Colecho: Ventajas, Desventajas y Seguridad al Dormir con tu Bebé

El descanso infantil es uno de los temas que más preocupan a madres y padres, y también uno de los grandes retos de la crianza. Los despertares nocturnos, las dificultades para conciliar el sueño, los terrores nocturnos o las famosas regresiones forman parte del desarrollo normal de los niños y, aunque resulten agotadores, suelen ser etapas transitorias.

Durante los primeros años, el sueño no sigue el mismo patrón que en los adultos: los ciclos son más cortos, los despertares más frecuentes y la necesidad de contacto y seguridad mucho mayor. Por eso, entender cómo evoluciona el sueño en cada etapa ayuda a las familias a ajustar expectativas y a no vivir estas situaciones como un fracaso.

Superar los problemas de sueño requiere rutinas sólidas, un enfoque respetuoso y mucha paciencia. No existen soluciones mágicas ni universales, pero sí estrategias que favorecen un descanso más reparador, como la creación de rituales previos a dormir, un ambiente adecuado y la respuesta sensible a las necesidades del niño.

En esta guía abordaremos los principales problemas de sueño infantil, qué hacer ante las regresiones y cómo acompañar a los niños con respeto, evitando métodos que generen ansiedad o desconexión emocional.

Tras la llegada del primer hijo, del segundo o de los siguientes, una de las cuestiones que más preocupa a los padres es cómo dormirán. Si serán capaces o no de hacerlo solos, a ser posible cuanto antes y sin interrupciones en toda la noche. ¿Cuál es la fórmula mágica? Algunos pediatras y padres parecen haber encontrado la clave: el colecho.

Se le llama colecho a la práctica donde los niños pequeños o recién nacidos, sobre todo, duermen con sus padres. Esta práctica puede aplicarse con los niños durmiendo en la misma cama con los padres o en las camas o cunas diseñadas para el colecho. Estas se colocan de manera contigua o unidas a la cama de matrimonio.

Colechar no es solo práctico, es también una forma de crianza que nos da seguridad y conexión. Aquí tienes algunas de las razones por las que sigo eligiendo dormir con ellos:

Ventajas del Colecho

  • Me siento tranquila teniéndolos cerca. Si vomitan, si tienen fiebre o cualquier malestar, estoy ahí para anticiparme o consolarles. Aunque, a veces, la cama termine manchada, lo importante es que me tienen a su lado.
  • Si tienen sed, les doy agua de inmediato. Evitamos que se despierten del todo o lloren, lo que nos garantiza un descanso más continuo.
  • Les reconforta estar cerca. Cuando tienen pesadillas o algún susto nocturno, mi presencia les calma enseguida.
  • Su felicidad es evidente. No hay nada más bonito que sentir cómo se abrazan fuerte a ti, sonríen y se quedan dormidos sabiendo que mamá y papá están ahí.

Además, durante los años de lactancia, el colecho ha sido una bendición. Amamantar a demanda, sobre todo por la noche, es mucho más cómodo y natural.

Los defensores de ésta práctica aseguran que facilita la lactancia materna a demanda, ya que el pequeño come cuando quiere, sin llantos innecesarios, sin esperas y sin que la madre tenga que levantarse, permitiendo un mayor descanso. Afirman que el colecho genera protección y seguridad al bebé, al tiempo que crea un vínculo especial.

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF, recomiendan el colecho seguro, dada la importancia de la alimentación con lactancia materna y la importancia de compartir habitación y/o cama, para así promover la lactancia a demanda exclusiva.

Otros beneficios del colecho seguro:

  • Disminuye el riesgo de Síndrome de muerte súbita del lactante: Aún y cuando se desconoce mucho sobre el SMSL, pareciera que el colecho, al aumentar los períodos de sueño en fase REM, disminuye los episodios de apnea, una de las posibles causas de este síndrome.
  • Ayuda a regular la temperatura: Dormir juntos favorece que la temperatura esté más regulada y estable durante la noche.
  • Sincroniza el sueño entre padres y bebés: El bebé que duerme cerca de su madre es capaz de asemejar su ritmo de sueño al de ella, sincronizando y autorregulando los ciclos de sueño. Esto es posible por la sincronización de la respiración de los padres con la del bebé, el cual aprende a respirar bajo el mismo ritmo.
  • Mejora la calidad de sueño de toda la familia: Los niños pueden despertarse la misma cantidad de veces en la noche, pero se duermen más rápido y más fácilmente cuando hacen colecho. El bebé concilia el sueño más fácilmente. Esto es una mejora en la calidad de sueño de toda la familia.
  • Aumenta el número de niños que reciben lactancia materna: El bebé que comparte cama con su madre tiene más acceso y de forma más rápida al pecho materno durante la toma nocturna, facilitando por tanto la lactancia materna exclusiva y a libre demanda y prolonga su duración en el tiempo. Igualmente, con esta práctica se disminuye el riesgo de hipoglucemia en los bebés.
  • Reduce los llantos nocturnos: Disminuye el tiempo de llanto del bebé. Al estar en estrecho contacto con sus padres y dada la cercanía, los padres atienden rápidamente al bebé, satisfaciendo la demanda de alimentación, o cambio de pañal, etc, disminuyendo de este modo la frecuencia y duración de los llantos.
  • Desarrolla y potencia el vínculo afectivo padres-hijos: El colecho es una muy buena oportunidad para seguir compartiendo tiempo y espacio de calidad con el bebé para ambos padres. El colecho estimula el desarrollo emocional del niño, a la vez que potencia su asertividad y empatía.

Para la psicoterapeuta Fabiola Aguado, directora y creadora de la Escuela de Familia Al-Alba el colecho aporta al niño, entre otras cosas, "seguridad física y emocional" e insiste en que los tres primeros años son cruciales para desarrollar una seguridad, que más tarde será el germen de la independencia.

El pediatra Carlos González señala que lo biológicamente normal en nuestra especie, lo que ocurría antes de que las distintas culturas impusieran sus normas, era que los niños durmieran con sus madres hasta los 10 o los 12 años. Los chimpancés duermen con su madre hasta los 5 (y tienen la pubertad a los 7) porque se trata de seguridad y supervivencia.

5 CONSEJOS para hacer COLECHO SEGURO

Desventajas del Colecho

Pero también hay padres y expertos que aseguran que se trata de un hábito perjudicial porque existe riesgo de aplastar o asfixiar al bebé, dificulta la intimidad de la pareja, resulta poco higiénico y genera problemas de sueño a los padres y a los hijos.

Algunos estudios señalan que no se trata de una práctica segura, en especial durante las 14 y 20 semanas de vida, tiempo en el que se recomienda la cohabitación, es decir, que el pequeño esté en una cuna en la habitación de los padres.

Dormir con los hijos no siempre es fácil. Al principio, con uno es manejable. Pero cuando tienes más de uno, las cosas se complican:

  • El espacio nunca es suficiente. Entre un bebé que mama, un niño que quiere estar pegado a mamá y las inevitables interrupciones nocturnas, el caos está garantizado.
  • Los padres acaban desplazados. Mi marido ha terminado en más habitaciones de las que puedo contar, mientras yo me quedo con el bebé o los niños en la cama grande.
  • El sensor infalible de los niños. Intentar levantarse temprano para trabajar o hacer algo en silencio es misión imposible. En cuanto te mueves, ¡se despiertan todos!
  • Las posturas imposibles. Mi segundo hijo, que estaba acostumbrado a dormir conmigo, tuvo que «compartirme» cuando nació su hermana.

Es importante conocer que existen ciertas circunstancias donde el colecho no será seguro y puede ser peligroso para tu bebé.

Riesgos del Colecho

  • Síndrome de muerte súbita del lactante: Es cierto, que la práctica del colecho por sí misma ha demostrado aumentar el riesgo de SMSL. La Asociación Española de Pediatría expone que la forma más segura en la que debe dormir un lactante menor de 6 meses es en una cuna, boca arriba y cerca de la cama de sus padres, ya que esto disminuye hasta en un 50% el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.
  • Accidentes: Si la cama es compartida por otro adulto, debe asegurarse que el bebé no se deslice entre los dos o pueda quedar aplastado por uno de los dos. Asimismo, puede existir el riesgo de atrapamiento del niño entre la cama y la pared.

En cuanto a seguridad, el dormir en la misma habitación disminuye el riesgo de muerte súbita. Se recomienda, por motivos exclusivamente médicos, que los bebés duerman en la habitación de los padres hasta los seis meses; después, ya no es una cuestión médica. Ahora bien, dormir en la misma cama puede aumentar el riesgo de muerte súbita durante los primeros tres meses, si los padres fuman, o han tomado alcohol o somníferos, o si alguno tiene obesidad mórbida.

¿Hasta qué edad se debe practicar el colecho?

Sin duda es una pregunta muy frecuente que realiza la mayoría de los padres. ¿Hasta qué edad tendría que hacer colecho? No está descrito una edad exacta o la edad perfecta para pasar a los niños a su propia habitación. Cada niño es un caso particular y los padres deben tomar la iniciativa y reconocer el momento en que el niño esté preparado para el cambio.

Una vez que se ha tomado la decisión de pasar al niño a su propia habitación, hay que estar preparados para este cambio. Esta actividad debe hacerse ser en familia, incluyendo al niño e invitándolo a participar activamente en los cambios de su habitación. Debe realizarse una nueva rutina a la hora de acostarse e iniciarla, cumplirla y respetar el tiempo que le tome al niño acostumbrarse al cambio de la rutina. Si es un niño grande, que participe en la elección de la cama y sus enseres.

Colecho seguro: Medidas de seguridad

Hay en día existen defensores del colecho como también quienes rechazan esta práctica por considerar el riesgo que puede conllevar. La recomendación en consenso de la mayoría de los organismos y sociedades es la práctica del llamado colecho seguro. Es considerada una práctica beneficiosa para los padres y para los hijos porque estrecha el vínculo entre ambos y asegura la lactancia materna.

Primero, los padres deben tener claro qué modalidad o tipo de colecho van a hacer y se les debe explicar cuáles son los riesgos y los beneficios de esta práctica. Cualquiera que sea la modalidad de colecho que deseen adoptar los padres, es necesario tomar todas las medidas de seguridad para hacer un colecho seguro.

El bebé debe haber nacido en su tiempo, a término, debe ser un bebé saludable y debe recibir lactancia materna exclusiva y a libre demanda. El colchón donde se va a compartir con el bebé debe estar totalmente limpio, debe ser firme, de superficie regular y sin hundimientos. Los padres no deben consumir alcohol, ningún tipo de tabaco, drogas o medicamentos para dormir. La temperatura de la habitación debe ser fresca, no deben ser temperaturas extrema.

Si la cuna va adosada a la cama tapar los posibles huecos para que el bebé no quede atrapado entre los dos colchones.

Cunas de Colecho

Este tipo o modalidad de colecho consiste en que el recién nacido o un bebé más grande tenga un espacio propio e independiente y diseñado especialmente para él pero junto a sus padres y así se le brinda el descanso y se minimiza todo tipo de riesgos. Estas cunas colecho se encuentran en diferentes tamaños y modelos, pero su sistema permite adosar a la cama del adulto por uno de sus laterales en forma segura, sin riesgo de caerse o crear espacios o huecos.

En cuanto al tamaño se puede encontrar las minicunas, las maxicunas y las de tamaño estándar. También es posible encontrar cunas colecho con diferentes anclajes. Dentro de las opciones están las cunas colecho que van ensambladas al colchón de la cama del adulto y otras en las que el sistema de anclaje es al somier.

De igual forma, se ofrecen diferentes materiales para la construcción de las cunas colecho. La mejor opción para dormir cerca del bebé siempre será una cuna de colecho, ya que conlleva menos riesgos que dormir con el bebé en la misma cama.

Todas las cunas colecho del mercado están diseñadas específicamente con estándares rigurosos de seguridad para evitar accidentes, siempre y cuando se mantengan las recomendaciones y un uso correcto. Si se elige una opción con ruedas, es de vital importancia que la cuna de colecho cuente con un sistema de freno o agarre antideslizante que evite movimientos y que asegure la sujeción completamente.

Característica Colecho en la misma cama Cuna Colecho
Riesgo de SMSL Mayor riesgo si los padres fuman, consumen alcohol o drogas Menor riesgo, siempre que se sigan las recomendaciones
Seguridad Riesgo de aplastamiento o caídas Diseño con estándares de seguridad para evitar accidentes
Comodidad Mayor comodidad para la lactancia nocturna Facilita la lactancia manteniendo un espacio seguro para el bebé

Conclusión

El colecho es una práctica que puede ofrecer beneficios tanto para el bebé como para los padres, siempre y cuando se realice de manera segura y consciente. Es fundamental informarse sobre las ventajas y desventajas, así como seguir las recomendaciones de seguridad para minimizar los riesgos. La decisión de practicar o no el colecho debe ser personal y basada en las necesidades y preferencias de cada familia.

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