Este artículo explora la vida y trayectoria de Emilio de Justo, un torero español que ha superado graves adversidades, y la labor de Mari Ángeles Grajal, viuda de Jaime Ostos, en la preservación del legado taurino. Además, se mencionan otros toreros destacados como Alejandro Talavante, Curro Durán y Emilio Ortuño Jumillano.
Emilio de Justo: Un Regreso Triunfal
Aún resuenan las palabras del doctor Hevia hace más de un año, cuando un toro le partió el cuello, literalmente, a Emilio de Justo (Torrejoncillo, 1983) en Madrid: «Ha podido ser fatal, como un descabello. Yo daría la temporada por perdida». Pero De Justo, hecho en la dureza del exilio y el abandono, nunca dio nada por perdido en su vida. Ni cuando vagó por las placitas de Colombia ni cuando volvió a la luz en Francia.
En 2022, un toro le partió, literalmente, el cuello. Ahora regresa a la plaza donde nació de nuevo. Un futuro de cinco meses encofrado en un corsé ortopédico le esperaba por delante como final del camino de su homérica apuesta con seis toros el Domingo de Ramos en Las Ventas.
¿Cómo ha sido este año? Durísimo. No sabía cómo iba a quedar. Una fractura doble de vértebra, el cuello roto. Desconocer si podría volver a torear me causó mucha angustia. Pasé por las manos de fisioterapeutas muy buenos. Fue clave la reaparición en Almería a finales de agosto. Reconozco la precipitación. Pero no podía esperar tantos meses a ponerme delante de un toro. Una lesión así puede generar un trauma sicológico, provocar fantasmas, la desconfianza. Todo el tiempo que pases fuera de la cara del toro es sitio que estás perdiendo.
Enclaustrado cuatro meses en aquel corsé que le atrapaba el cuello, ¿pensó que no volvería a torear? Eso no me lo planteé nunca. Pero cuando le decía al doctor Hevia que quería reaparecer el 21 de agosto, se alteraba: «Es imposible. No hay plazos. ¿Tú sabes que las vértebras están rotas por siete sitios diferentes?» Cuando me quité el aparato ortopédico, no podía mover el cuello. El mundo se me vino encima. La gente me alentaba profetizando que en 15 días recuperaría la movilidad. Y aún no la he recuperado del todo.
¿Y los fantasmas? Gracias a Dios, no me he acordado de lo de Madrid a la hora de montar la espada [el percance fue entrando a matar]. Lo que sí es verdad es que reaparecí con unas secuelas y una rigidez tremendas. Pero estoy orgulloso de haber roto esas barreras en esos momentos tan difíciles. Me ha hecho creer aún más en mí.
Regresa ahora la plaza que le dio todo, al escenario donde volvió a nacer, cuatro tardes por San Isidro. ¡El Everest! [Y se ríe abiertamente] Lo que pude torear en 2022 fue de rodaje. Para recuperar ritmo y sitio. Pero en 2023 no había más remedio que enfocarlo a lo grande. En 2021 abrí dos veces la Puerta Grande de Madrid y le corté las dos orejas a un toro de Victorino en Sevilla. Habiendo transcurrido la última temporada prácticamente en blanco, debía apostar fuerte. Para volver a Las Ventas debía ser así, asumiendo toda la responsabilidad. Si uno quiere ser un torero importante y consagrarse, el examen de la catedral del toreo es clave.
Encaro San Isidro para remontar el año pasado, el percance y todo lo que perdí. Pero habrá que hacerlo día a día. No quiero cargarme de presión. Soy una persona que suele presionarse mucho. Por amor propio, por compromiso, por responsabilidad. Triunfar aquí es muy difícil. Habrá que vestirse del Real Madrid.
Totalmente. Esa es mi obsesión. Volver a demostrar en Madrid que quiero estar entre los mejores. En mi cabeza está lograr mi cuarta Puerta Grande.
Emilio de Justo en 2022
Las Cuatro Tardes de Emilio de Justo en Madrid
- Jueves, 11 de mayo: Toros de Garcigrande para Morante de la Puebla, Emilio de Justo y Tomás Rufo.
- Jueves, 25 de mayo: Toros de Puerto de San Lorenzo - La Ventana del Puerto para Manzanares, Emilio de Justo y Roca Rey.
- Domingo, 4 de junio: Corrida de la Prensa. Toros de Victorino Martín para Paco Ureña Ureña y Emilio de Justo, mano a mano.
- Domingo, 18 de junio: Corrida de Beneficencia. Toros de Victoriano del Río.
Es Emilio de Justo un torero de valores, ¿y de valor? De valor natural o arrollador, no. Lo sustento en una mentalización muy dura. Trabajo el pensamiento positivo para cerrar las rendijas a la incertidumbre.
Cuando a Emilio de Justo le echaron un toro al corral en la primera plaza del mundo el 16 de mayo de 2010 -«no se me olvida la fecha»-, lio su petate y a voló la selva colombiana, trenzando pueblecitos perdidos por el privilegio de «seguir viviendo en torero». Peregrinó por un desierto de cinco años en los que toreaba en infracondiciones: «No me avergüenza reconocerlo». De Justo desprende una humildad que cala cuando habla, y habla en la frontera del día del aniversario -10 de abril de 2022- de su trágico percance en Madrid, que es cuando nos citamos.
Su referente es José Miguel Arroyo «Joselito». Es una persona muy auténtica. De muchos valores. Pero no se muestra accesible. Y, cuando chocas con alguien inaccesible, lo admiras más. Tanto, que me provoca un respeto imponente. Yo soy todo lo contrario, de muy fácil acceso, demasiado. Una persona normal, de barrio, de pueblo. Vengo de una familia humilde. Él ha sido un torero de época. También he admirado a Manzanares padre, mi debilidad. A Julio Robles. A Ángel Teruel. Tengo la suerte de admirar a los demás. Me pasa también con los grandes que me rodean ahora. Es un sueño estar entre ellos.
Su toreo, viniendo del espejo joselitista, es un toreo más encajado de riñones que con juego de cintura y usted siempre le ha puesto mucho acento a su expresión en el cuello. A veces demasiado. Lo tengo que corregir por las secuelas de la lesión. Hay ángulos que no alcanzo. Lo acuso más al rematar las tandas en los pases de pecho. Me gusta el toreo muy apoyado, embraguetado, dándole un toque de barroquismo.
Emilio de Justo, primer toro, Málaga, 14-08-2023
Para mí lo es. En él se encuentra la amalgama de los pilares del toreo. De los toreros llamados de arte, sin duda. Salir a torear detrás suyo...¡Como salir a cantar después de Camarón! [Carcajea a mandíbula batiente] Ahí ya hay que morir. Competir en el palo de Morante es imposible.
Para mí ha sido un golpe de moral importantísimo. Después de la durísima recuperación, he pasado por una feria de esa categoría reivindicando mi sitio. Tanto como con la corrida de Victorino como con la de Matilla. Poder cuajar a ese toro Filósofo, tan bravo, tan profundo, y cortarle las dos orejas fue un sueño.
Los valores que fuera se van perdiendo. Disciplina, respeto, superación...
EMILIO de JUSTO, la EMOCIÓN de la FIESTA #FeriadeOtoño2025
Mari Ángeles Grajal: Defensora del Legado de Jaime Ostos
Mari Ángeles Grajal se rompe ante la polémica generada por la biografía de su marido: "el libro de Jaime tiene 350 páginas y los medios que han filtrado sacan dos líneas. Y hay 20 capítulos. Hoy me ha llamado François Zubé, que viene a presentármelo al Ateneo. Es el catedrático de historia y de literatura de Burdeos y ha visto torear a Jaime mucho. Y me ha llamado hoy para decirme, 'Mari Ángeles, yo estuve en la corrida que cuentas de Sevilla, y en la de San Sebastián, y en la de Madrid'. No me ha sacado para nada, ni al rey".
Grajal ha querido dejar claro que "con un marido no tienes que grabar nada. Lo que él me tenía que escribir de tauromaquia, que lo escribía mucho mejor que yo, me lo escribía". La doctora ha hecho hincapié en que ha vivido con Jaime Ostos "40 años, otras personas vivieron antes también. Y no les quito el sitio, también vienen en el libro" y que "él quería que yo las publicara".
La viuda de Jaime Ostos, que ha presidido una nueva edición de la entrega de premios de su peña taurina 'Las Meninas', ha excusado la ausencia de la infanta Elena, presidenta de honor de la misma: "está con una bronquitis, con fiebre".
Todas mis peñistas son el pilar de la peña taurina.
Pues mira que seguimos con el objetivo de engrandecer la fiesta, la tauromaquia, difundir la tauromaquia, informar de las noticias rindiendo homenaje a los toreros, a los ganaderos y a los aficionados.
Muy feliz porque tengo las mejores peñistas del mundo.
Jaime siempre presente con todas. Con todas. Su capote de paseo está...Bueno, porque hoy hay que hablar de Fernando Sánchez, de Jarocho, de Emilio de Justo, de Borja Jiménez, de Victorino Martín, de Ricardo Gallardo, que le estoy viendo entrar. Cada momento tiene su protagonista.
Y no les quito el sitio, también vienen en el libro. Él quería que yo las publicara.
Hombre, a Jacobo Jaime le ha contado toda su vida.
Saben todo lo que he escrito en el libro. Porque Jaime era muy extrovertido, lo contaba...Un buen conversador, nos contaba todo, todo.
A quién debe dejar en buen lugar es a Jaime. Porque yo reivindico su tauromaquia y su historia. Su historia humana. Con las luces y las sombras, que ha tenido de todo.
Otros Toreros Destacados
Alejandro Talavante
Alejandro Talavante Rodríguez.- Matador de toros nacido en Badajoz el 24 de noviembre de 1987. Se aficionó al toreo de la mano de su abuelo materno, que le llevó a la plaza desde muy niño. Entre otras tardes, la más significativa de las que presenció entonces fue una de José Tomás en el coso pacense de Pardaleras, en la que el torero de Galapagar entregó al chaval una de las orejas que cortó.
Con sólo once años, Talavante se alistó en la Escuela Taurina de Badajoz, y mató su primer becerro, de la divisa de Cayetano Muñoz, el 15 de mayo de 2000 en Puebla de Sancho Pérez, pueblo natal de su madre; así como el 13 de mayo de 2001 vistió por primera vez de luces en Valverde de Mérida, localidad también de la provincia de Badajoz. Con varias becerradas ya a sus espaldas fue apoyado en su preparación por Joselito, al que el padre de Alejandro asistía como veterinario de la Junta de Extremadura en sus fincas ganaderas.
Tras una larga y dolorosa rehabilitación, reapareció de luces el 20 de marzo siguiente en Espartinas (Sevilla), donde cortó cuatro orejas de una novillada de Tornay. En 2005 llegó a sumar 23 actuaciones, saldadas con 34 trofeos.
Comenzó Talavante la campaña del 2006 con la dirección artística de Antonio Corbacho, descubridor y preparador de su admirado José Tomás. Y después de pasar de nuevo por Arnedo, se presentó en Madrid el 25 de marzo, alternando con Raúl Cuadrado y Francisco Javier en la lidia de una novillada de El Serrano, de la que “Delictivo” fue el ejemplar que sirvió para su debut. Falló esa tarde con la espada y sólo fue ovacionado, pero su buena actitud le valió para anunciarse en el cartel del 24 de mayo de la inmediata Feria de San Isidro. Esa tarde madrileña iba a resultar clave en su carrera, pues le lanzó rápidamente no sólo al estrellato como novillero sino que, insólitamente, le hizo ingresar directamente en la primera fila del momento.
Después de más de tres años, en agosto de 2009 Talavante y Antonio Corbacho pusieron fin a su relación de apoderamiento. El extremeño se encerró en Madrid con seis toros el Domingo de Resurrección y, aunque no logró el triunfo deseado en esta encerrona, en Sevilla rozó la Puerta Grande.
El 2011 arrancó triunfando en México, presagio de lo que sería toda la temporada. El 17 de mayo abrió la Puerta Grande en Madrid cortando las dos orejas al Ventorrillo "Cervato" y pudo volver a hacerlo tres días después, pero de nuevo la espada le privó de repetir el triunfo. Se erigió triunfador en las ferias de Madrid, Badajoz, San Sebastián, Murcia y Salamanca. A destacar también la encerrona en Zafra, donde cortó nueve orejas y un rabo, y la gran faena que cuajó en Zaragoza a "Esparraguero" de la ganadería de Núñez del Cuvillo, sin duda una de las más importantes de su carrera.
La temporada 2014, apoderado por Curro Vázquez, resultó muy intensa y difícil. No estuvo incluido en Valencia, Sevilla o Bilbao. En la Feria de San Isidro, pese a no abrir la puerta de las Ventas, tuvo dos tardes muy importantes, en las que no obtuvo trofeos por su fallo con la espada.
Curro Durán
«Los triunfos de Durán duran y durarán como el oro de ley de su toreo». Así rezaba la publicidad de Curro Durán (Utrera, 1960) en la revista Aplausos después de aquel mayo del 84 en que se erigió como el máximo triunfador de la Feria de San Isidro entre José María Manzanares y Paco Ojeda. Lo apoderaba entonces Manolo Lozano, que añadía el teléfono de su domicilio en el anuncio -«sólo mañanas»- y una coletilla: «Móvil: carece». A Curro le concedió la alternativa en Sevilla otro Curro, Romero, tan sólo un año antes de su eclosión. Se cumple por tanto este año el 40 aniversario de su salto a la fama, de la recompensa de un torero que se había fraguado en un larga lucha de novillero.
Venía respaldado por los triunfos de Valencia, Nimes, Zaragoza, Barcelona, donde corté tres orejas el día de mi presentación. Y además ese mismo año 82 salí a hombros por la Puerta del Príncipe el 19 de junio en Sevilla en una mano a mano con Pedro Castillo, que se despedía de novillero. El día de la alterniva también corté dos orejas, con petición de la tercera en el sexto.
En sólo dos temporadas me coloqué a la cabeza del escalafón en todas las ferias. Pero cambié de apoderado, no embistieron los toros a principio de año en Sevilla, no fui a Madrid todo lo bien colocado que yo esperaba... La nueva administración de mi carrera me afectó moralmente y entre todo se fue yendo esa velocidad que traía.
La finca fue chiquitita. Y del Mercedes le cuento una anécdota curiosa: el día de mi triunfo en San Isidro junto a Manzanares y Ojeda pasé con el coche de cuadrillas por delante de un concesionario Mercedes camino de la plaza, ya vestido de torero. Y dije: «Esta tarde me voy a comprar uno de esos». A Manolo Lozano se le escuchó desde el último asiento: «Curro, primero cogerla, después pelarla». (Risas). Y al día siguiente temprano, sin apenas dormir, me fui a la tienda, justo detrás del hotel Wellington, en la calle Núñez de Balboa. Pregunté precio. Como me vieron un chavalillo, se extrañaron. Me contaron los modos de financiación. Les anuncié que un rato les llevaba un millón de pesetas y dos letras conformadas por el banco, una para agosto y otra para septiembre. Cuando yo calculaba que iba a torear más. Así que me subí a la habitación de Manolo y, después de hablar con el Banco Popular, me presenté en el concesionario con el millón de pesetas y las dos letras y me llevé el coche.
Creo que mi mano izquierda. Tenía temple y facilidad. Y la regularidad con la espada. Con el capote llegué a torear muy bien.
Y Manolo Cortés y José Antonio Campuzano. Esa línea de toreo era la que a mí llenaba. Bebía en esas fuentes.
Emilio Ortuño Jumillano
Hay casos en el toreo que adquieren una relevancia mayúscula porque no son nada habituales y, sin duda que nos quepa, el caso del maestro Emilio Ortuño Jumillano, ha sido una de las pocas excepciones que se han dado en el mundo de los toros, la que tenemos el gusto de relatar porque, más de uno quedará asombrado ante lo que resultó su carrera, una de las más breves de la historia de la tauromaquia, solo superada por Manolo González que estuvo dos años como figura del toreo.
Para que nos hagamos una composición de lugar, cuando Andrés Vázquez tomó la alternativa con treinta años, a esa ed...
Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid
