Desarrollo del Bebé Prematuro de 24 Semanas: Supervivencia y Cuidados

Un bebé se considera prematuro si nace antes de la semana 37 de embarazo, tres semanas antes de la fecha prevista. Todos los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación se consideran bebés prematuros o nacidos antes de término. La mayoría de los embarazos dura 40 semanas de media, y cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42 de gestación se dice que es un bebé "nacido a término".

Expertos de la Sociedad Española de Neonatología han estudiado las tasas de supervivencia en España de los recién nacidos con una edad gestacional menor de 26 semanas, teniendo en cuenta que un recién nacido a término tiene entre 37 y 42 semanas. Los datos han sido extraídos de la base nacional que recoge la información de todos los niños nacidos con menos de 1.500 gramos de peso.

Dicha base se actualiza de forma permanente y es utilizada para conocer los resultados de la asistencia a estos bebés tan prematuros, con menos de 32 semanas de gestación. “Cuanto más prematuros son, más complicaciones presentan debido a su inmadurez y menos posibilidades tienen de sobrevivir”, explica a Sinc Fermín García-Muñoz Rodrigo, del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil de Las Palmas de Gran Canaria y uno de los autores de este estudio.

“Y, cuando sobreviven, lo hacen con gran riesgo de presentar secuelas en el desarrollo neurológico y sensorial”.

Estudio de Supervivencia y Complicaciones

Para este estudio, publicado en Anales de Pediatría, los expertos analizaron solo los más pequeños, es decir, 3.236 bebés nacidos después de 26 semanas de gestación o menos. “Los niños de 22 semanas apenas sobreviven y, cuando lo hacen, es a expensas de experimentar muchas complicaciones y largas estancias hospitalarias, lo que supone grandes sufrimientos para ellos y sus familias”, añade García-Muñoz Rodrigo.

A partir de ahí, las posibilidades de supervivencia aumentan y la proporción de complicaciones va disminuyendo progresivamente con el aumento de la edad gestacional. Es más, los niños de 26 semanas, a pesar de ser de muy alto riesgo, se consideran viables y son un grupo de referencia para comparar los resultados en las demás edades gestacionales.

Los resultados muestran que las tasas de supervivencia específica por edad gestacional fueron del 12,5%; 13,1%; 36,9%; 55,7% y 71,9% a las 22, 23, 24, 25 y 26 semanas, respectivamente.

“La supervivencia sin enfermedad grave en menores de 23 semanas de gestación es excepcional, y en recién nacidos de 23 y 24 semanas, muy baja”, apunta el médico. “Los recién nacidos con 25 semanas o más de gestación tienen posibilidades razonables de supervivencia y, en ausencia de malformaciones mayores, se les debería ofrecer reanimación activa y cuidados intensivos”.

Edad Gestacional (semanas)Tasa de Supervivencia (%)Supervivencia sin Enfermedad Grave (%)
2212.5N/A
2313.11.5
2436.99.5
2555.719.0
2671.929.9

La supervivencia sin hemorragia intracraneal grave, leucomalacia periventricular (daño de la sustancia blanca del cerebro próxima a los ventrículos), displasia broncopulmonar (trastorno pulmonar crónico) o retinopatía de la prematuridad (desarrollo anormal de vasos sanguíneos en la retina del ojo) fue del 1,5%; 9,5%; 19,0% y 29,9% a las 23, 24, 25 y 26 semanas, respectivamente.

Factores que Influyen en la Supervivencia

El grupo de autores próximamente publicará otro estudio en el que se analizan otros posibles factores que podrían influir en la supervivencia de estos niños, además de la edad gestacional.

“El peso en el nacimiento -cuanto más, mejor-, el sexo -las niñas evolucionan algo mejor que los niños-, si la madre recibió corticoides antes de dar a luz para madurar los pulmones del bebé y los fetos únicos frente a los embarazos múltiples son factores muy importantes ya que todos aumentan las posibilidades de supervivencia”, subraya García-Muñoz Rodrigo.

El experto concluye que la medicina no es una ciencia exacta y se debe individualizar cada caso.

Cómo CUIDAR un BEBÉ PREMATURO en casa 👶🏻 (12 Consejos)

Desarrollo del Bebé de 24 Semanas

Después de 24 semanas de embarazo, justo en la semana 24 tu bebé mide cerca de los 22 cm y pesa unos 600-700 gr. Si sufrieses un parto prematuro los pulmones ya empieza a producir el surfactante pulmonar para respirar fuera del útero. El bebé aprovecha el espacio libre que todavía tiene dentro del útero para moverse y mucho, esa libertad le permite cambiar de posición a menudo. Sus órganos están formados y continúan su proceso de maduración.

También están practicamente desarrollados los órganos sensoriales del bebé para experimentar con sensaciones del exterior y reconocer y responder a estímulos externos. Ya tiene suficientemente desarrollada la audición por lo que puede percibir ruidos fuertes del exterior como comentábamos la semana anterior. En cuanto a la vista, pocos cambios experimentan en esta semana porque las paredes del útero son muy gruesas y está muy oscuro, pero aún así, abren y cierran los ojos en esta etapa. Este movimiento es el precursor del reflejo del parpadeo. ¿Sabéis algo curioso? se empiezan a desarrollar sus huellas digitales.

Su «jornada» está dedicada principalmente al sueño. Duerme unas 20 horas diarias y sus periodos de actividad son muy breves, tanto, que se reducen a minutos, pero muy frecuentes.

Cuidados del Bebé Prematuro

Los Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD) son unas medidas instauradas en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCINs) con el fin de disminuir los agentes estresantes para el recién nacido y fomentar la activa participación de los padres en los cuidados de sus hijos, favoreciendo así su desarrollo. Los recién nacidos prematuros, debido a la inmadurez anatómica y funcional de sus órganos y sentidos, tienen una capacidad limitada de adaptación al medio.

Son muy vulnerables y sensibles a estímulos como la luz, el ruido, las manipulaciones, el dolor o la gravedad, que les llegarían amortiguados si estuvieran en el útero materno. En este sentido, hoy en día se sabe que los factores ambientales a los que están expuestos estos pacientes en la UCIN constituyen un aspecto decisivo en su evolución a largo plazo.

La implementación de los CCD conlleva un cambio en la forma de trabajo, ya que la individualización de las necesidades de cada paciente y su familia pasan a ser el centro de atención, y no las rutinas estrictas. Controlaremos estrictamente en la UCIN los niveles de ruido y de luz, las manipulaciones unicamente necesarias y el cuidado postural, procurando simular la posicion intrauterina y la contención.

Priorizaremos el método canguro (piel con piel) desde el momento que el neonato esté estable, promocionando el apoyo a la lactancia materna en todo momento.

El Seguimiento del Desarrollo

Desde que nacen, todos los padres estamos atentos al desarrollo de nuestros hijos. ¡Nos encanta celebrar sus pequeños-grandes progresos! porque ¡hace tanta ilusión ver cómo crecen y ganan habilidades! Además, es importante hacerlo para ver si evolucionan correctamente, y no solo desde los primeros meses sino de forma continuada. El motivo es que hay algunos problemas que hasta los 12-36 meses, que es cuando empiezan la etapa preescolar, no se pueden detectar. De todos modos, no hay que obsesionarse. Hay niños que hablan, gatean y caminan enseguida y otros que van a un ritmo más lento. También influye el carácter, el entorno y los estímulos. Si tienen hermanos mayores, en general aprenden y se espabilan antes.

Pero ¿qué ocurre en el caso de los bebés prematuros? ¿Es de esperar que tengan más problemas? “La mayoría de los padres de un bebé prematuro tienen mucha más información, porque ha estado en contacto más estrecho con especialistas desde el nacimiento de su bebé y saben que su evolución es diferente a la de otros niños. En este sentido un dato muy importante es que su desarrollo no es equiparable al de los niños nacidos a término, al menos hasta que alcancen los tres años. Además, hay que hacer un seguimiento adaptado a su edad “real”, que no es su edad cronológica, sino la edad corregida.

Si es el caso de tu hijo, puedes calcularla a partir de dos datos: la fecha probable en la que estaba previsto el parto y las semanas transcurridas de embarazo cuando nació. Si estaba previsto que naciera a las 40 semanas y nació a las 28 semanas, hay que restar de 40-28. El resultado son las semanas de prematuridad. Nació 12 semanas antes. Para saber, por tanto, cuál es su edad real hay que restar de “su edad actual” las semanas de prematuridad. Si han pasado 6 meses desde que nació (24 semanas), su edad real no son 6 meses sino el resultado de esta operación: 24 semanas - 12 semanas= 12 semanas, es decir 3 meses.

“Es cierto que en el caso de los bebés prematuros extremos, el porcentaje de retrasos madurativos puede ser más alto, por ello existen protocolos propios que incluyen visitas de múltiples especialistas, como neuropediatría, rehabilitación y atención temprana, entre otros. Estas visitas de seguimiento se realizan a través de unas unidades especializadas denominadas Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT)”, añade Mireia Torres Moliner, también especialista en Neonatología del Hospital Universitari Dexeus. Dependen del Gobierno de cada CC.AA y la atención que ofrecen es gratuita.

Si a partir de esa edad existen problemas de desarrollo, el seguimiento ya tiene que hacerse a través de los especialistas que corresponda por separado, no está centralizado. “En nuestro hospital, les hacemos una hoja de ruta para realizar su seguimiento. Cuanto más extremo sea el prematuro -si nació con pocas semanas, muy bajo peso o tiene algún problema de salud añadido- mayores son las probabilidades de que se den trastornos del desarrollo“, explica Paula.

“Lo que siempre decimos a los padres es que entendemos su preocupación, pero que confíen en los profesionales, ya que existen muchos recursos y hay protocolos muy claros para ayudar en su desarrollo», añade Mireia Torres. A los dos años aproximadamente, casi todos alcanzan el rango normal. Si tu hijo no lo ha alcanzado, puede necesitar apoyo adicional durante un período de tiempo más largo. Pero no significa que no vaya a progresar. Un aspecto muy importante es que los padres estén muy implicados, “son el principal apoyo”, indica Paula,” porque, por nuestra experiencia, todo es mucho más fácil cuando se trabaja en equipo con los profesionales”.

Publicaciones populares: