Basada en hechos reales, Cuna de Héroes narra la historia del sargento Marthy Maher, un oficial del ejército norteamericano que dedicó cincuenta años de su vida como instructor en la prestigiosa academia militar de West Point. Este melodrama, dirigido por el aclamado John Ford, es una adaptación de la autobiografía 'Bringing Up the Brass' de Marty Maher, un inmigrante irlandés que se convirtió en una verdadera institución dentro de la academia.
Un Reparto Estelar
Tyrone Power, uno de los galanes más destacados de la década de los 40, interpreta al sargento Maher, capturando la esencia de este hombre dedicado y respetado. Su compañera en esta ocasión es Maureen O'Hara, una de las actrices predilectas de John Ford. Secundándoles, aparecen algunos de los secundarios habituales del cine del director, como Ward Bond, Harry Carey Jr. y Donald Crisp.
Argumento: Más que una Historia Militar
La película nos presenta a Marthy Maher, quien durante cincuenta años sirvió con dedicación en la academia militar de West Point. Tras décadas de servicio, el ejército de Estados Unidos, considerando su avanzada edad, intenta jubilarlo. Sin embargo, Marthy, entrenador de atletismo en la Academia Militar y amigo y “padre” de varias generaciones de cadetes, se niega a abandonar su vocación. Presenta una contundente protesta al Presidente de la nación, defendiendo su derecho a seguir sirviendo a su país.
El relato cerrado de Ford en el entorno de la academia militar, con sus categorías, sus clasismos, sus incidentes menores y mayores, no produce en ningún momento sensación de encierro. A través de elipsis, cada vez más prolongadas en las que la mayor será la que casi abarca el periodo de entreguerras, que Ford aborda sin mayores explicaciones porque sabemos que la vida de Marthy y Mary goza de la estabilidad de la monotonía y el afecto, y que la Academia siempre funciona bajo la estricta uniformidad de hacer cotidiano lo que siempre se ha hecho de esa manera tradicional, porque 20 años no son nada en la vida de una institución aunque para una persona sea un tercio de vida activa. 20 años sin guerras son un bálsamo para quien prepara oficiales para la guerra, pero los momentos dolorosos del instructor se reavivan en las trincheras del Somme o en la batalla del Pacífico. No necesitamos escenas bélicas porque Maher tampoco sabrá lo que es el combate, sólo, como nosotros, sufrirá las consecuencias de los listados de bajas colgados en el tablón de anuncios y su metódica dedicación colocando cintas negras en las páginas de los anuarios académicos para recordar a los caídos. Cada vez que su ánimo flaquee, será Mary O,Donell la que le recuerde dónde debe permanecer.
Es la vida de un matrimonio la que nos lleva desde momentos que nos acercan al “slapstick” más alocado (esa llegada de Tyrone Power a West Point parecida al personaje del pueblerino que llega a la gran ciudad y todo le sobrepasa, como le ocurría a Gene Kelly cuando se cruza con Cyd Charisse en Bailando bajo la lluvia), que hace de Power una especie de Keaton apuesto, hasta que Marty Maher contrae matrimonio y “sienta la cabeza” con la bella irlandesa procedente de la añorada isla, Mary O,Donell (Maureen O,Hara) y la película se hace más madura, como lo es el fín de la juventud y la llegada de responsabilidades que nos restan alegría. Es la historia de Marty Maher, pero es la historia de la vida con mayúsculas.
Cadetes españoles en la Academia Militar de Estados Unidos en West Point - Spain in the USA
Las razones por las que el capitán Kohler (Ward Bond) llega a confiar en Maher para que vaya asumiendo responsabilidades como instructor de los cadetes de la prestigiosa academia militar quedan en el olvido, el instructor sin instrucción aprende al mismo tiempo que sus cadetes ganándose un respeto basado en la confianza y la cercanía. Esa hora inicial puede resultar la más divertida en su conjunto de la filmografía fordiana, al nivel de excelencia, sobreentendidos, jocosidad de “The quiet man”, un humor que nos desarma, que nos deja indefensos, ante el torrente emocional que nos espera en su segunda parte, esperable pero a la que no queremos enfrentarnos, cuando esos chicos criados para la guerra pero sin la guerra, empiezan a desfilar hacia los campos de batalla del siglo XX. Es posible que esa relajación de la risa, y hasta la carcajada, de su planteamiento nos haga confiarnos, y cuando empieza el drama, que no es sino el lento transcurrir de una vida, con sus alegrías y sus tristezas, el cambio de tono, previsible porque somos conscientes del calendario, y hasta anunciado, produzca, con la misma naturalidad, el nudo en la garganta.
¿Un Reflejo Ideológico?
El reflejo visual de la vida militar edulcora los problemas exaltando la camaradería y la fraternidad; la discrepancia se ahoga bajo el peso de la disciplina, el orden y el mando; la visión de las paradas militares es, sin duda, hagiográfica; pero en ningún momento se percibe un alarde reclutador ni manipulador. No hay que olvidar que la película se rueda justo después de la guerra de Corea, que el código Hays y el anticomunismo estaban en pleno apogeo en los años de Eisenhower (presidente de 1953 a 1961 y alumno también de Maher) y pese a ello Ford no pretende hacer, o no me lo parece, un lavado publicitario del ejército, ni un discurso ideológico en un país donde bandera y patria son aceptados sin mucha discusión.
Ficha Técnica
Aquí tienes algunos detalles técnicos de la película:
- Título original: The Long Gray Line
- Año: 1955
- Duración: 138 minutos
- País: Estados Unidos
- Director: John Ford
- Guión: Edward Hope
- Música: George Duning
- Fotografía: Charles Lawton Jr., Charles Lang
Reparto Principal
- Tyrone Power como Marty Maher
- Maureen O'Hara como Mary O'Donnell Maher
- Ward Bond como el Capitán Kohler
- Donald Crisp
- Betsy Palmer
- William Leslie
- Harry Carey Jr.
- Sean McClory
- Peter Graves
- Milburn Stone
- Walter D. Ehlers
- Willis Bouchey
