Manipular la leche materna puede generar dudas, pero con las normas adecuadas, no debería ser más complicado que manipular cualquier otro alimento. Es fundamental seguir una serie de recomendaciones para su almacenamiento, así como para la descongelación y preparación.
Aquí te presentamos las claves para el manejo adecuado de la leche materna, respondiendo a las preguntas más frecuentes.
Almacenamiento de la leche materna
Para guardar la leche materna se deben utilizar recipientes aptos para su almacenamiento. Normalmente, estos recipientes suelen ser de vidrio o plástico y deben estar bien lavados y completamente secos. Además, se pueden usar bolsas para almacenar la leche extraída, pero no hay que usar forros desechables para biberones.
Recomendaciones generales
- Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera.
- En el caso del congelador, intentar buscar un cajón dedicado exclusivamente a la leche materna para evitar la transferencia de olores de otros alimentos a la leche.
- La leche se debe dividir en la cantidad que toma el niño y escribir la fecha de extracción en el recipiente. De este modo, siempre se utilizará primero aquella con la fecha más antigua.
- Si la leche materna se congela, se debe tener en cuenta dejar un espacio al envasarla, ya que aumenta el volumen en el congelador.
- Los envases de leche deben estar perfectamente cerrados para evitar contaminación cruzada.
- Otro consejo para almacenar la leche materna extraída es no colocarla en la puerta del congelador o de la nevera. De este modo, se reduce la posibilidad de dañar la leche por los cambios de temperatura.
Duración de la leche materna
La leche materna puede ser congelada o refrigerada, dependiendo del tiempo de preservación que se requiera. Una vez extraída y colocada en el envase bien cerrado, el recipiente se coloca directamente en la nevera o congelador.
Durante la conservación, la leche pierde su aspecto característico y se producen tres fases distintas: la parte superior es más grasa, la segunda fase es una capa acuosa con grumos y por último un precipitado más denso. Con agitarla suavemente antes de utilizarla, la leche recupera su aspecto homogéneo.
La duración de la leche materna almacenada es la siguiente:
- A temperatura ambiente: hasta 4 horas a una temperatura entre 16 y 25ºC. Si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
- Refrigerada: hasta 4 días a 4ºC. A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
- Congelada: dependiendo del congelador se puede almacenar hasta 6 meses a -18ºC. La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más. En congeladores de nevera (*): 2 semanas, congelador de puertas separadas (**): 3 meses, congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses.
En el caso de que se vaya a viajar y sea necesario llevarse recipientes con leche materna, se puede optar por usar una hilerea con bolsas de hielo. Sin embargo, al llegar al destino, esta leche tendrá que ser utilizada o se deberá de guardar en la nevera o congelador.
Descongelación y calentamiento de la leche materna
El proceso de descongelación de la leche materna debe ser gradual. Por ello, es recomendable sacar la leche del congelador y guardarla en la nevera el día antes de su utilización. De esta forma, las proteínas de la leche materna no sufren cambios bruscos de temperatura y conservan al máximo sus propiedades.
La leche congelada puede estar 24h en la nevera descongelándose. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
¿Cómo descongelar la leche?
- Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior.
- Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas.
- Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar.
Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
Conservación y Manejo de la Leche Materna
La leche materna no puede hervir, puesto que las enzimas que forman las defensas se destruirían. No se recomienda calentarla directamente ni emplear horno microondas. La forma correcta de calentarse es mediante un baño maría. Los restos de leche sobrante pueden almacenarse en el frigorífico durante uno o dos días, siempre que se haya actuado de forma higiénica.
En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir. El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
Cabe destacar que si se ha descongelado un recipiente de leche materna, se puede mantener en la nevera durante un máximo de 24 horas o de 2 horas a temperatura ambiente antes de ser dársela al bebé. En ningún caso, la leche materna descongelado se debe volver a congelar.
Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma. La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
Otros aspectos importantes
- Mezclar leche: Se puede hacer cuando ambas estén a la misma temperatura. Es mejor no mezclar leche refrigerada con leche recién extraída para evitar la proliferación de bacterias.
- Congelar leche refrigerada: Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas. La deberás etiquetar adecuadamente y congelar para que se conserve de la manera más óptima.
- Olor de la leche: La leche cuando se pone mala huele muy mal. Hay otro factor que cambia el olor de la leche, que es la degradación de la grasa que produce la lipasa, pero este olor es agrio, no se parecen en nada los dos olores. Este sabor no indica que la leche esté mala o no pueda ser consumida y, de hecho, hay bebés que la aceptan sin problemas. Para evitar la degradación de la grasa se aconseja la congelación inmediata de la leche tras su extracción.
- Transporte: Para salir a la calle solo se necesita llevar tu leche extraída, agua caliente en un termo y un recipiente, si al lugar que van no se lo van a poder proporcionar. Si van a tardar en darle la leche o hace mucho calor, es mejor llevarla refrigerada. Si no hace mucho calor o se la van a dar rápidamente se la pueden llevar a temperatura ambiente. Cuando el bebé muestre señales de hambre se pone el agua caliente en el recipiente, y el recipiente de leche dentro.
Tabla resumen de conservación de la leche materna
Aquí tienes un resumen de los tiempos de conservación según el tipo de leche y el método de almacenamiento:
| Tipo de leche materna | A temperatura ambiente | Refrigerador o nevera | Congelador |
|---|---|---|---|
| Recién extraída en recipiente cerrado | 6-8 horas a 25 °C o menos (idealmente 3-4 horas) | 72 horas idealmente | Congeladores de nevera (*): 2 semanas Congelador de puertas separadas (**): 3 meses Congelador con Tª < -19°C (***): 6-12 meses |
| Descongelada en la nevera | 4 horas (idealmente hasta la siguiente toma) | 24 horas | No volver a congelar |
| Descongelada en agua caliente | Lo que dure la toma, lo que sobre se desecha | 4 horas hasta la próxima toma | No volver a congelar |
Siguiendo estas recomendaciones, la conservación de la leche materna será una tarea sencilla y segura, permitiéndote proporcionar a tu bebé el mejor alimento en todo momento.
