¿Cuántos Latidos Por Minuto Tiene un Feto Varón? Mitos y Realidades Sobre el Embarazo

¿Estás embarazada? Si es así, seguro que durante el embarazo ya habrás recibido algunos cuantos consejos de madres, suegras, tías, abuelas e incluso amigas sobre cuestiones relacionadas con esta etapa. En algunas ocasiones, pueden ser ciertas, pero otras veces no tienen ningún valor científico y pueden confundirte. Lo mejor que puedes hacer, si tienes cualquier duda, es consultar a tu médico, ginecólogo o matrona.

Durante todo el embarazo, puede resultar divertido recopilar estos mitos y leyendas, y puedes encontrar libros de bebé que incluyen secciones para anotar las predicciones. Como bien sabrás, existen muchas creencias distintas asociadas al ámbito de la concepción, el embarazo y el parto.

Una de las más populares se relaciona con la posibilidad de averiguar el sexo del bebé que estás esperando sin necesidad de pasar por la consulta de un médico. De hecho, si tu embarazo ya es evidente, es probable que alguna pariente, vecina o amiga ya te haya sugerido cuál es el sexo de tu hijo fijándose en aspectos como el tamaño de tu vientre, los antojos que tienes o la forma en la que te mueves.

Sin embargo, antes de seguir adelante, tenemos que decirte que no existe ningún método totalmente infalible para saber cuál es el sexo del bebé que espera una mujer embarazada. La forma más segura de averiguarlo es a través de una ecografía y con la ayuda de un profesional médico. Pero lo cierto es que ni siquiera este es un método 100% efectivo.

Los mismos médicos reconocen que hay un cierto porcentaje de fallo y todos conocemos algún caso en el que el médico dijo a unos padres expectantes que iban a tener un bebé de un determinado sexo y luego se llevaron una sorpresa a este respecto tras el parto.

Por lo tanto, debes ser consciente desde un principio de que no existe ningún método totalmente infalible para averiguar el sexo del bebé que esperas antes de su nacimiento. Sin embargo, existen algunos trucos que pueden darte alguna idea al respecto, que te queremos presentar a continuación.

RELACIONES DURANTE EL EMBARAZO ¿CUANDO NO? ¿QUÉ SIENTE MI BEBÉ?, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Mitos y Realidades del Embarazo

Veamos algunos mitos comunes sobre el embarazo y su veracidad:

  • La forma del vientre: Existe una creencia popular que afirma que si el vientre de la futura mamá está bajo, es un niño, y si está alto, una niña, simplemente no es verdad. La única verdad que determina la forma del vientre es el tono muscular, uterino y la posición del bebé.
  • Comer por dos: Es una idea que perdura con el tiempo y que nada tiene que ver con la realidad. De hecho, las matronas consideran que bajo ningún concepto está indicado el “comer por dos”, porque esto podría acarrear casos de obesidad en la gestante. La mejor dieta para embarazadas es una dieta sana, equilibrada y muy variada, y repartir las comidas en cinco o seis tomas al día, así se evita la ansiedad.
  • Acidez y digestión: Los ardores y malas digestiones en esta etapa están provocados por un aumento del tamaño del útero, lo que provoca el desplazamiento de los intestinos y del estómago.
  • Depilación: Esta afirmación requiere que expliquemos bien las posibilidades y sus matices. El método más aconsejable para depilarse durante el embarazo son las depiladoras que extraen el vello de raíz, el inconveniente es que pueden resultar algo más dolorosas si no las has utilizado nunca. Las cremas depilatorias son inocuas, pero no existen estudios serios sobre este tema. En cuanto a la cera es mejor fría que caliente.
  • Higiene: La higiene durante el embarazo debe ser cuidada y respetada siempre, y no importa si optas por una ducha o por un baño. Algunas mujeres prefieren la ducha porque les preocupa que el agua puede entrar en el útero, pero éste está cerrado por el tapón mucoso, por lo que no hay peligro. Quince días antes de la fecha probable del parto sí que será mejor que te duches en lugar de bañarte, ya que el tapón mucoso puede estar ablandándose. También se recomienda más la ducha cuando se tienen varices porque el calor del agua del baño produce vasodilatación. Nuestra recomendación es que cuando te bañes, no pongas el agua por encima de los 37º o 38º y termina con una ducha de agua fría, así ayudarás a tu sistema circulatorio. Si tienes dudas o sientes miedo por sufrir un parto prematuro, consulta a tu ginecólogo.

Cada mujer aumenta de peso de forma diferente durante el embarazo, y todas experimentan distintas alteraciones de la piel.

La Frecuencia Cardíaca Fetal: ¿Indica el Sexo del Bebé?

Muchas mujeres se fían del truco de la frecuencia cardíaca. Se dice que si la frecuencia cardíaca del bebé es superior a las 140 bpm (pulsaciones por minuto), vas a tener una niña y, si el feto presenta una frecuencia cardíaca inferior, será un niño. Sin embargo, los especialistas advierten que este truco no tiene base científica. En realidad, la frecuencia cardíaca de los bebés cambia a lo largo del embarazo y las diferencias apreciables entre la de los niños y las niñas son mínimas.

La frecuencia cardíaca fetal normal varía entre 110 y 160 latidos por minuto (lpm), aunque hay quienes creen que si la frecuencia es más rápida, superior a 140 lpm, el bebé será una niña y que si es más lenta, será un niño. Pero no existen estudios que determinen que la frecuencia cardíaca es un indicador del sexo del bebé.

Los fetos tienen un latido superior, por encima de 100-150 latidos por minuto. De hecho, si late por debajo de los 100, que para un adulto sería una taquicardia, se considera que hay bradicardia fetal y que hay un problema. El corazón del feto va más deprisa para que la sangre circule más rápido. Como los órganos se están formado necesitan que el sistema circulatorio funcione más deprisa para crear nuevas células.

¿Qué es la braquicardia?

Es un descenso de la frecuencia cardiaca fetal (descenso de las pulsaciones del corazón del bebé). El corazón fetal late más rápido que el del adulto. El promedio es de 140 latidos por minuto, con un rango normal de 110 a 170 latidos. Un latido más lento puede ser signo de que algo debe ser revisado.

Normalmente te volverán a citar para realizar esta monitorización para dentro de una semana. Hasta esa cita será bueno que sea la embarazada la que vaya controlando los movimientos fetales, siendo lo más normal notar algún movimiento cada hora.

Otros Métodos Populares (y No Tan Fiables) para Determinar el Sexo del Bebé

Además de la frecuencia cardíaca, existen otros métodos populares, aunque sin base científica, para predecir el sexo del bebé:

  • La forma del vientre: Supuestamente, si el bebé está en una posición superior, es una niña, y si está muy bajo, es un niño. También se dice que si el vientre adopta una forma muy redondeada, se espera una niña, y si adquiere un aspecto ligeramente puntiagudo, esperas un niño. Sin embargo, este es un método muy poco fiable y ya está en desuso.
  • La frecuencia de las náuseas: Si sufres de severas náuseas durante tu embarazo, es más probable que estés esperando una niña. De hecho, algunas investigaciones sugieren que, cuanto más violentas y severas sean tus náuseas y tus vómitos, más probabilidades tienes de esperar una niña.
  • La diabetes gestacional: Varias investigaciones han revelado que una mujer tiene más posibilidades de desarrollar diabetes gestacional si va a tener un niño, dado que produce más cambios metabólicos vinculados al embarazo que en el caso de las niñas, aunque los especialistas no se ponen de acuerdo respecto a la razón.
  • La comida ingerida: Los alimentos que consumes durante tu embarazo pueden ser una pista bastante interesante para saber si estás esperando un niño o una niña. En un artículo publicado por la revista de la British Medical Association, se demostró que las mujeres embarazadas que esperaban un niño consumían un 10% más de calorías al día que aquellas que están esperando niñas. Asimismo, otro estudio, publicado en esta ocasión por la revista científica “Physiology & Behavior” indica que si una mujer rechaza o es incapaz de comer ciertos alimentos está embarazada con un niño.

Métodos Científicos para Conocer el Sexo del Bebé

Si bien los métodos caseros pueden ser entretenidos, los métodos científicos ofrecen una mayor precisión:

  • Análisis de sangre: Existe la posibilidad de realizar un análisis de sangre a la embarazada, el cual permitiría conocer el sexo del bebé a partir de la semana 8 de gestación. La explicación por la que es posible conocer el sexo del bebé a partir de la semana 8 de embarazo es que, en la sangre materna, se pueden encontrar fragmentos de ADN fetal.
  • Biopsia corial y amniocentesis: Pruebas invasivas como la biopsia corial o la amniocentesis también pueden desvelar de manera precisa el sexo del bebé. La biopsia corial se suele realizar entre las semanas 11-13 de embarazo, mientras que la amniocentesis no se realiza hasta las semanas 15-20. No obstante, al tratarse de pruebas invasivas y que tienen, incluso, cierto riesgo de pérdida gestacional, solo se utilizan para determinar la presencia de anomalías genéticas en el feto (cuando hay riesgo de estas alteraciones) y no únicamente para saber su sexo.
  • Ecografía: El ultrasonido o ecografía es la prueba más común para averiguar el sexo del bebé que viene en camino, ya que se trata de un método no invasivo y seguro. Sin embargo, hay que esperar pacientemente hasta la ecografía del segundo trimestre de embarazo para poder conocer el sexo de manera precisa. Lo habitual es que se cite esta ecografía del segundo trimestre en la semana 20 de gestación, aunque el sexo fetal se podría desvelar unas semanas antes.

Recuerda siempre que no existe ningún método infalible y que incluso los especialistas médicos tienen cierto margen de error.

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