La Vida Familiar y Descendencia de Charles Dickens: Un Legado Complejo

A.N. Wilson ha reescrito la vida del novelista en un nuevo libro que dedica especial atención a la aspereza sin compasión con la que Dickens se relacionó con las mujeres.

TIME indica que Charles Dickens tenía un problema más o menos confesable: no entendía a las mujeres. Lo reveló su hija Katey, años después de su muerte, sin ocultar el desdén que llegó a sentir por él.

El Matrimonio con Catherine Hogarth y la Numerosa Descendencia

Charles Dickens se casó el 2 de abril de 1836 con Catherine Thomson Hogarth, la hija de su editor. Catherine tuvo 10 hijos y siguió mientras pudo el endiablado ritmo vital de su marido.

Catherine Hogarth (1815-1879). De carácter pasivo y dulce, en abierto contraste con el de su marido, se casó con Dickens en 1836 y tuvieron diez hijos.

En las siguientes dos décadas, la pareja tuvo 10 hijos y perdió otros 12 embarazos.

Ésa fue la conexión que llevó al escritor hasta Catherine. Cuando la pareja se conoció, ella tenía 18 años y Charles, 22. Cuando se casaron, ella ya había cumplido 21.

Con el tiempo, la acabaría expulsándola de la casa familia en Bloomsbury y confinándola junto a su hijo Charlie en en Gloucester Crescent.

A partir del cuarto hijo, su relación se volvió gélida. Mientras la carrera de Dickens prosperaba hasta convertirlo en el escritor más importante de su tiempo, Catherine, abrumada por el éxito social de su marido y agotada por tantos embarazos, se convirtió en una sombra.

Dos desvanecimientos, en 1842 y 1850, le dieron a Dickens la idea de que su mujer era un temperamento inestable, una persona incapaz de controlar su ánimo y su cuerpo. Aun así, alargó su matrimonio siete años más, hasta que, con 44 años cumplidos, conoció a Ellen Lawless Ternan, conocida como Nelly, una actriz con la que se cruzó en algún montaje amateur.

En 1857, Dickens ordenó a su ama de llaves, Anne Cornelius, que levantara una barrera física entre su dormitorio y el de su esposa para evitar el mínimo contacto.

La Separación y el Final del Matrimonio

Desgracias familiares y un accidente afectaron la salud de Dickens. En 1850, la salud de Dickens empezó a deteriorarse tras la muerte de su padre, de una de sus hijas y la de su hermana Fanny. Además, su matrimonio no pasaba por un buen momento.

El cuidado de sus diez hijos, unido a la presión que su esposa sentía por vivir con un escritor famoso, provocó que en 1858 la pareja se separase.

Dickens había tratado con crueldad a la madre de Katey, Catherine. La había repudiado poniendo un anuncio en un periódico...

La Relación con Ellen Ternan

Dickens se enamoró de la chica (18 años, hija y nieta de actrices, y, por tanto, portadora de la leyenda de las jóvenes liberadas) y le regaló una pulsera, pero su joyero fue tan patoso que envió el paquete a Tavistock House, la casa del escritor. El adulterio quedó expuesto.

Ellen Ternan, "Nelly" (1839-1914). Actriz de teatro, la "otra mujer" en la vida de Dickens y por la que se separó de su esposa, lo que le ocasionó distanciamiento entre otros de su amigo Thackeray.

De adulterios está lleno la historia del matrimonio; lo particular del caso de Dickens es que el escritor llevó sus actos hasta el límite, en contra de la moral de la época. Se fue de viaje con Ellen a Francia, sobrevivió con ella a un accidente de tren, la instaló en Slough, a las afueras de Londres, y se convirtió en su pareja durante los 13 años de vida que le quedaban por delante.

La nueva biografía de Dickens arranca precisamente con los subterfugios que rodearon su propia muerte, precedida del viaje que hizo el 8 de junio de 1870 para visitar a su amante, la actriz Nelly Ternan, con quien mantuvo una relación de 13 años.

Todas las semanas, Dickens tomaba puntualmente el tren a Peckam, donde vivía Nelly, que el día de marras recibió puntualmente el pago de 15 libras (trece chelines y nueve peniques) para el mantenimiento de la casa donde vivía.

El desenlace amoroso de Dickens habría hundido su reputación. De modo que Nelly pidió ayuda a un voluntario de una iglesia cercana y consiguió un carruaje para trasladar a Dickens semiinconsciente a su casa en Kent.

Lo que ocurrió después no está muy claro, aunque Nelly había desaparecido ya de la escena cuando el escritor, falleció a las 6:10 horas del día siguiente en el hogar familiar.

Controversias y Perspectivas Modernas

Alguien podrá decir que no es tan malo eso de enamorarse, desenamorarse y enamorarse otra vez. Puede ser. Lo malo fue que Dickens inventara un relato para justificar sus actos.

El escritor, carismático y bien conectado, consiguió que nueve de sus 10 hijos se quedaran con él en Tavistock House. Fue Catherine la que se tuvo que ir junto a su hijo mayor. Los demás fueron abandonando a su padre en los siguientes años, uno a uno.

Aún más llamativa fue la decisión de Georgina Hogarth, la hermana soltera de Catherine, que vivía con la familia desde hacía años. Georgina también se quedó en la casa de Dickens y se convirtió en su gobernanta.

Al principio, los rumores decían que la amante de Dickens era su cuñada y no Nelly Ternan. Para desmentirlo, Dickens encargó una prueba de virginidad, según la biografía novelada 'La soledad de Charles Dickens', de Dan Simmons (Roca Editorial, 2009).

Los asuntos del escritor se convirtieron en la gran comidilla de la época: al principio, el escritor lo negaba todo y enviaba rectificaciones a 'The Times' y 'The New York Times' cuando los rumores se convertían en letra impresa. Después, empezó a sentirse cómodo en su 'extravagancia'. Para miles de 'víctimas' del matrimonio victoriano, Dickens era la promesa de una libertad futura. Por el camino, hundió a Catherine.

La biografía autorizada de John Forster fijó para la historia la imagen de la esposa repugnante. Su relato tuvo tanto éxito que hasta hubo una serie de la BBC producida en 2007 que presentaba al escritor como a un viejo tiernamente enamorado.

La noticia llegó el fin de semana pasado: John Bowen, un profesor de la Universidad de York, ha encontrado la carta de un antiguo vecino de Charles Dickens que lamentaba que el escritor hubiese tratado de encerrar a su mujer, Catherine, en un psiquiátrico. El hilo de su investigación llevaba hasta Thomas Harrington Tuke, el médico que se había negado a ingresar a Catherine. Tuke, que había sido amigo de Dickens, cayó en desgracia para el escritor. Peor fue el castigo de Catherine, que pasó a la Historia como la villana, lúgubre y estúpida de uno de los cuentos de su marido.

Ésa es la tesis de 'The other Dickens', la biografía de Catherine Dickens que escribió Lillian Nayder (Cornell University Press, 2010). En su prólogo, Nayder se prometía deshacer esa imagen de la mujer bovina, pacata y lenta de entendimientos, de la madre inepta e incapaz para el afecto. Todo fue un cuento de terror psicológico con personajes reales.

La brutalidad de Dickens hacia su mujer, y hacia algunos de los personajes femeninos de sus novelas (con mención de honor a la prostituta Nancy), tiene una fácil explicación: el odio del autor de Oliver Twist y David Copperfield hacia su propia madre, Elizabeth, a quien nunca perdonó por enviarlo a trabajar 10 horas diarias en la fábrica de betún de Warren a los 12 años.

En esa época, su padre John cumplía condena por las deudas impagadas. «Nunca lo olvidé y nunca lo podré olvidar», fue el lamento que formuló a su amigo John Foster el escritor, resucitado al cabo de 150 años de su muerte por A.N.Wilson en The mistery of Charles Dickens. Pocos libros han ahondado tanto en el lado oscuro del novelista.

«Dickens había sido el padre de 10 hijos y era un hombre de gran apetito sexual, que había trasladado a su vida amorosa la misma y exuberante energía que la escritura, al periodismo, a los viajes...».

Varios expertos en la vida de Dickens cuestionan su último viaje a Peckham. A.N. Wilson se decide a novelarlo en su biografía, aunque se refiere a la muerte como uno de tantos «misterios» que rodean al autor, que un año antes había recibido ya un serio aviso. Ocurrió en Chesterton, cuando escenificaba el asesinato de la prostituta Nancy a manos de su amante, Bill Sikes, en Oliver Twist.

Dickens debió gran parte de su popularidad a las recreaciones en vivo de sus relatos. La escena del asesinato de Nancy se había convertido en su obsesión y llegó a interpretarla 26 veces pese a las reticencias de su familia. Su hijo Charley lo encontró «apuñalando» violentamente el césped mientras ensayaba.

«Tengo normalmente 72 pulsaciones por minuto, pero puedo subir a 112 y me puede llevar de 10 a 12 minutos volver a mi estado habitual después de esa escena», confesó Dickens, que bromeaba diciendo que el asesinato de Nelly sacaba sus «instintos asesinos».

Toda esa ira contenida y vertida en muchas de sus obras hacia las mujeres tuvo seguramente la raíz en el resentimiento filial. Como le ocurrió a Balzac, Dickens no perdonó nunca la falta de amor de Elizabeth, mucho más afectuosa con sus otros hijos. Ese desprecio explica la figura recurrente de la madre odiosa y negligente en novelas, como Nicholas Nickleby.

Las cuentas pendientes con su madre las arrastra Dickens hasta su matrimonio con Catherine Hogarth, hija de su director en The Morning Chronicle.

Después, se apodero de ella una «fatiga indescifrable» que muchos atribuían al terror que le causaba Charles Dickens. Su editor Frederick Evans se negó a vistiarle en su casa porque «no podía soportar la crueldad hacia su esposa y los insultos feroces, ante sus hijos y sirvientes».

«Todas sus novelas cuentan en el fondo una historia de su desdoblamiento en la vida real: Dickens fue mitad policía bueno, mitad policía malo», escribe Wilson, que reconoce su sesgo inical a favor del escritor. Con el tiempo, y en segundas lecturas, ha reconocido su propensión al sentimentalismo y hacia lo grotesco en sus inolvidables personajes.

Dickens con su grupo de teatro. Dickens aparece sentado en la hierba con su grupo de teatro -en la imagen se puede ver a Charley, Katey, Georgina y Mamie- en el verano de 1857.

A pesar de que el carácter de Dickens sufrió una gran transformación a consecuencia de todas estas desgracias, en 1859 publicóHistoria de dos ciudades y en 1863 fundó el The Arts Club, un centro para las artes y reuniones sociales

El 9 de junio de 1865, Dickens se salvó milagrosamente del accidente ferroviario que tuvo lugar en Staplehurst. El vagón en el que viajaba el escritor en compañía de Ellen Ternan, posiblemente su amante, y su madre, fue el único de primera clase que no se precipitó por un puente que estaba siendo reparado mientras el tren lo cruzaba.

Con 12 años, Charles Dickens tiene que trabajar durante 4 meses en una fábrica de betún, al ser encarcelado su padre por deudas.

En la década de los cincuenta se separa de Kate, tras veinte años de matrimonio y diez hijos, pues se había enamorado de una joven actriz, Ellen Ternan, de dieciocho años, que formaba parte de la compañía teatral que él dirigía.

También cobrará por la lectura en público de sus obras, en las que además actuaba y se entregaba en cuerpo y alma. Esto lo agota y anticipa su final.

Vuelve a Inglaterra, tras una agotadora gira por los Estados Unidos, pero en lugar de descansar reemprende las lecturas en público.

En 1865 un accidente de tren lo limitó físicamente.

El 8 de junio de 1870, después de haber trabajado en su última novela, sufrió un derrame cerebral y falleció al día siguiente.

Fue enterrado en el Rincón de los Poetas de la Abadía de Westmister.

Charles John Huffam Dickens nació el 7 de febrero de 1812 en Landport, una zona del puerto de Portsmouth, Reino Unido.

Hijo de John Dickens y Elizabeth Barrow, Charles fue el segundo de ocho hermanos.

Desde pequeño, la inestabilidad económica y los frecuentes traslados de su familia influyeron profundamente en su visión del mundo y en su obra posterior.

La familia Dickens se mudó a Londres en 1822, donde Charles experimentó tanto la pobreza como el contraste social de la capital británica.

A la edad de 12 años, su vida cambió drásticamente cuando su padre fue encarcelado por deudas.

Charles fue enviado a trabajar en una fábrica de betún, experiencia que marcó su visión crítica de la explotación infantil y las desigualdades sociales.

A pesar de las duras condiciones, nunca dejó de educarse a sí mismo, leyendo cuanto libro caía en sus manos.

En su vida personal, Charles Dickens se casó con Catherine Thompson Hogarth en 1836, con quien tuvo diez hijos.

Aunque su matrimonio se deterioró con el tiempo, Dickens continuó siendo un padre dedicado.

Su relación con la actriz Ellen Ternan, que comenzó alrededor de 1857, fue cuidadosamente ocultada para evitar el escándalo.

Sin embargo, esta relación influyó en las últimas obras de Dickens, donde se percibe una mayor profundidad en la caracterización de los personajes femeninos.

Además de su prolífica carrera literaria, Dickens fue un incansable reformista social.

A través de sus novelas, ensayos y participaciones en eventos públicos, abogó por mejoras educativas, la reforma de las prisiones y los derechos de los más desfavorecidos.

Su capacidad para combinar crítica social, humor, realismo y patetismo en sus obras le ganó el respeto y la admiración de sus contemporáneos y las generaciones futuras.

Charles Dickens falleció el 9 de junio de 1870 en su casa de Gad's Hill Place, a causa de una hemorragia cerebral.

Fue enterrado en la Abadía de Westminster, en la Poets' Corner, cumpliendo así el deseo de la nación de honrar a uno de sus más grandes escritores.

En esta tabla, se resumen los aspectos clave de la vida familiar de Charles Dickens:

AspectoDetalles
MatrimonioCatherine Hogarth (1836-1858)
Número de HijosDiez
Relación ExtramatrimonialEllen Ternan (desde 1857)
ControversiasSeparación, rumores de maltrato, relación con Ellen Ternan

El lado oscuro de Charles Dickens que no te contaron en la escuela

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