¿Cuánto tiempo puede un bebé usar chupete? Información esencial

La decisión de usar un chupete en bebés es personal, pero es crucial estar bien informado sobre cuándo y cómo introducirlo, así como los posibles beneficios y riesgos asociados. Aquí te ofrecemos una guía completa para tomar la mejor decisión para tu pequeño.

¿Cuándo se recomienda introducir el chupete?

Durante los primeros días de vida del bebé, se recomienda evitar el uso de chupetes, especialmente en recién nacidos, tal como indica la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esperar a que la lactancia esté bien instaurada -habitualmente tras las primeras semanas- favorece una mejor coordinación entre la succión, la deglución y la respiración del bebé, además de fortalecer el vínculo con la madre y asegurar una alimentación eficaz.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el uso del chupete durante el primer mes de vida en bebés amamantados, ya que podría interferir con el establecimiento adecuado de la lactancia y causar confusión entre tetina y pezón.

En el caso de un bebé alimentado con lactancia artificial, el chupete puede introducirse desde los primeros días de vida, ya que no existe riesgo de confusión entre tetina y pezón, como ocurre con la lactancia materna.

El chupete puede usarse durante la lactancia materna siempre que esta esté bien establecida, generalmente entre las 4 y 6 semanas de vida, cuando el bebé se agarra correctamente al pecho y gana peso adecuadamente. Cuando la lactancia funciona de forma correcta -buen agarre, aumento de peso adecuado y madre segura-, el chupete puede ofrecerse sin problema.

El uso del chupete en bebés de 1 mes no suele ser perjudicial si se hace de forma adecuada y sin forzar su uso. Sin embargo, es importante tener en cuenta que puede influir en la lactancia si se introduce antes de que la lactancia esté bien establecida (generalmente alrededor de las 3-4 semanas).

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¿Cómo introducir el chupete de forma efectiva?

Una vez que creas que tu bebé está listo para comenzar a usarlo, aquí encontrarás algunos consejos y pautas que pueden ayudarte a introducirlo de forma efectiva:

  • El chupete no sustituye a la comida: Si estás amamantando, es importante que cumplas con los horarios regulares de alimentación. No permitas que el chupete sustituya ni retrase las tomas del recién nacido.
  • No fuerces al bebé a usar el chupete: Si el bebé no quiere el chupete, no hay razón para insistirle.
  • No ates nunca el chupete: Recuerda no atar nunca el chupete del bebé a ningún lugar.
  • No añadas edulcorantes: Asegúrate de darle a tu bebé el chupete limpio, tal y como está. No hay necesidad de añadir edulcorantes, azúcar, ni miel.
  • Ofrece el chupete a la hora de acostarse: Darle un chupete puede ayudarle a quedarse dormido, y es una de las mejores ocasiones para dárselo.

Beneficios del uso del chupete

Una vez que la lactancia esté bien consolidada, el uso moderado del chupete puede considerarse, especialmente durante el sueño, ya que está asociado con una reducción del riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL). Varios estudios epidemiológicos sugieren que el uso de un chupete en momentos de sueño está asociado con una reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

El chupete puede ser útil durante los primeros meses de vida, especialmente para calmar al bebé, ayudarle a dormir o reducir el riesgo de muerte súbita. El chupete puede ser útil durante los primeros meses de vida, especialmente para calmar al bebé, ayudarle a dormir o reducir el riesgo de muerte súbita.

El chupete está destinado para consolar y relajar al bebé cuando está molesto o necesita succionar, además de ayudarle a dormir mejor. Durante los primeros meses de vida, los bebés tienen una necesidad imperiosa de succionar para relajarse, tranquilizarse, calmarse. Es la succión no nutritiva o succión afectiva, que no les sirve para alimentarse/nutrisrse.

Otros beneficios incluyen:

  • Tranquiliza y reconforta.
  • Fuente de consuelo y calma el llanto.
  • Ayuda a relajarse y a conciliar el sueño.
  • Aporta seguridad y confianza.
  • Efecto analgésico no farmacológico (alivia el dolor, por ejemplo en vacunación).
  • Evita que se succionen el pulgar.

Riesgos del uso prolongado del chupete

Por otro lado, la OMS advierte sobre los riesgos del uso prolongado o indiscriminado del chupete, como problemas dentales (mordida abierta o malformaciones del paladar), un mayor riesgo de infecciones del oído medio y posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje si se utiliza excesivamente en etapas cruciales de aprendizaje vocal.

Si bien los chupetes pueden ser útiles, su uso excesivo o prolongado puede causar problemas dentales, como dientes desalineados, y también puede interferir con la adquisición de habilidades de habla si se usa demasiado tiempo.

No todo son ventajas. Su uso precoz en bebés amamantados, su uso excesivo y su uso prolongado (sobre todo más allá de los 24 meses) puede provocar algunos ya conocidos riesgos para la salud del bebé:

  • Puede interferir en la instauración de la lactancia materna.
  • Problemas de maloclusión dentaria si hay un uso excesivo y prolongado.
  • Aumenta el riesgo de infecciones de oído (otitis media aguda).
  • Dificulta el desarrollo del lenguaje: problemas en el habla y la articulación de las palabras.
  • Aumento de infecciones en la boca (candidiasis).
  • Caries si se endulza.
  • Necesidad de chupete para dormir y re-dormirse en los despertares.

El chupete no debe ser la única medida para dormir. Como desventaja, el uso prolongado más allá del primer año o años puede asociarse a problemas dentales, otitis o dependencia excesiva.

¿Cuándo y cómo retirar el chupete?

A partir de los 12 meses, lo ideal es empezar a retirarlo progresivamente para evitar problemas en el desarrollo bucodental o en el habla. Se aconseja que el bebé haya dejado el chupete por completo antes de los 2 años.

Dejar el chupete es un proceso gradual. Es recomendable empezar a reducir su uso poco a poco, limitándolo a momentos específicos como durante el sueño o cuando el bebé esté muy molesto.

Aquí algunos consejos para retirar el chupete:

  • Empezar a retirarlo idealmente entre los 12 y 18 meses de edad.
  • No más tarde e los 24 meses, pues las alteraciones que provoca en la dentición por encima de esta edad son más difíciles de corregir.
  • Yo suelo decir a los padres a partir de los 12-15 meses que ya no saquen el chupete de casa, que lo asocien únicamente al sueño en casa.
  • Ya a partir de los 18 meses - 24 meses debemos retirarlo de día y de noche y creedme cuando os digo que cuanto antes lo hagamos, menos nos costará.

Cómo elegir el chupete adecuado

Si has tomado la decisión de ofrecer chupete a tu bebé llega el momento de elegir uno, y te explicamos qué debes tener en cuenta. Es posible que entres en la tienda de tu barrio, en la farmacia o en Internet y encuentres decenas de opciones, diferentes tamaños, formas, colores, materiales, opciones personalizables, anatómicos, ergonómicos… ¡Menudo lío!

Tipos de chupetes:

  • Anatómico: la parte más superior plana y la inferior redondeada.
  • De bola o cereza: el cuello se ensancha de forma gradual para acabar en una forma redondeada.
  • Fisiológicos: tetina simétrica por ambos lados, pudiéndose colocar en cualquier posición en la boca sin aumentar los riesgos.

Materiales:

  • Látex y caucho: resistente, aunque duran menos con la pérdida de su flexibilidad. Mayor riesgo de infección, se hinchan con su uso, absorben olores y sabores, y riesgo de alergia.
  • Silicona: más resistente y elástico, aunque son vulnerables al desgarro. No se altera su forma. No absorbe olores ni sabores. Duradero y más higiénica (menos riesgo de infección).

Requisitos que debe cumplir el chupete:

  • Debe cumplir las normas europeas.
  • Material resistente, antialérgico y no tóxico.
  • Tetina preferiblemente de SILICONA y forma FISIOLÓGICA.
  • Talla PEQUEÑO (0-6 meses).
  • Cuello (unión tetina-carcasa) lo más fino y flexible posible.
  • Escudo flexible, ligero, con nariz libre y buena ventilación.

Otros consejos sobre el uso del chupete:

  • No ofrecer en amamantados hasta que la lactancia esté bien establecida (alrededor del primer mes de vida).
  • En bebés con fórmula, se puede ofrecer desde los primeros días.
  • Limitarlo al mínimo tiempo posible, usándolo en momentos puntuales cuando no podamos sustituir la demanda de otra manera.
  • Si lo usamos para calmar al bebé, una vez calmado retirarlo.
  • No es necesario volver a colocar el chupete si se cae durante el sueño.
  • No fijar a la ropa, pues así lo usará más a menudo.
  • No untar el chupete en soluciones dulces ni miel.

Problemas dentales causados por el chupete

Sí, el uso prolongado y frecuente del chupete puede causar problemas dentales en los niños. Su utilización puede afectar negativamente el crecimiento y la posición de los dientes y de la mandíbula. Si se usa con demasiada frecuencia o durante demasiado tiempo, puede causar malformaciones en la mandíbula y la dentición, lo que puede requerir tratamiento dental en el futuro. Por eso es importante limitar el uso y retirarlo cuando el niño cumpla cierta edad.

Los problemas más frecuentes derivados del uso del chupete son:

  • Descolocación de los dientes.
  • Desviación de los dientes
  • Mordida cruzada
  • Mordida abierta

Sin embargo, para que el efecto del chupete sea perjudicial para los dientes del bebé y se produzca alguna maloclusión, deben darse dos situaciones:

  • Un uso excesivo: Superior a 6 horas diarias.
  • Uso prolongado: Más allá de los 3 años.

Si se evitan estos dos casos, no tiene por qué generar problemas en la dentadura del bebé.

Higiene del chupete

Mantener el chupete de tu bebé limpio para evitar la acumulación de bacterias y prevenir infecciones es una tarea relevante. Para limpiarlo, puedes seguir estos pasos:

  • Lava tus manos antes de manipular el chupete.
  • Lava el chupete en agua tibia y jabón suave, asegurándote de que todas las áreas estén limpias.
  • Enjuágalo con agua limpia.
  • Para una limpieza adicional, puedes esterilizarlo sumergiéndolo en agua hirviendo durante unos minutos o utilizando un esterilizador de chupetes.
  • Deja que se seque al aire antes de dárselo a tu bebé.

Es importante evitar limpiarlo con la saliva de los padres o de otra persona, ya que esto puede transmitir bacterias y enfermedades al bebé.

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