Una gran persona dentro y fuera del campo, ese es Marc Cucurella. Conocido por su juego en el equipo británico Chelsea y su papel en la Selección Española, aunque más allá del terreno de juego no hay nada más importante que la familia.
Marc Cucurella durante un partido con el Chelsea.
Cucurella y su mujer, Claudia Rodríguez, nos han ido adentrando en su vida privada poco a poco a lo largo de este 2025. La nueva estrella de la selección, Marc Cucurella, nos ha conquistado con su destreza en el campo, su espontaneidad en público y sus ya más que famosos cánticos. Ahora nos muestra su lado más cercano y familiar, que no estamos acostumbrados a ver. El futbolista ha abierto las puertas de su casa a la revista ¡Hola! para conocerlo más en profundidad.
Su Vida Familiar
Con tan solo 25 años, el futbolista ha formado una familia junto a su mujer, a la que conoció hace 7 años y con la que tiene 3 hijos, Mateo, Río y Bella. Viven en Londres desde hace 3 años, donde el futbolista juega en el Chelsie.
Además de su pasión por el balompié, el joven es padre de tres niños junto a Claudia, ‘su media naranja’. Río, el mediano, es al que más le gusta el balón de momento, pero son muy pequeños aún", confesaba Claudia en las páginas de ¡HOLA!.
Marc Cucurella con su esposa Claudia y sus hijos.
Con ellos, han creado un bonito hogar en Londres, donde viven desde que el jugador fichó por el Chelsea Football Club. Es cierto que han tenido que renunciar y sacrificar muchas cosas por el fútbol, pero juntos pueden con todo. Ahora, en Reino Unido, disfrutan de su rutina diaria llevando a sus hijos al colegio, cumpliendo con sus respectivos compromisos profesionales y compartiendo tiempo para ellos como pareja.
Y, aunque no pueden viajar mucho a España, ya están completamente adaptados a la vida inglesa y tienen una variedad de idiomas en casa interesante. “Eso es lo importante. De ahí, preparados para todo lo que venga” … que quizá sea el matrimonio, pero todavía no. Ellos mismos han comentado que, -aunque les encantaría oficializar su relación- “no tenemos tampoco ninguna prisa.
Su Relación con Claudia Rodríguez
Hace unos días, el joven de Alella nos descubría su lado más personal en un reportaje para la revista ¡HOLA! acompañado por el amor de su vida. Y para él, que esté ella "me da mucha seguridad y confianza". Llevan casi siete años juntos y “seguimos siendo las mismas personas que éramos el primer día, pero mejoradas”. Para Claudia y Marc no hay fronteras, desde que se conocieron siempre se han apoyado mutuamente, “con nuestros más y nuestros menos, pero como cualquier relación”.
Solo tienen buenas palabras para decirse porque ellos no solo son pareja, son mejores amigos. “Me encanta cotillear con él. Probablemente, lo sabe todo de mí”. Se entienden con una sola mirada y, aunque son muy parecidos en su forma de ser, “nos complementamos como personas diferentes que somos”. Su conexión se resume con una frase de Claudia en la que dice: “Estábamos destinados y con nadie encajaríamos mejor”. Él es la felicidad y la locura. Mientras que ella es la calma y el orden. Algo que también destaca el futbolista de su mujer como madre de sus hijos.
Y no solo se sienten afortunados como pareja, también como padres de tres maravillosos hijos, Mateo, Río y Bella.
La Experiencia con el Autismo de su Hijo Mateo
La entrevista para el documental 'Married To The Game' nos introdujo en la historia de su peque Mateo, su primer hijo: "Es autista y agradecemos habernos dado cuenta, pero me hubiese gustado saberlo antes", explicaba Claudia.
«¿Cómo te cambió tu vida ser papá de un niño autista?», le preguntaba a Marc Cucurella, futbolista del Chelsea londinense e internacional absoluto español, Pau Brunet en una entrevista en su canal de YouTube. «Pues la verdad, mucho, encima fue nuestro primer hijo. Creo que ser padre ya te cambia mucho y, al ser el primero no sabes bien por dónde tirar ni qué es realmente lo que le pasa», contestaba el defensa.
Al lateral del Chelsea se le ve con la respiración contenida y la emoción se le intuye. «Estoy contento de estar aquí porque al final es la primera vez que voy a hablar de mi experiencia», adelanta. Con él se sinceró Cucurella, que como tantos otros padres y madres atravesaron ese desierto de información que todas las familias cruzan antes de aprender a interpretar las señales del TEA.
«Si ahora me hubiese pasado con los dos más pequeños que tengo, creo que me hubiese dado cuenta antes. Ahora tengo experiencia, sé cómo actuar y sé lo que necesita. Creo que fue algo que nos costó un poco de ver, porque todo el mundo te dice es que aún es muy pequeño, o que aprenderá, o que conoce a una amiga a la que también le ha pasado. Al final, te dejas guiar un poco por eso y, quizás, si lo hubiésemos detectado antes podríamos haberle ayudado cuando era un poco más pequeño», comenta Cucurella, que habla de esas señales que, de producirse hoy, le habrían hecho sospechar.
Las primeras, de cuando no era más que un bebé, un bebé del covid-19, por cierto: «Nació en octubre y luego llegó la pandemia, estuvimos encerrados y él tampoco tenía oportunidad de relacionarse con otras personas. Era pequeño y nos lo pasábamos bien con él, aleteaba mucho, pero interpretábamos que estaba bailando. Vas viendo cosas». Cuando el confinamiento pasó a convertirse en una experiencia a rescatar del pasado de todos, las señales se fueron haciendo más cristalinas.
«Recuerdo que le costaba mucho entrar en las casas. Si no conocía el entorno, no le gustaba. Entrar por la puerta no le gustaba, pero si íbamos por el patio y nos quedábamos en el jardín sí. Eran pequeñas cositas así.
Son señales, efectivamente, de un diagnóstico del espectro autista. El TEA, actual denominación para diferentes neurodivergencias, se clasificaba hace años en diferentes categorías como el autismo, síndrome de Asperger o trastorno desintegrativo infantil, así como otros trastornos generalizados del desarrollo, no especificados y el síndrome de Rett.
Por suerte, la información le ha dado poder tanto a él como a su familia. Y la llegada de sus otros dos hijos han hecho el camino para Mateo también mucho más fácil. «Creo que sus hermanos pequeños también lo han ayudado mucho. Al final son pequeños, le molestaban mucho. Pero al final se ha acostumbrado a estar con más niños. Lo cuidan mucho y eso le ha ayudado a que si, por ejemplo, vamos a un parque, él sepa que va a haber otros niños mientras él esté haciendo lo que quiera hacer. Y que así le molesten menos.
En su paso por Brighton, los médicos no les habían comunicado que es lo que le podía pasar a su hijo porque todavía era muy pequeño. "El médico no nos decía lo que tenía", recordó. Fue en Londres donde se lo confirmaron.
"Es difícil. Nadie te enseña a ser padre, pero al final vas viendo... Un hijo autista no entiende las cosas como sus hermanos, hay que aprender a entenderlo. En el colegio normal no le iba bien, se ofuscaba, no era feliz. No se adaptaba, se quedaba llorando todo el rato. Hacía dos o tres horas y no le gustaba, teníamos que irle a buscar. Eso también afecta mucho: no ves bien a tu hijo y no sabes cómo ayudarlo", desveló Marc Cucurella.
Sin embargo, él y su mujer encontraron un nuevo colegio en Londres y todo cambió. "Ya hemos mejorado mucho. Ahí nos ayudan, hacemos charlas, aprendes a llevarlo y lo entiendes.
Marc Cucurella con su familia.
Necesidad de Mejora en las Aulas
Uno de los temas a tratar en esta entrevista fue cómo se reacciona en las escuelas: "Espero que poco a poco la gente se vaya dando cuenta de que eso a ti te hace bien. Con Mateo empezamos en una escuela regular y siempre se quedaba llorando y teníamos que ir a recogerle antes. Lo pasamos bastante mal porque estábamos solos en Londres y veías que dejabas a tu hijo llorando todos los días".
"A partir de esto le dejamos en un centro para niños autistas y Claudia fue la primera que lo dijo. Fuimos al centro ese pero sin casi sin ningún diagnóstico. Creo que él tenía 3 o 4 cuando empezó. A partir de ahí tuvimos un cambio brutal, iba súper contento al cole. Creo que, sé que es difícil, creo que en las escuelas regulares deberían ayudar. Nosotros porque podemos y somos unos privilegiados, pero me imagino que habrá gente que económicamente no se lo pueda permitir y no va a tener al hijo sufriendo todo el día".
A esto se sumaba Pau con una frase que Marc pedía que dijera mirando a la cámara. "Yo creo que las escuelas públicas tendrían que tener un sistema así. Creo que deberían esforzarse un poco más, porque no es solo entenderlos. Es entenderlos, ayudarlos y adaptarlos. Se piensan que la inclusión, en muchas escuelas ahora dicen que son inclusivas, pero si no hacen eso no se pueden considerar inclusivas porque no actúan, solo entienden.
El futbolista reivindica mejores condiciones para los pequeños. El deportista ha aprovechado el espacio para hablar de las barreras que ha encontrado en el sistema educativo. Actualmente, la familia reside en Londres, donde no ha encontrado las suficientes adaptaciones. Ahora, el niño estudia en un centro especializado, algo que le ha cambiado la vida, pues recibe mayores atenciones y una formación adaptada a sus necesidades.
“Las escuelas públicas tendrían que tener más recursos para adaptarse y no dejar a nadie atrás”, ha indicado. “No es solo entenderlos, es entenderlos, ayudarlos y adaptarlos”, ha añadido, reivindicando un compromiso con los pequeños, pues deben tener las mismas oportunidades que el resto de los niños, sean cuales sean sus condiciones.
Por último, ha querido naturalizar la situación. “Todo el mundo tiene problemas, y explicarlos no es una debilidad. Al contrario, es una manera de hacer ver que no todo es perfecto”, ha indicado, relatando que contarlo le ha convertido en un altavoz para muchas familias que se han visto reflejadas y que le han hecho llegar mensajes de apoyo, así como relatos sobre experiencias personales.
Ahora Marc nos acerca a cómo es su vida en familia en su última entrevista, que puede haber sido la más especial de su carrera. Ha sucedido con Pau Barnet, un niño con autismo de alto funcionamiento (TEA tipo 1), y su padre como apoyo; un encuentro en el que la emoción habla más fuerte que las propias palabras.
"Me pone bastante sensible, la verdad. Pero estoy contento de estar aquí porque al final es la primera vez que voy a hablar de esto y de mi experiencia", contaba Marc antes de emocionarse al hablar de su vida privada. Le dejaba un consejo a Pau, porque hay gente muy mala que solamente quiere hacerle daño a los que son diferentes.
"A los que jugamos también nos insulta. Tú piensa que la gente que te insulta es gente que te tiene envidia o que no está contenta con su vida, porque al final, tú no vas insultando a la gente. Tú estás contento con tu vida, estás feliz, te gusta lo que haces...". Un mensaje al que el entrevistador sumaba un "solo insultan por sentirse mejor consigo mismos".
A lo largo de la entrevista padre e hijo "querían ayudar y dar todos los consejos posibles", un comentario que Marc apreció al no saber cómo gestionar en muchas ocasiones: "Me hace como sufrir porque a veces no sé cómo le podemos ayudar y cuando veo que está mal me hace sufrir y es un tema que me pone bastante sensible, pero estoy contento de estar aquí".
Tabla resumen de la vida familiar de Marc Cucurella
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Pareja | Claudia Rodríguez (diseñadora) |
| Hijos | Mateo (autista), Río, Bella |
| Años de relación | 7 años |
| Residencia | Londres, Reino Unido |
| Equipo | Chelsea FC |
