaga. “Estás juzgando a tu yo pequeña”, le comenta Elle en voz baja. “Solo te gustaría no haber sido tan mala”.
Su actitud, señala Dakota durante nuestra entrevista a solas, ha “cambiado con los años. Solo quiero que ella tenga todo lo que desea. Lo mío es suyo, y siento que ella ve las cosas de la misma manera. En nuestra familia tenemos esa mentalidad. Cuando algo bueno sucede, lo compartimos entre todos, porque todos nos hemos ayudado mutuamente para llegar hasta aquí”.
Kirsten Dunst, cuyo vínculo con las Fanning es tan estrecho que en broma se refiere a sí misma como “la tercera hermana”, asegura que esa base sólida ha dado sus frutos: “Son tan listas. Más de lo que yo era a su edad… Pero además son auténticas. Entienden perfectamente la parte de postureo de esta industria”. Pfeiffer, que también trabajó con Elle en la secuela de Maléfica, coincide. “Nunca sentí que hubiera algo que pudiera enseñarles a estas dos, jamás”, afirma. “Son mucho más jóvenes que yo, pero las siento como iguales”.
Elle tiene otra teoría sobre por qué ha llegado a la adultez como estrella sin demasiados tropiezos. “Dakota siempre estuvo ahí para protegerme”, dice mientras sus ojos azul claro se humedecen. “Eso nos ha moldeado a las dos, la responsabilidad que ella ha sentido… que ni siquiera sé si ella misma sabe que ha sentido”.
“No necesito ver la carta”, comenta Elle al entrar en Casa Vega, un restaurante mexicano con casi 70 años de historia en San Fernando Valley propiedad de Christy Vega, una vieja amiga de la familia Fanning. Dakota las ha llevado en su Porsche Macan azul marino. Elle también tiene carnet de conducir, pero su medio de transporte principal es una bicicleta de edición limitada de Kate Spade con fresas en el sillín. Mientras nos acomodamos en una mesa de cuero rojo, Dakota se sienta justo delante de una placa dorada que dice “Dakota Fanning”. También tiene una margarita con su nombre en el menú, “un gran logro” para las chicas del valle, dice.
Elle y yo pedimos lo mismo: una Dakota, una mezcla de Jaja Reposado, Cointreau, un elixir casero de miel con tomillo y zumo de limón fresco, con un borde de sal de naranja. La Dakota de verdad pide un taco de ternera, sin lechuga ni tomate -casi exactamente lo mismo que ordenó en este mismo restaurante cuando tenía 12 años y promocionaba la versión live-action de La telaraña de Charlotte en las páginas de Vanity Fair.
Las Fanning han creado una productora llamada Lewellen Pictures, un homenaje a su primer -y único- perro de la infancia. En las reuniones, cada una asume un rol que ya les resulta familiar: Dakota es la más práctica, la que traduce las ideas disparatadas de Elle en acciones concretas. Pero puede que Elle sea la más exigente. Dakota, por su parte, se enorgullece de mezclar lo culto y lo popular: “Ponle caviar a un nugget de McDonald’s y es lo mejor del mundo”, asegura.
Las hermanas están completamente alineadas en su primera película como coprotagonistas, The Nightingale, basada en la exitosa novela de Kristin Hannah sobre dos hermanas francesas en la Francia ocupada por los nazis. “Literalmente, nunca hemos hecho una escena juntas, jamás”, avisa Dakota mientras Elle se pregunta si será capaz de superar la primera toma sin echarse a reír: “¿Me voy a reír? Mejor hacerlos ahora”. El proyecto lo producirán junto con la actriz convertida en superproductora Reese Witherspoon.
Esta película ha estado en pausa durante años. Dakota y Elle estaban a punto de viajar a Budapest para comenzar la preproducción en el momento en que comenzó la pandemia. Cuando el proyecto resucitó, el director Michael Morris -recién salido de la cuarta entrega de Bridget Jones- asumió el mando en lugar de la directora original, la actriz francesa Mélanie Laurent. “Tiene hijas y parecía entender muy bien la dinámica”, apunta Dakota.
Hollywood ha estado mucho tiempo intentando reunir a las hermanas Fanning en la misma película -y no como dos versiones diferentes del mismo personaje-. Estuvieron en negociaciones para protagonizar La decisión más difícil (2009), un drama lacrimógeno sobre una niña concebida para ser donante de médula de su hermana gravemente enferma, pero se retiraron porque Dakota no quería raparse la cabeza. (Finalmente, Sofia Vassilieva y Abigail Breslin protagonizaron la historia). Además, dice Dakota, actuar juntas a esa edad “habría sido un truco publicitario”.
Las Fanning esperaron tanto tiempo, aseguran, porque necesitaban un proyecto que les ofreciera a ambas personajes con arcos igualmente potentes. The Nightingale sigue a la hermana mayor, Vianne, que insta a la prudencia al tratar con los alemanes, pero que más tarde esconde a niños judíos en su casa, y a la rebelde hermana menor Isabelle, que se une a la Resistencia francesa y se convierte en objetivo de los nazis. “Lo que me encanta es que son dos mujeres luchando, resistiendo”, asegura Elle. “Una de forma más ruidosa, la otra de manera silenciosa”.
Aparte de The Nightingale, las Fanning están trabajando en una docuserie de crímenes reales que se estrenará en septiembre. Pero la pregunta que más les hacen, según Elle, es cuándo harán una serie de televisión basada en las memorias de Paris Hilton, cuyos derechos adquirió A24 en su nombre en 2023. Les encantaría tener la oportunidad de “entretejer esa imagen pública -el glamour, la ostentación, los chihuahuas vestidos- con los aspectos más oscuros de la trayectoria de Paris”, dice Dakota. Y confirma que se han reunido con la antigua socialite en su casa para hablar del proyecto televisivo, “un sueño de la infancia hecho realidad”.
Hilton conoció a Dakota durante el rodaje de un cameo para El gato en 2003. “Ver cómo ella -y Elle- han crecido hasta convertirse en mujeres tan talentosas, centradas e inspiradoras ha sido muy especial”, escribe Hilton por correo electrónico. Las Fanning también siguieron de cerca la trayectoria de la heredera, lo que las convierte en la elección ideal para adaptar sus memorias. “Crecieron viendo cómo se desarrollaba mi carrera, así que entienden tanto el impacto cultural como el viaje personal que hay detrás”, desarrolla Hilton. “Ven más allá de las frases hechas y del brillo”.
Aunque Hilton no revela cuál de las Fanning interpretará a Nicky junto a su Paris, señala que Elle y Dakota están especialmente capacitadas para contar esta historia. “Crecer bajo el escrutinio público, especialmente en pleno auge de la cultura del tabloide, fue una experiencia muy intensa, algo que no puedes exp...
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Filmografía Selecta de Dakota Fanning
La siguiente tabla muestra algunas de las películas más destacadas en la carrera de Dakota Fanning:
| Año | Título | Papel |
|---|---|---|
| 2001 | Yo soy Sam | Lucy Diamond Dawson |
| 2004 | Hombre en llamas | Lupita Ramos |
| 2005 | La guerra de los mundos | Rachel Ferrier |
| 2006 | El gato | Sally Walden |
| 2009 | Push | Cassie Holmes |
| 2010 | The Runaways | Cherie Currie |
| 2012 | Now Is Good | Tessa Scott |
| 2013 | Night Moves | Dena Brauer |
| 2018 | Ocean's 8 | Penelope Stern |
| 2019 | Once Upon a Time in Hollywood | Lynette Fromme / Squeaky |
| 2023 | The Equalizer 3 | Emma Collins |
Dakota Fanning y Denzel Washington en The Equalizer 3.
