Hoy voy a abrir el viejo debate sobre por qué tener o no tener hijos. Hasta hace solo un tiempo se daba por sentado que todo el mundo quería formar una pareja y tener hijos. Esto ha ido cambiando de manera radical. En Occidente la decisión de no tener descendencia se ha convertido en una tendencia en auge. Son muchos los hombres y mujeres que no quieren o prefieren no tener hijos.
Los motivos que esgrimen los que participan de esta tendencia son muchos. Van desde un deseo personal hasta la idea de que traer nuevas vidas contribuye al desequilibrio social y ecológico del mundo. Sea como fuere, lo cierto es que cada vez hay un menor grado de tabú en torno a esa decisión y esto se aplica para prácticamente todas las sociedades del mundo.
En los acompañamientos algunas mamás me habéis hablado sobre las razones para tener hijos e incluso recibo consultas para saber qué razones serían las adecuadas para tomar la decisión de buscar un embarazo. Esto no se puede responder porque hablamos de moral, de ética, de fe, de amor y conexión. Hablamos de parámetros no mensurables y de una total subjetividad a conveniencia. Pero voy a atreverme a hacer lo contrario: te daré razones para no tener hijos. Me lo pide el cuerpo.
Si estás en ese momento de decidir qué hacer y no lo consigues, a veces lo que hace falta es dejar un poco la mente de lado, los pros y los contras, y sentir. Parar y sentir. Dejar de pensar unos días en el tema y ver qué nos dice el instinto, la intuición… escucharnos desde lo más profundo de nosotros.
Factores a considerar al tomar esta decisión
La decisión de no tener hijos responde a muchos factores. No existe una respuesta generalizada a la pregunta sobre tener hijos o no tenerlos. Cada persona y especialmente cada pareja deben tomar su propia decisión. Hay algo cierto: es importante reflexionar al respecto y tratar de no equivocarse. Los efectos de tener un hijo sin desearlo a veces llegan a ser verdaderamente devastadores. Y al contrario, frustrar el deseo de ser padre o madre eventualmente origina un enorme vacío existencial.
Casi nunca existen las condiciones perfectas para procrear. Lo ideal es que haya una pareja estable, con ingresos suficientes, que cuente con tiempo disponible y un deseo expreso de ser padres. Es muy raro que estén presentes todas esas variables a la vez. Sin embargo, eso no significa que sea imposible hacer ajustes y adaptaciones para acoger una nueva vida. De hecho, estos ajustes se han hecho siempre: las familias numerosas, comunes no hace tantos años, eran capaces de sobrevivir con menos recursos.
Razones económicas y profesionales
Según un estudio llevado a cabo en Europa y denominado Childlessness in Europe (2015), los motivos para no tener hijos son en su mayoría profesionales. Sin embargo, también cuentan las razones económicas, las experiencias previas de mala relación con los progenitores y/o el miedo a transmitir enfermedades hereditarias.
Otro estudio de la Federación de la Familia de Finlandia indica que en los últimos años las dificultades económicas han venido convirtiéndose en la principal razón para no tener descendencia. La precarización laboral y la incertidumbre frente al futuro inciden para que se haya extendido esa percepción.
Por economía: los niños son caros. En agosto de 2013 salió un estudio en el que el gasto medio de una familia de clase media en los primeros 18 años de un niño ascendía a 304.480 dólares (unos 240.000 euros). ¡Uf! Esta cifra me marea, creo que voy a tomarme algo fuerte.
Estrés y tiempo libre
¿Estrés? Podemos inequívocamente decir que el estrés y la paternidad van de la mano. Una vez te conviertes en padre tienes un largo camino por delante para lidiar con muchas situaciones de estrés. Al momento de enterarnos sobre la llegada de un niño a nuestras vidas, comienza la presión social y nos veremos sumergidos en la preocupación por ser buenos padres.
Uno de los desafíos más complicados para los padres es encontrar un momento para estar solos. Tiempo libre, una palabra extraña para todos los padres. Tal como mencionamos en un punto anterior, la presión por conservar una buena economía mientras se está criando un hijo es algo que provoca bastante estrés.
Podría continuar haciendo algunas de estas cosas si quisiera pero la realidad es que cuando estoy con ellos es cuando me siento la mujer más feliz del planeta. Felicidades por ti , si te sientes plena que bien . Lo que no tenemos y no queremos nada nos convence la felicidad de otros como tú, pues es tu felicidad no es la nuestra. Tú ya tienes a tus hijos por eso te hacen faltas y los amas. Nosotros que aun no hemos tenido no podemos extrañar o sentir vacio por algo que jamas ha estado con nosotros.
La llegada de un hijo a tu vida la cambiará de muchas maneras y el tópico del sexo no es la excepción. Con la crianza de un niño se verá afectada tu vida sexual y la intimidad de la pareja. Ya mencionamos que un hijo consume mucho tiempo y si, además, debes equilibrar tu vida social, tu trabajo y cualquier otra responsabilidad, se te hará difícil tener la energía para crear el clima propicio en la intimidad.
Pero si tu ajetreada rutina aún te mantiene deseando pasar tiempo con tu pareja, recuerda que muchos niños tienen problemas para dormir y no será raro ser interrumpido por llanto o golpes en la puerta acompañados de una voz pidiendo dormir entre ambos porque tuvo una pesadilla.
Así que otra de las razones para no tener hijos es que podrás continuar disfrutando al máximo del sexo con tu pareja sin preocuparte que nadie os interrumpa.
Salud física y emocional
Todos somos coincidentes de lo que ocurre con el cuerpo de las mujeres durante el proceso de embarazo, pues todos esos cambios no serán un problema para ti si decides no tener hijos, estarán lejos de ti las secuelas del parto, la cesárea y lactancia, sin mencionar todos los efectos que la falta de sueño y el estrés también causa sobre tu físico. Así pues, otra de las razones para no tener hijos es que quieras conservar tu cuerpo tal cual es ahora mismo. Las mujeres, con el embarazo, pierden la figura además de poder padecer cambios importantes en el pecho, las caderas, los muslos...
Todos los días lucho por controlar mi estrés postraumático. Tener libertad para pasar la noche en blanco cuando el dolor me atrapa es un regalo divino. El poder dormir 12 horas seguidas si lo necesito me ha salvado la vida. Trabajo desde casa y yo me pongo los horarios, lo cual es ideal. ¿Qué pasa si tengo un hijo, sufro un brote depresivo y no soy capaz de salir de la cama? ¿Y si me paso una semana llorando? ¿O me da un ataque de rabia en el que pierdo totalmente el control?
El instinto maternal y las expectativas sociales
El llamado «instinto maternal» no es una necesidad biológica universal. Muchas mujeres simplemente no sienten el deseo de ser madres, lo cual es una razón válida y natural. No por ello son menos mujeres ni están incompletas.
Las expectativas sociales de la maternidad pueden ser abrumadoras. Sin embargo, más mujeres están tomando decisiones que desafían las normas culturales. La maternidad no define el valor de una mujer, y decidir no tener hijos no te hace menos valiosa.
Parece que, una pareja, cuando llega a una edad se vea "obligada" por la sociedad a tener hijos. Todos los amigos y gente de su misma edad comenzarán a ser papás y la gente les preguntará que cuándo llega su turno. Pero no todas las parejas ni las personas tienen porqué tener niños, de hecho, traer un hijo al mundo es algo muy importante y que necesita ser meditado profundamente, por este motivo, no debemos dejarnos coaccionar por el entorno y pensar, realmente, en si en nuestro caso tener descendencia es lo que nos conviene.
Consideraciones ambientales y sociales
Se estima que hay 153 millones de huérfanos en el mundo. ¿Por qué añadir una boca más a un planeta superpoblado por un imperativo biológico que yo no siento? En cualquier caso, prefiero adoptar.
La última vez que supe de él, el mundo era un desastre. En Estados Unidos, hay tiroteos en los colegios casi todas las semanas. También está eso tan oscuro que llaman la cultura de la violación, que se cuela en todos los rincones de nuestra sociedad. Muchos de los niños de hoy en día probablemente se convertirán en sus víctimas o perpetradores en un futuro no muy lejano. Voy a seguir con esto, así que me tomaré otra copa.#YesAllWomen
Libertad personal y prioridades
Decidir no tener hijos es una opción meditada por muchas mujeres que prefieren enfocarse en sus carreras, proyectos personales o en su pareja. Esta elección no es egoísta, sino que refleja diferentes prioridades en la vida.
Simplemente, no estoy interesada en todas las cosas asquerosas que acompañan a la maternidad: desgarro vaginal, hemorroides, estreñimiento, contracciones del útero, conjuntivitis, limpiar culitos, desmoronamientos en público, Dora a todas horas, rebeldía adolescente, abandono de mi identidad individual... No, gracias.
Porque me encanta dormir. Me encanta tener mis propios horarios. Me encanta pasar tiempo sola, escribir y soñar despierta. Me encanta tener una dieta orgánica casi al 100%. Me encanta coleccionar tatuajes. Me encanta tener momentos de descanso entre proyectos, por ejemplo, un fin de semana entero haciendo lo que me apetece. Me encanta mi libertad. Con mi trabajo creativo, que me encanta, y un marido al que adoro y que está de acuerdo con todo lo que he escrito en este post, estoy feliz, sana y lo más satisfecha que he estado en mi vida.
Todo esto se va por la ventana cuando los niños entran en el retrato familiar, porque, vale, es la naturaleza de los niños. Cuando un bebé llega al mundo, depende completamente de ti y sólo de ti. Tu universo se adapta a su tamaño y sólo se expande a medida que crece el niño.
Prefiero tener acceso completo a TODO cuanto quiera, y no sólo cuando el niño duerma la siesta o en los minutos de descanso que tengo para ducharme. Lo digo porque he ayudado a mis amigos con sus hijos. Me conozco la rutina.
Para mí, las elecciones personales que tomo no son tan esenciales como para dar por hecho que el resto de mortales son menos humanos o tienen una vida menos completa que la mía porque sus decisiones son diferentes.
| Razón | Descripción |
|---|---|
| Económica | Altos costos de crianza y educación. |
| Estrés | Presión social y desafíos emocionales. |
| Libertad | Deseo de mantener la independencia y el tiempo libre. |
| Salud | Preocupaciones sobre la salud física y mental. |
| Social | Cuestionamiento de las expectativas sociales y culturales. |
| Ambiental | Preocupación por la superpoblación y el futuro del planeta. |
¿Por qué algunas mujeres deciden no tener hijos?
Soy Manuel Antonio Fernández, el neuropediatra, especialista en neurología pediátrica. A través de este espacio, ayudamos a las personas a tomar decisiones informadas sobre la vida familiar, el desarrollo infantil y, en este caso, sobre la posibilidad de elegir no tener hijos. Acompáñame a descubrir cómo esta decisión puede llevar a una vida igualmente plena y satisfactoria.🎥 Dale al play y mira el vídeo completo
En próximos vídeos, hablaremos más sobre temas como la maternidad consciente, las opciones para concebir y la salud emocional de las madres.
