La semana 21 del embarazo es un hito importante. En esta etapa, el feto está en pleno desarrollo y la madre experimenta cambios significativos. Aquí te contamos todo sobre el peso y el desarrollo del feto en esta semana crucial.
Desarrollo Fetal en la Semana 21
En la semana 21 de embarazo, el feto alcanza una etapa muy importante: la viabilidad fetal. Se empieza a depositar el pigmento que colorea la piel; actualmente esta piel es delgada y con muchas arrugas, que se irán alisando progresivamente. Así pues, el bebé nacerá con cierta pigmentación en su piel, pero no adquirirá su color definitivo hasta el final del primer año de vida. Sin embargo, el iris aún no está pigmentado.
Los huesos siguen su transformación progresivamente pasando de cartílago a hueso. Se trata de un proceso de calcificación que se inicia en el centro del hueso y progresa hacia los extremos, y que seguirá una vez haya nacido el bebé.
A nivel de la cara ya están formados los párpados y las cejas, aunque aún faltan las pestañas y además, aún los párpados están fusionados por lo que el feto no puede abrir los ojos. Los labios se delimitan muy bien, y dentro de las encías se están empezando a formar los dientes.
El sistema digestivo está madurando; el feto se encuentra con una gran actividad moviendo las cuatro extremidades y deglutiendo líquido amniótico, que pasa al estómago y al intestino delgado, que absorbe parte del líquido; el resto pasa al intestino grueso. Este líquido amniótico contiene nutrientes que ayudan al desarrollo del bebé, tanto del sistema digestivo como del sistema respiratorio. El grado de desarrollo de los intestinos permite absorber pequeñas cantidades de nutrientes del líquido que el feto traga.
La médula ósea empieza a producir glóbulos rojos, substituyendo progresivamente la función que realizaba hasta el momento el hígado y el bazo del feto.
A partir de estas semanas se empieza a producir en los pulmones el surfactante pulmonar una sustancia que ayuda al intercambio de oxigeno en los pulmones. Si hubiera alguna complicación que hiciera pensar que el bebe puede nacer antes de tiempo, se administrará una medicación para acelerar la maduracion de los pulmones.
En estas semanas la mayoría de órganos sensoriales del feto están maduros (tacto, olfato, oído y papilas gustativas) por lo que con la llegada de estímulos del exterior el feto empieza a interactuar. A través del líquido amniótico el feto se familiariza con olores y sabores. En cambio, debido a la oscuridad que existe en el interior del útero, el feto no es capaz de ver.
El feto crece sin parar. Ahora que ya tiene gran parte de su organismo desarrollado, se mueve mucho más que antes. Si un día no lo notas y te intranquiliza, échate cómodamente y come algo de chocolate. El chocolate, gracias a su alto contenido en azúcar y sus propiedades excitantes, afecta directamente al bebé y hace que esté más activo. Espera 15 minutos y seguro que aparecen las pataditas otra vez. El movimiento del bebé es muy importante, ya que estimula el desarrollo del bebé dentro del útero.
Sus pulmones están formándose aún pero él ya los va poniendo en marcha. De momento dentro de la tripa y lleno de líquido, de ahí la importancia de pasar por el canal de parto, para que en el expulsivo, la presión del tórax del bebé al salir haga que expulse el líquido pulmonar y el amniótico.
Poco a poco se va estableciendo el ritmo de sueño-vigilia. El desarrollo de las bases para los dientes de leche en la mandíbula ya ha finalizado. En muy pocas ocasiones puede ocurrir que bebés nacen ya con algún diente.
Peso y Medidas
En la semana 21 de embarazo el crecimiento del útero ya es evidente. El feto de 21 semanas de embarazo pesa unos 300 gramos y mide unos 18 centímetros.
En la semana 21 el feto mide unos 26 cm. y pesa 400 gramos.
Tu tesoro ya es demasiado grande como para caber entero en una ecografía. Es por ello que se recurre a un pequeño "truco" para calcular el tamaño y el peso: se miden el fémur, el diámetro de la cabeza y el perímetro abdominal. En base a estos valores se calcula el resto; por supuesto, siempre se trata de valores estimados.
Esta semana el futuro bebé tiene un tamaño parecido al de una granada.
Cumplidas las 21 semanas de embarazo tu bebé es del tamaño de una granada de las grandes.
Tu ya no tan pequeño bebé se mueve unas 50 veces por hora aunque la mayoría de esos movimientos serán imperceptibles por ti. Con estos movimientos estimula su desarrollo y evolución tanto física como mental. Da volteretas, se estira... ¿Por qué espera a que estés descansando, relajada o tumbada, para moverse tanto? Lo cierto es que durante el día también se mueve, igual o más, pero tú sientes menos toda esa actividad al tener la tuya propia. Y cuando te paras a descansar... ahí aparece él.
| Semana | Peso Aproximado | Longitud Aproximada |
|---|---|---|
| 21 | 300-400 gramos | 18-26 cm |
Cambios en la Madre
Durante este periodo la embarazada suele encontrarse mejor, ya que el organismo se ha adaptado a los cambios hormonales, han desaparecido las típicas molestias del primer trimestre y aún no han aparecido la pesadez y molestias del final del embarazo. El útero ya sobrepasa el ombligo y es normal un aumento de peso de entre 5 y 6 kg.
Tu tripa ya no se disimula y resulta obvio que estás embarazada. Tu útero mide aproximadamente 20 cm. Lo normal es que todavía te encuentres con energía, pero también es posible que empieces a notar más sueño al llegar la noche o que te canses más debido al aumento de la tripa.
Ya has traspasado el ecuador del embarazo y cada vez queda menos para tu día tan esperado. Este será, probablemente, tu mejor momento a lo largo de los nueve meses. Tu cuerpo ya se ha adaptado a los cambios hormonales y tu barriga todavía no es muy grande y no debería incomodarte.
También puede que te sientas un poco cansada como consecuencia de la respiración y el pulso acelerados. La gran cantidad de sangre que se mueve por tu cuerpo es la responsable de esta sensación. Otra característica de este periodo del embarazo es el aumento del apetito. Dado que el bebé es cada vez más grande, sus necesidades calóricas van a ir aumentando paulatinamente.
El bebé cada vez es más grande y tu cuerpo va a notarlo. El aumento de peso propio para la semana 21 es de entre 4kg y 7kg, en función de tu constitución física.
Es habitual sentir molestias a nivel del pubis y del abdomen debido al crecimiento del útero; también es frecuente el notar como la barriga se pone dura. Esto es debido a que el útero se contrae y relaja de forma habitual; esto es normal que pase de forma esporádica durante el día.
Además, el útero presiona las venas que devuelven la sangre de las piernas hacia el corazón. Esto puede causar hinchazón en las piernas. También se pueden tener más sensibles las encías. Es frecuente que sangren cuando la embarazada se lava los dientes. También es frecuente que, debido al aumento de peso, aparezca dolor de espalda.
En esta semana, también puede notarse la aparición de estrías (ver cambios en la piel). Esto ocurre porque la piel se está estirando para acomodar el crecimiento del útero. Las estrías son unas líneas en la piel que tienen diferente textura y pueden ser desde rosadas a marrones, dependiendo del color de la piel. Durante el embarazo se van haciendo más evidentes a medida que pasan los meses, pudiendo aparecer en la barriga, nalgas, muslos, caderas y pechos.
También puede ocurrir que el ombligo se salga hacia afuera debido a la presión que ejerce el útero en crecimiento sobre el ombligo.
Tu centro de gravedad está cambiando y por ello, dependiendo del trabajo que tengas (más sedentario o de más actividad diaria) te pueden empezar a doler las lumbares y las cervicales, por no hablar de la temida ciática. Son habituales los pinzamientos o bloqueos de las caderas por el cambio de posición corporal. Todo en ti está cambiando.
Después de pasar por las molestias del primer trimestre (como comentábamos en las primeras semanas de nuestro recorrido semana a semana del embarazo: náuseas, vómitos, somnolencia, cansancio...) ahora tocan otras diferentes: molestias relacionadas con el dolor de espalda, el estreñimiento, calambres y pinzamientos... El útero sigue ganando espacio en tu interior y creciendo rápidamente.
El peso cada vez mayor del bebé y el crecimiento del útero pueden causar que molestias como el estreñimiento o el dolor de espalda se hagan más intensas. Los movimientos del feto suelen notarse más por la noche, cuando te acuestas y te relajas, lo que puede dificultar tu sueño.
A veces puedes notar un dolor punzante, agudo, intenso que te impide moverte, en la zona de las ingles. Puede también empezar en la ingle e irradiarse hacia arriba. Este dolor generalmente cede con paracetamol o calor local, pero a veces se hace tan insoportable que algunas gestantes acuden a urgencias asustadas. La causa es una distensión del ligamento redondo, que está anclado al útero por delante de las trompas y los ovarios y durante en el embarazo se estira, distiende y duele.
Consejos para la Semana 21
- Para intentar evitar las estrías, se aconseja mantener la piel bien hidratada (con aplicación diaria de crema hidratante mediante un suave masaje en círculos en la piel) y un consumo adecuado de alimentos ricos en vitaminas A, C y E (lácteos, cítricos, zanahorias, tomates, aceitunas, nueces, espinacas, aceite, pescado, etc.); vitaminas necesarias para la síntesis del colágeno de la piel.
- Es conveniente estirar las piernas cuando se está sentada y hacer movimientos con los pies hacia arriba y abajo o en círculo para favorecer el retorno venoso. Es recomendable caminar una hora al día a paso ligero y evitar permanecer muchas horas de pie sin moverse. Al acostarse, es aconsejable poner un cojín debajo de los pies. Meter los pies y las manos en agua fría con sal gorda puede hacer disminuir la hinchazón y la sensación de pesadez. Por último, es importante comer poca sal y beber al menos un litro y medio de agua al día.
- Realizar gimnasia suave, ejercicios ligeros de fortalecimiento y/o yoga para embarazadas puede aliviar las molestias y soltar los músculos con calambres.
- El ejercicio moderado te servirá para estirar las zonas más conflictivas y fortalecer los músculos para evitar que nos duela tanto la zona baja de la espalda y alrededores. El uso del cojín nido para dormir será positivo para colocar la cadera alineada con la espalda y destensar esa zona. Los masajes os vendrán súper bien. Podéis pedirle a vuestra pareja que os de algún masaje para eliminar tensión. Ojo también a vuestro calzado. Utilizad zapatos planos y evitad estar a pie parado mucho tiempo o sentadas en la misma posición con las piernas cruzadas. Intentad poner las piernas en alto cuando estéis en casa sentadas.
- Para evitar las varices, aplícate productos para piernas cansadas, usa pantis y medias específicos, mantén las piernas en alto siempre que puedas, no permanezcas mucho tiempo de pie, no uses tacones altos y bebe mucho líquido.
- Los masajes son una buena manera de reducir el estrés y el dolor de espalda. Busca siempre un profesional que realice masajes adaptados a tu estado y consulta a tu médico antes de acudir a la cita por si existe alguna contraindicación.
Si en la ecografía de la semana 20 el médico te ha confirmado que todo va bien, ya puedes empezar a informarte sobre los cursos de preparación al parto. También te habrá desvelado cuál es el sexo del bebé que esperas. Lo más probable es que en la semana 20 os hayan dicho el sexo de vuestro bebé. Podéis empezar a pensar nombres, si no los teníais ya. Así podréis dejar de llamarlo "bichito", "lentejita" o "garbancito" y cuando os dirijáis a él o ella por su futuro nombre será un momento mágico.
