Si eres madre o padre primerizo, seguramente te habrás preguntado cómo mantener los biberones de tu bebé perfectamente limpios y seguros. La esterilización de los biberones, las tetinas y otros utensilios del bebé es un proceso con el que se combaten los gérmenes que pueden causar infecciones en los niños más pequeños.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre cómo esterilizar biberones de forma rápida y sencilla.
¿Por qué es importante esterilizar los biberones?
La higiene de los biberones es super importante, al ser un producto que se utiliza mucho, pueden acumular bacterias o residuos perjudiciales para el bebé, y esterilizar los biberones es la mejor manera para asegurar que están bien limpios y libres de cualquier residuo.
Los primeros meses de vida de un bebé son delicados porque su sistema inmunológico aún se está desarrollando. Para poder alimentar a tu bebé de forma segura es necesario esterilizar el biberón, especialmente la tetina que es la que va a estar en contacto directo con la boca de la criatura. La esterilización del biberón ayuda a proteger al bebé de las bacterias dañinas o de cualquier otro tipo de gérmenes que puedan encontrarse en el agua, la leche o incluso en tus manos, por ello también es muy importante tener las manos limpias cuando vayas a manipular los utensilios de comida de tu bebé.
Si algún día olvidas limpiar y esterilizar los utensilios de alimentación de tu bebé, puede que este sufra molestias gastrointestinales o diarrea.
¿Cuándo esterilizar los biberones?
La frecuencia de esterilización depende de la edad del bebé e incluso de su condición (si es prematuro o si sufre algún problema de salud).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esterilizar todos los biberones y accesorios antes de cada uso. Desde nuestro punto de vista y nuestra experiencia recomendamos esterilizar todos los biberones y tetinas cuando son nuevos o no se han utilizado en un largo tiempo. También recomendamos esterilizar los biberones y tetinas antes de cada uso cuando el bebé tiene algún problema de salud, es prematuro o toma biberón antes de los 6 meses.
A partir de los 6 meses recomendamos esterilizar el biberón y sus accesorios una vez al día a menos que se caiga al suelo, si lo usas varias veces al día con lavarlo con jabón pH neutro y agua es suficiente.
Hay ciertos momentos en que sí tendremos que esterilizar estos elementos: la primera vez que los vayamos a utilizar, si se han caído al suelo, si el bebé está enfermo o tiende a enfermar a menudo, si llevan tiempo guardados o cuando consideremos que es necesario.
Muchos especialistas señalan que, con las condiciones sanitarias actuales, no es imprescindible esterilizar los biberones del bebé antes de cada uso. Sin embargo, los viajes exigen extremar los cuidados, sobre todo cuando los utensilios se llevan preparados para su utilización horas más tarde.
¿Cómo esterilizar biberones sin esterilizador?
Preparación antes de la esterilización
Lo primero que debes hacer, antes de esterilizar el biberón, es desmontar sus elementos y lavarnos con agua y jabón con pH neutro. Lava el biberón con agua y jabón, frotando su interior con un cepillo específico para biberones que permita llegar hasta el fondo. Acláralo todo con agua fría y déjalo secar.
Antes de comenzar la preparación del biberón los utensilios deben estar bien limpios.
Es importante leer las recomendaciones en el envase para saber la cantidad de agua y leche en polvo que es necesaria, aunque la proporción suele ser de 30 ml de agua por 1 cacito raso de polvo. Por seguridad es mejor trabajar con medidas enteras, no medias medidas.
Métodos para esterilizar biberones
Existen varios métodos para esterilizar un biberón. En general, se dividen en dos grandes grupos: en calor (físicos) o en frío (químicos). Las maneras que acabamos de ver son las más tradicionales y, aunque son efectivas, son más incómodas y lentas.
Esterilización por calor
Los métodos de calor son los más comunes. Entre ellos se encuentra el que han recomendado los pediatras durante décadas: hervir los utensilios durante unos 10 o 15 minutos.
Hervir el biberón: La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda hervir los biberones y tetinas durante cinco minutos para esterilizar correctamente los biberones, este método se puede emplear también para esterilizar los chupetes del bebé. Para esterilizar los biberones con este método solo tienes que poner a hervir un cazo con agua y cuando esté hirviendo meter el biberón separado por partes y dejarlo al rededor de unos 5 minutos. El tiempo de ebullición recomendado es de unos 5 minutos. Tras este tiempo se puede cerrar el recipiente y dejar así hasta que se necesite el biberón.
Es el método tradicional, pero algo tan fácil como hervir biberones puede crearnos algunas dudas. Los pasos son: llena una olla con agua y llévala a ebullición, introduce bien todos los elementos que quieras esterilizar, hiérvelo todo durante unos 10 minutos y… ¡listo!
Esterilización eléctrica: Este método es uno de nuestros favoritos por su seguridad y sencillez, simplemente mete las tetinas o el biberón en el esterilizador y déjalos el tiempo indicado por el fabricante, ¡y listo! Con el vapor usado para el proceso, elimina el 99,99% de los gérmenes, y, si dejas los biberones dentro del esterilizador, durarán hasta 24 horas en perfecto estado.
Esterilizar en microondas: Este método es un poco más largo, pero igual de seguro, solo tendrás que separar todas las partes del biberón y meterlos en el microondas durante 90 segundos. Si empleas una vaporera para esterilizarlo, el proceso durará entre 3 y 5 minutos.
Esterilización en frío
Esterilización con agua fría: Existen una solución de esterilización para poder esterilizar biberones en agua fría. Por lo general debes poner en un recipiente agua fría y disolver la solución para esterilizar biberones. Después introducir en ese recipiente el biberón separado por partes, cubrirlos bien asegurándonos de que está todo bien sumergido y dejarlos durante 30 minutos.
El método en frío también es muy útil cuando se viaja con niños, ya que ni siquiera hace falta electricidad. Consiste en colocar el biberón y las tetinas en un recipiente con agua y luego disolver en esta unas sustancias químicas que eliminan todos los gérmenes. Las contras de este recurso son dos: que requiere más tiempo (una media hora) y que, por lo general, deja olor a cloro en los utensilios.
Tabla comparativa de métodos de esterilización
| Método | Tiempo | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Hervir | 5-10 minutos | Económico, efectivo | Requiere supervisión, riesgo de quemaduras |
| Esterilizador eléctrico | Según el fabricante | Fácil de usar, rápido | Requiere compra inicial |
| Microondas | 2-5 minutos | Rápido, conveniente | Requiere esterilizador para microondas |
| Agua fría | 30 minutos | No requiere calor, útil para viajes | Más largo, puede dejar olor |
Otras consideraciones importantes
Ya hemos comentado que el objetivo de esterilizar biberones es proteger a los bebés de gérmenes y bacterias, pero esos mismos gérmenes y bacterias se encuentran en las superficies de nuestras cocinas o en nuestras propias manos, por ello, para proteger bien a tu peque, esterilizar los biberones no será suficiente.
- Lávate las manos: Antes de preparar cualquier biberón o esterilizarlo, es importante lavarse bien las manos para asegurar que no hay bacterias o gérmenes que puedan infectar el biberón o chupetes.
- Limpia la superficie: Cuando vayas a esterilizar biberones tienes también que limpiar bien la zona en la que los vayas a dejar luego si no vas a emplearlos en el momento.
Debemos tener en cuenta que de nada sirve la esterilización, sea cual sea el método, si manipulamos los objetos sin habernos lavado las manos, si el lugar donde los guardamos después está sucio o hay restos de comida o si secamos los elementos con un paño de cocina que no esté únicamente reservado para ello.
