La lactancia materna está llena de momentos preciosos, pero también conlleva dudas y dificultades. Una preocupación muy común entre las madres que están dando el pecho es que la producción de leche materna sea baja y, en consecuencia, cómo generar más leche materna.
Tu cuerpo está diseñado para darle a tu bebé todos los nutrientes que necesita, pero, en ocasiones, puede ser que no produzcan suficiente leche. Es comprensible que esto haga que las madres se pregunten cómo aumentar la producción de leche materna.
En este artículo, responderemos a las preguntas más frecuentes sobre la producción de leche materna, desde ¿cómo aumentar la leche materna? hasta ¿cuánto tiempo se tarda en aumentar la producción?
La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé. No obstante, en algunas ocasiones la mamá se ve forzada o tiene que tomar la decisión de interrumpir la lactancia materna y dar el biberón a su bebé durante un determinado periodo de tiempo. ¿Cómo retomar la lactancia materna tras este descanso?
Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás
¿Qué es la Relactación?
El concepto “relactar” se refiere al procedimiento mediante el cual la madre consigue volver a producir leche después de que la lactancia haya disminuido de forma total o parcialmente. Tras al parto, algunas madres primerizas encuentran tantas dificultades a la hora de dar el pecho que deciden dejarlo y comenzar con la leche artificial.
Sin embargo, después de varias semanas, cuando ya la ansiedad tras el parto ha desaparecido, muchas madres deciden volver a intentarlo por recomendación de los especialistas. Otras mamás deben dejar de dar el pecho por enfermedad u hospitalización, por ejemplo.
Pero, ¿es posible volver a dar el pecho una vez se ha abandonado? Como hemos adelantado, sí es posible retomar la lactancia materna del bebé pero, para ello, es necesario realizar un plan de relactación que se amolde a tu situación personal. Una buena opción es dejarse guiar por un profesional sanitario. Sí, siempre será recomendable volver a dar el pecho. Recuperar la leche materna es posible pero no sencillo. Puede ser un camino largo y complicado pero, cuando lo consigas, pensarás que es una de las mejores decisiones que has tomado.
Lo primero que deberás hacer será recuperar la producción de leche. Para ello, deberás estimular el pecho con la propia succión del bebé. Es la forma más natural y más recomendable. Ahora bien, si optas por este método tendrás que ofrecer el pecho al bebé de forma continuada, cada dos horas como máximo, para que la producción de leche vaya en aumento.
En caso de que el bebé rechace el pecho, que suele pasar tras un largo periodo de ausencia de leche materna, deberás estimular la producción de leche mediante el vaciado manual del pecho. Si el bebé ha estado tomando el biberón durante varias semanas, es importante darle un pequeño margen para que acepte de nuevo el pecho. Así que, durante esas primeras semanas de reincorporación, tendrás que alternar la leche materna y la leche artificial.
Tras el parón, es habitual que el bebé rechace el pecho de la madre al no conseguir la cantidad de leche que necesita. Para evitar esto, los expertos recomiendan el uso de un relactador. Este es un accesorio que consiste en una bolsa, en un biberón o en un vaso donde se introduce la leche de fórmula y un pequeño tubo por el que pasa el alimento artificial.
En ocasiones, la lactancia materna exclusiva no se vuelve a recuperar, sino que se deberá usar una lactancia mixta hasta que el bebé comience a tomar alimentos complementarios.
Galactogogos: ¿Qué Son y Cuándo Usarlos?
Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide. También hay que comprobar la ausencia de algunas enfermedades en la madre, como anemia o alteraciones del tiroides.
Estos medicamentos galactogogos no deben usarse demasiado tiempo ni sin supervisión médica pues tienen efectos secundarios, aunque utilizados juiciosamente hay amplia y buena experiencia con cualquiera de ellos. Junto con la extracción frecuente de leche, los fármacos galactogogos están indicados en casos de separación forzosa madre-lactante, en madres de prematuros con baja producción de leche y en casos de relactación (madre que tras haber dejado de amamantar por un tiempo, quiere volver a intentarlo) o lactancia inducida (por adopción, por ejemplo). Si piensa que puede necesitarlos debe consultar con el pediatra o algún médico y con un experto en lactancia materna para que le asesore.
Conviene recordar que no hay absolutamente ningún trabajo serio publicado en ninguna revista científica, que demuestre las propiedades pretendidamente galactogogas de plantas medicinales tomadas como tal o en infusión y que algunas pueden dar problemas: la Alholva (Fenogreco, Trigonella foenum-graecum) puede ocasionar hipoglucemia (bajada de niveles de azúcar en sangre), la Galega (Ruda Cabruna, Goat ́s rue) ha provocado al menos un caso de intoxicación y es desaconsejada por la Comisión E del Ministerio de Salud Alemán. Tampoco hay pruebas de que aumente la producción de leche el Cardo mariano (Silimarina, Milk thistle, Silybum marianum), sospechosamente comercializado por un fabricante de fórmula artificial de leche. Ni estos productos, ni ningún otro de fitoterapia, pueden ser aconsejados como galactogogos.
¿Qué Cantidad Diaria de Leche Debe Tomar Mi Bebé?
En general se recomienda que los lactantes que reciben alimentación complementaria tomen alrededor de medio litro de leche al día, pero es sólo eso, una norma general y por supuesto nada estricta. Se trata de ofrecer productos lácteos para llegar a esa cantidad de forma aproximada. No es una regla matemática, hay niños y niñas que toman más cantidad y otros que toman menos y todos están sanos.
Cada niño es diferente. Lo mejor es ofrecer al bebé el pecho durante el primer año unas 4 o 5 veces como mínimo, mejor antes de cada toma de purés o papillas; después del primer año puede hacerlo cuando quiera después de las comidas o entre comidas; de esta forma el bebé no precisa de otra fuente de leche, siempre que haga esas 4 o 5 tomas de pecho al día.
Existen otros alimentos, independiente de la leche, que aportan calcio en la dieta de los niños. A partir del primer año, si el niño quiere, puede tomar otro derivados de la leche como yogures o diferentes tipos de queso.
¿Necesitan Vitaminas los Bebés Alimentados al Pecho?
Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D...
La lactancia materna tiene muchos beneficios para el bebé y la madre, por eso, es una de las mejores formas de alimentar a nuestros hijos e hijas en sus primeros meses de vida. Sin embargo, es habitual que tengamos dudas en torno a la lactancia, ¿cuánto tiempo es recomendable mantenerla? Y sobre todo, ¿con qué frecuencia y qué duración deben tener las tomas?
Recomendaciones Sobre la Lactancia Materna
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los bebés sean alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Después de esos seis meses, se recomienda continuar la lactancia mientras se introducen los alimentos complementarios hasta los dos años de edad o más.
Y es que, la lactancia proporciona a nuestros hijos e hijas todos los nutrientes necesarios para un crecimiento y desarrollo saludables, así como la protección contra enfermedades y alergias. Además, ayuda a la madre a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer y fomenta un vínculo emocional especial con el bebé.
Sin embargo, la duración de la lactancia es una decisión que debes tomar tú como madre, teniendo en cuenta algunos factores. Por ejemplo, tu disponibilidad para amamantar por tu situación laboral, además de tener en cuenta la salud del bebé y su capacidad para digerir alimentos complementarios.
¿Cómo Establecer la Duración y Frecuencia de las Tomas?
Establecer una periodicidad y duración adecuada es esencial para asegurar el éxito de la lactancia y que el bebé esté adecuadamente alimentado.
Frecuencia de las Tomas
¿Cada cuánto debe comer el bebé? Es una duda muy común entre muchas madres. Los pediatras y especialistas nos dicen que hemos de alimentar a demanda, lo que quiere decir que siempre que el bebé lo pida, cuando tenga hambre. Para ello, hemos de detectar las señales que nos indiquen que necesita alimentarse.
No es recomendable establecer un horario o no darle el pecho porque «no le toca», el horario lo marca el bebé y siempre que pensemos que tiene hambre hemos de ofrecerle el pecho. De igual modo, si el bebé está durmiendo y pensamos que «le toca ya» no hemos de despertarlo, sino ofrecerle el pecho inmediatamente después de despertarse y que pueda así alimentarse.
En las primeras semanas, te dará la sensación de que come muy continuo y que no haces otra cosa que estar dándole el pecho; sin embargo, es algo muy normal, la leche materna se digiere fácilmente y el bebé tendrá hambre a menudo. Además, todavía es muy pequeño y le cuesta succionar, va lento, se cansa y no come apenas, por lo que demandará alimento muy seguido, probablemente cada hora u hora y media.
Conforme el bebé crece va desarrollando más la habilidad y es capaz de comer más cantidad en cada toma, por lo que se irán espaciando. Además, esto hará que sea capaz de aguantar entre toma y toma un par de horas, incluso tres. De todos modos, ningún bebé debe pasar más de cuatro horas sin alimentarse, ni siquiera por la noche.
Duración de las Tomas
En cuanto a la duración de cada toma, varía también mucho de un bebé a otro. Lo que si es importante es que te asegures que tu hijo o hija no se queda con hambre y está alimentándose lo suficiente para crecer adecuadamente. Por eso hay que adaptarse al tiempo que el bebé necesite en el pecho y ofrecerle ambos pechos para que reciba leche suficiente.
Cuando son muy pequeños, las tomas pueden duran entre 20 y 45 minutos, ya que todavía maman de forma muy lenta y les cuesta succionar. Con el tiempo, desarrollan la habilidad y son capaces de alimentarse de forma más rápida. Hay que tener paciencia y acompañar a nuestro hijo o hija en este aprendizaje para asegurarnos de que se alimenta correctamente.
La Subida de la Leche
Entre el segundo y tercer día después del nacimiento de tu bebé, se producirá lo que se conoce como la subida de la leche. Pero hasta entonces, y desde el primer momento, tu bebé estará muy bien alimentado gracias al calostro. Y es que no existe ningún líquido mejor para los primeros días. El calostro es el primer alimento que prepara tu cuerpo para recibir a tu bebé. Es una sustancia densa de color amarillento.
Es lo que necesita tu bebé en sus primeras tomas, hasta que empiece la producción de la primera leche. Es inimitable. Tiene un alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas. Es rico en anticuerpos que le protege de determinadas infecciones, en concreto, de todas las que tú hayas pasado. Es muy fácil de digerir por lo que es perfecto para el intestino todavía inmaduro de tu bebé.
La subida de leche se produce entre las 48 y las 72 horas tras el nacimiento. Es un proceso que comienza cuando se desprende y sale la placenta. En ese momento, comienza a actuar la prolactina, que es la hormona responsable de la producción de leche.
El éxito y establecimiento de la lactancia materna no depende única y exclusivamente de las hormonas, también depende de la estimulación del pecho. Cuanto antes te pongas a tu bebé y cuantas más veces te lo pongas, antes se producirá la primera leche. El contacto piel con piel durante las primeras horas también facilitan el inicio de una buena lactancia.
¿Qué Comer Durante la Lactancia?
La lactancia materna supone un sobreesfuerzo para el organismo de la mujer. Esta sobradamente demostrado que la leche materna es el mejor alimento que podemos ofrecer a un recién nacido, ya que aporta múltiples beneficios más allá de la propia nutrición, tanto para el bebé como para la madre, e incluso para la sociedad.
Tras el nacimiento, el bebé debe crecer, pero también completar la maduración de los principales sistemas de su organismo (sistema nervioso, inmune, digestivo…), y de ello dependerá su salud futura. Aquí entran en juego los valiosos nutrientes y demás componentes que le aportara la leche materna (bacterias beneficiosas, defensas, ), y para que este periodo se desarrolle de manera óptima son necesarios un adecuado estado de salud y nutrición maternos.
Si Doy el Pecho, ¿Tengo que Comer Más?
Durante el periodo de lactancia, el gasto energético materno es mayor debido a la producción de leche, aunque las recomendaciones dietéticas no difieren en exceso respecto a las de la población general. Lo recomendable es que la madre se alimente según su propio apetito, pero teniendo en cuenta ciertas recomendaciones nutricionales básicas:
- La dieta debe ser sana, variada y equilibrada, incluyendo todos los grupos de alimentos.
- Lo que sí hay que hacer durante la lactancia es beber más. La mujer lactante debe consumir, al menos, dos litros y medio de agua al día para mantener un adecuado estado de hidratación.
Con la Lactancia Materna, ¿Puedo Hacer una Dieta Para Adelgazar?
La demanda de calorías del niño durante sus seis primeros meses de vida ayuda al proceso de pérdida de peso de la madre, recuperando la madre lactante el peso previo al embarazo de manera más rápida, sencilla y eficaz. Así, las madres que lactan de manera exclusiva suelen perder entre medio y un kilo al mes durante los primeros seis meses. No es este un momento óptimo para hacer dietas restrictivas. Mejor dejarlas para un poco más adelante.
☑️ Realiza una dieta sana y equilibrada. Reparte las comidas a lo largo del día.
☑️ Consume abundantes verduras y frutas variadas, frutos secos, huevo, carne magra, pescado blanco y azul, lácteos, legumbres, cereales.
☑️ Elige métodos de cocinado saludables, como la plancha o el vapor, y huye de fritos y rebozados.
☑️ Toma un tentempié saludable a media mañana y a media tarde.
☑️ Y, por supuesto, realiza ejercicio físico diario, adecuado a tu situación. Es fundamental para complementar adecuadamente a una dieta y un estilo de vida saludable, y para ayudar a recuperar más rápidamente el peso previo a la gestación.
¿Lo Que Coma Puede Dar Gases al Bebé?
Los alimentos flatulentos, como las legumbres, coles, bebidas gaseosas… pueden producir gases en la madre, pero no en el bebé. Sí que hay alimentos con cierta capacidad para cambiar el sabor y el olor de la leche materna, pero esto no es malo para el bebé, sino que hará que se acostumbre a nuevos sabores, y después sea más fácil la introducción de la alimentación complementaria.
¿Hay Alimentos Prohibidos Durante la Lactancia Materna?
❌ Evitar los azúcares refinados, así que intenta restringir al máximo el consumo de dulces (bollería industrial, chucherías, helados).
❌ Debe evitarse o reducirse al máximo también el consumo de pescados de grandes dimensiones, (emperador, pez espada, atún), por su contenido en mercurio.
❌ Modera el consumo de cafeína, y precaución con las hierbas y plantas (infusiones, medicamentos homeopáticos…). Ante la duda, consulta al profesional de salud si puedes o debes tomarlos.
⛔ Sí están totalmente prohibidos el consumo de alcohol y tabaco.
Mientras Doy el Pecho ¿Debo Tomar Suplementos de Vitaminas y Minerales?
Si tienes dudas, consulta con tu médico o con tu matrona si precisas algún suplemento. A nivel general, se recomienda a todas las madres que dan el pecho tomar yodo, 200 microgramos al día. En ocasiones son necesarios suplementos, como ocurre con las madres que toman poco el sol porque pueden sufrir déficits de vitamina D.
Preguntas Frecuentes Sobre la Lactancia Materna
¿Está Tomando Mi Bebé Suficiente Alimento?
Es fácil averiguar si tu bebé está pasando hambre. ¿Se le ve saludable y feliz?, ¿le ofreces el pecho cada vez que te lo pide?, ¿ensucia entre 6 y 8 pañales al día?, ¿su incremento de peso y estatura es correcto?. Si contestas que sí, no te preocupes. Seguro que tu hijo está recibiendo toda la leche que necesita. Sobre todo piensa que, está recibiendo LA MEJOR leche que puede recibir: LA TUYA.
¿Puedo Ponerle un Chupete?
Durante los primeros meses es preferible no ofrecer chupetes ni tetinas al bebé para que la lactancia materna no sea interferida. Estos elementos pueden calmar el instinto de succión del bebé, reduciendo con ello la cantidad o duración de las tomas y con ello la producción de leche. Hasta que la lactancia no está bien establecida (pasados 3 o 4 meses) es recomendable prescindir. Pasado este período, si el bebé lo acepta, no hay problema en utilizarlos, sin bien es cierto que muchos ya no los quierenporque no les gusta su tacto.
¿Necesita una Ayuda de Biberón?
Partiendo de la base de que la madre tiene toda la leche que el bebé necesita, es absolutamente incongruente pensar que va a necesitar una “ayuda” de leche artificial. Siempre que el bebé haya tenido el pecho a demanda, la producción de leche de su madre estará adaptada a su necesidad. ¿Por que complicarnos la vida entonces?. Es un falso mito el conocido dicho de “tienes poca leche”. Tienes toda la leche que tu hijo necesita, ni más ni menos. Bueno, al principio incluso un poco más porque se está regulando la producción, por ello se te escapa la leche del pecho entre las tomas.
¿Por Qué Llora Tanto?
Esto si que es difícil de responder en pocas líneas. Pero en resumen, no te atormentes ni pienses que es porque está “pasando hambre”. Repito, siempre que le des el pecho a demanda tu bebé no pasará hambre. Si tienes dudas de si llora por hambre, es fácil averiguar si es así: le ofreces el pecho y si mama y se calla, es porque tenía. A veces ocurre que maman y siguen llorando, sin motivo aparente. El bebé llora por muchas otras cosas aparte de por hambre: le duele la tripita (su intestino está en pleno rodaje), está mojado, tiene frío o calor, le duele el oído, necesita que le abraces, quiere que le tomes en brazos, etc., etc., etc….
Si llora nada más empezar la toma, es posible que esté teniendo una reacción a algún alimento que tomas tú, mamá. Normalmente es la leche de vaca la causante de más reacciones adversas en el intestino de los bebés. Una manera de averiguar si se trata de eso es eliminar todos los lácteos de la dieta materna durante una semana. Si se nota mejoría, es muy posible que ese fuera todo el problema. La mala noticia es que se deberá continuar sin lácteos en la dieta materna. Más adelante se puede ir intentando reintroducir los lácteos poco a poco, observando la reacción del bebé. La mayoría, pierden esa sensibilidad pasados los primeros meses.
¿Debo Darle Agua a Mi Bebé?
Siempre que el bebé tome el pecho cuando quiera no necesitará nada más. Ni agua, ni zumo, ni manzanilla, ni mucho menos papilla. La teta lleva todos los nutrientes en las proporciones adecuadas a la edad del bebé.
¿Debo Darle Teta Si No Me Pide?
En los primeros días-semanas es conveniente darle teta a menudo para establecer la correcta producción de leche. Normalmente, los bebés ya piden muy a menudo, pero si ves que se duerme, no le tengas más de unas 4 horas sin mamar. A veces si pasa demasiado tiempo puede bajarles el nivel de azúcar con lo cual se adormecería aún más y sería un círculo vicioso. Pero no te preocupes, él mismo te marcará el ritmo.
No Me Sube la Leche ¿Podré Amamantar a Mi Hijo?
El término medio que tarda la leche en subir es de 1-2 días, a veces tarda un poco más si el bebé ha nacido por cesárea, aunque no necesariamente.
Si la leche tarda más días en subir (lo cual no significa que el bebé no esté recibiendo alimento) es posible que la estimulación del pecho no sea la idónea, poniendo muy frecuentemente al bebé al pecho y en posición correcta (una mala posición puede ocasionar una succión ineficiente o pobre). No obstante el hecho de que la leche no haya subido solamente indica que el bebé está tomando aún el calostro y eso también es leche, la mejor que puede tomar el recién nacido en esos primeros días de vida.
¿Son Normales Esas Heces Líquidas?
Las heces líquidas, espumosas, amarillentas y no olorosas son una de las características que diferencian más fácilmente al bebé amamantado del que no lo está. Son totalmente normales e indican la perfecta sincronía entre la leche materna y el inmaduro sistema digestivo del bebé recién nacido.
¿Me Estoy Quedando Sin Leche?
Ésta es una de las inquietudes más comunes de todas las madres. En un momento u otro de la lactancia puedes llegar a preguntártelo también. No te inquietes, es falso que la leche “se retire” o que “se te agüe”, o “te quedes sin ella”. Repito que la ley de oferta-demanda es la que marca la cantidad de leche que la madre produce. Es obvio que si das el pecho a tu hijo tantas veces como te pida, tendrás toda la leche que él necesite. Si mama más, tendrá más leche, si mama menos tendrá menos. Por eso es tan importante no limitar ni medir sus tomas.
¿Me Morderá el Pezón con los Dientes?
No. Los dos incisivos inferiores son los primeros en aparecer, justamente los que quedan ocultos bajo la lengua cuando el bebé mama. Algunos bebés ante la erupción dental sienten inquietud y nerviosismo y es posible que aprieten con las encías el pecho a la hora de mamar. Si te ocurre, debes negarle con firmeza y apartarle de pecho para que sepa que no debe hacerlo más. Ya verás que pronto lo aprenden y no lo vuelven a repetir.
¿Cuándo Dormirá Toda la Noche?
Otros bebés que no toman pecho también se despiertan por la noche, como los hay que duermen de un tirón. Cada niño es un mundo y, por mi experiencia personal, la cantidad de alimento no influye en que un niño duerma más o mejor.
Ya No Tengo el Pecho Duro, ¿Me Estaré Quedando Sin Leche?
El que el pecho esté duro o no, nada tiene que ver con la cantidad de leche. Al inicio de la lactancia los pechos están inflamados y gotean. Ello es porque se están adaptando a su nueva función y todavía no regulan bien la cantidad de leche que deben producir. Con el tiempo, la producción láctea se va adaptando a la demanda del bebé.
¿Influye el Tamaño del Pecho en la Cantidad de Leche?
El tamaño de los senos no influye en la cantidad de leche. De hecho la mayoría de los mamíferos no tienen pecho sino pezones sobre un cuerpo plano. El pecho de la mujer es más o menos grande en función del depósito de grasa, que varía de una mujer a otra y no de la glándula mamaria, que abulta muy poco. Es más, incluso si la madre tiene un seno atrofiado, una sola mama es suficiente para alimentar al bebé.
¿Por Qué Mi Bebé No Ha Ganado Peso Suficiente?
Es posible que estés limitando sin querer el tiempo que el niño mama de un pecho, con lo cual es posible que la leche más grasa, la que más engorda, no la esté ingiriendo en cantidad suficiente. Si solamente toma la leche primera de cada pecho, más líquida y menos calórica, porque le retiras a los 10 minutos, puede que el bebé se llene de leche “ligera” y se deje la más conveniente para el engorde.
Si observas que no ha ganado mucho peso, puedes probar a darle varias tetadas seguidas con el mismo pecho (extrayendo la leche del otro pecho para descongestionarlo).
