Si echamos la vista atrás, aquellos que en los ochenta eran niños seguro que se acuerdan de Sonia Martínez, uno de los rostros más famosos de la televisión infantil de la época gracias a programas como Dabadabá, En la naturaleza o 3, 2, 1… Contacto. La suya fue una historia de éxito y descenso a los infiernos a partes iguales, por culpa de su adicción a las drogas. Una carrera prometedora que lamentablemente no tuvo un final feliz porque, con solo 30 años, Sonia Martínez nos dejó para siempre.
Sonia Martínez en Dabadabadá
El Legado de Sonia Martínez a Través de los Ojos de su Hijo
Martínez, fallecida en 1994 y hoy protagonista del documental homenaje La última noche de Sonia Martínez, es recordada por su hijo. "Con el paso del tiempo es que te das cuenta de la gravedad y la dureza de vida que ha tenido tu madre y de cómo llegó a calar tanto en las personas (...) He trabajado para reorganizar emociones y situaciones. Hay cosas que te marcan para siempre".
Para Hugo Padilla, hijo de la presentadora, el documental ha sido una ventana para conocer a su madre. Poco conocemos de él, de hecho, es la primera vez que habla sobre ella públicamente y aunque sólo conoce su dura historia porque de ella no tiene recuerdos, confiesa que este documental le ha servido para curar viejas heridas. “Me siento superorgulloso de ella, de principio a fin”, comenta, pero reconoce que no ha sido nada fácil trabajar en él y dice que ha habido momentos de todo tipo: “Por un lado duro y por otro, emotivo, emocionante, con muchos altibajos, con muchas emociones a flor de piel”.
Sin embargo, se siente satisfecho con el resultado y por el cariño que la gente guarda de su madre: “La verdad es que me siento bastante afortunado por cómo la gente tiene ese recuerdo de ella, que era una persona sobre todo muy natural, que siempre sacaba lo mejor de ella, aunque estuviese mal. Siempre tenía una sonrisa y trataba de las personas con la humanidad”.
¿Quién es Hugo Padilla Martínez?
A sus 34 años, Hugo Padilla Martínez no ha tenido una vida fácil. Es hijo del matrimonio de Sonia Martínez y José Manuel Padilla, también era adicto como ella, y con el que se casó en 1989, al poco tiempo de conocerse. A los dos años de esa unión, en febrero de 1991 nació Hugo, que no tiene casi recuerdos de ella porque "tenía tres años" cuando ella murió.
De hecho, reconoce que no supo de su existencia hasta los 12 años y su descubrimiento fue algo fortuito: se enteró de quién era su progenitora porque ganó un juicio y la indemnización fue la herencia que Sonia le dejó. A partir de ese momento, intenté indagar sobre su vida para conocerla un poco más: “Yo he hecho por tenerla siempre muy presente y siempre he vivido muy conectado a ella”.
De hecho, reconoce que “desde que me enteré quién era mi madre he intentado ver cosas. Hay cosas muy duras y hay cosas que no me han agradado tanto. La ha comprendido mucho mejor e incluso se ha dado cuenta de que realmente fue una víctima del momento que le tocó vivir: “Eran otros tiempos. Ahora, por lo menos, las cosas son diferentes y está bien mostrar lo que antes estaba mal y que hoy se tomaría de otra manera. Ella intentó sanarse, luchó por ello. Otra cosa es que, por circunstancias, lo tuvo bastante complicado, muy difícil”.
Si de algo ha servido este trabajo, ha sido para unir más a la familia de Sonia Martínez con su primogénito. Una relación un tanto peculiar. Y es que, como la misma Irene Martínez confiesa sobre su sobrino Hugo: “No lo conocí hasta que tuvo 15 años”. Por circunstancias de la vida, su relación no ha sido la más fluida y ha atravesado altibajos, algo que hoy parece haber quedado atrás: “Hubo momentos de más acercamiento y momentos de más distanciamiento por las circunstancias de cada cual, y es muy bonito porque Justamente este documental nos está uniendo muchísimo más, así que está siendo muy bonito”.
Hugo Padilla, hijo de Sonia Martínez
El Documental Homenaje: "La Última Noche de Sonia Martínez"
‘La última noche de Sonia Martínez’ es la nueva película documental original de RTVE Play que recorre la trayectoria vital de la inolvidable presentadora desde su meteórico ascenso en televisión hasta su trágica caída marcada por su adicción a la heroína y el SIDA.
‘La última noche de Sonia Martínez’ es una producción propia de RTVE Play dirigida por Ángela Gallardo y César Vallejo, y que cuenta con la colaboración en guion del escritor Carlos Barea, experto en temas LGTBI. La película documental de 70 minutos profundiza en la vida de la inolvidable presentadora de programas de televisión como ‘3, 2, 1... Contacto’, ‘Dabadabada’ o ‘En la naturaleza’.
Una presencia que marcó una generación y ayudó a modernizar el contenido televisivo infantil, aportando un enfoque fresco, educativo y entretenido en una época de cambios en la sociedad española.
Entre lágrimas, Hugo recordó a su abuela paterna. "Es quien estaba ahí. Ha sido todo amor (...) Con mirarme a los ojos, sobraban las palabras". Sobre las desavenencias con su familia materna, sin embargo, Padilla también ha aclarado: "Mi abuelo ha gestionado las cosas a su manera (...) Es respetable. La verdad es que he pasado tanto que ya es que no me apetece entrar en ese debate".
En el plató de Y ahora Sonsoles, en su emisión del jueves ha vivido momentos de emoción al escuchar al hijo de Sonia Martínez, la presentadora que murió de sida hace 30 años. "¿Qué tan mal ha hecho una persona para que el día del tanatorio no vaya nadie?", se preguntaba Hugo, de 34 años, quien también ha confesado que, a los 12 años, intentó quitarse la vida. "Me ayudó a salir adelante mi abuela, el pensar en mi madre y luego en mí", ha añadido.
Ante la reflexión de la presentadora de Antena 3, Sonsoles Ónega, sobre la exposición pública de Martínez para sobrevivir y también sustentar su adicción, su hijo ha asegurado: "Le jugó malas pasadas, pero también tenía esa grandeza de sentarse frente al mundo y decir: 'Yo soy así y me pasa esto' (...)".
El Descenso a los Infiernos de Sonia Martínez
La vida de Sonia fue una estampida, una montaña rusa, que la llevó de estar en la cúspide a caer, sin freno, en el pozo de las adicciones. Sonia llegó a la tele en 1982, después de ser seleccionada por TVE para presentar "3, 2, 1… contacto", un programa de divulgación científica para los niños.
En 1983, sustituyendo a Mayra Gómez Kemp (que se fue al "1, 2, 3..."), se convirtió en la presentadora del "Dabadabadá", el emblema de la programación infantil, y de ahí, por su frescura y su facilidad para enfrentarse a las cámaras, dio el salto al cine con "Epílogo", "Violines y trompetas", donde vivía un tórrido romance con Jesús Puente, y "Perras callejeras", y también a series como "Segunda enseñanza".
Precisamente después de rodar esta serie, dos hechos marcaron su destino. En 1985, la muerte de su madre la dejó hundida, y, un año después, atreverse a hacer "topless" en una playa de Ibiza, le costó su trabajo en TV, ya que Televisión Española le rescindió el contrato inmediatamente.
En esa época, en la que también vivió romances que no llegaron a buen puerto (entre ellos con Cayetano Martínez de Irujo), empezó a ir al gimnasio y, paradójicamente, allí tomó una mala decisión que, con los años, acabaría siendo su sentencia de muerte. "Un chico del gimnasio, al verme algo cansada, me dijo: “Tú métete esto y verás que bien te sienta”. Empecé a consumir coca los fines de semana y, luego, a diario", explicó Sonia en una entrevista con Pepe Navarro.
Desde entonces, su vida fue un descenso a los infiernos. En medio de esta caída, en 1989, intentó estabilizar su vida y se casó con un exdrogadicto, José Manuel Padilla, con quien tuvo a Yaiza -hoy, Hugo- en 1991.
Sonia Martínez
"A pesar de todo, quiero a mi madre con toda mi alma"
En tu Revista Pronto hemos hablado con Hugo, justo cuando se cumplen 26 años de la muerte de la presentadora de “Dabadabadá”, que nos ha abierto su corazón. "Desgraciadamente, tengo muy pocas referencias personales de ella. En aquella época, yo era una cría y no entendía nada de la situación familiar, sé que estaba en una especie de residencia y nada más. No recuerdo ni tan siquiera que me cogiera en brazos o me besara. Y, a pesar de todo, la quiero con toda mi alma y me duele no haber podido compartir con ella una vida feliz. Me enteré de que, en febrero de 1994, se registró su última visita para verme.
PRONTO: Me consta que cuando te visitaba solía salir llorando. Ella quería recuperarte, pero su situación se lo impedía.
HUGO PADILLA MARTÍNEZ: Me das una alegría, veo que me quería mucho. Alguien me contó que la pillaron conmigo en brazos comprando droga y que se dedicaba a la prostitución en la Casa de Campo madrileña. Después de su muerte y, gracias a mi abuela paterna, pude salir del centro tutelado para vivir con ella y con mi padre. Nací con el síndrome de abstinencia y anticuerpos de la hepatitis B y del sida. De hecho, he leído que mi madre deseaba que me curase y que saliese lo mejor posible de esos problemas. Que pudiese superarlo todo. Imagínate el trauma que me causó.
No podía seguir en esa casa y me fui a la de mi tía y su marido. Es verdad que tuve momentos buenos con mi padre, pero los malos fueron terribles. Se adoraban y, cuando mi abuela falleció con 43 años, víctima del cáncer, a mi madre se le cayó el mundo encima. Poco antes se había ido a estudiar inglés a EEUU y, al regresar, se encontró con que su madre estaba muy malita. Tenía cáncer de hígado y aquel proceso tan duro y, al final, su muerte, se le quedaron grabados en el alma. La vida se le hizo muy cuesta arriba. Además, pensaba que mi abuela había muerto porque ella la hizo sufrir mucho y esa carga emocional fue terrible.
Llevo años de sufrimiento, problemas... Te voy a confesar uno de los grandes dramas de mi existencia: con 12 años me intenté suicidar, mezclé medicación de mi padre con metadona y estuve al borde la muerte. Estaba destrozado, en un infierno y con un padre que quería irse de este mundo y una familia materna que me ignoraba. Pero pensé que si no había muerto al nacer ni en ese momento, era porque debía luchar por mi vida.
P.: En cambio, la familia de tu padre es todo lo contrario. Estaban muy unidas. De hecho, la última llamada que hizo mi madre fue a ella, para pedirle que me recogiera del centro y me llevara al hospital donde estaba ingresada.
Y cuando indago en las hemerotecas para conocer datos de su vida, no puedo evitar que me salten las lágrimas. Estoy convencido de que me quería, de que sufrió muchísimo al no tenerme a su lado y de que, a pesar de sus adicciones, era una persona buena, dulce y sensible.
P. Aunque es demoledor para cualquier hijo enterarse de que su madre se drogaba, se prostituía y no llevaba una buena vida. Pero no tengo que avergonzarme de ella, al contrario, me siento orgulloso de la madre que tuve. Tú me cuentas que la veías llorar al verme en la residencia, y con eso me vale, porque demostraba el inmenso cariño que sentía por mí. Lo pasaba muy mal.
En mi familia paterna, la imagen que me han ofrecido de mi madre es que era una mujer maravillosa, alegre, cariñosa, que brillaba con luz propia con su sonrisa y por su forma de ser hasta que las adicciones destrozaron su vida.
Está claro que la vida de Hugo no ha sido fácil. Su lucha ha sido constante, no sólo para comprender y encajar las piezas del puzle de su pasado, sino también para poder enfrentarse a su futuro en busca de su felicidad.
Tabla Resumen de la Vida de Sonia Martínez
| Año | Evento |
|---|---|
| 1964 | Nacimiento de Sonia Martínez. |
| 1982 | Comienza a presentar "3, 2, 1... Contacto" en TVE. |
| 1983 | Se convierte en presentadora de "Dabadabadá". |
| 1985 | Fallece su madre. |
| 1986 | Despido de TVE tras la publicación de fotos en topless. |
| 1989 | Se casa con José Manuel Padilla. |
| 1991 | Nace su hijo Hugo Padilla. |
| 1994 | Fallece a los 30 años debido a complicaciones del SIDA. |
