Niños Desaparecidos en Estados Unidos: Estadísticas y Causas

Los datos son preocupantes: cada año en Estados Unidos desaparecen más de 600,000 personas. En concreto, la última cifra que ofrece el Centro Nacional de Información Criminal (NCIC) fue la de 2018, año en el que hubo un total de 612,846 personas que quedaron en paradero desconocido. De media, entre el 89 y el 92% de ellas vuelven a aparecer, ya sea con o sin vida.

Este artículo se enfoca en la problemática de los niños desaparecidos en Estados Unidos, analizando las estadísticas disponibles, las posibles causas detrás de estas desapariciones y las iniciativas implementadas para abordar este grave problema.

Señal de Alerta Amber.

Estadísticas Clave sobre Niños Desaparecidos

Son una media de 2,100 niños o jóvenes menores de 17 años los que desaparecen cada día en Estados Unidos. Estos son los datos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI). Los casos más resonantes logran colarse en los medios de comunicación; sin embargo, no todas las historias de menores desaparecidos tienen difusión en la prensa. Existe un porcentaje elevado de niños afrodescendientes y latinos cuyos casos no han llegado a la opinión pública.

Desde 1982, año en que se aprobó la Ley sobre Menores Desaparecidos, las desapariciones han aumentado un 468 por ciento.

El Centro Nacional para Menores Desaparecidos o Explotados (NCMEC) advierte que cada vez es más preocupante el secuestro de menores por alguno de sus padres, a menudo involucrados en peligrosas disputas de custodia y que suponen una amenaza real para la integridad del pequeño. De todas las modalidades de desapariciones, ésa es la que más aumenta cada año.

Las alertas Amber (siglas de America's Missing: Broadcast Emergency Response) son mensajes de emergencia divulgados cuando la policía determina que un niño fue raptado y está en inminente peligro. La preocupación por cada desaparición de un menor crece. Las redes de trata de personas también son una realidad. Existen denuncias de niñas secuestradas, raptadas. Hay infinidad de testigos que han podido ver al secuestrador.

Causas Comunes de Desaparición

La Fundación ANAR ha hecho balance este miércoles de las Líneas de Ayuda para casos de menores desaparecidos -el teléfono 116 000 armonizado en toda la Unión Europea y el Chat ANAR-, que funcionan las 24 horas todos los días del año y de manera confidencial.

Según sus datos, seis de cada diez niños desaparecidos tienen problemas de salud mental y el 23 % sufre violencia. Para los niños migrantes tienen un servicio de traducción y les facilitan acompañamiento, ayuda e información sobre recursos u otras cuestiones que necesiten.

El 57,6 % de los jóvenes que desaparecen se fugan de casa por problemas en el hogar. El segundo motivo más repetido por el que desaparece un menor es porque es expulsado de su hogar; le ocurre al 23,7 %.

Más de la mitad de las consultas hacen referencia a mujeres (59,3 %). Con respecto a la edad, el 66,2 % son adolescentes, seguido de preadolescentes, con un 18,6 %, y niños/as, 13,1 %.

Los problemas de salud mental son más frecuentes (63,3 %) que los relacionados con la violencia (22,9 %), mientras que el resto están vinculados a problemas en el colegio, dificultades de relación y la pobreza infantil, entre otros.

Tabla: Causas de Desaparición de Menores

Causa Porcentaje
Fuga del hogar 57.6%
Expulsión del hogar 23.7%
Problemas de salud mental 63.3%
Violencia 22.9%

Desapariciones en Entornos Naturales Salvajes

Pero lo que más misterioso resulta es que una buena parte de ellas acaban perdiéndose en los entornos naturales salvajes. Una de las fuentes de información que recoge todos los datos para saber sobre este fenómeno es una organización dedicada a la búsqueda del ser mitológico del Bigfoot.

Aunque parezca mentira, en 2011, David Paulides, fundador de North America Bigfoot Research, publicó una base de datos sobre desapariciones forestales ocurridas en "extrañas circunstancias", arrojando la escalofriante cifra de que más de 1,600 personas se encuentran en estos momentos desaparecidas por los entornos naturales de Estados Unidos.

Según este informe, la mayoría de ellas suelen desaparecer al final de la tarde o justo antes de una tormenta. De ahí que los cuerpos se encuentren a menudo sin ropa ni calzado y en zonas inexpugnables. Una de las hipótesis cuando se dan estos casos es que pudieran haber fallecido de hipotermia, ya que en su fase terminal las personas tienden a sentir un calor enfermizo que les hace desnudarse, apunta 'The New York Post' en un artículo sobre el tema.

Lo más intrigante es que en el caso de los niños muchos de ellos acaban apareciendo a kilómetros de distancia de donde se les perdió el rastro.

Paulides observa que el mayor obstáculo para tratar de obtener información sobre los casos de desaparecidos es la burocracia que presenta el Servicio de Parques Nacionales, de ahí que le lleve a pensar que existe una ocultación premeditada de los datos reales sobre cómo y dónde desaparecieron estas personas y cuántos de ellos se han localizado, ya que "impactaría tanto al público que el número de visitantes a estas zonas caería muchísimo", según opina.

"No creo que haya una conspiración, pero el Servicio de Parques Nacionales no llega a informar del todo de que hay docenas de turistas desaparecidos a día de hoy en el Gran Cañón o Yosemite".

Todas esta casuística de la desaparición atrajo la atención del periodista Jon Billman, quien se ha pasado investigando este tipo de casos desde la década de los 90 y ahora publica un libro titulado 'The Cold Vanish: Seeking the Missing in North America's Wildlands'. En él, detalla que la mayoría de los fallecidos es a causa de la hipotermia, de caídas de acantilados o avalanchas... pero al final admite estar fascinado por aquellos casos "que desafían a la lógica, en los que ha pasado algo que casi nadie puede imaginar", asegura al diario norteamericano.

A veces, aunque se pongan a disposición todos los medios posibles para la búsqueda, los esfuerzos de los servicios de rescate resultan en vano.

En enero de 2019, un niño de tan solo tres años llamado Casey Hathaway se esfumó de la casa que tenía su bisabuela en una zona rural de Carolina del Norte. Las temperaturas se desplomaron por debajo de los cero grados y estuvo lloviendo toda la noche. Tres días después de haber desaparecido, el niño apareció vivo y en perfecto estado de salud, enredado en unas zarzas a menos de un kilómetro de la zona de la desaparición.

La pérdida de un miembro familiar es uno de los peores traumas psicológicos a los que una persona se puede enfrentar. De eso no cabe duda. Pauline Boss, una terapeuta especializada en estos casos, acuñó el término de "pena congelada" para este tipo de angustia emocional.

Portada del libro del investigador Jon Billman.

El Impacto Psicológico y Legal

El Instituto Nacional de Justicia califica los casos de desaparecidos como "desastres silenciosos masivos de la nación". La legislación de la mayoría de los estados no llega a declarar por muerta a una persona desaparecida hasta siete años después de su pérdida. En ese momento, son declarados como fallecidos a menos que haya alguna prueba de lo contrario.

Las líneas de ayuda acompañan a las familias con profesionales, como psicólogos, que hacen seguimiento de los casos cuando los menores aparecen. "Ayudamos a pensar en momentos de bloqueo, cuando es necesario ofrecemos los recursos que hay disponibles y en casos más extremos, que hay riesgo para la vida del menor, iniciamos una intervención con las fuerzas de seguridad".

Estrategias para prevenir la desaparición de menores de edad

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